jueves, 25 de abril de 2013

Expediente X: «La verdad está ahí afuera»

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Hace años se emitió una serie de televisión en España, titulada "Expediente X" (en algunos países se tradujo como "Los Expedientes Secretos X", y en el inglés original se titulaba "The X-Files").

Era una serie de ficción y misterio (incluía en su temática los OVNI, fenómenos paranormales, etc). Y una de sus frases recurrentes o lema que salía en muchos episodios es la que decía:

«La verdad está ahí afuera»

Para la mente cotidiana es una frase aparentemente cargada de sentido, pues en un mundo dualista parece haber objetos afuera sobre los que cabría hacer averiguaciones. Por lo tanto esta frase tal vez se haya vuelto con el paso de los años muy popular, pues a fin de cuentas refleja el punto de vista del sistema de pensamiento del ego: mantener la creencia o proyección de un mundo externo a uno mismo, donde supuestamente encontraríamos tanto los objetos que nos hacen sufrir, como también los objetos que podrían darnos felicidad... ¡y por supuesto los objetos a los que poder cargarle con la culpa de algo jejeje!

Sin embargo, para cualquiera que haya entendido aunque sea un poco a sabios como Ramana Maharshi, Sankara o la enseñanza de UCDM (Un Curso de Milagros), la frase «La verdad está ahí afuera» se convierte casi en un chiste, y de hecho la frase contraria se acerca mucho más a la realidad: «La verdad está aquí "adentro"». Se puede indicar de muchas maneras (aunque las palabras no son sino meras pistas, pues no se puede decir lo indecible), pero todas resuenan de un modo parecido, en la sintonía de la invitación de sabios como Ramana Maharshi a que dejemos de proyectar la mente hacia afuera y la traigamos por así decirlo de nuevo hacia adentro. Proyectar la mente hacia afuera ("La verdad está ahí afuera, los problemas están ahí afuera, el amor y la felicidad están ahí afuera") mantiene en nuestra mente la proyección de lo ilusorio, mientras que volver la mente hacia adentro ("La verdad está aquí adentro, el amor y la felicidad son mi propio Ser, sat-chit-ananda, ¡quién soy!") es lo que deshace el hábito del ego y da pie a que suceda el despertar.

El concepto de "afuera" representa la separación, la dualidad, el mundo de la percepción, basado en las nociones de sujeto y objeto, por ejemplo: cuerpo/mundo.

El concepto de "adentro" es más benigno porque representa la unión, el concentrar, el deshacer lo "hecho" (lo ilusorio, la separación), el volver la mente adentro y reunirla, deshaciéndose así la base que permitía a la separación aparentar ser real.

Más allá de todo concepto (más allá de "afueras" y "adentros") la verdad ES, pero los conceptos benignos, como decía Ramana Maharshi, a veces sirven como desatascadores de los nocivos conceptos que proyectan la dualidad (Ramana ponía el ejemplo de que si se nos clava una espina y queremos sacárnosla porque nos duele, otra espina puede resultar útil para sacarla, y una vez sacada, ambas se desechan, pues ni siquiera la espina "útil" tiene ya utilidad una vez que ya nos hemos deshecho de lo inútil).

