sábado, 18 de febrero de 2012

Proyecto Curso de Milagros: Programa para búsquedas de UCDM

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((Para agrandar la imagen se puede hacer click sobre ella))

Actualización 2019: Funciona bien en Windows 10.

Actualización de marzo de 2015: Ha pasado el tiempo y este programa ha quedado desfasado, pues fue programado hace bastantes años para funcionar en Windows 98 y en Windows XP. Como no conozco ninguna versión nueva que lo adapte para los sistemas operativos actuales, aviso aquí de eso. Y más abajo añado unas notas en este mismo color, indicando los links que voy a tachar porque ya no funcionan. Quien aún use Windows XP puede aún descargarse este programa mientras el link de descarga siga funcionando. Saludos. 

Gracias a Marc (amigo que tiene también un blog: Conciencia Ecuménica [ya no existe ese blog]), he sabido de este programa. Es muy útil para encontrar citas y realizar búsquedas en el voluminoso material de UCDM. Abajo pongo unos ejemplos, pero antes daré alguna información más sobre este programa:

El programa se puede descargar aquí: (El link ya no funciona. Abajo del post incluyo una actualización con links alternativos más recientes; escribo esto en febrero de 2013)

El programador, Julio, es estudiante del Curso. Es recomendable leer la Guía de Ayuda (que viene con el programa), que es sencillísima de entender y además se nota que ha sido hecho con mucho cariño, ¡y tan fácil de usar!

Copio el inicio de la brevísima introducción:

Primeramente me presento: Mi nombre es Julio, me dedico a la Informática y soy estudiante de Un Curso de Milagros.

Proyecto Curso de Milagros -Proyecto CDM- es un programa totalmente gratuito, su única finalidad es facilitar el estudio de UCDM; a excepción de las Citas Bíblicas toda la información contenida en este programa pertenece a UCDM el cual tiene sus derechos de autor en "Foundation for A Course in Miracles" organización con la que Proyecto CDM no tiene relación alguna.

Y ahora unos ejemplos de búsquedas con el programa. En una conversación con un amigo (el ya mencionado Marc) nos surgió el tema del concepto de desaprendizaje (en advaita, cuando se habla de "aprender" se trata más bien de un "desaprender").

Han salido 3 resultados al hacer la búsqueda (sin palabra exacta para que busque más extensivamente) del tema del desaprendizaje. Para buscar, he puesto: DESAPRENDER. Salen estas 3 citas:

Primera:

Con todo, ese aprendizaje no es permanente, y puedes desaprenderlo dejándolo de enseñar. (T.6.III.3.10)

Segunda:

Si quieres ser un alumno feliz tienes que entregarle al Espíritu Santo todo lo que has aprendido para así desaprenderlo. (T.14.II.6.1)

Tercera:

Y no se puede desaprender, excepto por medio de lecciones cuyo objetivo sea enseñarte que tú eres otra cosa. (T.31.V.8.4)

Este tercero viene bien copiar la mitad final del párrafo en que va incluido (otra ventaja del programa es que incluye un botón llamado "PÁRRAFO", que permite con un solo click ver el párrafo concreto donde esa frase está incluida):

Ahora el Espíritu Santo tiene que encontrar un modo de ayudarte a comprender que el concepto de ti mismo que has forjado tiene que ser des-hecho si es que has de gozar de paz interior. Y no se puede desaprender, excepto por medio de lecciones cuyo objetivo sea enseñarte que tú eres otra cosa. Pues de lo contrario, se te estaría pidiendo que intercambiases lo que ahora crees por la pérdida total de tu ser, lo cual te infundiría aún mayor terror.

Otra comodidad es que al copiar las citas, salen ya con la referencia incorporada (por ejemplo: (T.6.III.3.10)), ¡qué cómodo! Y aparte de esa referencia "oficial", pone también el número de página de la versión española (en la primera y segunda edición coinciden, creo), para facilitar la búsqueda de la ubicación en el libro a quienes les cueste entender esa nomenclatura (T.6.III.3.10), la cual de todos modos se explica en la Guía de Ayuda.

He buscado también "iluminación" y salen 7 inspiradores resultados, el último de ellos éste:

La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio. (L.PI.188.1.4)

Un buen recordatorio de que la verdad ya es.

¡Saludos!

Actualización (febrero 2013): El link que había para descargar el programa ya no funciona. Julio Abe es el autor del programa "Proyecto Curso de Milagros" y su página web es la siguiente: http://www.mentalpro.org/es/ [el link dejó de funcionar]

En la página web del autor hay actualmente 3 links de descarga, el primero y el tercero no me van, el segundo posiblemente sí va. Sale en su web aquí: http://www.mentalpro.org/es/un-curso-de-milagros-gratis.php [dejó de funcionar]

Yo uso Windows XP y en este sistema sí funciona el programa. No sé qué tal irá en los sistemas operativos más nuevos (el programa lo creó hace años y puede haber incompatibilidad con los sistemas operativos más nuevos). En la web del autor, abajo del todo da un consejo que puede ser útil para quienes lo usen con Windows 7.

