Mostrando entradas con la etiqueta Bondad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bondad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de julio de 2015

Momento eterno

*
Yo soy este Momento perfecto, pleno e infinito.
*

domingo, 21 de junio de 2015

Corazón transparente, Corazón radiante

*
Un Corazón puro o transparente se sabe amado, y en consecuencia se siente feliz y ama. Comparte su plenitud amándolo todo incondicionalmente, en sí mismo y más allá de sí mismo, pero sin nunca salir en verdad de Sí mismo. Fluye espontáneamente tal como es: un Corazón radiante, repleto a rebosar eternamente de paz, éxtasis y luz. En la infinitud del Uno... el Amor siempre está incrementándose, renovándose, extendiéndose, compartiéndose, revelándose, refrescándose, dándose y desbordándose. En la Verdad nunca hay ni hubo ni habrá oscuridad. Es imposible la oscuridad donde brilla la infinita Luz, donde reina el Amor inefable. 
*

jueves, 18 de junio de 2015

Abierto a lo Uno

*
Todo lo que quiere Dios es Darse a Sí Mismo, compartir Su Ser. 

En cada ahora... ¿estamos recibiéndoLe? ¿O rechazándoLe?

No obstante, en cada ahora seguimos estando invitados a permitir que, en nosotros, Él se reconozca a Sí Mismo. Aún más: que tanto en "nosotros" como en "todas partes" haya un reconocimiento de lo que es. Y así saborear lo que desde siempre se ES, en eterna plenitud única, unida, amorosa, libre, feliz e intemporal. Ahora. En el eterno Momento de brillante y apacible bondad, infinitamente rico en su espontánea inmutabilidad. Una inmutabilidad no "muerta", sino brillante, imprevisible, ilimitada, viva, alegre, creativa, "burbujeante": Dios no se cansa de sorprenderse constantemente a Sí Mismo, siempre para bien, sin que ello implique un cambio en Su naturaleza inmutable. Tampoco implica tiempo, porque en Dios no hay tiempo. Mejor dejar aquí lo que de todos modos no se puede describir con palabras. Si hubiera que insinuarlo, como pista, con una sola palabra, valdría cualquiera de las palabras que suelen inspirar: Amor, Felicidad, Paz, Unidad, etc. Pero tal vez mi preferida en este instante sea la palabra Plenitud.
*

jueves, 19 de septiembre de 2013

Apacible Unidad

*
Donde no hay dos sino uno, es imposible la pelea. No hay conflicto; todo es espontáneamente dulce.
*

jueves, 8 de agosto de 2013

Dedicatoria — OASIS INTERIOR

*
Somos un mismo espíritu inmutable, completo y eternamente inocente y bienaventurado. 
Todo (lo ilusorio) está perdonado y olvidado. 
Somos Amor Unido. [Somos el Amor perfectamente unido Consigo Mismo] 

No estoy aquí / No estamos aquí.

No estoy aquí, sino en el Cielo. (El Cielo no es un lugar, sino un "estado de ser", por decirlo así. O más bien el "(re)conocimiento de lo que siempre es", pues lo que nunca cambia no tiene estados que se alternen entre sí, sino que permanece eternamente inmutable como lo que es. No importa cómo lo llamemos: estado de ser, estado natural, pura consciencia, amor, Cielo, Eso, etc.)

Dios es Amor y siempre estamos donde Él quiere que estemos: en el Cielo, perfectamente cuidados, dulcemente envueltos en Su inmensamente Feliz Abrazo, en constante bienestar, gozando de una eterna y dulcísima Paz y Plenitud.

El Cielo es Amor en Unión, plenamente compartido, unido en Un Mismo y Único Ser eterno e inmutablemente feliz.

No nos hemos separado de Dios. No nos hemos separado de la Plenitud, del Uno, del infinito y pleno Ser. No hemos salido ni saldremos nunca del Cielo, donde todo es uno, todo es amor, todo ES.

Lo que Dios ha unido no puede ser separado de ninguna manera. Dios es Uno y Él ha unido a todos Sus Hijos entre sí y Consigo Mismo como Su Propio Ser, perfectamente protegidos, nutridos, cuidados e infinitamente asistidos en Su Propio Corazón, todos felices y unidos como un solo SER plenamente gozoso.

«Al Hijo de la Vida no se le puede destruir. Es inmortal como su Padre. Lo que él es no puede ser alterado» (T.29.VI.2.3-5) (Pág. 694)

No somos cuerpos. Somos libres. Pues aún somos tal como Dios nos creó. 
No hay más voluntad que la de Dios. 
Este momento es tan bueno como cualquier momento de la eternidad. 
No somos cuerpos. Somos libres. Pues aún somos tal como Dios nos creó.

Soy/Somos espíritu libre e inmortal. Somos Amor Unido. 

Pongo el futuro en Manos de Dios. Lo dejo todo en Manos de Dios. Descanso en Dios. 
Y libre de todo, me relajo en el ahora, perfectamente amado, cuidado y protegido en el Corazón de Dios.

El Hijo del Cielo vive eternamente (desde siempre y para siempre) en el Cielo, el cual es su propio Ser.

«Soy un solo Ser, unido a mi Creador, uno con cada aspecto de la creación, y dotado de una paz y un poder infinitos» (L.95.11.2) (Pág. 179)

Somos inseparables. Soy/Somos lo inseparable.

Somos un Mismo Espíritu inmutablemente feliz, compartiendo un completo y constante Bienestar eterno e inmortal.

Inmensa Paz... Felicidad... Amor... Bienestar... Otra manera de nombrarlo es... Dulzura.

El puro Ser es inmutable; es Dulzura completa, constante, plenamente compartida e ilimitada.

Dedicado a papá... que en paz descansas. Te quiero. Eres espíritu inmortal. Eres el Ser, el Uno inmutable y eterno. La pura Dulzura en constante Bienestar.

Dedicado también a mamá. Te quiero. 

En realidad, dedicado también a todos, pues todos somos uno y compartimos plenamente una Misma Vida inmortal, la cual reconocemos cuando nos desidentificamos del espejismo del sueño ilusorio, y así despertamos felizmente a la Verdad que es nuestro infinito Ser.

Os quiero y me quiero, lo cual es lo mismo porque somos lo mismo, somos el Uno inmutable que se ama eternamente a Sí Mismo, gozando así de una ilimitada e intemporal paz amorosa que nunca se detiene. Soy/Somos Amor Unido.

Papá, acuérdate del Oasis interior, nuestro Ser Profundo y Verdadero que todos compartimos, adonde no llegan los problemas ni los dolores, y donde tú, yo, mamá y todos somos felizmente Uno desde siempre y para siempre.
*

miércoles, 29 de mayo de 2013

La Unidad es Bondad inmutable

*
Y no hay nada aparte de Ti.
*

lunes, 13 de mayo de 2013

No te vayas

* 
No te vayas (ni al pasado, ni al futuro, ni a tu interpretación del presente).

