viernes, 17 de febrero de 2012

Dichos de Ramana, recopilados por Sivaprakásam Pilai

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Los siguientes dichos de Ramana Maharshi fueron recopilados por uno de sus devotos, llamado Sivaprakásam Pilai. Ahí van (en naranja van las palabras de Ramana, y en azul las de Sivaprakásam):

«Para conocerse a uno mismo, el factor más importante es el esfuerzo personal. La gracia del sádguru es solo una ayuda. No hay otra forma». (El propio devoto añade después la consideración de que incluso el esfuerzo personal sucede por la gracia del guru; la cual es una consideración que parece concordar con las enseñanzas de Ramana).



Benditos sean los pies del que otorga el conocimiento de «No soy este cuerpo que tanto quiero». Benditos sean los pies del que dice: «Entrégale todos tus pesares al Señor».



«Mantente en silencio sin pensar nada». (...) «Mantén siempre la mente centrada en tu propio Ser».



«Cuanto más profunda sea la interiorización del yo, más dicha se experimentará».



«Nunca te desprendas del Señor que hay en tu interior, ni siquiera cuando aparezca como algo externo y distinto de ti».



«[La contemplación de] la forma ayuda a que la mente se centre. Con una perspectiva correcta, [este método] también es un camino».



«De todos los niamas [códigos de autodisciplina], el mejor es comer con moderación. Cuando se pronuncia una palabra, resulta difícil dejar ya hablar».



«El control de la mente es la esencia de todos los libros. ¿Para qué [va a necesitar] uno un libro para verse a sí mismo?».



«Los deseos y todo lo demás son el hacer de [las vásanas semejantes a] átomos. La desaparición de los deseos es gñana»*.

* Una nota al pie de página explica lo siguiente: «Los deseos y todo lo demás» es una abreviación de la siguiente lista: kama [deseo], krodha [ira], loba [mezquindad], moha [autoengaño], mada [orgullo] y mathsaria [celos]. Como hay lectores del blog que no están familiarizados con la terminología oriental, añado: gñana significa conocimiento, y vásanas significa tendencias mentales (resumiendo mucho).



«Dejad de hacer distinciones entre el hombre y la mujer. Una forma de conseguirlo es mediante el matrimonio».



«Cuanto más humilde es uno, más beneficios obtiene. Deja de odiar, incluso a los malvados».

Una nota al pie de página complementa esta cita, añadiendo unas palabras que Sivaprakásam Pilai dijo en otra ocasión: Sadhu Ramana hizo que este pobre hombre (Sivaprakásam se refiere a sí mismo), que no sabía nada, recitara sus plegarias sólo a sus pies. ¿Soy merecedor de que me otorgue semejante buena fortuna? Me dijo que siguiera los pasos de los que no se sumen en discusiones vanas ni en disputas. «Aunque los demás hablen mal [de ti], no dejes que eso te afecte». Eso es lo que me dijo Ramana.



«Dar algo a los demás es dárselo a uno mismo. Cuando uno sabe esto, ¿quién se puede negar a dar?».

Este tema del dar es explicado largamente en Un curso de milagros. Esta idea la rechaza el ego (como no sea: "dar, a mi manera, para recibir algo a cambio"), que se cree limitado y le resulta imposible darse cuenta de lo obvio.



«Si surge el "yo", surgirán los demás. Si desaparece el "yo", desaparecerán [los demás]».



«No te metas en los asuntos de los demás».



«Convéncete de que el Señor lo rige todo. Considera que el mundo es un sueño».



«Lo apropiado es que la esposa preste atención a las palabras del marido. [De hacerlo], alcanzará la misma paz que él».

En una nota a pie de página se indica que ahí se utiliza el matrimonio como metáfora de la relación espiritual entre el guru y el discípulo. Si el discípulo presta atención a las palabras del guru y se comporta en corcondancia, alcanzará la misma paz que su guru. En tamil, se utiliza el mismo vocablo para «marido» que para «el Señor».



«Mantén la mente enfocada en el Ser. Recuerda que ésa es la única forma de honrar la palabra del guru».



«No hay ninguna necesidad de que se me dé nada. Basta con que se elimine [la sensación de] la diferenciación».



«No digáis que sois ese cuerpo que no es más que un nido de gusanos. Descubrid vuestra verdadera naturaleza».



«Deshazte de todas las cargas que te imaginas que debes soportar, dejándolas en manos del Señor. Abandona las demás indagaciones y practica única e incesantemente la indagación que radica en preguntarse: "¿Quién soy yo?"».



«Deja tu mente en blanco. Si surgen pensamientos, no intentes llevarlos a la práctica: destrúyelos como destruirías a un enemigo. En cuanto surja un pensamiento, pregúntate: "¿Para quién es este pensamiento?". [La respuesta] surgirá: "Para mí". Entonces, piensa: "¿Y yo quién soy?". Con esta forma de pensar desaparecerá el pensamiento que surgió».



«Soy conciencia. ¿Cuál es mi naturaleza? Eso es lo que uno debe plantearse constantemente. Al hacer este tipo de autoindagación, se derriban los obstáculos que van surgiendo con la maravillosa arma, antes mencionada, del "¿Quién soy?". Entonces, esa mente inquieta adquiere claridad y se alcanza la liberación».



Las citas han sido tomadas del libro «El Poder de la Presencia», volumen 1, de David Godman, diversas citas entre las páginas 75 a 92.

¡Saludos!
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