En la web en español de David Hoffmeister ofrecen la descarga de un programa de búsquedas que probablemente es el mismo, porque ocupa aproximadamente las mismas megas (alrededor de 11) y pone que funciona con Windows XP o versiones anteriores. El link de descarga lo tienen aquí: http://www.un-curso-en-milagros.org/biblioteca.htm (está casi abajo del todo, donde pone "Descargue un programa libre de la búsqueda de UCDM para Windows XP o anterior"). [Nota: ya no está... supongo que con el paso de los años, viendo que cada vez menos usuarios usan Windows Xp, vieron que incluir esa descarga ya no sería útil a casi nadie... nueva nota: aunque años después, ahora sí funciona en Windows 10]

Copio aquí el link directo de descarga que aparece en la web del autor, el cual parece que sí funciona (si algún día deja de funcionar, se puede consultar directamente la web de Julio, que ya he indicado más arriba, por si el autor sube el programa a nuevos links). De momento este parece funcionar: http://www.mediafire.com/?jhcw6ub1ggtdnmw
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«El liberado no tiene el más mínimo sankalpa» (Ramana Maharshi)

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Dice la devota Akhilandamma:

«Bhagaván no tenía sankalpa [motivaciones personales]. Nunca decidía lo que tenía que decir ni lo que debía hacer: sus palabras y sus acciones eran lilas [juegos divinos] automáticos, estaban repletos de la gracia omnipresente del Señor».

Del libro: «El Poder de la Presencia», volumen 1, de David Godman, página 106.

En esa misma página, una nota explica lo que significa la palabra "sankalpa" y además incluye unos comentarios al respecto de Ramana Maharshi:

El concepto de sankalpa se puede traducir como «voluntad» o «intención». Al igual que muchos otros maestros, Bhagaván mantenía que los gñanis [sabios; iluminados] no tienen sankalpa sino que, en ese estado, el Ser hace que el cuerpo se comporte de una determinada manera y diga lo que resulta necesario en cada momento, pero sin que haya una opción individual promotora de ninguna de dichas acciones o palabras. En una ocasión Naráian Áier mantuvo, sobre este tema, una conversación de lo más esclarecedora que aporta una visión única de cómo funciona el poder del gñani: «Un día que estaba sentado al lado de Bhagaván me sentía tan destrozado que le pregunté: "¿Es que el sankalpa del gñani no tiene la capacidad de proteger a los devotos de su destino?". Bhagaván sonrió y dijo: "¿Es que el gñani tiene algún tipo de sankalpa? El yivanmukta [iluminado en vida, mientras aún se le asocia con un aparente cuerpo] es incapaz de tener el más mínimo sankalpa. Es algo imposible, sencillamente". Yo continué con el mismo tema: "Entonces, ¿qué destino nos espera a todos los que te rogamos que nos otorgues tu gracia y nos salves? ¿No nos servirá de nada ni seremos salvados por estar sentados ante ti o por venir a verte?...". Bhagaván me miró con cariño y me dijo: "... el mal karma del individuo se ve considerablemente reducido cuando está en presencia de un gñani. El gñani no tiene sankalpas sino que su sannidhi [presencia] es la fuerza más poderosa que existe. No hace falta que tenga ningún sankalpa sino que su mera presencia, la más poderosa de las fuerzas, tiene la capacidad de hacer maravillas: salvar almas, llenar la mente de paz y hasta darle la liberación a las almas que han madurado. No es que él responda a tus plegarias sino que son absorbidas por su presencia. Es su presencia la que te salva, la que te protege del karma y la que te concede deseos según corresponda, [pero] de forma involuntaria. Claro que el gñani salva a los devotos pero no con su sankalpa, porque eso no existe en él, sino por su presencia, su sannidhi"» (The Mountain Path, 1968, p. 236).

¡Saludos!
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viernes, 17 de febrero de 2012

Dichos de Ramana, recopilados por Sivaprakásam Pilai

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Los siguientes dichos de Ramana Maharshi fueron recopilados por uno de sus devotos, llamado Sivaprakásam Pilai. Ahí van (en naranja van las palabras de Ramana, y en azul las de Sivaprakásam):

«Para conocerse a uno mismo, el factor más importante es el esfuerzo personal. La gracia del sádguru es solo una ayuda. No hay otra forma». (El propio devoto añade después la consideración de que incluso el esfuerzo personal sucede por la gracia del guru; la cual es una consideración que parece concordar con las enseñanzas de Ramana).



Benditos sean los pies del que otorga el conocimiento de «No soy este cuerpo que tanto quiero». Benditos sean los pies del que dice: «Entrégale todos tus pesares al Señor».



«Mantente en silencio sin pensar nada». (...) «Mantén siempre la mente centrada en tu propio Ser».



«Cuanto más profunda sea la interiorización del yo, más dicha se experimentará».



«Nunca te desprendas del Señor que hay en tu interior, ni siquiera cuando aparezca como algo externo y distinto de ti».



«[La contemplación de] la forma ayuda a que la mente se centre. Con una perspectiva correcta, [este método] también es un camino».



«De todos los niamas [códigos de autodisciplina], el mejor es comer con moderación. Cuando se pronuncia una palabra, resulta difícil dejar ya hablar».



