domingo, 22 de agosto de 2010

La Puerta Abierta a la Verdad

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Adapto un mail donde surgió algo que da gusto compartir. Lo dejo tal cual pero eliminando el nombre de la persona a la que se lo escribí y de otra persona mencionada. Que seáis muy felices; sí sí sí sí sí...

En realidad es fácil vivir así. Es lo natural. Para la mente (limitada) es difícil, pero no somos la mente limitada, somos mucho más que eso, no algo separado sino unidos al Todo. Hace años leí una frase que me impactó profundamente. Era la siguiente:

Este momento es tan bueno como cualquier otro momento de la eternidad. (Ralph Waldo Emerson)

Esa frase es una pista, para mí lo fue. Por sí sola, esta pista es suficiente. Captando el Momento, lo demás que parezca haber se resuelve por sí solo, al ritmo correcto, sin prisa pero sin pausa.

La misma idea se puede tratar de expresar en palabras parecidas (adaptación de esa frase):

Este momento es tan bueno o malo como cualquier otro.

Este momento es como es.

Aquí SOY.

Aquí ES.


O frases similares. El asunto es que este Silencio que somos, este Silencio que no puede expresarse con palabras (de ahí el motivo por el que lo llamo Silencio, en este mail), está a nuestro alcance siempre, en todo Momento; es nuestro Ser.

Adonde no llegan las palabras, llega la "resonancia interior", llamémosla Intuición Divina. La Intuición es la Voz de Dios en nosotros, y todos la podemos sentir, captar, vivir. Es tan simple que todos la usamos en determinados momentos, aunque muchos -quienes juegan a no recordar quiénes son- no parecen darse cuenta, pero están usando esa Intuición igualmente sin "saberlo".

Se puede vivir en paz. Es más fácil de lo que la mente (creencias) cree. Puedo decir que vivo en paz. Que soy paz permanente. En palabras es fácil malinterpretar aquello que no puede expresarse plenamente con las palabras. Habría que matizar, en la medida que las palabras lo permitan, que no se trata de una paz experimentada por un "yo" limitado (porque no existen los "yoes" limitados, no existe nadie separado, en realidad todo está unido; si uno despierta, no puede presumir de ser especial o mejor, pues el despertar es para todos; lo que cada ser comprende, queda a disposición de todos, si lo aceptan, y antes o después lo aceptan). El otro matiz es la palabra "permanente". La paz es permanente, aunque la mayoría de la sociedad suele interpretar que la paz permanente es otra cosa, y por eso creen que no están en paz, pero la paz es su ser, es el ser de todos. La paz que digo no excluye nada; llamémosla Paz en mayúsculas, para distinguirla de la paz que se opone a la "guerra" o a la "intranquilidad". La Paz transciende la dualidad, es más que la dualidad paz/guerra, es lo que es. Si se siente tensión en el cuerpo, incluso stress, eso no eclipsa la Paz verdadera. La mayoría de quienes creen ser humanos se identifican con el stress y asumen la creencia de que ellos mismos están estresados. Pero el stress podría contemplarse como una mera "nube" que pasa, sin identificarse con él. Entonces uno capta la Paz, se abre a la Paz que ES, independientemente de si hay "nubes" o no.

Vuelvo a la frase que mencioné al principio:

Este momento es tan bueno como cualquier otro momento de la eternidad.

Para mí esta frase fue un gran detonante. Esta idea tiene el poder de disolver muchos velos de golpe. Captar el Momento, el Aquí-Ahora, sin darle energía a un supuesto yo-separado (el cual es una mera creencia), es algo liberador, bello, indescriptible, apacible. Esa frase (como también otras, por supuesto) apunta hacia Aquello que no se puede expresar con las palabras.

Una vez leí algo parecido a esto: Al cruzar la puerta del despertar, desaparece la puerta, se comprende que nunca hubo camino, nunca hubo puerta, pues siempre fuimos ESTO que Somos. La idea que me interesa remarcar con estas palabras es que ya Somos lo que Somos. Lo único que pareciera que nos separa de recordarlo, es la creencia de que aún no hemos alcanzado la Verdad. Pero, realmente, la Verdad ya ES (de hecho, es nuestro SER). Todos los seres son Uno con la Verdad, y están ya despiertos, aunque algunos crean lo contrario. No pasa nada con esa creencia, se trata de una especie de juego. Todos, en lo profundo de su Ser, comprenden el juego. Y pueden despertar del juego de una manera maravillosa, como así sucederá. Se podría decir que la "Puerta" para darse cuenta, la Puerta para despertar del juego-sueño, es el Momento. El Momento es la Puerta abierta hacia Dios y que nos muestra que somos Uno con Dios.

Por cierto A., esta misma mañana me he encontrado con un texto que toca este tema, con palabras claras y lindas. En Un Curso de Milagros. Lo voy a copiar al blog por si le resulta útil a alguien. Te lo enviaré a ti también cuando lo haya copiado, en un nuevo mail. Y probablemente también a B., por si le fluye compartirlo. Las palabras no alcanzan para explicar plenamente estas cosas, pero dan pistas, y eso es lindo. Pero no son más que palabras. Lo interesante no son las palabras, sino si se conmueve o no nuestro corazón y nos abrimos a Eso que en el fondo de nosotros ya sabemos.

Todo es como es. Y está bien así. Las semillas crecen a su ritmo, perfectamente protegidas. La Vida ES.

Mucha felicidad,

Toni

Y bueno, ahí quedó el mail. Fluyó lo que fluyó; fluye lo que fluye. ¡Qué bien!

Mucha felicidad a todos, que sois YO, que somos todos, que viva la Vida y que sí que sí que sí a jugar el Momento, baile, danza, lluvia de amor, cuando el Todo abraza Aquí, cuando Todo ES.

¡Qué bien!
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2 comentarios:

  1. Genial Toni !!!

    SOMOS LA VERDAD..... SEAMOS CONSCIENTES DE ELLO , O NO LO SEAMOS.

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  2. Así es, Juanjo; somos la Verdad. Gracias por tan agradable visita :-)

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