No te muevas...

Quédate en este puro Momento eterno...

Aquí —sin proyección— todo es perfecto.

Sólo existe este bendito Momento... bondadoso... relajado... pleno. 
*

sábado, 16 de febrero de 2013

Vivo en el Corazón de Dios

*
Vivo en el Corazón de Dios. 

Vivo eternamente mimado en el dichoso Corazón del Amor, la Belleza y la Paz. 

Vivo en el Corazón de la Bondad.
*

jueves, 14 de febrero de 2013

Dios es Bueno

*
Dios es Bueno, es Amor y Su Poder y Su Bondad se extienden a todas partes sin excepción. Mi Vida es en Él. Descanso en Él, Quien es mi propio Ser porque comparte Su gozoso Ser conmigo y con toda la creación, por lo cual todos somos Uno en Él. Así ES. No hay nada más que Él. Respiro en Él. Su bellísimo Aroma me llena con Su Éxtasis. Mi corazón late en Él y Su Sangre de Paz me inunda bendiciéndome de gozo. Vivo gozosamente inmerso en Su infinito Amor, Felicidad, Bienestar y amorosamente envuelto en Su constante e ilimitada Paz de eterna satisfacción y expansiva Felicidad. Soy tiernamente cuidado y nutrido por Él. Su incalculable Éxtasis me abraza constantemente transmitiéndome y compartiendo conmigo Su inmenso e infinito Bienestar de pura Paz, Amor, Gozo y Felicidad. Vivo infinitamente amado en Él. Vivo en Dios. Amor, te doy infinitas gracias por todo, y gracias también por recordarme cuánto me amas y cuánto te amo y por el dulce gusto de vivir en Ti, compartiendo la Gloria donde todos somos Uno. Gracias por Tu eterno Regalo de Amor, Gozo y Libertad. Vivo felizmente cuidado en Ti. ¡GRACIAS!
*

jueves, 28 de junio de 2012

Unidad inmutable

*
La felicidad ya está aquí, es eterna, es nuestra verdadera naturaleza. La actitud que nos permite reconocerla se basa en no separar, sino unir. No competir, sino compartir. Amar.

No puedes dejar de ser lo que eres. A lo sumo puedes fingir que crees ser lo que no eres.

Lo ilimitado no puede dejar de ser ilimitado. Lo pleno no puede dejar de ser lo que es. El Amor no puede dejar de amarse a Sí Mismo.
*

jueves, 21 de junio de 2012

Dios te ama

*
Dios es tu propio Ser; es el Único Ser. Es Lo Que Eres. Eres Amor. Eres Paz. Eres la Luz eterna, la Felicidad inmortal donde no cabe ninguna alucinógena sombra. Eres la Armonía perfecta, el Amor amándose ilimitadamente a Sí Mismo, la Bondad que trasciende el tiempo y las formas, más allá de todo símbolo. Eres el Uno, pleno de Ti Mismo.

Conócete a Ti Mismo, pues no hay nada más que conocer, no hay nada real aparte de Ti. Conoce solamente tu verdadero Ser, la Felicidad infinita que Eres, la plenitud del Amor, la Bondad indescriptible e ilimitada. Sabiendo solamente esto, pero sabiéndolo completamente... sabiendo completamente Lo Que Eres... conociendo completamente tu Ser que es plena Bondad y Amor, la Verdad brilla tal como Es... y las sombras, los problemas y las alucinaciones se desvanecen desde incluso antes de llegar a existir, ante el feliz Resplandor inmortal que Tú Eres.

Lo ilimitado ama infinitamente lo ilimitado. Este Resplandor de Luz eterna, esta Paz inmutable, esta Felicidad sin fin ES LO QUE ERES; el UNO, el Único Ser, la Total Plenitud. Esto es digno de celebrarse y se celebra eternamente. ¡FELICIDADES!
*

viernes, 1 de junio de 2012

Jugando con cinco palabras

*
Dichas palabras son: «La vida es un juego»

Es una idea que puede resultar inspiradora, aunque puede interpretarse de diversas maneras. Voy a juguetear con 4 posibles interpretaciones que se me ocurren. Estas interpretaciones también pueden a su vez reinterpretarse jajaja, pero este post ha de ser finito, no infinitamente especulador. Juguemos un poco.

Jugaré con 4 interpretaciones porque son las que me salen de primeras, si les doy a las palabras "vida" y "juego" los dos significados que más me gusta darles. La palabra "vida" puede ser entendida como la vida en el mundo (en el teatro de la proyección ilusoria) o como la vida pura (no-dualidad), que llamaría "Vida", con letra mayúscula para así distinguir una interpretación de la otra. Asimismo la palabra "juego" podemos entenderla de varias maneras, de las cuales elijo mis dos preferidas: A) "juego" entendido como algo ilusorio pero inofensivo. Lo principal aquí es que el juego se trataría de algo ficticio, ilusorio, no real y por lo tanto no puede ser peligroso de ninguna manera. Uno puede usar los juegos (así entendidos) para pasarlo bien o para enfadarse, pero en todos los casos se trata de algo ilusorio e inofensivo. Por ejemplo los niños pueden jugar a fútbol y sentirse muy contentos, o pueden sentirse enfadados discutiendo si fue gol o no o si eso era penalty o si me diste una patada, pero en cualquier caso no es más que un juego: finalmente acaban de jugar y se van indemnes a sus casas. B) "juego" entendido como una metáfora de la alegría, de la despreocupación, de la espontaneidad libre al saberse que no hay manera de resultar dañado. En este caso lo principal es la alegría y la inofensividad, la felicidad, la paz. No nos referimos a la forma del juego, sino a la alegría, la espontaneidad, la paz, el amor, la seguridad, la creatividad bien entendida: plenitud espontánea e intemporal. Este significado es aplicable a la no-dualidad, a la Consciencia Pura (no-dual), en el sentido de que la no-dualidad o Absoluto es pura inofensividad, dado que no hay nada aparte de Ello que pueda dañar. A partir de ahora, en el resto del post escribiré con mayúscula esta segunda manera de enfocar la idea de "juego", llamándolo "Juego". La mayúscula no trata de divinizar la idea, simplemente es para indicar que nos referimos al significado B, en lugar de al significado A. Notemos que en ambos casos usamos el concepto de inofensividad, pero en la interpretación A le damos prioridad al enfoque de que el juego es algo ilusorio (de ahí su inofensividad, pues algo irreal no puede dañar), mientras que en la interpretación B esa inofensividad no va reñida con la Verdad, dado que el Absoluto es también inatacable e inofensivo, pero no debido a su ilusoriedad (porque el Absoluto es lo único Real) sino debido a su inmutabilidad, a que no hay nada más, etc.