«El control de la mente es la esencia de todos los libros. ¿Para qué [va a necesitar] uno un libro para verse a sí mismo?».



«Los deseos y todo lo demás son el hacer de [las vásanas semejantes a] átomos. La desaparición de los deseos es gñana»*.

* Una nota al pie de página explica lo siguiente: «Los deseos y todo lo demás» es una abreviación de la siguiente lista: kama [deseo], krodha [ira], loba [mezquindad], moha [autoengaño], mada [orgullo] y mathsaria [celos]. Como hay lectores del blog que no están familiarizados con la terminología oriental, añado: gñana significa conocimiento, y vásanas significa tendencias mentales (resumiendo mucho).



«Dejad de hacer distinciones entre el hombre y la mujer. Una forma de conseguirlo es mediante el matrimonio».



«Cuanto más humilde es uno, más beneficios obtiene. Deja de odiar, incluso a los malvados».

Una nota al pie de página complementa esta cita, añadiendo unas palabras que Sivaprakásam Pilai dijo en otra ocasión: Sadhu Ramana hizo que este pobre hombre (Sivaprakásam se refiere a sí mismo), que no sabía nada, recitara sus plegarias sólo a sus pies. ¿Soy merecedor de que me otorgue semejante buena fortuna? Me dijo que siguiera los pasos de los que no se sumen en discusiones vanas ni en disputas. «Aunque los demás hablen mal [de ti], no dejes que eso te afecte». Eso es lo que me dijo Ramana.



«Dar algo a los demás es dárselo a uno mismo. Cuando uno sabe esto, ¿quién se puede negar a dar?».

Este tema del dar es explicado largamente en Un curso de milagros. Esta idea la rechaza el ego (como no sea: "dar, a mi manera, para recibir algo a cambio"), que se cree limitado y le resulta imposible darse cuenta de lo obvio.



«Si surge el "yo", surgirán los demás. Si desaparece el "yo", desaparecerán [los demás]».



«No te metas en los asuntos de los demás».



«Convéncete de que el Señor lo rige todo. Considera que el mundo es un sueño».



«Lo apropiado es que la esposa preste atención a las palabras del marido. [De hacerlo], alcanzará la misma paz que él».

En una nota a pie de página se indica que ahí se utiliza el matrimonio como metáfora de la relación espiritual entre el guru y el discípulo. Si el discípulo presta atención a las palabras del guru y se comporta en corcondancia, alcanzará la misma paz que su guru. En tamil, se utiliza el mismo vocablo para «marido» que para «el Señor».



«Mantén la mente enfocada en el Ser. Recuerda que ésa es la única forma de honrar la palabra del guru».



«No hay ninguna necesidad de que se me dé nada. Basta con que se elimine [la sensación de] la diferenciación».



«No digáis que sois ese cuerpo que no es más que un nido de gusanos. Descubrid vuestra verdadera naturaleza».



«Deshazte de todas las cargas que te imaginas que debes soportar, dejándolas en manos del Señor. Abandona las demás indagaciones y practica única e incesantemente la indagación que radica en preguntarse: "¿Quién soy yo?"».



«Deja tu mente en blanco. Si surgen pensamientos, no intentes llevarlos a la práctica: destrúyelos como destruirías a un enemigo. En cuanto surja un pensamiento, pregúntate: "¿Para quién es este pensamiento?". [La respuesta] surgirá: "Para mí". Entonces, piensa: "¿Y yo quién soy?". Con esta forma de pensar desaparecerá el pensamiento que surgió».



«Soy conciencia. ¿Cuál es mi naturaleza? Eso es lo que uno debe plantearse constantemente. Al hacer este tipo de autoindagación, se derriban los obstáculos que van surgiendo con la maravillosa arma, antes mencionada, del "¿Quién soy?". Entonces, esa mente inquieta adquiere claridad y se alcanza la liberación».



Las citas han sido tomadas del libro «El Poder de la Presencia», volumen 1, de David Godman, diversas citas entre las páginas 75 a 92.

¡Saludos!
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jueves, 16 de febrero de 2012

Anécdota en el áshram con Ramana Maharshi

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Aquí va la narración del devoto Chalam, de una anécdota sucedida en torno a Bhagaván Sri Ramana Maharshi:

Por norma general, Bhagaván ignoraba las formas extremas de conducta que se producían en la sala. Ocasionalmente, si alguna persona se agitaba de forma exagerada, se quedaba mirándola un rato y la calmaba. Vi como lo hacía con una mujer de Andhra Pradésh que había dedicado su vida a trabajar reivindicando los derechos de las mujeres. De repente, se levantó en medio de la sala y empezó a hablarle a Bhagaván como si estuviera dando una conferencia en un auditorio. «En todo el mundo se maltrata a las mujeres —empezó a decir—. ¿Cómo trata usted a las mujeres?». Bhagaván ni siquiera se molestó en mirarla. La mujer continuó: «¿Por qué la vida de las mujeres tiene que transcurrir entre fogones?, ¿es que sólo se tiene que dedicar a tener hijos y criarlos?, ¿no hay nada más que puedan hacer las mujeres?». Como Bhagaván ignoraba la arenga de esta mujer y seguía mirando al infinito, ella se puso a criticarlo más directamente: «¿Es que la liberación solo es para los hombres? Incluso personas como usted dan prioridad al hombre. ¿Es que la meditación y el yoga solo están hechos para los hombres?». La suma total de su estado emocional y de la aparente indiferencia de Bhagaván hizo que se le empezaran a saltar las lágrimas.

