martes, 28 de enero de 2014

El dolor es una ilusión

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Es un tema que llevo desde hace tiempo tentado de escribir sobre él, concretamente desde el año 2010, pero por un motivo u otro, siempre me resistía. Me resulta difícil expresarlo en palabras. De todos modos, lo voy a dejar salir. ¡Ahí vamos!

El dolor es una ilusión

El dolor físico, al igual que el dolor psicológico, es un espejismo, una ilusión, una especie de fantasía o alucinación. ¿Puede un iluminado sentir dolor? No. La iluminación es la liberación completa y definitiva de las ilusiones, y quien se ha liberado de las ilusiones ya no está sometido a las consecuencias de lo que no existe. Por supuesto que en este caso estoy usando el concepto de “iluminación” en un sentido exigente (liberación total y definitiva de las ilusiones).

El dolor no existe

La dualidad no existe, las ilusiones no existen. El dolor no existe, pero al igual que otras ilusiones, se experimenta en la mente que se autoengaña (ignorancia). ¿Cómo se puede experimentar lo que no existe? ¡En realidad no se puede! Pero se puede imaginar que sí. Y puesto que así nos lo parece en este juego de la dualidad, las enseñanzas enfocadas a despertar nos hablan en un lenguaje adaptado a nuestras creencias, concediendo provisionalmente algunos puntos (a fin de cuentas el lenguaje es dual) por motivos “pedagógicos” de ayuda al despertar. Pero finalmente, una vez acontece el despertar, se reconoce lo Absoluto, lo Único, lo que siempre ES, y en este conocimiento (la palabra “conocimiento” la usamos aquí como conocimiento puro, no como conocimiento basado en sujeto/objeto) no hay concesiones: no hay dolor, ni limitación, ni nada que no sea la feliz inmutabilidad (la cual es constante, eterna, imperturbable, intemporal). En el conocimiento (absoluto) es obvio también que nunca hubo sueño ni dualidad, ni iluminación ni despertar (suelo llamar a la iluminación “la última de las ilusiones”), pero se usan palabras así para que sean útiles a la mente que todavía cree que está experimentando dualidad, y que se percibe a sí misma como relacionada con un cuerpo, en un mundo de cuerpos, límites, dudas, etc. 

Percepción y conocimiento

Me gusta usar esta pareja de palabras, percepción/conocimiento, pues aprendí el uso que hace de ellas Un Curso de Milagros y me pareció un uso muy útil del lenguaje. Las ilusiones son percepciones. El dolor es una percepción. En cambio, la verdad es conocimiento. Como en esta reflexión voy a usar el término “conocimiento” de esta manera no hará falta que siga repitiendo que no me refiero al conocimiento intelectual ni a ningún tipo de conocimiento basado en límites ni sujeto/objeto, sino al puro autoconocimiento, que es siempre conocimiento del Ser, pues no existe otra cosa que el Ser, el Uno.

En principio, la percepción y el conocimiento son opuestos. Pero como el conocimiento no tiene opuesto (simplemente ES), entonces la percepción no existe. La percepción, si parece suceder, implica siempre apariencias, y nunca es conocimiento.

Pero puesto que la mente supuestamente no iluminada cree vivir en el mundo de la percepción, casi todas las explicaciones sobre el despertar están enfocadas en la percepción (porque es así como estas explicaciones son más útiles). Y en UCDM se introduce un refinamiento al distinguir entre dos nuevos conceptos: percepción errada y percepción verdadera. Ambas son ilusiones, pero la percepción verdadera ayuda a despertar, mientras que la percepción falsa es la que sostiene el mundo ilusorio y todo el dolor/miedo que las mentes (que se creen separadas) sienten en él. No puedo detenerme aquí a explicar a fondo las sutilidades de estos conceptos, pero son muy útiles para avivarse. La percepción verdadera, aún siendo también ilusoria, ya no se opone al conocimiento, y por lo tanto implica una invitación a que el conocimiento sea nuevamente reconocido. El conocimiento no tiene que venir (pues siempre ES), sino que simplemente tiene que ser reconocido (la iluminación no es un cambio, sino un reconocimiento, un “darse cuenta”). Así que el conocimiento simplemente tiene que ser reconocido, aceptado. Esto significa que la mente tiene que dejar de negarlo. La mente que percibe falsamente está negando el conocimiento. El dolor es una percepción falsa. Sentir dolor significa que de alguna manera (sea consciente o en la mente subconsciente) conservamos creencias falsas, las cuales niegan la verdad. Se niega el puro Ser ilimitado y entonces parece posible percibirse lo limitado, el mundo dual de separación, ira, culpa, problemas, dolores, dudas y sufrimientos.