Ahora podemos comentar brevemente las 4 interpretaciones con las que se me ha ocurrido jugar: 1) La vida es un juego. 2) La vida es un Juego. 3) La Vida es un juego. 4) La Vida es un Juego.

Hay más posibles interpretaciones, pero estas cuatro son las que tratamos aquí. Por ejemplo otra podría ser en la onda de que la vida física es real pero la tomamos relajadamente como un juego, la cual sería una actitud mejor que muchas otras actitudes, pero no corresponde a ninguna de las 4 interpretaciones con las que voy a jugar aquí. Sí jugaré con las que mencioné. Empecemos:

1) La vida es un juego. Entendido como que la vida mundana, la vida física cotidiana que tantos quebraderos de cabeza parece dar, no es más que un ilusorio e inofensivo juego. Un juego no puede dañarnos porque no es algo real, sino un mero juego. Como cuando de niños jugábamos a tantas cosas... a ser soldados, y los unos nos matábamos a los otros con nuestras pistolas de juguete, incluso moríamos para después volver a jugar jejeje. Pero era todo como un inofensivo juego. En este sentido, la vida y el universo entero son simplemente nuestro juguete. Y cuanta más certeza tenemos de esto, menos miedo habrá, menos preocuparán las cosas, pues habremos reconocido su ilusoriedad, nos relajaremos y podremos simplemente juguetear alegremente. Esta actitud nos va abriendo al siguiente punto, el punto 2:

2) La vida es un Juego. Entendida así, la vida deja de parecer dramática y se capta el principal significado que hay tras su inofensividad: pura alegría, paz, un Festival de Felicidad; una Fiesta de Alegría y Amor. Este enfoque, dentro todavía del escenario de lo ilusorio pero empezando a captar la Verdad que hay tras las formas, corresponde con lo que Un Curso de Milagros llama el "sueño feliz" (o la actitud mental que nos acerca a tal sueño feliz). Aquí no se le da importancia a los símbolos (a las apariencias), sino a lo que estos símbolos reflejan: la inmensa paz y felicidad del Ser. Todo símbolo se vive como un mensajero del Amor, y toda vida se entiende como un Juego del Amor.

3) La Vida es un juego. De las 4 interpretaciones que he seleccionado, ésta es la única que no resuena con las otras 3. Es una interpretación falsa y muy descabellada, pues en este enfoque se está interpretando que el Absoluto, la Vida Pura, es un mero juego, o sea, algo ilusorio. Si uno autoindaga y se reconoce a Sí mismo, comprobará que esto no es así, porque el Absoluto es Real, ES LO QUE ES Y LO ÚNICO QUE ES.

4) La Vida es un Juego. Esta cuarta interpretación en cambio sí me parece compatible con las dos primeras, pues el Absoluto es inofensivo como un juego. Lo Absoluto no ataca a nadie. Ni siquiera ataca a lo que no existe. Lo Absoluto no ataca al ego ni a las ilusiones. Las ilusiones desaparecen ante la Verdad Absoluta, pero no es porque el Absoluto reconozca las ilusiones y las combata. Más bien es como cuando la oscuridad se disipa ante la presencia de la Luz. Y el Absoluto es todo Luz, todo Presencia, nunca duerme, nunca está ausente, nunca está carente, siempre es Pleno, lo trasciende todo, mucho más allá de lo que pueda llegar a indicar la tonta palabra "trascender", porque no hay nada que trascender: sólo Ello ES. Sólo hay Ello, ese Único, indescriptible, no importa las etiquetas que se le hayan adjudicado (Ello, Eso, Esto, Amor, Absoluto, Dios, Paz, Vacío, Plenitud, Silencio, eternidad, intemporalidad, ser, no-ser, Brahman, Para-Brahman, Felicidad, Consciencia Pura, Momento, sat-chit-ananda, turiyatita, Cielo, lo Inmutable, etc). Lo Absoluto es un Juego en el sentido de que es felicidad y nada puede dañar ni afectar en lo más mínimo su dichosa inmutabilidad. Es fiable, es seguro, es constante, es eterno, es lo que es. Es solamente el inmenso Amor compartido eternamente consigo Mismo, de una manera tan "amplia" y "profunda" que las palabras no sirven para comunicarlo. Pero se puede vivirlo porque es lo que Uno mismo es.

El breve par de frases que resume Un Curso de Milagros («Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe») pueden ser usadas como una brújula que siempre tenemos a mano para detectar lo que resulta valioso (o falso) de cualquier aparente circunstancia o idea, y así poder relajarnos y sonreír ante cualquier apariencia, tomándola como una caricia, un susurro de amor, un abrazo, una sonrisa, un alegre e inofensivo juego.

Juguemos alegremente, pues nada puede dañar la inmensidad de nuestro Ser. Nuestra Vida real es un Juego, pura inofensividad, una sonrisa con la que eternamente nos estamos auto-sonriendo. No hay sombras, no hay fantasmas. Nuestros juguetes no pueden dañarnos. Y nuestro verdadero Ser, lo Absoluto, todavía menos, pues Es puro Amor e inofensividad. ¡Delicioso, delicioso, delicioso! Y si queremos le podemos añadir una ramita de perejil, como diría el genial Karlos Arguiñano.

Ahora, para finalizar, prescindo del uso que propuse para las mayúsculas o minúsculas en las palabras "vida" y "juego", y finalicemos con un simple:

La vida es un juego. Bien entendida, ¡lo que vamos a disfrutar! ¡Nuestro bello y esplendidísimo Ser!

¡Gracias por jugar!

Nota: Este post, en principio iba a terminar así, con ese «¡Gracias por jugar!» como broche final. Sin embargo, al día siguiente me ha venido la idea de que he puesto demasiado énfasis en la etapa final, sin hacer hincapié en la fase inicial que suele incluir algo que para muchas personas resulta desagradable: la disciplina. Sin embargo, más de uno podría desanimarse si le pintan las cosas tan fáciles y cuando lo intenta se "choca" con la aparentemente "dura realidad", con los miedos y las viejas programaciones del ego, de las cuales quizás no ha aprendido a liberarse soltándolas y reemplazándolas por las benignas ilusiones que conducen al amor. Para compensar esto, añado estas notas finales al post:

La actitud mental de estar siempre dispuesto a reír (en el buen sentido), dispuesto a jugar alegremente, dispuesto a dejarse llevar en las alas de la dulce espontaneidad desapegada sin jamás ceder ni el más mínimo espacio al más mínimo miedo/duda/ilusión, tal actitud, tal disposición mental extendida a cualquier momento sin excepción, es el Cielo o Ser Absoluto. Pero para disfrutar el Cielo hay que haber limpiado antes diligentemente el espejo de la mente. Esto no puede hacerse sin una mente atenta y concentrada. Pero una vez purificado el espejo, se reflejará el último sueño o "sueño feliz", tras el cual brotará amorosamente el Cielo que siempre es, ante cuya magnificencia el espejo desaparecerá y no habrá nunca más necesidad de reflejos, sino que el Amor/Cielo reinará en la feliz intemporalidad para siempre.