Finalmente, Bhagaván giró su cabeza hacia ella, tenía una expresión en el rostro como preguntándole por qué estaba tan preocupada y tan alterada. La mujer, una oradora acostumbrada a acalorarse dando discursos en actos públicos reivindicativos, empezó a enternecerse mientras Bhagaván la miraba fijamente, sin decir palabra. Poco después, con un nudo en la garganta y en un tono mucho menos arrogante, la mujer le preguntó: «Bhagaván, ¿estaría usted dispuesto a mostrar un camino hacia la liberación adecuado para las mujeres?». Sin dejar de mirarla, Bhagaván le preguntó: «¿Qué es la liberación?». La mujer se quedó muda. Se sentó inmediatamente y dejó de hacer preguntas y de hablar, ni siquiera formuló una respuesta a la sencilla pregunta de Bhagaván. Poco después, se marchó del áshram y no volvió nunca más.

Copiado del libro «El Poder de la Presencia», volumen 1, de David Godman, páginas 254 y 255.

¡Saludos!
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miércoles, 15 de febrero de 2012

Humor sabio

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Una ilustración: Los amigos de un hombre necio le hicieron beber un montón de licor, y después de que estaba completamente ebrio, comenzaron a gritarle y a decirle —«Verdaderamente tenemos piedad de tu tristísimo estado. Hace unos pocos minutos visitamos tu casa y vimos que tu esposa se había quedado viuda». Tan pronto como oyó esto, el borracho comenzó a aullar y a llorar, y cuando algunos viandantes le preguntaron la causa de su sufrimiento, les respondió que su esposa se había quedado viuda.

«Una montaña de miseria ha caído sobre mí aplastándome». Entonces, los viandantes le hicieron volver en sí, «¿Cómo puede tu esposa haberse quedado viuda cuando tú estás vivo? El hecho de que tú estés vivo y que tu esposa se haya quedado viuda, ¿no son contradictorios estos dos acontecimientos?» Sin embargo, el borracho persistía diciendo, «No, vosotros no comprendéis nada. Mis amigos acaban de visitar mi casa, y han visto con sus propios ojos que mi esposa se había quedado viuda». Ante esto, todos sus amigos estallaron de risa por su absurdo comportamiento.

Esta ilustración no es indicativa sólo del estado del borracho, sino también de todos los seres humanos. Sin la comprensión justa, todos están habituados a mirar el mundo a través de lo que dicen otros. ¡Qué los demás digan lo que quieran! Mi Sí mismo es puro y sin cambio, es la luz de todas las luces. Es imposible que perezca nunca. Yo soy la encarnación de la Existencia, Consciencia, Felicidad, y un Presenciador de todo. Ésta debe ser vuestra comprensión.

Siddharameshwar Maharaj (Fragmento extraído del libro «AMRUT LAYA» (Enseñanzas sobre el «Estado sin estado»), 103 páginas en archivo PDF de 435 KB; descargable aquí: http://nytz.files.wordpress.com/2012/02/amrut-laya.pdf Otro interesante libro de Siddharameshwar Maharaj es el siguiente, titulado: «La llave de la realización del ser», 46 páginas en archivo PDF de 288 KB, descargable aquí: http://nytz.files.wordpress.com/2012/02/la-llave.pdf

Un poco más abajo, casi seguido a la cita anterior en el AMRUT LAYA, añade también inspiradoramente:

No creáis que sois mortales. Deshaceos de esta ignorancia autocreada y morad con confianza en el Sí mismo. Volveos hacia dentro. No alimentéis ningún temor. Borrad la impresión de que los objetos externos son verdaderos. En realidad, si uno piensa en su propia naturaleza (quién soy yo, o qué soy yo), no hay nadie tan grande como vosotros. Tened confianza en el Sí mismo. Estabilizad dentro de vosotros el pensamiento —«Yo soy el Paramatman». Entonces no fracasaréis nunca en la travesía del océano de esta existencia mundana. Ved sólo a través de la visión del Sí mismo. No veáis a través de los ojos de los demás. Todas vuestras relaciones están preparadas para enloqueceros. No prestéis nunca atención al cuerpo mientras practicáis esto. Uno debe estar preparado para morir incluso cuando la verdad es: «Yo soy un presenciador de este cuerpo. Ya sea que el cuerpo esté o no esté, mi corazón está a los pies de Panduranga (el Maestro)». Perseguid contemplando de esta manera y es seguro que vendrá la percepción intuitiva. Cuando se practica esto, uno puede encontrar muchos obstáculos. Este mundo está lleno de cadáveres ignorantes. La vida en la ignorancia es como la muerte. ¿Quién come? ¿Para quién es toda esta servidumbre? Vosotros no sabéis. El ignorante sirve a seis fantasmas (los cinco elementos y el ego). Si todo lo que se hace durante la vida es mimar al cuerpo, la vida entera es malgastada. Después de la muerte (según la costumbre hindú) «el cuerpo y los huesos arden como un haz de leña, el cabello arde como un haz de hierba». Los observadores lloran. Este hombre muerto pregunta, «¿Pero acaso estáis libres de este destino? Parecéis comportaros como si lo estuvierais». Aunque el retrete se limpie a conciencia sigue siendo un retrete. El mundo está lleno de cadáveres vivientes. No hay ningún pensamiento en el Sí mismo de uno. Los ignorantes sirven a este cuerpo, y cargan sobre sí un fardo de pecados y virtudes. Tal es la existencia mundana de una persona ignorante. Pero cuando se conoce a Sí mismo, y abandona el orgullo del cuerpo, inmediatamente se encuentra a Sí mismo. Entonces todas sus acciones han dado fruto.

