sábado, 26 de junio de 2010

No hay nada que hacer

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Todo es obra del Único Ser existente. Para agilizar un texto podemos etiquetar al SER con diversas palabras, por ejemplo Unidad, Esto, Consciencia, Vida, Ser, Dios, Paz, Amor, Sublimidad, etc (en mayúsculas para indicar que no se trata de una "unidad" en relación a otra o en relación a la dualidad, ni de un "esto" en relación a un eso, ni de una "consciencia" en relación a una inconsciencia, etc). En este post voy a usar principalmente una de estas etiquetas: "Unidad".

En el mundo fenoménico de las apariencias todo fluye sin que tengamos que hacer nada; es innecesario tratar de controlar los acontecimientos por medio del "conocimiento" o las "acciones" de la mente limitada, la cual se decepciona ante los sucesivos reveses a su pequeña "voluntad" separada. Es sano relajarse y aceptar que los acontecimientos sucedan de la manera que sucedan. Esto no implica necesariamente quedarse sentado, sino saber que todo forma parte del fluir de la Totalidad, incluidas las acciones que parece realizar nuestro aparente cuerpo, e incluidos también los pensamientos (que aparentemente podría parecer que pertenecen a una mente separada, supuestamente nuestra y sólo nuestra), así como las emociones que aparezcan en el "campo visual" de nuestra consciencia, sensaciones, etc.

En cierto modo todo eso son como nubes que pasan. Las percepciones, los pensamientos, las emociones, las sensaciones, son como nubes que pasan, no tienen más importancia. Nada importa nada (en el sentido de "importancia" que el ego trata de usar y atribuir, inmerso en sus constantes e irrelevantes preocupaciones). En otro sentido, todo importa: sólo Lo Real existe, y todo lo Real es igualmente valioso e importante, a la vez que permanente, eternamente "protegido". Pero este post está dirigido a comentar sobre el mundo de las apariencias: ahí sí podemos decir que nada importa, porque el mundo de las apariencias surge de una interpretación errónea de la Realidad.

Así que nada importa. ¿Surgen acontecimientos? Vale, "hola acontecimiento... y adiós, un placer haberte saludado jejeje". Todo lo aparente son como nubes que pasan: no es real, no es permanente, no importa, viene y se va, aparece y se disuelve si dejamos de prestarle atención. Son nubes o fuegos artificiales a los que no hay por qué apegarse. Los fuegos artificiales relucen y se disuelven rápidamente; si nos apegamos a uno de ellos porque nos parezca bello y queremos que dure más de lo que está destinado a durar, esto causará sufrimiento pues las apariencias no están destinadas a permanecer. Sólo podemos esperar permanencia en aquello que es eterno: Lo Real.

Por ejemplo aparece en "nuestra" consciencia una mano, un pie, un cuerpo ("nuestro" o no, da igual), una habitación, un pensamiento, una sensación, etc. Y lo que suceda con todo eso, forma parte del fluir de la Unidad, lo cual sucede espontáneamente, independientemente de que "pongamos cara de esforzarnos en hacer bien las cosas" o no. Todo son como nubes que pasan, unas traen lluvia, otras simplemente pasan sin apenas dejarse notar. Las nubes aparecen y luego desaparecen sin poder causar daño alguno a Lo Real. Si no les prestamos atención acaban disolviéndose sin mayor problema. Si les prestamos atención, acabarán disolviéndose igualmente (ninguna apariencia es permanente), pero si las interpretamos mediante los puntos de vista de la mente limitada, eso conlleva confusión y sufrimiento.

No es necesario identificarnos con ninguna de esas "nubes", pues eso las "mantiene" más "tiempo" del que quizás "quisiéramos" (¡renuncio a seguir usando tantas comillas! jejeje). Pero si sucede la identificación con alguna nube, no pasa nada: esa identificación no es sino otra nube que también se disolverá en su momento. Las apariencias todas se disuelven sin que tengamos que hacer nada mediante nuestra supuesta "voluntad separada". No hay nada que hacer. Relajarse, observar, disfrutar, aceptar, rendirse a la Unidad. Todo lo cual no puede llevarlo a cabo la "voluntad separada", por ser inexistente. Sólo la Unidad puede relajarse, disfrutar, etc. Sólo la Unidad ES.

Nubes: digamos que surge la sensación de estar en un cuerpo (eso es una nube, no es algo real), acompañada de la creencia en que dicho cuerpo padece una enfermedad. Todo eso son nubes, nada de eso importa, no es real y de hecho en cuanto dejamos de prestarle atención comienza a disolverse. Digamos que surge un pensamiento, una pregunta. Si no nos identificamos con esa pregunta, si no creemos que esa pregunta nos pertenece y que debemos resolverla, simplemente fluirá y se irá (con respuesta o sin ella, pero si ha surgido la respuesta será también debido al fluir espontáneo de la Unidad, y no por los supuestos esfuerzos de una supuesta mente separada). Surge un pensamiento cualquiera, por ejemplo "yo soy un cuerpo humano", y si no lo alimentamos -identificándonos con esa nube- inmediatamente comienza su proceso de disolución.

