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jueves, 5 de septiembre de 2013

Bhagavad Gita Saram

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Ramana Maharshi destacó 42 versos de la Bhagavad Gita, para facilitar el repaso de las ideas esenciales de una manera rápida, sin necesidad de releerla entera. Dicha selección de 42 versos ha recibido el nombre de Bhagavad Gita Saram. Como no he encontrado dicho texto en español, me baso en la versión inglesa para saber qué versos son, y en cuanto a la traducción prefiero usar principalmente la que nos ofrece Consuelo Martín en su libro «Bhagavad Gita con los comentarios advaita de Sankara» (Editorial Trotta), el cual recomiendo leer a quien le guste profundizar en la totalidad de la Bhagavad Gita, pues además los comentarios de Sankara son un gran complemento. Aunque uso principalmente esa traducción como referencia, me apoyo en otras para algunos pasajes (incluida la edición en inglés que indico al final), comparando las traducciones entre sí y buscando frases simples y que parezcan coherentes.

Un aspecto atractivo de la Bhagavad Gita Saram es que esta colección implica en cierto modo la combinación de las influencias de Krishna y de Ramana Maharshi, dos grandes soles en el panorama de la no-dualidad y que son Uno, pues ambos son un mismo Ser, el cual es nuestro propio Ser.

Nota: La indicación al final de cada verso, iniciada con la abreviatura Bh. G., es para señalizar la localización de cada uno de estos 42 versos en la Bhagavad Gita normal (la versión íntegra tradicional). Como las diversas versiones no siempre coinciden en la numeración, uso la del libro de Consuelo Martín como referencia. En cualquier caso lo que importa es el contenido de cada verso (que es lo que he comprobado uno por uno comparando con la versión inglesa), no la numeración. La versión inglesa de la Bhagavad Gita Saram es la referencia principal porque aunque esencialmente coincide con la Bhagavad Gita tradicional, hay alguna ocasional alteración de algún verso por parte de Bhagavan (Ramana Maharshi), por ejemplo por motivos de cuadrar la métrica del verso. Son cambios muy ligeros. Y cuando se trata de la métrica, un poco intrascendentes al pasarlo a nuestro idioma. Lo esencial, en cualquier caso, son las ideas, el mensaje de cada verso.

Bhagavad Gita Saram

Invocation
The Lord who, seated on His chariot,
removed the afflictions of Arjuna, may He protect us!


Invocación
El Señor quien, sentado en Su carro,
elimina las aflicciones de Arjuna, ¡que Él nos proteja!

Dijo Sanjaya:
1º) Al ver a Arjuna abatido por el desánimo y la piedad, con los ojos llenos de lágrimas y la mente confusa, Madhusudana (Krishna) pronunció estas palabras. (Bh. G. II, 1)

Krishna dijo:
2º) Este cuerpo, hijo de Kunti [Arjuna es el hijo de Kunti], es llamado «campo». Y los que están versados en esto dicen que aquello que es consciente de él es el «conocedor del campo». (Bh. G. XIII, 1)

3º) Descendiente de la dinastía de Bharata [de nuevo se refiere a Arjuna, como es habitual], date cuenta de que soy el «conocedor del campo» en todos los campos. El conocer el campo y el conocedor del campo es para Mí la sabiduría. (Bh. G. XIII, 2)

4º) Oh «el que vence al sueño» (Gudakesa), soy el Ser que mora en el corazón de todos los seres. Soy el principio, el medio y el fin de todo ser. (Bh. G. X, 20)

5º) Todo lo que nace debe morir y todo lo que muere renace sin duda. No debes, por tanto, lamentarte por lo que es un hecho inevitable. (Bh. G. II, 27)

6º) Nunca ha nacido y nunca muere el Ser Uno. Ni comienza a existir un día para desaparecer sin volver jamás a existir. No tiene comienzo (es innacido), es eterno, imperecedero, ancestral, y no muere cuando el cuerpo muere. (Bh. G. II, 20)

7º) El Ser es invulnerable: no se quema, ni se moja, ni se seca. El Ser es eterno, omnipresente (lo penetra todo), permanente (inmóvil), inmutable y único. (Bh. G. II, 24)

8º) Sabe que Aquello que interpenetra todo es indestructible. El Uno, Inmutable, no puede ser destruido. (Bh. G. II, 17)

9º) De lo irreal no surge el ser. Lo real no puede dejar de ser. Esto es lo que han percibido claramente los veedores de la verdad. (Bh. G. II, 16)

10º) Así como el espacio, que todo lo penetra, debido a su sutilidad no puede ser contaminado/dañado/afectado por nada, asimismo el Ser, aunque anime al cuerpo, no puede ser dañado/manchado/afectado por nada. (Bh. G. XIII, 32 [33 en otras versiones])