(...)

Lo que quiera que acontezca, que acontezca. Vayamos donde vayamos, vayamos. Borrad todas las dudas. Tenemos que vivir sólo unos pocos días. Dejemos pasar esos días gozosamente. No estéis demasiado pendientes de este cuerpo. Un diamante brillará esté donde esté: en una corona sobre la cabeza, en un collar alrededor del cuello o tirado en el suelo. Este Paramatman en la forma del Brahman permanecerá igualmente dichoso sea cual sea su situación. Esta convicción debe enraizar firmemente. «Si la convicción de la Verdad es estable, entonces puede ganarse la firmeza en la senda del conocimiento». Ese cuerpo, que tiene el conocimiento del Sí mismo en él, emitirá luz (conocimiento) necesariamente. Pero debe haber esa intensa convicción, «Yo soy el Señor (que es), yo soy el Señor (omnipenetrante)». Entonces se ha obtenido todo lo que debe ser obtenido.

Siddharameshwar Maharaj


Otro post que contiene algunos dichos de Sri Siddharameshwar Maharaj (aunque la mayoría son de su discípulo Sri Ranjit Maharaj) comentados por Andrew Vernon puede leerse aquí: http://jugandoalegremente.blogspot.com/2010/07/tu-eres-el-de-andrew-vernon.html

¡Saludos!
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martes, 14 de febrero de 2012

La flexibilidad de Ramana Maharshi (ejemplificada en el trato con sus visitantes)

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Otro comentario más sobre Bhagaván Sri Ramana Maharshi, relatado por su devoto Chalam:

A Bhagaván nunca le impresionaban los éxitos, la reputación o el linaje de la gente que iba a visitarlo. Aunque el visitante tuviera riquezas, belleza y poder, aunque fuera famoso o tuviera renombre por su filantropía o su altruismo, aunque hubiera hecho mucha sádhana o tapas... todo eso resultaba irrelevante cuando se encontraba ante Bhagaván. Cuando llegaba mucha gente así, ni siquiera levantaba la mirada para verlos. A veces, ni se fijaba en una persona nueva que le presentaban; en cambio, le sonreía a un devoto determinado y se interesaba por cómo estaba. En algunas ocasiones, se reía y trataba con mucho cariño a determinados devotos; en otras, los ignoraba por completo. Podía llegar alguien y él descendía a su nivel y le contestaba, con gran paciencia, todas las preguntas tontas que le planteara, pero también podía no abrir la boca cuando esa misma pregunta se la hacía otra persona.

Alguien le podía preguntar: «Bhagaván, ¿existen otros mundos?», y él respondía: «¿Quién es el que está haciendo esa pregunta?». Sin embargo, si otra persona le preguntaba lo mismo al cabo de un rato, igual le soltaba una charla sobre el significado de la muerte y le hacía una descripción detallada de otros mundos.

Copiado del libro «El Poder de la Presencia», volumen 1, de David Godman, página 252.

¡Saludos!
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Sobre nubes que pasan (estados de ánimo, etc)

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Ayer escribí un mail, parte de cual puede ser aprovechable para ser compartido como post. Las pocas modificaciones las coloreo con este mismo color verde (breves aclaraciones para que se comprenda mejor). Aquí va:

(Fragmento del mail mencionado):

Sobre las repeticiones, en Tu Realidad Inmortal se dice (el segundo párrafo comenta directamente el tema, pero el primero también está relacionado):

Arten: (...) habrás tenido la experiencia de leer un párrafo del Curso que sabes que has leído antes, pero es como verlo por primera vez. Esto también ocurre cuando la gente relee La Desaparición del Universo. Saben que ya han leído las palabras antes, pero les llegan a otro nivel completamente diferente. Las palabras no han cambiado pero ellos sí. El ego está un poco más deshecho y ahora ven las palabras desde otro punto. La repetición es importante no sólo a la hora de aprender estas ideas, sino a la hora de practicar el perdón.