¿Por qué un iluminado no siente dolor suceda lo que suceda con las apariencias? Aunque un cuchillo cortara “su” mano o se le torturara a fondo por un supuesto experto en torturas, el iluminado lo es porque en la mente, incluida la mente subconsciente, ya soltó todas las creencias en la separación. La dualidad ya no puede afectarle porque su mente ha sido limpiada totalmente de ilusiones. El dolor es una interpretación (toda percepción es una interpretación). La verdad simplemente ES. No se puede cambiar ni deteriorar ni interpretar, y nunca cambia, es constante, eterna. Lo ilusorio es cambiante y transitorio y se basa en interpretaciones y creencias. El dolor es cambiante, es un símbolo de separación/dualidad, es un espejismo. Las percepciones, al ser interpretaciones, pueden ser reinterpretadas y así finalmente superadas. Hay procesos para esto (por ejemplo algunos sistemas del budismo, advaita, UCDM), no es breve de explicar pero cualquiera interesado puede investigar.

Un iluminado ni sufre ni siente dolor. Esto puede ser un indicador para usar uno consigo mismo si quiere. Si algún día uno siente la pregunta: “¿estaré iluminado?”. Aparte de la típica respuesta de que la pregunta implica un grado de duda que hace que la respuesta sea “no”, pero además, para más comprobación: si te sientes capaz de sentir dolor, entonces no estás iluminado.

Dolor físico & Sufrimiento psicológico

Algunos escritores de espiritualidad hacen la distinción entre dolor físico y sufrimiento (psicológico). Pero esta distinción es inútil cuando se hace referencia a un iluminado. Pues no es coherente afirmar que el iluminado se ha liberado del sufrimiento (psicológico) pero que “su cuerpo podría sentir dolor”. Una tesis así la mantiene solamente la mente no iluminada, por supuesto. Pues conlleva varios juicios (creencias falsas). Por ejemplo, supone que el cuerpo puede sentir (pero el cuerpo es inerte; sólo la mente rige). También supone que hay una diferencia real entre el dolor físico y el sufrimiento psicológico. Pero no es así porque, de hecho, el dolor físico es un proceso mental (de hecho solamente hay consciencia, y tanto el dolor físico como el psicológico se experimentan como consciencia en la consciencia). Todas las percepciones son en realidad un asunto mental (interpretaciones, consciencia). Esto no es difícil de comprobar (si uno está interesado, investiga y descubre, y aprende también de su propia experiencia práctica con lo que aprende). No es un tema secreto. Hay médicos que sospechan que el dolor es un asunto exclusivamente mental, e incluso en la medicina no hay una definición 100% exacta del dolor (no se puede medir, etc), y no digamos a nivel militar, en ejércitos (incluso en la antigüedad) se practicaron métodos para anular el dolor de los soldados, y no siempre mediante drogas sino también mediante control mental. Naturalmente, como no son iluminados, sus resultados no pueden ser eternos sino limitados, pero a veces intuyeron detalles interesantes: la mente es la que rige.

No sentir dolor en un momento dado no significa que uno esté iluminado. Pero sentir dolor, sí es una señal de que uno sigue manteniendo creencias falsas (aunque sea en la mente subconsciente) y por lo tanto que uno no está iluminado (usando la metáfora de la iluminación de la manera clásica... pues aunque el Ser ya está iluminado desde siempre, esto puede decirse verbalmente, pero sólo quien ha experimentado esa metáfora llamada “iluminación” lo sabe de verdad, viviéndolo plenamente, lo cual incluye vivir totalmente a salvo de cualquier tipo de dolor/sufrimiento, a salvo de cualquier tipo de ilusión).

¿Pero puede percibir algo la “persona iluminada”? Mientras su cuerpo parezca continuar, claro que sí. Pero serán percepciones depuradas (la “percepción verdadera”), y nunca percibirá dolor ni sufrimiento. Sí podría percibir la desesperación de “otros” o que “alguien” corta con un cuchillo lo que parece ser el cuerpo del propio iluminado, pero al iluminado no le dolerá, ni temerá, ni sentirá ira, ninguna molestia, aunque vea guerras y muertes o aunque trituren “su” cuerpo lentamente. Tal vez parezca que se defienda, tal vez que no, pero lo que no sentirá es dolor (ni físico ni psicológico).

