martes, 15 de junio de 2010

La iluminación no es algo que pueda ser alcanzado

Voy a citar un par de fragmentos del libro "El Resto es Esclavitud", de Wei Wu Wei (pseudónimo con el cual firmaba sus obras Terence Gray).

Primer fragmento:

XXII. Homenaje a Hui Hai

En el primer diálogo de su tratado, Hui Hai expone, por así decirlo, toda la verdad en una sola frase.

Él dice: «La iluminación supone la comprensión de que la iluminación no es algo que pueda ser alcanzado».

La iluminación no es una cosa, puesto que no es un objeto y no es que «no pueda ser alcanzado» -como inadecuadamente se ha dicho- porque ya la poseamos, sino porque es lo-que-somos.

En lo que respecta a lo que estamos buscando, es ilusorio porque, de hecho, es el "nosotros" que estamos buscando. Y este "nosotros" que busca no puede ser encontrado, puesto que no podemos encontrar lo-que-somos a través de la búsqueda.


Como sostiene Hui Hai, la comprensión de lo que "significa" la iluminación es el resultado de descubrir que el buscador, que es lo buscado, no puede ser encontrado en ningún lugar. ¿Por qué no puede ser encontrado? Porque el buscador no existe como un objeto y tampoco hay lugar alguno donde pueda ser localizado. No hay ningún objeto de este tipo, nunca lo ha habido y nunca lo habrá.

Hui Hai lo expone varias veces y de diferentes maneras: aquí está simplemente respondiendo con unas pocas y sencillas palabras a la principal cuestión planteada.

No hay ni iluminación ni ausencia de iluminación. No hay esclavitud ni liberación de la esclavitud.

No hay nadie que se halle esclavizado o liberado. Sólo existe una mente que, en modo alguno, se asemeja a un objeto y que, por consiguiente, careciendo de sujeto jamás puede incurrir en efecto o condición objetiva de ninguna índole.

Es mi objeto fenoménico, identificado como "yo", el que se concibe a sí mismo como "esclavizado" y busca la "liberación" pero, como jamás ha estado realmente esclavizado, jamás será liberado. En el mismo momento en el que el "yo" deja de referirse a un "eso" (sujeto a su objeto) deja de haber "esclavitud" y "libertad" porque tales nociones carecen ya de aplicación.

Wei Wu Wei

Segundo fragmento:

XXV. No-entidad

Sólo un objeto puede estar "esclavizado". El sujeto no puede permanecer esclavo ni liberado, herido ni afectado, tocado ni descuidado.

El "yo" nunca puede ser un objeto en ningún lugar y bajo ninguna circunstancia. El "yo" sólo puede ser sujeto, siempre, en todas partes y en todas las circunstancias. Pero, en lo que concierne al sujeto, no existe el "siempre" puesto que no hay tiempo, ni dónde, ni tampoco espacio, ni "circunstancias", porque no hay movimiento.

Sólo soy el Sujeto eterno y jamás podré ser conocido como una entidad, ya sea en la eternidad o en el tiempo aparente.

II

El yo-sujeto no puede ver, oír, sentir, oler, saborear o conocer, pues sólo los objetos pueden poseer órganos o atributos y no hay nadie ni nada que pueda ser aprehendido sensorialmente (visión, audición, sabor, olfato y conocimiento son manifestaciones fenoménicas heterogéneas del aspecto funcional -llamado prajna- del yo-absoluto, que siempre "retornan" al aspecto inmutable -o Dhyana- que, en realidad, jamás han abandonado).

El universo aparente es una estructura onírica informada por el sujeto y, por tanto, no puede ser nada salvo el yo-sujeto. Por esa misma razón, nada de lo que ocurre en él es capaz de afectar o alcanzar al sujeto que realmente es. El vidente y lo visto, el oyente y lo oído y el ofensor y el ofendido, todos son el Sujeto, pero no como dualidades sino como unidades. El hombre que me odia y me golpea y el yo que es odiado y golpeado no son dos "yoes" sino uno. Y, a su vez, el "yo" al que odio y devuelvo el golpe y el yo odiado* y golpeado también son el mismo "yo", pues toda posible manifestación fenoménica es objetiva y se halla informada por el yo-sujeto, mientras que el yo está completamente despojado de todo rastro de objetividad.


¿Soy entonces pura subjetividad? Ciertamente no. La subjetividad es un estado o condición conceptual, es decir, una entidad y, en consecuencia, un objeto. Pero yo no soy nada de eso, ninguna cosa de ninguna clase. El "yo" no puede ser concebido, afirmado, supuesto, sugerido, indicado ni conocido. Así pues, en lo que concierne a lo-que-soy, no soy.