A veces puede parecer que estás perdonando lo mismo una y otra vez. Perdonas a las personas con las que trabajas. Después vuelves al día siguiente y siguen estando allí. Pero, aunque parezca que estás perdonando lo mismo, eso también es una ilusión. Lo que está ocurriendo en realidad es que está saliendo más culpa inconsciente a la superficie de tu mente, y continuar perdonando es una oportunidad de soltarla y liberarse de ella.

El ejemplo que pone Arten es mediante un suceso "externo", pero con sucesos "internos" (recuerdos, pensamientos, ideas, preocupaciones, sensaciones de culpabilidad, ansiedad, emociones, etc) es lo mismo, pues se trata de símbolos, igual de perdonables todos entre sí. No hay niveles ni diferencias (no separemos pues entre "acontecimiento externo" y "pensamiento interno", pues todo son lo mismo, todo símbolo es pensamiento), ni hay grados de dificultad a la hora de perdonar. Si un símbolo se repite y volvemos a sentir molestia, se vuelve a perdonar, como dice Arten.

Sobre los estados de ánimo: el invierno no tiene poder sobre ti, eres tú quien produces el invierno al creer en él; las estaciones representan nuestra creencia en el cambio. Ningun objeto puede afectarnos. No importa qué tipo de objeto se trate: objetos "físicos" (discusiones, accidentes, inviernos, frío, constipados, relaciones, etc), objetos mentales (pensamientos, emociones, etc). Lo que moleste, lo perdonamos. ¿Por qué algo parece afectarnos? Porque le damos el poder, al creer en ello. No eres un cuerpo, sino Consciencia pura de felicidad permanente. Date cuenta: las molestias que percibes son siempre en relación a lo que no eres: en relación al cuerpo o a la mente limitada (creencias falsas). El cuerpo mismo es también mente limitada. El invierno no te afecta a ti. Deja al cuerpo en paz jajaja. Saber que no eres el cuerpo, es también una fase del perdonar. Considera al cuerpo con ligereza, como a un traje. No te lo tomes muy seriamente. Hay quienes se apegan a los trajes, se enfadan si alguien les mancha de huevo o de chocolate su camisa recién estrenada jajaja... Pero eso nos hace sufrir innecesariamente. Es más sano tomar los trajes con ligereza, y el cuerpo (así como la mente limitada: pensamientos, emociones, creencias, actitudes de la personalidad) no es más que otro traje más. Lo cuidamos mientras lo vayamos a usar, como sensatamente cuidamos nuestros otros trajes. Pero sin obsesionarnos. Ligereza. Lo que somos no es el traje. Lo que somos no se puede manchar. Bueno, sólo se puede "manchar" de Chocolate jejeje, pero del "Chocolate Divino", que es otra manera como podemos llamar al Amor de Dios, que no es una "mancha", sino una delicia, nuestro propio ser bienaventurado por siempre.

Así pues, primero perdonamos. Entonces nos relajamos. Quizás entonces el "problema" ya no aparece, pero en caso de que aún aparece, sonriámosle sin miedo. Los problemas son como nubes que parecen tapar el sol de nuestro Ser. Esas nubes-problemas se crecen si les prestamos atención dándoles importancia. Si las tomamos seriamente, es como si se nutrieran de nuestra credulidad y pensasen: "¡Qué suerte! Después de todo, finalmente resulta que sí soy real, pues de lo contrario el Hijo de Dios no se fijaría en mí" jejeje. Pero no son más que nubes, suposiciones insustanciales. Podemos mirarlas sin miedo y ver cómo se disuelven ante nuestra sonrisa de indiferencia hacia lo que no tiene valor porque no es nada.

El invierno no puede afectarnos. Ni el que haya sol o no para practicar naturismo o sungazing. Mirar o tomar el sol son cosas del cuerpo, caprichos ilusorios, están bien pero no es sano obsesionarse, recuerda lo del desapego. Es aceptable disfrutar de "caramelos", pero si uno sufre o se siente ansioso cuando no hay caramelo, entonces eso indica un apego a los símbolos. Lo que importa no es el símbolo (la forma) sino el contenido o esencia del caramelo, el cual es nuestra paz interior siempre presente. Cuando un caramelo se desvanece, la paz permanece, y lo único que se ha disuelto es una forma ilusoria, pero nuestra paz es independiente de las ilusiones. Así, ya no nos produce inquietud el tener que buscar caramelos o el tener que retener los que espontáneamente aparecen durante el tiempo que duren.

