jueves, 12 de septiembre de 2013

Libre

*
Un pájaro estaba encerrado en una jaula. 
Y lloraba. 
Los barrotes de la jaula eran sus propias alas. 
Cuando se dio cuenta, ya no lloraba. 
Volaba. 
¡Vuela ahora, 
y ríe feliz para siempre! 
*

6 comentarios:

  1. Me puedes explicar esta frase de Krishnamurti: “Mi secreto es éste: no me importa lo que pase”.

    Muchas gracias.

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    1. Hola anónimo, gracias por participar.

      Habría que preguntarle a Krishnamurti para saber la interpretación de Krishnamurti.

      ¿Alguna vez has sentido intranquilidad respecto al desenlace de algún acontecimiento cuando ese acontecimiento no te importaba?

      Jeff Foster escribió una frase parecida en su libro «Una ausencia muy presente»:

      «Es muy sencillo. Yo no quiero nada y todo lo que sucede me parece bien».

      Hablando en general, en un contexto espiritual este tipo de frases podrían tomarse como expresiones de aceptación y entrega. Si se acepta lo que venga, si se ha entregado uno a la Vida pase lo que pase, la paz llegará. El "entregador" desaparecerá en tal proceso. "No me importa lo que pase" porque pase lo que pase confío en el Ser (Dios, Vida, Uno). La calma es total cuando además desaparece la identificación con el falso personaje (ego) que cree que lo que pase le importa o le deja de importar. Lo que "pase" es ilusorio, y por lo tanto en realidad no importa, ni puede ser real el personaje ilusorio a quien le podría importar. Los problemas son como el hijo de una mujer estéril. Fantasías que no importan porque no existen. Y al dejar de pensar/creer en ellos, desaparecen.

      Los problemas son para los cuerpos. Sólo quien cree ser un cuerpo creerá tener problemas. Cuerpo = ser limitado. Todos los problemas se basan en que soy un cuerpo que tiene tal o cual problema. Sin cuerpo no hay problema.

      Si se sabe que los problemas son ilusiones, ¿a quién le habrían de importar? ¿Y a quién podrían inquietarle las ilusiones sino a otra ilusión que cree en ellas?

      Lo único que importa en este ámbito podría ser investigar si existe aquel que se preocupa por la cuestión. ¿Existe este "yo" ligado a un cuerpo que quiere saber qué significa todo esto? ¿De dónde viene este "yo"? Al ir a la raíz, todo se aclara.

      Un abrazo

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    2. Si alguien se acerca a ti con una navaja, si alguien está pegando a un perro,…, supongo que aunque seas Uno, en ese momento algo habrá que hacer, o como dice Jeff Foster “me parece bien”.

      Un abrazo.

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  2. Cada uno percibe según su nivel de conciencia. Quien experimenta la Unidad, está más allá de los niveles de conciencia, es Uno y solamente experimenta la Gloria donde todo es Amor y no hay nada más que Amor. Pero quienes todavía experimentamos la sensación de ser cuerpos (aunque intelectualmente sepamos que no somos tal ilusión) percibiremos cada suceso de acuerdo a nuestro nivel de conciencia.

    Si crees ser un cuerpo y ves un peligro, ¡más te vale ser prudente! Pero nada será más útil que primero de todo entregar a Dios la ilusión que percibes, y así recibirás la inspiración correcta para proceder o no proceder (pero ante todo así podrás fluir sin odio ni miedo). Si sabes que lo que percibes es una ilusión y te entregas a la Voluntad, actuarás inspirado desde un nivel de conciencia más elevado y más tranquilo. Pero hasta que no se haya disipado completamente tu ego (experimentando la última de las ilusiones: la iluminación) no estarás completamente desapegado de los cuerpos y de lo que crees que pasa con ellos. Sé, pues, sensato. Para ser sensato, primero de todo entrega lo que ves a Dios. Entonces llegará la inspiración adecuada, que será en beneficio de todos. Cada ocasión será diferente. Tal vez un día seas inspirado a no hacer nada, tal ves seas inspirado a ayudar al perro (sin odio al agresor y sin perder de vista que ves un símbolo de tu propia división mental, y al ayudar a uno, ayudas a todos, incluso al supuesto agresor, que no es tal agresor pues no está separado ni del perro ni de ti). Tal vez alguien saque una navaja y la inspiración te conduzca a lanzar una espontánea patada, o tal vez no hagas nada y tu destino era ser robado o herido. Pero al haber entregado serás libre de fluir con ello con amor por todos.

    A nivel de los cuerpos todo está predeterminado. Pero a nivel de tu mente, tienes elección, y la única elección real es elegir entregarte al Espíritu Santo o Maestro interior. Pues Él disipará tu confusión para que veas que el problema no es tal y que no te separaste del Ser.