11º) Ni el sol, ni la luna, ni el fuego pueden iluminar Eso (el Ser). Es Mi Suprema Morada y quien llega a Ella no regresa más. (Bh. G. XV, 6)

12º) El Supremo Estado es no-manifestado, Inmutable. Es Mi Sublime Morada y quienes llegan a Ella no retornan jamás. (Bh. G. VIII, 21)

13º) El sabio que está libre de orgullo e ignorancia, el que ha conquistado el mal de la identificación con lo ilusorio y vive siempre dedicado a lo espiritual [o sea, siempre dedicado al Ser, con la atención fija en el Ser], liberado por completo de los deseos, y de los opuestos placer y dolor, alcanza ese estado imperecedero. (Bh. G. XV, 5)

14º) Aquel que abandona los preceptos/consejos de las escrituras y actúa bajo el impulso de la pasión del deseo, no logra la perfección ni la felicidad ni la más elevada meta. (Bh. G. XVI, 23)

15º) Aquel que ve al Ser Supremo residiendo en todos los seres por igual, permaneciendo como el Imperecedero entre lo perecedero, ve (verdaderamente). (Bh. G. XIII, 27)

16º) Sólo por la devoción inquebrantable (fija/constante contemplación amorosa), Arjuna, es posible conocerme, verme realmente y unirse a Mí. (Bh. G. XI, 54)

17º) La fe de cualquier persona concuerda con su carácter/mentalidad/naturaleza, Arjuna. Cada persona está constituida esencialmente por su propia fe. La persona viene a ser lo que es su fe. (Bh. G. XVII, 3)

18º) Aquel que tiene fe, concentración [dedicación intensa, fijando toda la conciencia en la suprema realidad] y autocontrol [calma/dominio de las pasiones (mente y sentidos)] logra el conocimiento verdadero. Y con él llega de inmediato la paz suprema. (Bh. G. IV, 39)

19º) A los que siempre viven en un estado de amor y devoción constante hacia Mí, les concedo la sabiduría [el yoga del entendimiento/conocimiento] para que se identifiquen Conmigo [o: por medio del cual ellos Me alcanzan]. (Bh. G. X, 10)

20º) Vivo en sus corazones [en su interior, en su Ser, en cada uno] y por compasión disipo con la resplandeciente luz del conocimiento las tinieblas surgidas de la ignorancia. (Bh. G. X, 11)

21º) A aquellos cuya ignorancia ha sido destruida por la sabiduría [descubrimiento/conocimiento de sí, o sea, del Ser], esa sabiduría como la luz del sol les revela la Realidad Suprema. (Bh. G. V, 16)

22º) Se ha dicho que los sentidos son poderosos, que la mente (pensamiento) es más poderosa (superior) que los sentidos, y que la razón (inteligencia) es más poderosa (superior) que la mente. Pero más poderoso todavía que la razón, es Él. (Bh. G. III, 42)

23º) Por lo tanto, al comprender que el Ser está más allá de la razón (es superior a la razón), estabilízate en el Ser, tú de poderosos brazos, y de este modo destruye el deseo, ese enemigo difícil de vencer. (Bh. G. III, 43)

24º) Lo mismo que un flameante fuego convierte las maderas en cenizas, así también, Arjuna, el fuego del conocimiento reduce a cenizas todas las actividades (obras). (Bh. G. IV, 37)

25º) Aquel cuyas iniciativas están libres del deseo y cuyas acciones han sido purificadas (incineradas) en el fuego del conocimiento, es llamado sabio por los que saben. (Bh. G. IV, 19)

26º) La Liberación en lo Absoluto envuelve eternamente a quienes se han liberado a sí mismos del deseo y de la ira, dominado sus mentes, y llegan a conocer el Ser. (Bh. G. V, 26)

27º) La quietud debe alcanzarse gradualmente por medio de un firme (constante) sumergimiento de la mente en el Ser, sin pensar en nada más (sin permitir que surjan y se multipliquen los pensamientos). (Bh. G. VI, 25)

28º) Cada vez que la inquieta mente se descarríe y salga a vagabundear (surgimiento de los cambiantes pensamientos), estabilízala y tráela de vuelta a descansar en el Ser. (Bh. G. VI, 26)

29º) Con sus sentidos, la mente y la razón sometidos (calmados), el santo que busca devotamente la liberación, sin deseo, miedo ni ira, es de hecho siempre-liberado (eternamente libre). (Bh. G. V, 28)

30º) Aquel que tiene su mente absorta en el Ser mediante este yoga y ve la identidad de todo (ve la total igualdad de todo), contempla su Ser en todos los seres y a todos los seres en su Ser (se ve a sí mismo en todos los seres, y ve a todos los seres en sí mismo). (Bh. G. VI, 29)