El iluminado vive tranquilamente, relajado. Sabe que no es un cuerpo. Aunque parezca seguir con un cuerpo, fluye. Sabe que lo mejor vendrá al dejar definitivamente el cuerpo, pues mientras sigue el cuerpo habrá algún grado de distracción, pues el único propósito de permanecer en la ilusión es ser un canal... ser una especie de “micrófono” para la Providencia, que inspire el despertar en todos (o sea: en toda la mente, aunque ilusoriamente la mente se concibe a sí misma en muchos puntos como mentes separadas en plural). El iluminado “con cuerpo” parece que está, pero no por beneficio propio, sino de “los demás”. Tal vez hable, o se calle, pero aunque esté en silencio, el mundo se estremece ante su conocimiento, ante su amor.

El dolor es un símbolo de dualidad (dualidad = separación, culpa, miedo, ira, limitación, etc). El dolor, del tipo que sea, es una falsa creencia, es imaginario. El dolor físico y el dolor psicológico no son diferentes. Lo físico es también mental en última instancia. El dolor físico es un proceso mental. El cuerpo físico es una creencia. Tomarlo como real, es permitirse autoengañarse uno mismo.((Quienes dicen que "el cuerpo es real, pero el iluminado ya no se identifica con él", se equivocan. Es cierto que el iluminado ya no se identifica con las percepciones, pero es falso que el cuerpo sea real. El cuerpo no es más que una pequeña colección de percepciones, conceptos, ideas fantaseadas en la consciencia; "siento esto, percibo eso, ahora veo o huelo aquello otro..."; una colección de percepciones que se combinan entre sí para dar la sensación de que juntas son algo diferente que la consciencia donde aparecen))

El dolor físico es mental (los médicos dicen “cerebral”, pero el cerebro es también una creencia, una percepción). Los médicos dan ejemplos de pacientes que perdieron un miembro, por ejemplo un brazo, y todavía les duele porque sus cerebros registran dolor en ese miembro, sin tener en cuenta que ya desapareció. Es mental. Algunos médicos notifican éxitos contra el dolor físico mediante recursos meramente mentales. Son partidarios de no abusar de los analgésicos, sino probar primero ante todo con lo más directo: la propia mente. Esto está en buena consonancia con parte del “programa pedagógico” de algunos caminos no-duales. Pero los caminos no-duales no tienen como meta resolver un dolor concreto, sino resolver (despertar de) en general toda ilusión, pues las ilusiones son fantasmas sin existencia y la mente no debería sufrir sin necesidad de ello. La mente sana (que ha aprendido la percepción verdadera) se libera de todo dolor, de toda falsa creencia, de toda creencia en la separación, y termina por experimentar la paz profunda interior y la “iluminación”. Finalmente, un día se deja atrás incluso la percepción verdadera, pues “ya nadie sueña”, diríamos. Entonces se vive como siempre, mediante el puro conocimiento, sin necesidad de percepciones. Simplemente se ES. ((Y no hay universo perceptual ni posteriormente se proyecta otro... El Absoluto no necesita ir proyectando ocasionales proyecciones ilusorias para poder experimentarse a Sí Mismo... El Absoluto no es un vacío: se experimenta a Sí Mismo pero no mediante ilusiones/limitaciones, sino mediante Sí mismo: mediante el conocimiento de Sí Mismo. ESTA ES LA VERDAD ABSOLUTA QUE SIEMPRE ES... NUNCA HUBO NI HABRÁ PROYECCIÓN... NO EXISTE EL TIEMPO, NI EL ESPACIO... SOLO UNO ES... SOLO EL SER ES... SÓLO LO ABSOLUTO ES, EN INMUTABLE Y PERFECTA FELICIDAD Y MARAVILLOSA PLENITUD ILIMITADA)) Lo del paréntesis anterior es un destello, un intento torpe de referirse en palabras a lo que no puede ser explicado con palabras, pero sí puede ser experimentado no-dualmente, sí puede ser reconocido y vivido porque lo Absoluto se experimenta (= conoce) a Sí Mismo.