En realidad todo es tan sumamente fácil... Nada importa. Ninguna apariencia importa. Y más allá de las apariencias se encuentra la Unidad, lo único existente, lo único que importa. Y la Unidad es eterna, inocente, juguetonamente deliciosa, invulnerable pues no existe nada diferente a Ella, no existe nada que pueda dañarla. Esto implica una alegría, una libertad, una armonía enormes. No hay obstáculos, pues todo ES la Unidad.

Se puede confiar en la Unidad (y sólo la Unidad puede confiar en Sí Misma), pues la Unidad es pura armonía, amor y bondad. Y no hay otro Ser que Ella, la cual es infinitamente generosa y bondadosa consigo misma. Es nuestro Ser, lo ilimitado, lo eterno, la paz feliz.

La sensación de obstáculos son siempre nubes sin importancia. ¡Qué felicidad y qué paz cuando miramos a través de esas nubes y captamos la Verdad de la Unidad, la inmensidad de "nuestro" Ser! ¿Pero quién mira más allá de las nubes de la apariencia? Obviamente el Único que puede mirar, el Único Ser existente: la Unidad.

No hay ninguna, ninguna, ninguna necesidad de identificarse con las nubes. Incluso si surge identificación no es problema, ¡eso es otra nube que fluirá y se disolverá por decreto de la Unidad! La única Voluntad existente es la Voluntad del único Ser existente: la Unidad. Y la Voluntad de la Unidad es puro Amor hacia el Todo que es Sí Misma. La paz y la armonía provienen de la Unidad.

Todo está bien. No hay problema alguno. Todo es bendito y sagrado. Todo es Mi Ser. ¡Qué infinitamente feliz es la Unidad!

Verdaderamente Yo Soy Paz y Armonía sin inicio ni fin.

Yo Soy la Unidad
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4 comentarios:

  1. Empiezo por el final: “Yo Soy la Unidad”. De ahí brota el texto que nos das, Toni. El texto fluye a través de esta persona que tú eres y cuya apariencia, en realidad, no importa. Puede que seas joven o viejo, hombre o mujer, catalán o vasco, de ojos verdes o negros, o tantas otras variantes y variables. Pero lo que aparentes ser no importa, sino de dónde provienen tus palabras.
    “Esto” es lo único que hay. A través de tu persona, “Esto” se transforma en palabras que dices. En mi persona, se transforma en palabras que escucho. Las palabras son nubes, nuestras personas son nubes, todo lo que acontece son nubes que van pasando. ¿Por dónde van pasando? Por esta unidad que tú eres, esta unidad que yo soy.
    Y tienes razón al decir que podríamos reemplazar la palabra Unidad por la palabra Dios (para usar un ejemplo) y no cambiaría en nada lo que quiere decir.
    Y bien, es sencillo. Todo es cuestión de vivirlo.
    De hecho, lo estamos viviendo. Algunos lo ignoran. Otros lo ignoran menos, y otros no lo ignoran.
    Somos la unidad. No existe tal cosa como “tu” vida o “mi” vida. Sólo hay una vida que se manifiesta mediante innumerables vidas.
    Ser la Unidad y saberlo, completamente saberlo, eso es lo que hace que una persona se sienta completa y ya no necesite nada. El éxtasis sencillo, barato y sin límites.
    Para no abundar en tanta abundancia de ser, me voy a quedar con esta frase tuya:
    “Se puede confiar en la Unidad (y sólo la Unidad puede confiar en sí misma), pues la Unidad es pura armonía, amor y bondad”.
    Un abrazo, Toni.

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  2. Gracias por tan lindo comentario, FURIA DEL LAGO. La Vida canta y canta y canta a través de los numerosos pájaros, países, personas, cantantes, árboles, blogs, comentarios de blogs, tertulias de bares, chismorreos vecinales, reuniones "gurucinales" (jejeje) etc etc etc. Todos los cantos son maravillosos, son la Vida en Acción, bella y perfecta tal como es (incontaminada por lo que PAREZCA ser). Y más allá de eso, al fondo de tantas canciones hay otra hermosísima canción, podríamos decir que la canción invisible, la canción "cero", el Silencio, esa Unidad, esa Paz que envuelve todo. La canción que canta inaudiblemente a través de todas las canciones.

    ¿Y por qué escribo esto? Pues no lo sé. Ha surgido la pregunta y la escribo igual que el resto de la canción. Ha surgido. La Vida es espontáneamente maravillosa. Un abrazo!

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  3. Esto, la cancion del Silencio, que lindo jejeje
    Gracias!

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