Para limpiar el espejo (en realidad no hay espejo real que limpiar, pero del asunto del "clavo correcto" ya se comentó algo en otro post) y así re-aceptar el Cielo puedes usar cualquiera de los caminos que la Gracia de Dios dispuso para ti. Por ejemplo puedes seguir los consejos de Ramana Maharshi (pero con la sensatez de no seguir solamente algunos de sus consejos elegidos selectivamente, ¡sino siguiéndolos todos si uno realmente quiere llegar a experimentar el Cielo lo más rápidamente posible!) o puedes realizar Un Curso de Milagros.

Hay más caminos, obviamente. Aquí menciono dos que conozco. De los que conozco, he mencionado estos dos (Ramana Maharshi y UCDM) porque desatascan las ilusiones a un ritmo muy "rápido".

Sé que generalmente se considera más poético hablar sólo de espontaneidad, sin aludir a la etapa de la disciplinada purificación mental. Pero la feliz espontaneidad queda así liberada en la fase final, cuando el trabajo de limpieza/purificación ya está bastante avanzado. Entonces sí, el resto del camino es intensamente espontáneo y feliz (tanto más cuanto mayor sea la limpieza mental). Pero antes de esta fácil y ligera felicidad hay que disponer de una mente relativamente limpia y concentrada, una mente espontáneamente atenta (o sea, con el hábito automático de mantenerse alerta en dirección al despertar) que sea como una Luz que impide a las sombras del ego ponerse al mando. Éste es el motivo por el que tanto UCDM como Ramana Maharshi y tantos sabios enfatizan tanto la importancia de disponer de una mente "fuerte". Ramana decía que una mente concentrada se fortalece y así resulta para ella más fácil la autoindagación.

Veamos algunas citas:

     Todo el mundo tiene derecho a los milagros, pero antes es necesario una purificación. (UCDM: T.1.I.7.1) (Página 3 del Texto)

[...] cuando la mente está ocupada con un nombre o una forma, sólo comprenderá eso. Cuando la mente se expande en forma de innumerables pensamientos, cada pensamiento se debilita, pero al desvanecerse los pensamientos, la mente se concentra y se fortalece; para una mente así, la indagación del Ser se volverá fácil. (Ramana Maharshi; en Las enseñanzas de Ramana Maharshi) (("indagación del Ser": es otra manera de llamar a la "autoindagación"))

     El hábito de colaborar con Dios y Sus creaciones se adquiere fácilmente si te niegas diligentemente a dejar que tu mente divague. (UCDM: T.4.IV.7.1) (Página 70 del Texto)

     Al principio, necesitarás esfuerzo para recordarlo, pero después se vuelve algo natural y continuo. El trabajo proseguirá por sí solo, y tu paz se mantendrá imperturbable. (Ramana Maharshi; en El Evangelio de Sri Ramana Maharshi, libro 1, sección III)

      Tienes que cambiar de mentalidad, no de comportamiento, y eso es cuestión de que estés dispuesto a hacerlo. No necesitas orientación alguna excepto a nivel mental. La corrección debe llevarse a cabo únicamente en el nivel en que es posible el cambio. (UCDM: T.2.VI.3.4-6) (Página 31 del Texto)

       A menos que se conozca intelectualmente, ¿cómo practicarlo? Primero, apréndalo intelectualmente, y después no se detenga ahí. Practíquelo. (Ramana Maharshi, en Conversaciones con Sri Ramana Maharshi, 22 de septiembre de 1936)

      Vigila tu mente con sumo cuidado contra cualquier creencia que se interponga en el logro de tu objetivo, y recházala. (UCDM: T.4.IV.8.5) (Página 70 del Texto)

Al principio se requiere de un poquito de tenacidad, perseverancia para entrenar la mente y convertirla en una mente atenta que no se deja embaucar por las inercias del ego, ya que dichas inercias son lo único que produce ilusiones de infelicidad. En realidad la tarea de "limpiar la mente" no es tanto esfuerzo, es solamente tener un poco de constancia hasta favorecer el hábito correcto que ayuda a despertar. No hay que hacer nada, excepto tener un poquito de "buena voluntad" en cuanto a lo mental. Hemos hecho un gran trabajo para fabricar el inexistente ego, el cual requirió por nuestra parte de una gran tenacidad imaginativa/mental. Ahora podemos elegir deshacerlo, y es una cuestión meramente de cambiar de mentalidad, dejar de alimentar lo falso, dejar de creer en lo limitado y liberar la mente de toda barrera. Aunque al principio parezca necesaria la apariencia de esfuerzo, la Recompensa es tan enorme que bien merecemos ir a por ella. Una vez debilitados los malos hábitos de creer en el ego (la creencia en la separación, que se simboliza en la creencia de que somos cuerpos y en los "juegos del miedo y de la culpa") el resto del camino es un paseo que resulta más y más cómodo y feliz con cada paso que damos, hasta que uno se encuentra caminando la blandita y acojedora alfombra del "sueño feliz", que es la antesala de la iluminación.

La vida es un juego. Ya hemos jugado bastante a los juegos de los horrores, a los cuales concedimos toda nuestra atención. Es hora de levantar la mirada y empezar a jugar de verdad. Al principio los juegos del horror se negarán a irse, pero con la constancia suficiente en desenmascararlos y rechazarlos entregándoselos al Ser que nos guía interiormente, comenzaremos la fase maravillosa del jugar feliz, que nos llevará primero al sueño feliz e inmediatamente después a la iluminación. ¡El Cielo nos espera! ¡Es nuestra Realidad ya, desde siempre! ¡A qué esperamos para reconocer nuestro Ser! ¡Ya somos el Gozo de Ser! Nuestra eternidad es un gozoso y perfecto juego de infinito amor, gozando en una inmutable unidad en la cual no hay daño posible: ¡Sólo gozo y amor son nuestra realidad y nuestra "herencia"! Tan pronto como aceptemos completamente la Verdad, Ella se desvelará, porque es lo que ya somos, y lo somos eternamente. Es un Hecho. Soy la Verdad, Uno Inmutable. Quien se acepta completamente a Sí mismo tal como realmente es, no desea ni necesita nada: ni disciplina, ni procedimientos, ni tiempo, ni mundo, ni nada. Es Lo Que Es.
*

martes, 29 de mayo de 2012

¿Ser bondadosos significa tener que comportarnos de alguna manera determinada?