En algunos libros relativamente conocidos, se habla de superar el sufrimiento psicológico, pero se afirma el dolor físico y solamente se recomienda no empeorarlo mediante darle vueltas temiéndolo y resistiéndolo psicológicamente. Entonces en algunos libros podrán dar a entender ideas como: “me he liberado del sufrimiento, pero el dolor físico es real, pero simplemente lo acepto como es, y es llevadero y finalmente se va”. Claro, eso es cierto para cualquiera, porque las ilusiones se van tarde o temprano, por eso son ilusiones, porque son cambiantes, temporales. Pero sí tiene sentido parte de lo que se dice, pero no para el iluminado, sino para el “buscador”. Es cierto que ante el dolor, es mejor no sacar las cosas de quicio, procurar tranquilizarse, y será más fácil que sus efectos disminuyan (la percepción verdadera es una gran ayuda para disipar el dolor). Sin embargo, el iluminado no está en ese proceso, sino que ya salió de la dualidad. Él no solamente no hace una historia del dolor, sino que además no lo siente en absoluto. Una mente libre de culpa (iluminada) no puede sufrir ningún tipo de dolor, ni físico ni psicológico.

He sentido que podría ser útil para alguien leer esto. No quiero polémica ni nada. No lo he escrito para comenzar a señalar a famosos del presente o del pasado y ver si estaban iluminados o no, si sentían dolor o no (lo cual depende de la percepción de los testigos y luego nosotros leemos sus testimonios...). Esa actitud sería errar el tiro muy lejos de la meta de la utilidad. Y lo único útil es lo que ayuda a despertar.

Pero he sentido que podría resonarle a alguien. Y a alguno podría servirle para disponer de una referencia más para resolver la típica cuestión de: “estoy iluminado o no”. Así, si uno siente dolor o cree que "podría sentirlo si pasara X circunstancia”, esto le indicaría que no está iluminado y que por consiguiente no sería malo volver a la humildad y seguir con la práctica espiritual que le resuene, hasta que su total iluminación se complete de verdad. Y entonces no surgirá ni dolor ni la pregunta de “estoy iluminado o no” jejeje... El iluminado no siente dolor, ni ira, ni culpa ni miedo de ningún tipo, pues ha soltado en su mente todas las creencias que nutrían las proyecciones.

Me parecería interesante leer ideas que tengáis, sea a favor o en contra de lo que he comentado, o quien sepa de gurus que hayan mencionado explícitamente el tema, sería interesante si alguien recordara en qué fuente se recogen tales informaciones.

Por mi parte no tengo mucho más que decir que lo dicho. Si alguien está interesado en ahondar específicamente en la línea que he sugerido, en las enseñanzas espirituales en general se van sacando los datos de aquí y allá, y en mi caso he seguido como referencias muy directas principalmente dos textos: UCDM y “La Desaparición del Universo”, este último de Gary Renard (por si alguien quiere seguir investigando tranquilamente por su cuenta).

Finalmente, de nada sirve suponer la idea X o Y o Z si uno no pone en práctica por sí mismo y averigua de primera mano si es verdad o no.

Sólo el iluminado sabe de una manera completa. Nuestro Ser ya está iluminado, siempre ES. Pero nuestra mente (y aquí ya empezamos a metaforizar) tiene que reconocer la verdad. Si la mente niega el Ser que siempre somos, lo absurdo parece cobrar vida, el dolor (físico y psicológico) parece convertirse en una posibilidad, etc. Una vez metidos en este aparente lío, solamente la “percepción verdadera” nos despertará (el despertar o iluminación es la última ilusión). Y tras despertar, nada pasó, pues queda claro que en verdad desde siempre el SER ES. Siempre ha sido así. Todo está eternamente bien en el eterno ahora.

Ah, antes de cerrar el tema, cuidado a otra típica trampa sutil (según me parece haber leído en algunos libros). Hablan de “aceptación de lo que es”, lo cual es correcto, pero a veces parece haber una confusión entre la verdad y la ilusión: llaman “lo que es” a lo ilusorio y conformarse con ello. Por ejemplo, sentir dolor... y decir: “el dolor es real porque es un hecho: es lo que es, pero lo que no haremos es resistirnos ni luchar contra él, y así no lo aumentaremos sino que se irá fácilmente” (esto es en parte útil para el buscador, pero en parte es falso, por ejemplo: el dolor no es un hecho, y creer que lo es lo refuerza). O lo mismo con el mundo de las percepciones: decir que ese mundo cambiante de formas “es lo que es”, es confundir la percepción con el conocimiento. Es como decir que el cambio (lo cambiante) es lo que es (insinuando que lo cambiante es lo mismo que lo absoluto, incluso citando apoyos como “samsara es nirvana”, etc). Lo mismo sucede con quienes dicen que lo Absoluto proyecta “maya”. Esto es inexacto, si llamamos a “maya” el mundo donde hay guerras, enfermedades, dolores, formas, límites, tiempo, etc. El tiempo no existe. El Absoluto no ha proyectado la serpiente (ni siquiera la cuerda). Si acaso sí concederemos que ni la serpiente ni la cuerda podrían parecer “suceder” sin la existencia de lo Absoluto. Pero bueno, son temas largos de explicar... no nos perdamos en inútiles sutilidades.

