domingo, 21 de junio de 2009

La inmortalidad al alcance de la mano

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Quien no necesita la vida, ni la muerte, y simplemente disfruta... ya es inmortal.

Hablemos de inmortalidad jejeje... ¿Qué es la inmortalidad? ¿Qué es la vida y la muerte? ¿Quién Soy?

La inmortalidad... esa "cosa" tan deseada por algunos, y tan "huidiza"... hummm... ¿huidiza...? ¡Qué va, en absoluto es huidiza! ¡Todo lo contrario! La inmortalidad está permanentemente al alcance de la mano. Aún más: está permanentemente en nuestra mismísima mano, en nuestro mismísimo corazón. Es algo que ya tenemos, es lo que Somos y por lo tanto no se trata tanto de algo que lograr sino más bien de algo que comprender.

Todos somos inmortales. Somos una Esencia que nunca muere, viviendo experiencias en los Juegos que hemos creado. Nuestra Esencia puede crear cuerpos físicos para expresarse y jugar, así como también puede expresarse y jugar en otros niveles más allá de lo "físico". Nuestra Esencia puede crear, descrear y transformar cuantas veces quiera las circunstancias y situaciones de nuestra vida, tanto en el nivel físico como en cualquiera de los otros niveles.

Nuestra Esencia es inmortal, tanto si cambia de "cuerpo físico" como si no. Ahora bien, es típica la siguiente alegación: "Pero lo que a mí me interesa no es la inmortalidad de mi Esencia, sino inmortalizar mi cuerpo físico". Esto puede ser un deseo, un deseo legítimo, posiblemente incluso promovido por nuestra propia Esencia. Y de hecho inmortalizar al "cuerpo físico" es un juego de niños cuando conectamos completamente con nuestra Esencia: cuando nos alineamos con lo divino en nosotros, sin malinterpretarlo a través del "ego". (Nota: en este post voy a omitir algunos detalles, por ejemplo el hecho de que el ego ni el tiempo existen realmente tal como se los suele interpretar. Este post contiene pistas más allá de las palabras, las cuales uso como lienzos donde plasmar ciertas ideas: lo importante no es el lienzo en sí, sino las ideas que tratan de fluir).

Inmortalizar el cuerpo físico supone un alto grado de Soberanía (de conexión consciente con nuestra Esencia o Yo Soy). Para alcanzar la "inmortalidad física" es conveniente transmutar nuestros miedos. Ser temerosos reduce nuestra Soberanía en la práctica. Temer a la muerte, o temer a la vida, no parece ser el camino más directo hacia la inmortalidad jejeje...

Convendría darnos cuenta de algunas cosas:

1) La muerte no existe. Es un mito. Podemos jugar a morir (lo hemos hecho) tantas veces como queramos, pero nuestra Esencia es Vida, es Permanente, es Eterna, y unidos a su Consciencia podemos lograr cualquier cosa que emprendamos, por insólita que parezca a la mente terrenal. Más que de muerte podríamos hablar de cambios. Cuando el Ser disuelve un cuerpo físico que ha usado, simplemente cambia de onda. Es feliz del juego que ha jugado y de las experiencias ganadas y sigue su camino libremente improvisando nuevos juegos. Si lo desea, puede crear un nuevo cuerpo físico, una opción tan de moda en la Tierra durante siglos jejeje

2) La vida es cambio. De hecho los cambios se producen dentro del ámbito llamado "vida". A menudo las conciencias de tercera dimensión interpretan ciertos cambios vertiginosos como "muerte", sin embargo los cambios siempre son vida. Vida y cambio es lo mismo. Muerte y cambio es lo mismo. Cambiar significa que un proceso finaliza (=muerte) y que de él nace un nuevo proceso. Sucede constantemente. Estamos cambiando constantemente. Nuestra vida consiste en cambios. La muerte no es más que otro cambio. La muerte es vida. La vida es muerte (cambios). Ambas cosas son una misma cosa. Son el SER expresándose.

3) Si la muerte y la vida son lo mismo (cambio), entonces el quid de la cuestión es saber manejarnos para crear los cambios que nos parezcan convenientes. Dirigir los cambios. A eso se le llama Soberanía (otros prefieren llamarlo Ascensión, o Maestría, etc).