*
Adapto un mail escrito hace poco, por si a alguien más le resuena. Como siempre que en este blog sale mencionado el tema del perdón, quien no esté familiarizado con que el perdón al que nos referimos no es el perdón habitual del mundo sino el proceso no-dual de perdón que se enseña en Un Curso de Milagros (UCDM) podrá entender mejor a qué nos referimos si sigue la pista a las indicaciones de este post: Síntesis del Perdón

Primero, como de costumbre, reescribo-sintetizo la pregunta:

¿Qué hay acerca del tema de la bondad? ¿Significa simplemente que nos conviene perdonar? ¿O también deberíamos atenernos a determinadas reglas de comportamiento "bondadoso"?

Copia del mail:

Lo de la bondad, es natural ser bondadosos porque sólo existe la Bondad (el Amor). Dentro del sueño esto no tiene por qué significar atenerse a reglas precisas, porque como siempre en UCDM, lo que cuenta no es lo que parece (los comportamientos, sucesos o acciones en los que parecemos vernos envueltos) sino que lo que importa es cómo lo vivimos interiormente (lo mental). Y la bondad es eso: lo interior, el amor (el cual no es raro que se exprese en apariencias que mucha gente llamaría "acciones bondadosas", pero no siempre parecerá así, ya sabes: un jnani no siempre es reconocible por las aparentes acciones de su cuerpo, y eso mismo se aplica a todos: un bondadoso no siempre es reconocible por las acciones de los cuerpos).

La bondad es fundamentalmente interior, y el interior influye sobre la proyección "exterior", aunque hay que tener la mente limpia para saber reconocer la bondad inherente a cada situación (porque no hay situaciones carentes de bondad, ¡ni siquiera en el sueño!, y cuando parece que no hay bondad, es porque ésa es nuestra actitud interior: estamos negándonos a reconocer la bondad, tanto la "chispa" de bondad que hay en toda apariencia como sobre todo negamos así reconocer nuestra bondad interior, que es la que se refleja en todas partes cuando la reconocemos y amamos).

Por lo tanto, toda situación es bondadosa (toda situación es una expresión de amor o una petición de ayuda, y ambas posibilidades son una oportunidad para reconocer la bondad y responder con bondad).

Y como ya te dije una vez, a veces lo más bondadoso que nos inspirará el Espíritu Santo será darle a alguien una patada en los huevos (pocas veces, esto son excepciones), pero se la daremos con amor y por "consejo" del Espíritu, no por odio ni por dejarnos llevar por el miedo o la rabia del ego. ¡No se pueden juzgar las acciones por lo que parece, sino por lo que realmente va a resultar de ayuda, y lo único que realmente ayuda es lo que ayuda a despertar, por lo tanto lo que aumente el amor y disminuya el miedo en general de todos los seres!

A mí la palabra bondad me gusta mucho, aunque la suelo usar de manera más abstracta de lo usual (la mayoría de las personas creo que la usan de manera más concreta, enfocada en acciones en el mundo, acciones que ellos etiquetan como "bondadosas" basándose en que son acciones que les gustaría recibir jejeje). El mundo suele interpretar como "bondadoso" cuando se le da la razón o se obedece a lo que te piden. Pero la verdadera bondad no es eso. La verdadera bondad es escuchar al Espíritu y despertar. La verdadera bondad es regresar al Hogar, reconocer el Amor. Para lograr eso rápidamente se nos regaló la herramienta del perdón. Visto así, entonces lo más bondadoso que podemos hacer mientras parezcamos estar en este mundo es perdonar. No se trata de acciones, ¿ves?, sino de un cambio de mentalidad (el perdón). Eso es la auténtica bondad, la cual nos conduce a la Bondad no-dual, que es puro Ser intemporal.

Otra cosa. Aunque la verdadera bondad es perdonar, y no se trata de acciones, sí es cierto lo siguiente: cuando reaccionamos con ira o nos parece que hemos sido atacados, eso es una falta de perdón (por lo tanto, es una falta de bondad). Esto es así porque cuando nos enfadamos, creemos haber sido atacados, y esa creencia es separadora: para poder ser atacados, es necesaria la dualidad: debe haber alguien separado de nosotros que pueda atacarnos. Por lo tanto, cuando nos enfadamos o reaccionamos con medidas defensivas a un supuesto "ataque", en realidad es una oportunidad para que nos demos cuenta de que ahí tenemos una creencia inconsciente que apoya la dualidad, y si la perdonamos y entregamos al Espíritu, nos liberamos de una creencia falsa más. En cambio, si nos dejamos llevar por la ira y reaccionamos "feamente", entonces no estaremos perdonando (aunque podremos perdonar más tarde si nos damos cuenta y cambiamos de opinión sobre lo sucedido, reconociendo que no era real... ¡y no olvidar en esos casos el perdonarnos también a nosotros mismos! por la supuesta ira y por nuestra supuesta reacción "atacante", porque la bondad y el perdón deben aplicarse también a uno mismo, ¡todos somos inocentes, nosotros mismos también!, y nada de lo aparentemente sucedido en las apariencias era real: nuestra supuesta reacción de enfado tampoco lo es) y al reaccionar "feamente" estaremos reforzando en nosotros mismos y en la otra persona implicada la idea de que podemos discutir y pelearnos, de que podemos estar separados y en conflicto, o sea, reforzamos en ambos la creencia en la dualidad. Si en cambio reaccionamos "bondadosamente", es más fácil que ambas personas, uno mismo y quien parece estar ahí, se vayan relajando. Lo primordial de todos modos es acordarnos de perdonar y así deshacer la creencia en la dualidad. Los comportamientos "bondadosos" irán brotando espontáneamente, pero si los cultivamos un poquito (no por nuestra cuenta, sino contando con el Espíritu Santo como consejero) podremos comprender en la práctica qué fácil se relajan las cosas cuando ponemos un poquito de nuestra parte. Porque cuando dos personas discuten en quién tiene razón, a veces se pelean como los duelos de ciervos con los cuernos, haciendo la discusión real y cada vez más "fuerte", pero si uno de los dos comprende que eso no es nada y depone la actitud de ataque, eso hará que relajarse sea más fácil para los dos.