Quedémonos con lo útil: Si percibimos que estamos aquí (percibimos cuerpos), ya estamos metidos en un “pequeño lío sin importancia”. El Ser no sueña, pero parecemos estar soñando la dualidad. La salida de este absurdo es automática, pues este juego contiene en su programación su propia disolución. Pero podemos ponernos de acuerdo con despertar cuanto antes (aceptando la percepción verdadera, la cual incluye discernimiento+desapego), y entonces dentro de la ilusión parecerá que nuestro despertar se acelera. Cuando uno se ilumina, entonces resulta obvio que todos están iluminados. Y que nadie sufre (ni física ni psicológicamente). Pero antes de vivir eso así, si no queremos quedarnos en una mera información intelectual, tenemos que representar nuestro papel en este teatro hasta completar la iluminación. Y entonces sí, colorín colorado este cuento se ha acabado.

El cuento del dolor, en realidad, ni siquiera nunca empezó...

Saludos

PD: Sugiero como "patio de comentarios" el foro de advaita:  http://www.advaitainfo.com/foro/viewtopic.php?f=2&t=165 pues ya he posteado en ese hilo sobre este tema.

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No niegues tu experiencia de las ilusiones, pero niega su realidad: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2014/02/no-niegues-tu-experiencia-de-las.html (Lo que se explica en esta reflexión es aplicable a todas las ilusiones, incluida la ilusión del dolor).

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Dualismo: el "vudú" de los sofisticados: http://jugandoalegremente.blogspot.com/2014/02/dualismo-el-vudu-de-los-sofisticados.html
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18 comentarios:

  1. - El placer suele buscarse, el dolor físico te sobreviene sin buscarlo ni quererlo. Además, el placer suele ser efímero, fugaz, mientras que el dolor físico puede persistir durante meses, a veces años, puesto que aunque nuestra alma y la de la Divinidad son la misma, nosotros tenemos forma y ésta produce dolor.
    - En mi opinión el dolor físico no es obstáculo para alcanzar eso que se llama iluminación; pues las enseñanzas advaitas enseñan que hay que ir más allá de la dualidad; pero no "controlando" dicha dualidad. Los yoguis utilizan técnicas para lograr determinados estados; es decir, utilizan el control sobre la forma y tal vez algunos de ellos pueden "no sentir" el dolor físico.
    - mi opinión es que se puede sentir placer y dolor, y estar iluminado. En realidad todos estamos "iluminados". Lo importante es no darle importancia ni a lo uno ni a lo otro -ni al dolor ni al sufrimiento- y aceptar el devenir de los acontecimientos serenamente y en paz.
    - si aplicamos el criterio expuesto en el artículo, pocos iluminados han existido. Incluso el Buda sintió dolor producido por su enfermedad.

    Saludos,
    José

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  2. Yo cuando me duele la cabeza me tomo una aspirina.

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  3. Agradezco vuestros comentarios, y si alguien más se anima a comentar en el futuro aprovecho para agracecerlo ahora también. Es valioso que cada uno expresemos nuestro punto de vista, sin exigencias, con amabilidad, como lo hacemos.

    Un abrazo a todos :-)

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  4. Hasta si hay dolor de cabeza muy fuerte, deja que el dolor de cabeza esté ahí, déjalo así, aparece dentro de la sensación "Yo soy" misma. Mantente sólo con la sensación "Yo soy".

    MOOJI

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  5. Es cierto que muchos iluminados se excluirían de lanlista bajo este criterio.

    Lo que está claro es que las palabras no pueden describir la visión de un iluminado. Cualquier experiencia no entra dentro del estado trascendental.

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  6. El sufrimiento es a la mente lo que el dolor es al cuerpo. Si pones tu mano en el fuego, experimentas dolor. El dolor no es un error, no es algo que esté mal, el dolor está allí, es la inteligencia del cuerpo diciéndote: 'quita esa mano del fuego', entonces, el dolor está trabajando en nombre de tu bienestar. El sufrimiento es exactamente lo mismo al nivel de la mente. Está cooperando con tu deseo de ser feliz. En este caso te está diciendo: 'estás confundiéndote a ti mismo con una consciencia separada y limitada. ¡Échale un vistazo!'... es una llamada para despertar. Está diciendo que te estás confundiendo a ti mismo con un objeto, con un yo limitado.. '¡Échale otro vistazo!'