Sin embargo, nunca puede haber un momento durante el cual pueda ser otra cosa que "yo", ni usted otra cosa que "yo", ni el escarabajo otra cosa que "yo". "Yo" estoy eternamente despierto y "yo" soy una no-entidad.

Nota:
Wu Wei y Yu Wei
NUNCA HA HABIDO UNA GALLINA QUE PUSIERA UN HUEVO, pero hay un inmenso número de huevos puestos por las gallinas.
NUNCA HA HABIDO UN SER HUMANO QUE ESCRIBIESE UN LIBRO, pero hay un inmenso número de libros escritos por seres humanos.
NINGÚN CUERPO HA HECHO JAMÁS NADA, pero son innumerables las acciones que se han llevado a cabo.


* Nota: parece que hay una confusión en esa línea del texto, pero lo dejo tal cual, es algo inofensivo y que además se entiende siguiendo la interpretación de lo que se dice en la frase anterior.

¡Saludos!

5 comentarios:

  1. Buenos extractos Toni de este, muchas veces, desconcertante autor por sus malabarismos conceptuales para finalmente llevarte más allá de cualquier concepto (al final el sistema se cuelga). También es de destacar su fino sentido del humor como se ve en esa nota final. Gracias.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Hola José Manuel. Ciertamente nunca viene mal sondear a estos escritores inspirados, cada uno en su estilo. Wei Wu Wei en lo que llevo leído hasta ahora usa un lenguaje bastante filosófico, que quizás no sea del gusto de todas las personas pero todo tiene sus ventajas e inconvenientes.

    Me encanta el contraste por ejemplo entre Ramesh Balsekar y Wei Wu Wei, usando lenguajes tan diferentes para conducir a Lo Mismo. Balsekar me resulta mucho más sencillo, y Wei Wu Wei me resulta inspirador y me obliga a prestar más atención, pues muchas de sus palabras no forman parte de mi vocabulario usual, por ejemplo "noúmeno" y otros términos que surgen a lo largo de su libro. Esto a mí me sienta muy bien, pues me agrada ver reflejada la Verdad mediante lenguajes o "vestidos" diferentes.

    ¡Saludos! ;-)

    ResponderEliminar
  3. Sí, Toni. Este Wei Wu Wei tenía un lenguaje que a veces daba rizos en el aire y costaba seguirlo. Y Ramesh lo leía con pasión; él mismo lo decía, que usaba ciertas ideas de Wei Wu Wei en combinación con las de Nisargadatta Maharaj. Pero creo que, pese a esas dificultades, si lo digerimos en silencio, Wei Wu Wei es muy interesante.
    Buena idea la de traerlo a tu blog.
    También estuve leyendo tus entradas anteriores. Gary Renard es un buen amigo y lo leo con frecuencia. Por eso me parece magnífico que lo des a conocer. En fin, de vez en cuando te visito, como ves, para solazarme con la luz de este jardín. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Hola FURIA DEL LAGO :-)

    De hecho creo que la primera vez que supe de la existencia de Wei Wu Wei fue leyendo a Ramesh Balsekar (o quizás a Wayne Liquorman... pero creo que fue con Ramesh).

    Y sí, es interesante darlo a conocer, de hecho creo que en pocos días postearé algún fragmento más del mismo libro de Wei Wu Wei.

    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
  5. Jamas he leido a Wei Wu Wei ni a Ramesh, leyendo esto es evidente que WWW tiene en claro unas cuantas cuestiones pero creo que se enreda y se empecina en hacer incomprensible algo muy fácil (y difícil si no se experimenta) ya dijo alguna gran persona "la sabiduría, o la inteligencia es hacer facil lo dificil o hacer comprensible a los demas lo de muy difícil comprensión"

    LA ILUMINACION SI PUEDE SER ALCANZADA, PRIMERO ES SILENCIO Y QUIETUD (si vives una situacion realmente dificil se logra mejor el no pensamiento),LUEGO ES UNA EXPERIENCIA DE DISOLUCIÓN, DE CONECCION UNIVERSAL, DE INDESCRIPTIBLE PLACER Y FELICIDAD.
    lo se por experiencia propia.
    Por ultimo quisiera agregar que no es la gran cosa y que se los sobrevalora a los "iluminados" posiblemente sea por su escasez.
    a12bc3@hotmail.com

    ResponderEliminar