Cuanto más comprendemos que no hay nadie ahí afuera, sino que todo es un reflejo de uno mismo, será cada vez más difícil reaccionar con ataques ni con medidas "defensivas", porque sabremos que todo es un reflejo de nuestras propias ansias interiores de guerra, y no responderemos a eso sino que lo perdonaremos. Nadie se pone a discutir contra su propia imagen en el espejo del cuarto de baño, ¿verdad? jejeje Y cuando se comprende esto claramente, nuestras acciones reflejarán esta comprensión y puede que muchos interpreten nuestras acciones como bondadosas, porque no sentiremos necesidad ni de atacar ni de defendernos de los supuestos ataques de otros (date cuenta que las "medidas defensivas" no son más que otra forma de ataque: son una excusa para justificar nuestro ataque: "como he sido atacado, debo tomar medidas y defenderme" jejeje).

La verdadera bondad no sabe nada de acciones, es simplemente amarlo todo sin excepción: es una antorcha de luz que no le niega la luz a nadie. Es como el sol. Esa bondad puede expresarse sobre el mundo como acciones aparentemente bondadosas, aunque a veces no serán entendidas así cuando lo más amoroso que necesite alguien sea una reprimenda o una patada en los huevos. De todos modos, ¿quién es capaz de dar una reprimenda o una patada en los huevos con amor y no desde el odio ni la creencia en el ataque? Generalmente, procurar que nuestras acciones sean "bondadosas" puede resultar de ayuda para no echar más gasolina a los fuegos (conflictos), pero no hay regla fija, lo único sensato es consultar siempre con el Espíritu Santo y poner en práctica humildemente sus consejos, que siempre funcionan a la larga porque Él tiene la Visión completa de cada asunto y sabe lo que va a resultar de más ayuda para el despertar colectivo de todos.

Nunca hemos hecho nada malo. Nunca nadie ha hecho nada malo. Todos somos inocentes. Nadie se ha separado de la inocencia, nadie se ha separado de Dios. Sólo existe la hermosa Unidad, y nunca ha habido ni habrá dualidad. ¡Saber esto sin sombra de duda es tan relajante!

 Parezca lo que parezca suceder en el teatro de los cuerpos, la verdad para todo Hijo de Dios es la siguiente: «¡Yo Soy la Bondad!».

¡Un abrazo!

Fin de la copia del mail.

Lo siguiente no forma parte del mail pero como complemento voy a copiar unos comentarios de las páginas 160 a 162 del libro «Tu Realidad Inmortal», de Gary Renard, comentarios que he encontrado un día después abriendo el libro al azar; y tratan este tema del comportamiento/bondad:

Gary: (...) Nadie externo podría decir lo que está sucediendo en tu mente, pero para ti ahora, lo importante es el amor. Lo que importa no es la forma, sino el contenido.

Pursah: (...) Tienes razón. Lo que importa no es lo que haces. Es con qué guía lo haces, si con el ego o si con el Espíritu Santo. Cada elección lleva a una experiencia totalmente diferente. La gente cree que puede juzgar a los demás por lo que hacen, pero esto no siempre es así. Es posible que alguien tenga un trabajo en el que se vea obligado a hacer cosas que al mundo no le parezcan muy espirituales. Sin embargo, cualquier cosa puede ser espiritual si eliges la guía del Espíritu Santo. De modo que en realidad ningún trabajo es más espiritual que otro.
       Ahora bien, aunque lo que haces no sea el lugar donde has de enfocarte, también hemos señalado que tus acciones son el resultado de lo que piensas. De modo que a veces se puede decir mucho de la gente por su forma de ser. Por ejemplo, si alguien acostumbra a estar enfadado y dice cosas rudas a la gente, ¿qué dice eso de él?

Gary: Bueno, probablemente se odia a sí mismo.

Pursah: Sí. Tu manera de tratar a los demás es un buen indicador de cómo te sientes contigo mismo. Si les miras con hostilidad, estás diciendo que tienes una mente en conflicto. Si les miras con bondad, eso es un síntoma de que tienes la mente en paz. No sólo eso, sino que tu manera de tratar a los demás determinará y reforzará cómo te sientes contigo mismo. Se trata de un ciclo, y puede ser un ciclo virtuoso o un ciclo vicioso. Cierto, hay personas que son amables con los demás y no necesariamente se sienten cómodas consigo mismas, pero suelen estar cerca de hacer un cambio. Si expresan amor, es un símbolo de que están en el buen camino, y sólo necesitan un poco de ayuda para entender la opción que está a su disposición. En cuanto lo hagan, es más probable que elijan su fuerza, el Espíritu Santo dentro de ellos, en lugar de su debilidad, que es el ego.

Gary: He oído a grandes personas, desde el Dalai Lama hasta Ken Wapnick, insistir en la importancia de ser bondadoso. Ahora entiendo lo que querían decir. Si tu manera de ver a los demás dice mucho de cómo te sientes ahora, y también determina cómo te sentirás contigo mismo en el futuro, en realidad te estás haciendo un favor siendo bondadoso y compasivo.

Pursah: Muy cierto.


Fin de la cita. En fin, que me agrada la bondad jejeje. Dentro del escenario/sueño, lo único llamable auténticamente bondadoso es lo interior: una mentalidad sana, una mentalidad amorosa, una mentalidad perdonadora/liberadora. Esta mentalidad deshace el sueño y produce el despertar. Más allá del sueño, la verdadera Bondad-no-dual es espléndida, bellísima, sin forma ni límites, intemporal, ilimitada. La Bondad del Cielo no puede ser descrita en palabras, es la mismísima naturaleza del Amor. Es nuestro Ser, tal como Es. Si bien, quienes usan esa palabra de manera muy delimitada (para aplicarla a comportamientos), tendrán que concluir que en el Cielo no hay bondad. Y estará bien dicho, porque en el Absoluto ese tipo de bondad no tiene sentido: en el Absoluto no hay nociones como la idea de "elegir", la idea de "comportamiento", etc. Por lo tanto, quizás Ken Wapnick diría que en el Cielo no hay bondad, y yo preferiría decir que el Cielo es lo mismo que la Bondad. Ambos planteamientos son correctos y se estaría diciendo básicamente lo mismo. Simplemente se usa de un modo ligeramente diferente la palabra "bondad".

¡Saludos!
*

sábado, 26 de mayo de 2012

No hay nada más que Bondad

*
Nada es casual.
*

sábado, 3 de marzo de 2012

Espontaneidad o maquillaje

*
La vida es espontaneidad. Ser, es ser espontáneamente. La felicidad es el fluir de la espontaneidad, es lo que es. No hay nada excepto espontaneidad, que es amor, que es este momento eternamente. No hay nada más allá de la espontaneidad. No hay nada que pueda bloquear la espontaneidad (como no sea imaginadamente, pero la imaginación no es un bloqueo sino un inofensivo juego que sucede en la espontaneidad y que no cambia la espontaneidad).

No hay nada que hacer. Eres lo que eres. Eres espontáneo. Eres la espontaneidad.