    Rupert Spira

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  7. Como reitera Jeff Foster, toda distinción con ánimos de separar, catalogar, dividir, es vivir en conflicto por que tan absurdo y futíl resulta separar la ola del oceano como el oceano de la ola. La pergunta que nos concierne ¿Sómos la ola o el oceano o la ola es parte del oceano? Entonces que distinciones hay cuando uno se sabe océano. NADA MAS EXISTE. ¿Qué vamos a hacer ahora? Fíjense que cantidad de blogs y de entradas se publican diariamente en honor al anhelo olvidado. ALGO TAN SIMPLE se complica hasta el infinito. Mientras un fragmento (observador) asuma la autoridad tendremos alimento (cómo el de este blog) para fortalecer al ego y seguir atrapados en ese círculo. ¿qué vamos a hacer entonces?...
    PD. Que el autor de este blog no se sienta ofendido por favor no es la intención, pero es bien sabido que un porcentaje alto utiliza esto para poner fin a ese sufrimiento utilizando el intelecto.

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  8. ¿Tú estás iluminado?

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    Respuestas
    1. Debo responder que "no", aunque tal respuesta sea falsa en términos absolutos.

      La pregunta es ilusoria y solamente tiene sentido en términos coloquiales y de manera simbólica, porque no hay separación entre ningún "tú" ni ningún "yo", y porque no existe la no-iluminación.

      http://jugandoalegremente.blogspot.com/search/label/no-iluminaci%C3%B3n

      El SER es lo que ES, y nunca ha cambiado. El SER no pasa de Su perfección al estado de sueño/dualidad para luego despertar e "iluminarse". Siempre está Despierto. Pero como esta información (verdadera) no es entendida en términos humanos, la metáfora del sueño y de la iluminación es correcta (útil). Usando tal metáfora, unos duermen, finalmente tarde o temprano se iluminan y entonces se dan cuenta PLENAMENTE (no solo intelectualmente, sino como una Experiencia plena) de que todo es Uno y nunca existió el estado de sueño/dualidad.

      Según esta metáfora, se puede hablar de personajes (ilusorios, dentro del sueño) que despertaron (se iluminaron) y de otros que todavía no. Aunque eso sea falso realmente, pero es una metáfora útil en determinada ilusoria etapa (mientras nos percibimos viviendo en un mundo y experimentando un ser separado viviendo dentro del espacio/tiempo).

      De acuerdo con esa metáfora, el comentario más adecuado para Toni, a día de hoy (10 de agosto de 2014) es que Toni no está iluminado (en términos absolutos "Toni" ni siquiera existe, por cierto; ni tampoco el preguntador), aunque lo que sí hay en Toni es un reconocimiento de Algo que está en todos nosotros, y ese Algo sí está iluminado (por así decir... en el sentido de que es algo Despierto desde siempre y eternamente, no en el sentido de que ese Algo haya estado alguna vez dormido y se iluminara como si hubiese cambiado de estado). Toni no goza a día de hoy de un reconocimiento pleno ni constante (de 24 horas al día todos los días) de ese Algo. Toni sabe que no hay diferencia entre él (o cualquiera) y ese algo, pero el personaje "Toni" no ha sido totalmente entregado (las 24 horas del día constantemente) al Algo.

      Espero te valga de algo este comentario, y si te parece que no responde tu pregunta, sopesa que la propia pregunta pueda ser una pregunta falsa. En el fondo, ni existe la iluminación, ni la no-iluminación, ni "Toni" (entendido como un individuo separado), ni "tú", ni "yo", por lo que sería muy útil (para uno mismo) cuando surge una pregunta así, primero indagar en uno mismo: «¿A quién le surge esta pregunta? ¿De dónde viene esta pregunta? ¿Quién soy? ¿Qué quiero saber realmente? ¿Existe el personaje que hace la pregunta? ¿Existe el personaje al que se le hace la pregunta? ¿Existo yo? ¿Qué soy realmente?». Cuando la autoindagación se hace seriamente el tiempo necesario y llega a su fin, todo lo accesorio desaparece: el preguntador, la pregunta, las dudas, las ilusiones y todo lo temporal. Y el resultado final no es una respuesta en palabras, sino en experiencia Viva. Una Respuesta total, eterna, plenamente convincente, lo único que puede ser convincente: la pura Verdad.

      Si a uno no le interesa llegar tan lejos y solo pregunta para cotillear, entonces la primera línea de este comentario debe bastar. No hay mucho más que decir jejeje ;-)

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    2. Gracias por responder.

