domingo, 5 de septiembre de 2010

Ramiro Calle con Swami Shantananda: el juego, deporte, deleite de Dios

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Copio dos de las preguntas que le hizo Ramiro Calle a Swami Shantananda, del capítulo 3 del libro "Conversaciones con yoguis", de Ramiro Calle.

Ramiro Calle: ¿Qué podemos entender por esa última realidad a la que todas las místicas se refieren?

Swami Shantananda: Se habla de una realidad temporal y de una realidad permanente, pero desde el punto de vista del yoga, la realidad es aquello que no cambia y que proporciona inteligencia a todo lo que existe; es el ser fundamental de todas las cosas. Lo que no cambia, lo que es eterno: eso es la realidad.

(...)

Ramiro Calle: La pregunta que siempre surge al respecto es por qué el Ser Supremo tiene que realizar tal juego e implicar en él a individualidades. ¿Por qué la necesidad de ese juego?


Swami Shantananda: Es una pregunta clásica, pero es una pregunta que no es válida. Digo esto porque cuando uno realiza la naturaleza de la Consciencia, uno descubre que la naturaleza de la Consciencia es manifestarse y revelarse. En el shivaísmo se habla de las cinco funciones u operaciones del Señor: la creación, el sostenimiento, la reabsorción de todo lo creado, el ocultamiento (oculta su propia naturaleza y se olvida de sí mismo) y la revelación. Son los diferentes aspectos del juego de la Consciencia, que no tiene otro valor que el éxtasis y divertimento del Ser Supremo. Lo hizo así por su propia voluntad, y por su propia voluntad lo disfruta. Hace años le pregunté a mi profesor, quejándome, por qué, si Dios había creado todas las cosas, teníamos nosotros que padecer las consecuencias. Me miró a la cara y me dijo: «¿Y quién eres tú?». En ese mismo instante tuve un destello de mi comprensión intuitiva y me di cuenta de que yo era el autor de mi propia comedia, que yo era el autor del mundo que estaba visualizando. Por eso Shankaracharya decía que el mundo es como una ciudad reflejada en un espejo. La mente del individuo lo percibe, pero allende de esto no hay más realidad que la Consciencia Suprema. Así que todo viene a ser el resultado del juego, del deporte, del deleite de Dios.
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1 comentario:

  1. Que curioso, hablar de deporte y juego, cuando muchas veces nos sentimos desorientados y perdidos... y eso solo es parte del juego.
    Gracias Toni, muy útil tu escrito.
    Un dulce abrazo.

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