Por lo tanto, para el despertar es muy útil el concepto de que la verdad está adentro, no separada de uno mismo sino en nuestro propio ser: de hecho ES nuestro propio ser. Es muy bueno el concepto de dejar de proyectar la mente hacia afuera y volverla hacia adentro, ¡pero tal autoindagación ha de llevarse a la práctica para que más allá de las palabras suceda la "experiencia"! ¿Quién lleva esto a la práctica? No importa... haz como que puedes, autoindaga, y cuando todo caiga, lo que quede será ESO y el aparente camino ilusorio que "condujo" ahí, ya no importará... de hecho no hay camino, pero esto sólo se puede decir como experiencia directa al "final", una vez que ya ha caído todo el velo de lo ilusorio. Y para que caiga el velo, la autoindagación (o como se prefiera llamarla) es necesaria. Volver la mente adentro (entonces se sabrá que la mente nunca había salido, pero decir esto de momento no es relevante... y autoengañarse "como si" ya se experimentara la verdad, no es despertar... despertar es una ilusión, pero la Claridad, el ES, sólo volvemos a reconocerlo plenamente cuando se ha desvanecido el sueño mediante la ilusión del despertar... ¡entonces sí que se puede celebrar que el SER desde siempre ES, sin interrupción, y que la ilusión ni es nada ahora ni nunca lo fue, por lo que no hubo realmente interrupción del SER! ¡A quién le importa entonces lo ilusorio!).Pero mientras no experimentemos (ojo, no se habla aquí de una "experiencia" dual en el sentido de sujeto/objeto, pero alguna palabra venía bien escribir jejeje) lo obvio (la verdad, nuestro verdadero ser) como obvio, la indicación o consejo de conceptos tales como "volver la mente adentro" serán lo único que tenga valor o sentido, como brújula temporal mientras sigamos creyendo o sintiendo que vivimos con un cuerpo en un mundo de ilusiones.

Por lo tanto, las pistas que algunos sabios han dado son del estilo del "volver la mente adentro", "la verdad está dentro, no separada de ti", etc.

Como dice UCDM:

No trates de buscar la verdad fuera de ti mismo, pues la verdad sólo puede encontrarse dentro de ti. (T.9.I.14.5) (Pág. 181)

¡Y tan dentro que está! Como que se trata simplemente de nuestro propio Ser, el cual desaparece de nuestra conciencia cuando nos empeñamos en valorar las ilusiones y jugar a la separación proyectando la dualidad de un mundo afuera, un mundo dual de sujeto/objeto.

El antídoto que desvanece la irrealidad es muy simple. El antídoto para desvanecer la separación es simplemente esto: la unión. O como decía Ramana Maharshi: dejar de proyectar la mente hacia afuera y traerla de nuevo adentro, sin separar nada como si fuese diferente de nuestro propio Ser. No hay nada diferente a nuestro propio Ser, porque el Ser es Uno y es lo Único que existe.

Proyectar la mente hacia "afuera" significa dualidad, problemas, conflicto, ilusiones. Volver la mente hacia adentro no quiere decir que llevemos nuestra atención ni al cuerpo ni a nuestra personalidad. El concepto de "adentro" se usa aquí más bien para sugerirnos que la atención puede descansar en el puro ser. Eso sería "adentro", y en cambio todo lo demás sería "afuera": tanto el mundo (entendido como algo externo), como el cuerpo, la personalidad, etc, estarían "afuera", pues no forman parte de la Realidad del Ser, sino que son meros reflejos ilusorios. El camino o concepto de volver la mente hacia adentro es un consejo para llevar la atención al simple ser, y no a cualquier otra cosa que serían reflejos ilusorios. Como dice UCDM:

     Al seguir este camino estarás buscando la verdad en ti. Esto no es ir más allá de ti mismo, sino hacia ti mismo. (T.9.II.8.5-6) (Págs. 183 y 184)

No es ir más allá de ti mismo (hacia "afuera", hacia los reflejos o ilusiones) sino hacia ti mismo (el verdadero ser).

En última instancia la verdad no está afuera ni adentro, sino que simplemente ES.

Incluso eso, dicho en palabras, no es lo que ES. El Ser, el ES o Sí Mismo, es inmediato, inequívoco, no es un concepto sino una experiencia directísima y contundente, indudable, inmensa, eterna, intemporal. Todas estas palabras no son más que indicadores que no son inequívocos, pero Eso que indican sí es inequívoco, Eso sí ES lo que Es, y no hay manera de ponerlo en duda ni posibilidad de discutirlo, excepto cuando no se es consciente de Ello, pero en ese caso uno está dormido en las ilusiones. Y en ilusiones también parecerá haber un despertar, "tarde o temprano". Una vez despierto, no habrá ningún ego ni nada separado que pueda dudar de la inmensidad del Ser. ¡ES!
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