    Esto es un tema amplio, relevante, y mis palabras torpes para abordarlo brevemente. Tal vez sea valioso que quien se sienta confuso aborde alguna información adicional, por ejemplo leyendo sobre Ramana Maharshi (por cierto, a Ramana le asaltaron unos ladrones un día y no se resistió, pero no se trata de imitar ciegamente los actos de un iluminado, sino de comprender la esencia: la entrega a Dios, y entonces la inspiración nos llegará, tal vez para movernos a actuar o para quedarnos quietos, pero incluso si actuamos, será una acción-sin-acción, será una acción inspirada, sin odio y sin resistencia, porque provendrá de la entrega al Amor, que ayudará a deshacer la ilusión). Decía: la posibilidad de leer sobre Ramana, también se podrían escuchar las charlas de Robert Adams (en una de las etiquetas de este blog se compartieron algunos vídeos/audios de Robert) y para profundizar a fondo, se puede sondear la enseñanza de Un Curso de Milagros, comenzando tal vez como introducción por el libro «La Desaparición del Universo», de Gary Renard.

    Tal caudal de informaciones es muy amplio, sondearlo puede llevar su tiempo pero una vez comprendidas las explicaciones la vida se convierte en algo muy simple y se fluye de tal modo que cada vez obstaculizamos menos la iluminación.

    (Sigue en otro comentario, pues el sistema no me permite enviarlo por ser demasiado largo)

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  3. (Continuación del comentario anterior)

    Todo va como tiene que ir. Todo va bien. La Verdad es amorosa. El Amor es lo único que existe. Si ves algún problema, sabes que es una ilusión, porque el Amor es lo único que existe y Él no se crea problemas a Sí Mismo. Si por ejemplo te sientes enfermo, sabes que eso es una ilusión que te está avisando/recordando sobre tu identificación con el cuerpo. Lo sensato es desenmascarar la ilusión, entregar lo percibido (tanto la enfermedad como la creencia en el cuerpo) al Ser, estando dispuesto a que Él te muestre la verdad. Para eso hay que estar receptivo (vacío de creencias previas) o al menos estar semi-receptivo (estar dispuesto a que el Maestro interior vaya deshaciendo tus creencias). Una vez entregada la ilusión (por ejemplo la sensación de enfermedad/malestar) al Maestro interior, la inspiración llegará. Tal vez te llegue la idea de ir al médico, a sabiendas de que es otra ilusión (generalmente si sientes miedo y la creencia en el médico disminuye tu miedo, eso podría conducirte a hacer uso de esa ilusión). Tal vez no necesites médico. En cada caso, dependiendo del nivel de conciencia el consejo/inspiración vendrá perfectamente adaptado para ti en tu estado actual.

    Con el tiempo (que es también ilusorio), si pones siempre a Dios lo primero de todo (entregando, no resistiéndote), las ilusiones se desprenderán de ti porque ya no las estarás alimentando creyendo en ellas.

    Cuando te defiendes de las ilusiones las haces "reales", pues al creer en ellas te parecerán reales y uno considera real aquello de lo que se defiende. De lo contrario no vería la necesidad de defenderse.

    Pero si se entrega a Dios el problema, todo irá bien con la inspiración adecuada. Se intuirá de qué va la confusión y a la larga se trascenderá. Y si surge una aparente "acción en respuesta", incluso si a "otros" les parece una defensa, no será una defensa porque se estará fluyendo inspiradamente, sin apego al resultado, sin odio, sin resistencia, sino sabiéndose tranquilamente guiado por el Amor.

    De cualquier modo, todo está bien. La Verdad ES. Y en cuanto a las ilusiones, cuya apariencia es meramente temporal, todo suceso ilusorio está predeterminado por así decir desde el principio de los tiempos. Deja que tu cuerpo (la apariencia) haga lo que está predeterminado a hacer, pero céntrate en el Ser, entrégate al Amor, y nada podrá separarte de la Paz que eres, hagan lo que hagan los cuerpos y sea cual sea el guión del sueño, el guión de la película de los cuerpos, el guión de la ilusión. Deja a las apariencias en paz y las apariencias te dejarán en paz a ti, pues no existen.

    En realidad ya eres libre.

    El libro «La Desaparición del Universo», de Gary Renard, si alguien está interesado puede conseguirse actualmente en internet.

    Un abrazo, sé feliz pues eres la Felicidad.

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  4. De nuevo... respecto al primer comentario de "Anónimo"... si todavía vuelves por acá a leer, han pasado unas semanas desde tu comentario pero justo hoy aparece un vídeo donde Rupert Spira comenta precisamente la frase de Krishnamurti que sacaste a colación. Si te interesa lo que dice, lo puedes escuchar aquí:

    http://youtu.be/Z6rVM3RJKvA

    Han titulado el vídeo así: La permisividad Indiferente de la Conciencia

    Duración: 6 minutos y medio.

    Saludos

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