No tienes que cambiar nada porque ya eres lo que eres. En la espontaneidad está sucediendo una alegre aceptación ilimitada, la cual sobrepasa los conceptos (de espacio, forma, tiempo, prejuicios, suposiciones, etc.). El "cambio" que sea idóneo, ya está sucediendo por sí mismo en cada momento, espontáneamente. Uno se relaja y es feliz, relajado en la plenitud unida que somos/soy como el Todo/Nada que no puede ser descrito ni etiquetado porque sobrepasa todo capricho de la mente: está más allá de los pensamientos, pues la mente trata de "fotografiar" la vida, pero la vida es infotografiable, es indescriptible porque es dinámica, espontánea, ilimitada y "misteriosa": nada puede atraparla; nada puede limitarla; nada puede apropiársela para sí. La vida no es una foto; es una fuente (de alegría, de momento, de espontaneidad, de belleza, de bondad).

Todo es Uno, pero no hay foto. El Uno, la Vida, no se puede fotografiar. No se está "quieto", porque ni se mueve ni se para, sino que sobrepasa todo intento de capturarLo: es lo que es. Al ser Uno, es eterno, no se rompe, no se pelea, no hay conflicto porque la armonía es total y el Uno es amor y amistad: es amigo de sí mismo y fluye sin fluir, en eterna espontaneidad inmortal.

Se puede jugar a maquillar la espontaneidad, maquillar al Uno, maquillar el momento. La espontaneidad es felicidad, es paz serena, es puro entusiasmo y alegría de vivir. Es radiante, bellísima, y fácil, sobre todo fácil, porque es lo que es. Lo que es, no puede dejar de ser: es eterno, fiable, permanente, infinito. Pero sí se puede jugar a imaginar ser lo que no se es. Es un juego parecido a la típica idea de: «¿acaso no podría el Todopoderoso crear una piedra tan pesada que ni Él mismo pueda levantarla?». Obviamente que la idea en sí es absurda, como puede verse más directamente en esta variante semejante: «¿Podría el Todopoderoso dejar de ser todopoderoso?». Es obvio que lo todopoderoso no puede dejar de ser lo que es, o de lo contrario no sería lo que es. Pero sí puede jugar a imaginar que no es lo que es. Eso es lo que llamo maquillaje.

Podemos ser espontáneamente relajados, alegres, Uno; o podemos jugar con el maquillaje imaginando lo que no es nada. Maquillar el momento es no aceptarlo tal cual es, sino pretender cambiarlo, controlarlo, etiquetarlo, enjuiciarlo, limitarlo mentalmente con una red de pensamientos, esa red de pensamientos se vende en la tienda de la esquina, es ese maletín que hay en el escaparate donde pone: "Kit de maquillaje: prejuicios, cadenas, argollas, formas, tiempos, decepciones, cambios, control, etc". El maquillaje parece ocultar la realidad (así nos parecerá mientras creamos en él), pero no hace nada: la espontaneidad sigue siendo lo que es, e incluso el maquillaje es posible gracias a la espontaneidad, es una imaginación temporal que brota de la espontaneidad, ¡y no hay nada malo en ello! No hay nada malo en jugar, aunque tomarse un juego demasiado en serio puede acabar resultando cansino.

Cuando algo resulta cansino, sucede espontáneamente el "retorno" a la armonía de la espontaneidad. La vida es alegría espontánea, sin reglas. No hay reglas (excepto en la imaginación, en los juegos; las reglas del maquillaje). Uno es lo que es: este momento sin forma ni tiempo, eternamente dinámico, eternamente feliz, eternamente indescriptible (las palabras de este post están refutadas por la espontaneidad, pero el mensaje al cual señalan es un guiño eterno, indescriptible e irrefutable, y está "aquí", en este momento, en el Corazón/Centro/Ser/Espontaneidad).

La iluminación es espontaneidad. Son lo mismo. Son este mismo momento eterno. No hay reglas para "lograr" la iluminación, pues somos este momento, y este momento ya es lo que es: y es espontáneo por sí solo. Es divino tal como es. Soy divino tal como soy. Cuando sucede el dejar de maquillar, la alegría/serenidad del momento brilla como un sol: esto es iluminación, ser, vivir, fluir, gozar, sonreír.

Este momento no necesita ningún maquillaje para que sea pleno. Este momento, o bien lo aceptamos tal cual es y fluimos en la espontaneidad que es nuestro ser, o bien lo maquillamos, jugando a verlo como no es. El tiempo y el espacio son maquillajes. Las reglas son maquillajes. Los límites son maquillajes. Los problemas, las tragedias, las separaciones, las decepciones, son maquillajes, meros juegos; imaginaciones. Y no hay nada malo en jugar. Pero cuando sucede que el juego cansa, la espontaneidad sigue a la mano, Aquí, en el Corazón, sonriéndose a sí misma (a nosotros mismos) con un deliciosamente dulce Amor.

No es necesario hacer nada. La espontaneidad ya está sucediendo. No son necesarias las reglas. Nadie necesita reglas para respirar, y la verdadera respiración consiste en la aceptación del momento eterno. Este momento es lo que somos espontáneamente siempre, ahora.

No hay pasado ni futuro; sólo espontaneidad. No hay pesares: sólo juegos, maquillajes aparentes, que no son nada y detrás de los cuales reluce eternamente la Verdad espontánea de lo Real.

¡La Vida es fácil!

La muerte es un maquillaje: no existe. ¡La Vida es fácil, espontánea e imparable!

No hay reglas porque no se puede detener la espontaneidad. Date un respiro. ¿Quién? ¿Quién va a ser, quién hay? Sólo existe el Amor/Espontaneidad/Felicidad.

La armonía de la espontaneidad es maravillosa: todo es feliz, todo es Uno, nada choca con nada, todo se ama a sí mismo, todo es tan deliciosamente indescriptible... ¡La Vida es fácil! Es lo que es. Es lo que está sucediendo Ahora. Más allá de las imaginadas apariencias de los maquillajes, la espontaneidad es lo que es. El Corazón late de felicidad en cada momento. Y cada momento es este único momento intemporal, desbordante de dulzura y espontaneidad amorosamente alegre y renovada.

La Vida es Bondad. La Vida es fácil. Ser espontáneo es fácil porque es ser tal cual somos, y no hay otra manera de ser. Aceptar esto y vivir sin maquillajes, es lo más digno de ser llamado iluminación, o vivir una vida iluminada. Más allá de los adornos del tiempo, del espacio, de los límites, de los pensamientos y de las formas, está Aquello que siempre sonríe espontáneamente: la Vida bondadosa que siempre somos.