En síntesis: lo interesante es la Vida, no la dualidad vida-muerte. Y para acceder a la Vida, a la Soberanía consciente, debemos alinearnos con nuestra Esencia, aceptando nuestra divinidad íntima. Somos Uno con el UNO. Somos el SER.

Y de esta aceptación de la Soberanía se trata el Juego que hemos creado. Hay muchas variantes, muchos caminos, y todos los caminos acaban en el SER, en la Unidad, en la Soberanía.

Entre amar o temer, elijamos amar, pues amar nos conecta más conscientemente a nuestra divinidad soberana. Temer a la muerte es innecesario (la muerte ni siquiera existe tal como se la suele interpretar). Temer a la vida también es innecesario, pues nuestra vida está protegida, procede de la Armonía de la Unidad. Todo está bien, nada irreparable puede suceder. ¡Oh, si algo sale "mal" podríamos morir! Bueno, es una forma pesimista de ver las cosas, pero como dije, la muerte es un mito, así que... jejeje

La inmortalidad física no es un disparate. Es una opción tan aceptable como cualquier otra. No es mejor ni peor que cualquier otra opción de las que constantemente elegimos. En el ámbito "espiritual" hay a veces la tendencia a mirar con suspicacia la inmortalidad física (como también hay a veces suspicacias contra el dinero, el placer, etc). Esto puede deberse en parte a algo innegable: a menudo quienes buscaban la inmortalidad física, lo hacían como una respuesta temerosa ante la posibilidad de la muerte. Y ese temor los retenía en niveles bajos de su potencial divino. Elijamos el Amor y la Alegría, no el miedo. (Cuando surjan miedos, amémosles alegremente y dejémoslos que se disuelvan o se vayan, ¡como prefieran!). El Amor y la Alegría conducen a las altas vibraciones, conectan a la Soberanía, y por tanto a la capacidad de expresar cualquier potencial que deseemos, incluida la inmortalidad física.

Las suspicacias contra la inmortalidad física, contra el dinero, contra el placer, etc, provienen de que durante siglos tuvimos ocasión de ver que quienes buscaban esas cosas, lo hacían como una huida o escape de sus miedos. Usaban el dinero como una forma de combatir el miedo a la pobreza; usaban el deseo de inmortalidad como una forma de combatir el miedo a la muerte; y lo mismo el placer: ante el miedo a morir, se lanzaban a disfrutar compulsivamente "mientras me dure la vida, ahora que puedo".

Sin embargo se puede disfrutar de la Abundancia (dinero inclusive) desde la Alegría y el Amor, sin miedos.

Se puede disfrutar del placer desde la Espontaneidad, y no como mero sistema para "olvidar" nuestros miedos o disgustos.

Se puede disfrutar de una eterna juventud, una perfecta salud, una vida sin fecha de caducidad, desde la Alegría y el Amor, desde la Soberanía.

Desde la Soberanía de nuestro Ser, cualquier impulso que nos llegue es un impulso sagrado. Aunque esto no es comprensible para la mente terrenal, la cual solamente puede malinterpretar tales palabras.

En definitiva, somos Soberanos. Nuestra Esencia es una Energía Soberana. Y cuando actuamos desde nuestra Esencia, se nos abren las puertas de la Creatividad y de la Magia: todo se vuelve posible. Incluso la Gran Magia de sentirnos felices sin necesidad de motivos que justifiquen nuestra Felicidad. ¡Simplemente porque sí, porque proviene de nuestra Esencia!