31º) A los que me honran con una devoción total, Yo les garantizo su liberación. (Bh. G. IX, 22) En la Bhagavad Gita tradicional, este verso acaba diciendo algo parecido a esto: «(...) Yo les proveo de lo que les falta y les preservo lo que ya tienen». La Bhagavad Gita Saram tiene ese pequeño cambio al final, introducido por Ramana Maharshi para enfatizar lo que realmente se quiere transmitir, pues dicha providencia no se basa en ayudas materiales/ilusorias sino en proveer todo aquello que ayude al devoto a despertar del sueño de la dualidad, y por lo tanto le vuelva consciente de su eterna libertad. Al devoto sincero, por lo tanto, se le provee en todo momento de todo lo necesario/idóneo para su total liberación. (A los demás también se les provee de todo, pero debido a su actitud de negación de la verdad, rechazan la ayuda y así retardan su despertar).

32º) Entre todos ellos sobresale el sabio que se dedica con constancia y firmeza a la contemplación del Uno (del Ser). Él me ama de todo corazón, y él también es plenamente amado por Mí. (Bh. G. VII, 17)

33º) Al final de numerosos nacimientos, la persona con sabiduría llega a Mí al tomar conciencia de que el Ser divino es todo. Rara vez se encuentra una persona tan excelente como ésta. (Bh. G. VII, 19)

34º) Se dice que está establecida en la sabiduría aquella persona que está libre de todos los deseos y está contenta consigo misma (permanece felizmente sumergida en el Ser). (Bh. G. II, 55)

35º) Alcanza la paz quien abandona todos los deseos, viviendo sin apego, libre de "yo" y "mío". (Bh. G. II, 71)

36º) Aquel que no perturba al mundo ni es perturbado por el mundo, aquel que está libre de los placeres mundanos y libre de la ira, del miedo y de la ansiedad, es amado por Mí. (Bh. G. XII, 15)

37º) Aquel que es indiferente ante el honor y el deshonor, y tiene la misma actitud con los amigos y los enemigos, el que ha abandonado el empeño por emprender cualquier empresa, de él se puede decir que ha trascendido las gunas. (Bh. G. XIV, 25) [El término "gunas" se suele traducir por "cualidades" (de la naturaleza en general, incluidas las personas). Se podría traducir también por "tendencias", y la tradición hindú agrupa las tendencias o cualidades (gunas) de la naturaleza (incluida la naturaleza humana o incluso de otros tipos de seres) en tres categorías principales (mezclables en mayor o menor proporción según sea cada individuo): 1) sattva: bondad, pureza, armonía, elevación, espiritualidad, sabiduría, felicidad. 2) rajas: pasión, ímpetu hacia la acción, deseo, inquietud, movimiento, cambio. 3) tamas: ignorancia, inercia, letargo, pereza, torpeza, dejadez]

38º) No hay ningún deber que realizar (ausencia de la necesidad de implicarse en actividades) para el que se satisface solamente con el Ser y disfruta y se alegra en el Ser únicamente. (Bh. G. III, 17) [Porque para quien está profundamente sumergido en el Ser, las actividades en que pueda verse envuelto su cuerpo/personalidad no significan nada ni existen]

39º) Para él no tiene aliciente alguno actuar o no actuar, pues no está esclavizado por el hechizo del deseo, por lo que no tiene nada que ganar por las acciones realizadas, ni tiene nada que perder por las acciones no realizadas. Así, no depende de nadie ni de nada para lograr ninguna cosa. (Bh. G. III, 18)

40º) El que está satisfecho con lo que se presenta (satisfecho con lo que viene a él por casualidad, sin anhelarlo ni temerlo), habiendo trascendido los opuestos, libre de envidia y ecuánime ante el éxito y el fracaso, aunque actúe no está apegado a los resultados de sus acciones. (Bh. G. IV, 22) [«Tiene siempre clara conciencia del hecho: "Yo no hago nada" (...)» (fragmento de un comentario de Sankara citando esa frase del verso de la Bh. G. V, 8)]

41º) ¡Oh, Arjuna! Dios habita en el corazón de todas las criaturas, animándolas como marionetas (que se mueven mecánicamente sin vida propia) a través de Su poder de crear ilusiones. (Bh. G. XVIII, 61)

42º)  Entrégate a Él con todo tu corazón, ¡oh, Arjuna! Y por Su gracia alcanzarás la Paz Suprema y la eterna Morada. (Bh. G. XVIII, 62) [Paz Suprema, o eterna Morada, se refiere al puro Ser, reconocido y vivido en total plenitud y eternamente]

Los versos finales son de Muruganar, un gran devoto de Ramana Maharshi. Como éstos no los tengo traducidos, los copio en inglés, seguidos de una traducción basada en la ayuda de Google Translator:

Benedictory Verses

Thus shines
the quintessence of the Gita
consisting of the verses selected
by Bhagavan Sri Ramana Maharshi.