La Vida es fácil. No es necesario controlar, no es necesario etiquetar, no es necesario comprender nada, no es necesario hacer nada. Ya todo es como es, espontáneamente. No es necesario controlar lo que ya es perfecto tal cual es. Basta con aceptarlo agradecidamente y fundirnos con la ilimitada corriente de la espontaneidad, la dulce corriente ilimitada e incontrolable que lo ama todo y que se sorprende en cada momento a sí misma con una nueva sorpresa de refrescante Amor. La Aventura de la Vida es espontaneidad bellísima y bondadosísima. Y no hay que hacer nada para esto: es así espontáneamente. No hay necesidad de cambiar nada, ni de controlar nada. Basta con disfrutar lo que el Ser se brinda a Sí mismo espontáneamente, en el momento eterno. ¡No se requiere de ningún esfuerzo para ser espontaneo!

El ratoncillo dice a voz en grito: «¡Qué dices! ¿No vas a controlar? ¡Te comerán vivo los enemigos! ¡Te apisonarán las circunstancias, te comerán, pues este mundo es una selva! ¡El mundo se derrumbará! ¡Tu mundo se va a derrumbar! Has de controlar tu vida para que tu vida siga girando». Es la voz del miedo a que si dejamos caer el maquillaje, no halla vida sin él: miedo a que no haya una cara real más allá del maquillaje.

En cierto modo es cierto que el mundo se derrumba cuando dejamos de controlarlo. ¿Pero qué mundo es ese? No se le echa de menos cuando se disuelve. Y la desaparición de ese velo/maquillaje, permite ver lo que siempre ha estado aquí: la bondadosa espontaneidad siempre feliz, siempre nueva, eternamente plena.

Puesto que no hay pasado ni futuro, y puesto que la espontaneidad siempre es (independientemente de que la maquillemos o no), entonces celebremos la Vida. No hay nada que temer. No hay nada que hacer. Y sí hay una eternidad por delante, un momento graciosamente feliz que nunca se acaba, para que saboreemos el gozo del Ser en infinitud de creatividades, descansando en la espontánea bondad que nos abraza y protege, descansando en la armonía del Uno y Su dulzura, descansando en Eso que siempre resulta paradójico en palabras, Eso que es Inmutable (siempre es lo que es) y al mismo tiempo no está congelado (es eterno, pero no viejo, sino siempre fresco, eternamente joven, nuevo como un recién nacido dispuesto espontáneamente a vivir felizmente la aventura de cada momento virgen), fluye sin fluir renovándose a Sí mismo en una perpetua fiesta de gozo incesante y creciente. Pues Eso crece sin crecer, es expansivo, no hay palabras para describirLo, es una Fiesta eterna, una aventura, un misterio (porque no es algo para comprenderlo mentalmente, sino para disfrutarlo momento a momento, eternamente), un gozo de vivir, un gozo de ser.

¡La Vida es fácil! Basta dejar de maquillarla, y la felicidad se desborda. Es tan fácil que ni siquiera es necesario dejar de maquillarla: la espontaneidad feliz sigue aquí, con o sin el aparente juego del maquillaje. Con maquillaje o sin él, cuando dejamos que nuestra atención no se tome en serio los maquillajes... brilla la espontaneidad del momento, en su bendita simplicidad. ¡Nadie se cansa jamás de la espontaneidad! Porque de hecho no hay nadie, excepto la espontaneidad misma.

WWWWWWWWOOOOOOOOWWWWWWWW!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
*

sábado, 8 de octubre de 2011

Ya estás iluminado

*
¡Oh, Ser infinito que resplandeces en todos los corazones como UNO!
Me inclino ante Ti en tus infinitos aspectos.
Amo tu sonrisa triple: Sabiduría, Amor y Poder.

Te saludo, oh Bhagavan, Fuente de la Sabiduría,
Verdad eterna, brillante como infinitos soles,
Océano de la Consciencia.

Te amo, oh Krishna, el Amor mismo,
Fuente de la Bondad, la Juventud y la Belleza eternas,
Océano de la Felicidad.

A Ti me entrego, oh Skanda, Voluntad divina,
Hijo de Shiva, Ser eterno, Uno inmortal,
Océano de la plenitud omnipotente.

¿Quién eres? ¡¿QUIÉN ERES?! Si sabes lo que eres, entonces estás iluminado. Y es imposible no saber lo que uno es. Sólo se puede fingir que no se sabe, para así jugar. Pero ese fingimiento no es nada, pues siempre se es lo que se es; y en el fondo, ser equivale a saber. Es imposible ser sin saber (la existencia es lo mismo que la consciencia de esa existencia). Y es imposible dejar de ser.

Ya eres lo que eres. Siempre lo has sido y siempre lo serás, pues no existe el tiempo ni el cambio, pero sí existes Tú, el Inmutable Infinito, la Gracia divina, la Bondad plena. El SER.

Ya eres lo que eres. Ya estás iluminado. Nunca has cambiado y nunca cambiarás. ¡Oh, bello inmutable sin forma, bondad sin fin!

Ya eres lo que eres. La Verdad es inmutable, es eterna, es siempre la Verdad. El «camino» a la iluminación es limpio, despejado, vacío, sin tiempo, sin obstáculos (no necesitas convertirte en lo que eres, porque, desde siempre y para siempre, ya eres lo que eres). Los obstáculos no son nada, sólo creencias-fantasías a las que uno se aferra. Al abandonar las fantasías los obstáculos desaparecen, se disuelven pues no son nada real, sino meros espejismos. ¡Los obstáculos no están ahí! ¡Deja de fingir, si quieres!

No hay obstáculos. No hay pesar. No hay camino, ni ego, ni rival. Al «soltar» las fantasías las ilusiones se disuelven y reaparece la Verdad, UNA, radiante, eternamente sonriente, como siempre es. Sólo hay la elección de «soltar» o «agarrar» (a las fantasías). Sólo hay la elección de fingir o no fingir, jugar o no jugar. Pero las fantasías no son nada, fingir no es nada. De todos modos, en todos los casos (incluso con fingimientos) en verdad no hay nada excepto SER. Sólo hay UNO, el cual ES. Ese UNO nunca cambia. Ese UNO es lo que eres. La Verdad ES. ESO. ¡ESTO-PURO! Ya eres lo que eres. Ya estás iluminado. No tú, sino Tú (¿acaso no sabes quién eres? ¡Claro que lo sabes! ¿Quién eres? Puedes soltar. Puedes dejar de fingir). ¡Oh, Dios infinito, plenísima Bondad!

Conclusión: La iluminación no existe, porque siempre se es lo que se es. ¡Lo Real nunca cambia! Sólo existes Tú. UNO. La Verdad. La Bondad. Lo Inmutable que nunca cambia, siempre igual a Sí Mismo. Siempre consciente de Sí Mismo. Siempre gozándose a Sí Mismo. Pleno de Paz.


Yo Soy Lo Que Yo Soy
*