Los estados de ánimo, además, pueden servirnos para profundizar en nuestro ser. Una sensación de tristeza puede "aparecer" y dar la sensación de ser real. Culpar al invierno o a un cielo nublado no es más que echar balones fuera, eso son creencias. Lo sensato es perdonar/soltar/entregarse. Y si la sensación de tristeza (o la que se trate) sigue, aprovechemos la oportunidad de experimentarlo de la mano del Maestro interior (Él nos inspirará cómo). Todo son oportunidades. La tristeza no la produce el invierno ni las discusiones con alguien, simplemente ha brotado porque estamos listos para aprovecharla de alguna manera. Es una nube que pasa. Se disolverá. Mientras se va disolviendo, podemos incluso saborearla. Tú no eres esa tristeza. Es una simple nube que observas. Tú eres el Testigo que la observa, no la nube de tristeza. Puedes saborearla con indiferencia, a ver qué pasa, sabiendo que esa nube no eres tú ni tiene nada que ver contigo. Al cabo de un tiempo, te acostumbras a ese sabor y vas descubriendo lo que hay detrás. Lo único que hay detrás es amor, paz, felicidad. Detrás de la nube siempre brilla el sol. Lo que uno siente como tristeza, cuando es bien saboreado, la sensación se va transformando en paz, en profundidad de ser, en dicha. Este saborear es sin identificación con la nube. O sea, no es con la perspectiva "estoy triste", sino más bien se diría "percibo la apariencia de tristeza, pero no soy yo; es una mera nube que pasa". Lo mismo vale para cualquier otro fenómeno: ansiedad, dolor, etc. Son todos fenómenos pasajeros. Son nubes irreales. Lo único real es lo que hay tras ellas: la esencia de lo Real.

Cuando aprendes a saborear (saborear es soltar el miedo, tranquilizarse desapegadamente, y así estar dispuesto a contemplar con un corazón indiferente —vacío de creencias y de expectativas— y así descubrir la verdad o esencia de la apariencia que antes de saborearla nos molestaba: entonces uno se abre a la experiencia de que es solo amor), acabas diciéndote cosas así: «¡Qué curioso! Soy feliz cuando mi (la) personalidad se siente feliz, y soy también feliz cuando la (mi) personalidad se siente triste». Porque te mantienes en el Centro de tu Ser, y no te dejas identificar con los estados de ánimo pasajeros, por lo tanto no te inquietas por nada bueno o malo: sigues igual de tranquilo tanto si "has" ganado 100 millones de euros en una lotería, como si "tu" banco ha quebrado y tenías ahí todo el dinero. Los acontecimientos "externos", así como los acontecimientos "internos" (pensamientos, emociones), no son más que nubes que pasan y no te inquietan.

Incluso el dolor físico, si uno lo saborea sin esperar nada, solo observándolo sabiendo que no somos eso, sino que es una nube (creencia) que pasa y se disuelve, entonces el dolor se calma (duele más el pensamiento de «cómo me duele» que el dolor en sí, porque lo que más duele es hacer el dolor nuestro al identificarnos con el cuerpo). No importa. Una vez que miramos las nubes sin miedo, y comprendemos que no hay motivo de inquietud, entonces deja de importar. Y podemos ocuparnos de otra cosa, siga ahí aparentemente la nube o no.

Nada es casual. Si un símbolo aparece, es porque es el momento idóneo y ya le toca, es porque estamos listos para bendecirlo (perdonarlo) y soltarlo. Amablemente. Le decimos al dolor o la tristeza o la nube que sea: «Hola; gracias por venir. En realidad ya no te necesito, ya no creo en estas cosas, pero gracias por venir a despedirte. Te dejo ir en paz». Y se disolverá, porque lo irreal tiene los días contados, de hecho ni siquiera comenzó a existir, pero como lo deseábamos tanto, al imaginarlo, nuestra imaginación nos complació. Pero hemos cambiado de idea, y las imaginaciones se disuelven cuando ya no las necesitamos. Las despedimos con cariño, porque no son nada, simplemente son nuestro propio juego imaginatorio (despedirlas con odio significaría que las consideramos reales, creyendo que nos habían estado perjudicando, cuando en realidad nada nos perjudica, ni siquiera lo irreal, pues todo "surge" para servirnos y lo irreal ni siquiera ha "surgido").

Nada es casual significa que podemos dar gracias a todo, parezca lo que parezca. Sólo existe el Amor. Y las apariencias las besamos y al amarlas/perdonarlas son como ranas que se disuelven dejando tras de sí al príncipe que en verdad son.

En el Manual del maestro (de UCDM), en un capítulo sobre los maestros (recuerda que para UCDM todos somos maestros, pues nadie deja de enseñar lo que cree, ya que nuestra actitud en la vida es la que muestra o enseña lo que creemos ser) y sus etapas, creo que es ahí donde se dice que hay una etapa de caos, antes de que el maestro se asiente en un mayor equilibrio. Esto sucede frecuentemente durante el proceso de irse desenganchando del mundo, que poco antes habíamos estado considerando como real. En cualquier caso, la verdadera felicidad es permanente y está ya en nuestro ser (ES nuestro Ser), esperando a ser reconocida. La felicidad y la infelicidad del mundo son aparentes porque parecen tener un comienzo y un final. Agudicemos nuestra vista, y a través de la aguda visión del Corazón captemos esta paz/amor/felicidad que ya está latiendo en cada "poro" de nuestro ser, en cada "átomo", de arriba a abajo. Estamos inmersos en la felicidad, pero hacemos como el pez del cuento aquel que dice que un pez del océano preguntaba a todos que dónde podía conseguir agua jejeje

(Hasta aquí la cita del mail mencionado)

¡Saludos!
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lunes, 13 de febrero de 2012

Anécdota culinaria con Ramana

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El devoto Chalam relató lo siguiente acerca de Bhagaván Sri Ramana Maharshi:

Subramanian, uno de los cocineros del áshram, me contó una maravillosa historia que ilustra las imprevisibles costumbres alimentarias de Bhagaván. Un par de años antes de su muerte, Bhagaván estaba sentado en la sala rodeado de devotos. Todos tenían hambre. Ya había sonado la campana que anunciaba la hora de comer y algunos devotos lo estaban esperando en el comedor. A Bhagaván lo había retrasado el reuma que padecía en las rodillas: para poder levantarse tuvo que estar un rato frotándoselas. Cuando terminó su breve masaje, se levantó despacio, se apoyó en su bastón y empezó a caminar hacia la puerta. Sin embargo, cuando estaba a punto de salir de la sala, se fijó en un lechero del pueblo que iba envuelto en su chal de algodón con un cántaro de barro que colgaba de una correa sujeta a su hombro. Bhagaván se detuvo, lo llamó y exclamó sorprendido: «¡Eh! ¿Eres Chinnapaián?». «Sí, Suami, soy yo», le respondió el aldeano con devoción y respeto.

«¿Qué tal estás, hombre?», le preguntó Bhagaván. «¿Estás bien? ¿Has venido a verme? Tienes muy buen aspecto. ¿Qué llevas en el cántaro? ¿Llevas koolu [gachas de mijo]?». «Sí, Suami» —contestó el lechero con timidez— «te traigo un poco de koolu». «Pues venga, trae que me lo como», le dijo Bhagaván, que puso el bastón en el suelo, ahuecó las manos juntas y se inclinó hacia delante, con las manos cerca de los labios. El lechero empezó a dejar caer de su cántaro un fino chorro de gachas en las manos de Bhagaván. Mientras este sorbía el líquido con la barbilla entre las muñecas, la cara del pobre lechero resplandecía de felicidad. Bhagaván se lo bebió sin parar, como si aquel líquido grisáceo fuera néctar.

Mientras tanto, el comedor estaba lleno de personas hambrientas, algunas de las cuales se sentían un poco molestas porque no se les podía servir comida hasta que Bhagaván ocupara su sitio. Uno de los visitantes que llevaba bastante tiempo allí sentado salió a ver qué era lo que estaba retrasando la llegada de Bhagaván; cuando le comentó que todos le estaban esperando en el comedor, Bhagaván se indignó: «¿Cómo? ¿Qué os pensáis?, ¿que estoy aquí sólo para vosotros?, ¿es que os pertenezco? ¿Os ocupasteis de mí cuando vivía en la montaña? Entonces nadie se interesaba por mí, solo algunos pastores como Chinnapaián, que compartía su koolu conmigo». Después, Bhagaván invitó al lechero a comer con él y lo acompañó hasta el comedor.

Copiado del libro «El Poder de la Presencia», volumen 1, de David Godman, páginas 245 y 246.

¡Saludos!
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Una joya de libro: «La Felicidad y el Arte de Ser»

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Un libro que me ha encantado, el cual explica con claridad las enseñanzas advaita de Ramana Maharshi. Una joya de libro, que recoge y explica los diversos aspectos que aparecen dispersos en diversos otros libros sobre Ramana Maharshi y advaita.

La Felicidad y el Arte de Ser (Michael James): http://nytz.files.wordpress.com/2012/02/la-felicidad-y-el-arte-de-ser.pdf (este libro es una brillante exposición de las enseñanzas de Ramana Maharshi; ocupa 1.48 MB, en archivo PDF de 487 páginas)

¡Saludos!
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domingo, 12 de febrero de 2012

Masthán Suami

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Masthán Suami era del mismo pueblo que Akhilandamma y solía acompañarla a Tiruvannámalai; también la ayudaba con la cocina. Masthán Suami fue uno de esos escasos devotos que tuvo la experiencia del Ser nada más conocer a Bhagaván. Cuando habló con Kunyu Suami, le relató brevemente su experiencia: «Cuando vine a conocer a Bhagaván, él estaba sentado como siempre, fuera de la cueva Virupaksha. [Su mirada penetrante] irradiaba una gracia, una compasión y una sabiduría imperecederas. Me quedé de pie, a su lado y, al mirarme, abrió las puertas de mi corazón y yo también me establecí en ese estado. Me quedé allí, de pie, unas ocho horas sin sentir el más mínimo cansancio, sino completamente absorto y en paz. En aquella época, Bhagaván nos abría el corazón con una sencilla mirada llena de gracia que nos transformaba. No había necesidad alguna de plantearle preguntas puesto que, con su mirada, nos convertía en sus iguales» (The Mountain Path, 1979, p. 154). Cuando murió Masthán Suami, Bhagaván dio instrucciones de que lo enterraran como a un santo, aplicando los rituales descritos en el Tirumantiram de Tirumular, los mismos que se realizaron al enterrar tanto a Bhagaván como a su madre. Posteriormente, el templo de su samadhi se convirtió en un centro de peregrinaje ya que eran muchos los que afirmaban que se cumplía todo lo que se le pidiera.

Cita tomada de la nota 71, en la página 106 del libro «El Poder de la Presencia», volumen 1, de David Godman.
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