jueves, 8 de marzo de 2012

Miedos del ego

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Breve comentario de Chalam, acerca de sus sensaciones algunas de las veces que visitaba a Bhagaván Sri Ramana Maharshi. Tomado del libro «El Poder de la Presencia», volumen 1, de David Godman.

Aunque siempre íbamos [él y su hija Souris] a Sri Ramanáshramam con la intención de quedarnos varios días e incluso semanas, nuestras estancias nunca se prolongaban más de unos días. En parte era culpa mía porque, cada vez que estaba con Bhagaván, me sentía increíblemente inquieto y me entraban unas ganas tremendas de marcharme del áshram lo antes posible. Tenía la sensación de estar atrapado entre las mandíbulas de un demonio. Aunque todo el mundo dijera que en presencia de Bhagaván reinaba la paz, yo siempre me sentía intranquilo; cuando estaba en Arunáchala, no conseguía entrar en meditación.

Siempre que me marchaba del áshram, me hacía la firme promesa de no volver nunca más pero, en cuanto salía de Tiruvannámalai, mi mente anhelaba tener de nuevo el darshan de Bhagaván. Por eso, a pesar de mis recelos, siempre acababa regresando, porque nunca perdía la esperanza de sacarle algo de provecho. Aunque no me sentía feliz en el áshram, siempre había una especie de fuerza misteriosa que me hacía regresar una y otra vez a Arunáchala.
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1 comentario:

  1. Yo esa sensación sobre advaita junto al demonio del guru,la titule.

    "La semilla de Diablo"

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