Desde nuestra Esencia Soberana, podemos crear las circunstancias que sintamos oportuno crear. Podemos transformar cada circunstancia de nuestra vida. Sin límites. En realidad ya lo hacemos sin apenas darnos cuenta. Somos los creadores de nuestra vida. Y cuando seamos más conscientes de nuestra Soberanía y sintamos nuestra Unidad con la Esencia en cada fibra de nuestro Ser, vamos a disfrutar de este Juego en un nivel mucho más intenso y divertido: como creadores conscientes. Podemos elegir la salud, crearla en nuestra vida. Podemos elegir sentirnos fuertes. Podemos elegir que fluya la Sabiduría en nosotros. Podemos elegir vivir en este mismo cuerpo (el cual está cambiando constantemente) 200 años, 300 años, 800 años, 350.000 años o el tiempo que nos parezca conveniente. O simplemente no ponerle fecha de caducidad y usarlo a pleno rendimiento cada vez que queramos expresarnos a través de él. Podemos incluso disolver el cuerpo físico instantáneamente (en vez de dejarlo dormido, por ejemplo) y disfrutar expresándonos en otras "dimensiones", y cuando queramos usar de nuevo cuerpo físico, podemos recrear nuestro cuerpo. O cambiar la apariencia de nuestro cuerpo cuantas veces queramos. No hay límites. Hay que vibrar, dejar que nuestros impulsos vibren limpiamente, alegremente, desde el Amor, y no mediante miedos. El miedo es un mal apoyo: todo lo que se construye con el miedo, acaba viniéndose abajo tarde o temprano jejeje... ¡Mejor construir desde la Alegría y el Amor, que transmiten energía perfecta y eternamente joven y renovada!

No se trata tanto de crear "inmortalidad física" como de alcanzar la consciencia de nuestra Soberanía. Porque desde la Soberanía, creamos nuestra vida de un modo brillante y majestuoso, alegremente y sin límites, libremente. Y la inmortalidad física no es más que una opción más entre millones, todas igualmente válidas. Ok, pongámonos a crear lo que nos haga sentir alegres. Y de alegría en alegría, nuestra consciencia de nuestra Soberanía crecerá y se expandirá.

Todo es posible. Puede parecer que hay cosas que cambian lentamente, pero a medida que despertamos nuestra consciencia a lo que Somos, a nuestra Esencia soberana, los cambios aceleran su ritmo (de acuerdo al ritmo de la Armonía que proviene de la Unidad).

Unir vida y muerte, superando la dualidad y encontrando la Vida con mayúsculas, nos convierte en auténticos inmortales, independientemente de cómo decidamos juguetear con nuestro(s) cuerpo(s) físico(s).

La inmortalidad está tan cercana como nuestra propia nariz; tan cercana como la respiración. Es este Momento. En este Momento estamos vibrando, ¿no es así? Bien, pues no hay motivos para preocuparse: vamos bien. Sólo necesitamos este Momento. Este Momento es un Regalo, es un Tesoro Mágico de Consciencia. En este Momento, Soy (vibro). Y el Ser, Es lo que Es permanentemente, en el Momento que se expande por toda la eternidad.

Ascensión:

Este post se ha centrado en la inmortalidad, si bien trata también sobre la Ascensión, que no es otra cosa que una ascensión de nuestra consciencia, o sea, hacernos más y más conscientes de nuestra Soberanía, ser conscientes de que somos inmortales Dioses creadores, conectados desde siempre a la Unidad (al Todo-Lo-Que-Es). La Ascensión es un proceso que sucede espontáneamente. Está sucediendo en este mismo Momento. No tenemos que esforzarnos para lograrla, sino que sucede. Es una Gracia, un Regalo. Y lo mejor que podemos hacer para aceptarlo más rápidamente, es ser felices, jugar, sonreír, fluir, celebrar con alegría, permitirnos la espontaneidad... ¡Permitirnos disfrutar! Y aceptar la Sabiduría y cada energía bondadosa que nos llega en cada instante.

Yo Soy el Ser Ascendido que Soy.
Yo Soy Inmortal.
Yo Soy Alegre.

Desde la Unidad Alegre y Espontáneamente Armoniosa, YO SOY
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2 comentarios:

  1. FANTASTICO!!!

    REALMENTE FATASTICO!!!

    Alguien en el chat hace pocos días me dijo: se nota que tienes un cariño especial por dos personas aquí. Y te mencionó a ti y a otro participante de D.D.

    Le contesté: yo siento lo mismo por todos, es como que el amor está de telón de fondo para todos por igual, lo que me pasa es que siento que esas personas tienen información para mí porque sintonizo plenamente con lo que dicen y me aportan la claridad que me ayuda a Comprender y a Recordar-me…

    GRACIAS POR ESTA ENTREGA, mi juguetón Mago particular.

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  2. Gracias a ti, Meli :-)

    Me voy a la cama con la alegría de que te haya gustado. También yo me lo he pasado bien mientras surgían las palabras, en una vibración alegre y optimista que me encanta.

    ¡Saludos! ;-)

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