      Tú dices:
      Pero he sentido que podría resonarle a alguien. Y a alguno podría servirle para disponer de una referencia más para resolver la típica cuestión de: “estoy iluminado o no”.

      Si el iluminado Es las 24 horas del día quien va a preguntar
      ¿estoy iluminado o no? No hay nadie para preguntar, NUNCA.

      Un fuerte abrazo.

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    3. Por lo tanto es fácil de entender el punto. En la Experiencia Directa no hay dudas, no hay preguntas, solo hay certeza total, Eso. Y si surgen preguntas... entonces no se trata de la Experiencia Directa. Más fácil imposible jejeje

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    4. Parece ser la experiencia del "si mismo" la iluminación. Es decir, el absoluto crea al si mismo y este co crea con El y si el si mismo es amor debe dar existencia a lo que no lo tiene por ese inconmensurable amor. Y ademas, no creo ni por un segundo que esto sea un juego, estoy asqueado de tanto sufrimiento no solo en mi sino a mi alrededor. Ni juego, ni nada, una autentica pesadilla que espero pronto podramos destruirla para que no exista mas. Saludos

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  9. Tú dices:

    "estoy usando el concepto de “iluminación” en un sentido exigente (liberación total y definitiva de las ilusiones)"

    "un iluminado no siente dolor suceda lo que suceda con las apariencias"

    Iluminados hay muy pocos, ¿qué pasa con el resto de personas?, ¿qué pasa con los animales?. Los animales no pueden meditar, avanzar y despertar. Muchos animales tienen una vida sin libertad y una muerte cruel.

    Este juego de las ilusiones está muy bien, muy bien cuando uno busca y al final despierta, pero ¿para qué sirve el dolor físico para aquellas personas inconscientes que de momento no van a buscar?, ¿para qué sirve tanta tortura a los animales si no tienen la posibilidad de nacer de nuevo?

    Este dolor físico me parece innecesario, no sirve para nada. Ya es suficiente el sufrimiento cuando por ejemplo pierdes a un ser querido.

    Ya sé que tu respuesta será que el dolor es una apariencia, que sólo la pantalla es real, pero eres tú el que dice que sólo los iluminados no sienten dolor físico, por tanto el resto de seres sí.

    Un abrazo.
    rafavaello

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    Respuestas
    1. Hola Toni, perdona por este comentario del 15 de agosto.
      No me gusta lo que escribí.
      Rectifico:

      La consciencia se encarna en la dimensión manifestada,
      es decir, se hace forma.
      La consciencia se vuelve inconsciente de sí misma.
      Se identifica con el cuerpo. Se pierde en las formas.

      La mente es una forma de consciencia confusa que no es
      ni la consciencia real «yo soy»,
      ni la forma física compuesta de materia inconsciente,
      sino que mezcla juntas estas dos cosas diferentes,
      sintiendo «yo soy este cuerpo».

      Como tú dices:
      "La dualidad ya no puede afectarle
      porque su mente ha sido limpiada totalmente de ilusiones".

      Así que supongo que si se pasa del «yo soy este cuerpo»
      al «yo soy» de una forma total,
      pues lógicamente no habrá dolor físico,
      porque no hay nadie, estás vacío, eres Dios.

      Por eso dice Jesús: volveréis a él porque procedéis de él.

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    2. Relacionado con este tema, en el post escribí:

      «He sentido que podría ser útil para alguien leer esto. No quiero polémica ni nada. No lo he escrito para comenzar a señalar a famosos del presente o del pasado y ver si estaban iluminados o no, si sentían dolor o no (lo cual depende de la percepción de los testigos y luego nosotros leemos sus testimonios...). Esa actitud sería errar el tiro muy lejos de la meta de la utilidad. Y lo único útil es lo que ayuda a despertar».

      Es decir, que lo que nos puede ayudar no es centrarnos en si alguien está iluminado o no (o siente dolor o no), sino que lo útil es centrarse cada uno en sí mismo.

      El dolor es ilusorio para todos, pero si YO siento dolor (dejemos a los demás tranquilos, sean personas, animales, etc, ¿acaso existen? Comprobemos primero si existe siquiera ese YO), entonces soy YO quien imagino tener un problema (el dolor es siempre imaginario, por molesto que nos parezca en la práctica). Que tras la iluminación desaparezcan el sufrimiento psicológico y el dolor físico debería ser un motivo de esperanza y unión, no de diferencia y comparación.

      Tal como comentas, si se deja a un lado la identificación con el cuerpo o individualidad, desaparece la ilusión de que hay dolor.

      Así pues, lo útil no es si hay otros con dolor o no (en realidad no existe el mundo, ni "otros", ni YO individual). Lo útil es tomar conciencia de si YO siento dolor. Y si es que sí, reconocer con humildad que no estoy iluminado (en otras palabras: que PARECE haber una parte de mí que todavía cree en la posibilidad de la no-iluminación, y por lo tanto estoy dividido: en dualidad). El dolor nos sirve simplemente como una señal para recordarnos que todavía nos queda ego por deshacer (aunque ya sepamos a nivel intelectual que el ego no existe). Es una invitación o recordatorio para que continuemos con nuestra sadhana o práctica espiritual.

      Saludos

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    3. RUPERT SPIRA dice:

      Una ilusión es algo que existe, pero que no es lo que parece ser.
      Todas las ilusiones tienen algo de realidad.

      Eres uno de mis maestros espirituales, "yo soy" el alumno.

      Un abrazo amigo.

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  10. Es muy bueno que tengamos la humildad de reconocernos como alumnos. Sólo los iluminados han dejado de ser alumnos (aunque pueden seguir adoptando en parte ese rol para dar ejemplo). Todos los demás, en este mundillo, somos a la vez alumnos y maestros, pues todos aprendemos de todos. Nadie está tan "bajo" que no podamos aprender de él o sentirnos inspirados por él, si nos acercamos con mente abierta y humilde a todo lo que nos trae la vida. Todos estamos aprendiendo a despertar, hasta que finalmente reconocemos (no solamente a nivel intelectual) que siempre estuvimos despiertos.

    En cuanto a la frase de Rupert Spira, lo relevante de las palabras es qué uso les damos (o para despertar, o para distanciarnos). Del mundo (o en general de maya, del ego, del conflicto, del sufrimiento, de la dualidad), incluso en los textos clásicos de oriente, a veces se habla como de algo totalmente irreal (como los cuernos de una liebre, según un ejemplo hindú), o bien como algo parcialmente real pero malinterpretado (como otro ejemplo hindú: confundir una cuerda con una serpiente).

    Ambas afirmaciones tienen su utilidad, dependiendo de lo que queramos resaltar.

    En términos de la verdad absoluta, el mundo no existe en absoluto, si llamamos "mundo" a lo que se suele llamar así (otra cosa sería llamar "mundo" al Absoluto).

    Pero en términos de nuestra experiencia práctica, temporalmente el mundo parece existir, y no es conveniente negar que nos percibimos influidos por él en la práctica. En otras palabras, si ves que vienen coches, ¡no cruces la calle! (o como un relato hindú: si ves que se acerca el elefante, ¡apártate! De nada te servirá quedarte ahí y luego quejarte que no comprendes cómo has podido sufrir la consecuencia, si el elefante es un sueño... ¡también "tú"!).

    El mundo representa las diferencias y la separación, y por lo tanto, no existe en realidad (en términos del puro Ser). Cuando uno está en Sí (samadhi total, lo Absoluto), el mundo no está. Pero hasta que lleguemos a esa experiencia de un modo permanente (más allá incluso de lo que aquí llamamos "iluminación") nos conviene ser prácticos: utilizar nuestras experiencias en el mundo como apoyos para despertar. Esto se logra, entre otras cosas, reconociendo que todo lo que percibimos son apariencias (no sólo el mundo, sino también nuestro propio yo individual, junto con todos sus "problemas", que más que problemas son oportunidades para despertar).

    Un abrazo, amigo; seguimos aprendiendo ;-)

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  11. PARAMAHANSA YOGANANDA dice:

    No existe crueldad alguna en el plan de Dios, ya que, a sus ojos, no hay bien ni mal: hay sólo películas cinematográficas, compuestas de luces y sombras. El Señor esperaba que nosotros contemplásemos las escenas duales de la vida tal como lo hace Él: el eternamente dichoso testigo de un magnífico drama cósmico.

    El hombre se ha identificado falsamente con su pseudo-alma, el ego. Cuando transfiere su sentido de identidad a su verdadero Ser -el alma inmortal- descubre que todo dolor es irreal, y entonces ya ni siquiera puede imaginarse el estado de sufrimiento.

    ¿No sabéis que sois el templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?. Si puedes iluminar y expandir tu mente por medio de la meditación, y recibir a Dios en tu consciencia, también te liberarás de la ilusión que representan la enfermedad, las limitaciones y la muerte.

    Un abrazo.
    rafavaello

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