He who, with earnestness and devotion,
studies these verses, forty-two in number,
will easily attain the knowledge
imparted by the Gita.


Versos de Bendición

Así brilla
la quintaesencia de la Gita
que consiste en los versos seleccionados
por Bhagavan Sri Ramana Maharshi. 

El que, con fervor y devoción, 
estudie estos versos, cuarenta y dos en total, 
alcanzará fácilmente el conocimiento
impartido por la Gita.

Puede descargarse una versión en inglés de la Bhagavad Gita Saram, aquí: http://nytz.files.wordpress.com/2013/09/bhagavad-gita-saram-en-ingles.pdf

Saludos
*

martes, 28 de febrero de 2012

Inmortalidad

*
El cuerpo, como cualquier otra ilusión, es temporal (es una mera creencia o fantasía) y por lo tanto no existe ni siquiera ahora: se desvanecerá como cualquier sombra cuando sea entregado a la luz de la verdad. Pero nuestro Ser esencial no es perecedero sino eterno, ya que la verdad es inmutable y no temporal. Aquí van unas referencias sobre el tema:

Nisargadatta Maharaj:

Interlocutor: Yo estoy muy inquieto por mi vida, no estoy satisfecho.

Nisargadatta Maharaj: Usted es inmortal, usted no va a morir; pero abandone el significado presente que usted da a la vida. Usted solo tiene que hacer una cosa: cuide de los demás tanto como cuida de usted mismo. Compórtese como si ellos fueran todos suyos; eso es todo lo que usted puede hacer. No hay ninguna necesidad de seguir ninguna vía particular, todo es lo mismo. Piense en eso que es el centro del cosmos; no aparte su atención de ninguna manera de este conocimiento de la eseidad, de «yo soy». Cita tomada del libro «Semillas de consciencia», en la página 59 en la versión en PDF descargable aquí: http://nytz.files.wordpress.com/2012/02/36526648-maharaj-nisargadatta-sri-semillas-de-con-ciencia.pdf

Nisargadatta Maharaj: Yo no enseñaré a quienquiera que viene a mí como si fuera un mortal. Yo le veo como inmortal. Hay montones de maestros de primaria en el mundo que pueden enseñar el alfabeto. Incluso si le doy una ligera introducción o un pequeño bocado en cuanto a encontrar quién es él, a saber, el principio detrás del conocimiento «yo soy», eso será suficiente para él. Del mismo libro: «Semillas de consciencia», en la página 62 en la versión en PDF arriba citada.

Ramana Maharshi:

Lo que es natural es, por necesidad, permanente. «La Sabiduría de Ramana Maharshi», editorial Longseller, 2002, página 82.

Lo que importa es solamente lo que es natural. Esto deberá ser eterno. Lo que nace debe morir; lo que se adquiere debe perderse. Tú eres eternamente existente. El Yo nunca puede perderse. «La Sabiduría de Ramana Maharshi», editorial Longseller, 2002, página 83.

«(...) imité la actitud de un cadáver para dar mayor realidad a mi indagación, retuve el aliento y apreté los labios para que no pudiera escaparse por ellos el menor sonido, ni siquiera la palabra yo, pero me dije [sin pronunciar palabras]: "Este cuerpo está muerto, será transportado al campo crematorio para ser quemado y reducido a cenizas, pero con la muerte de este cuerpo ¿muero yo realmente?, ¿este cuerpo soy yo?, mientras está silencioso e inerte, siento la fuerza de mi personalidad como algo distinto a este cuerpo, por lo tanto yo soy un espíritu que trasciende el cuerpo, el cuerpo material muere pero el espíritu no puede ser tocado por la muerte, soy un espíritu inmortal". Todo esto no era un simple proceso intelectual, resplandecía vivamente en mi interior como una verdad brillante que percibía directamente sin necesidad de reflexión alguna, Yo era algo completamente real, lo único real de todo aquel proceso, y toda mi actividad consciente en relación con mi cuerpo se centraba en aquel Yo. (...) el miedo a la muerte había desaparecido para siempre». Fragmento de la explicación que dio años después Ramana Maharshi sobre lo acontecido el 17 de julio de 1896, el día de su iluminación; la cita es tomada del libro «Las enseñanzas de Ramana Maharshi», de Ernesto Ballesteros, editorial Kairós, primera edición (1998), páginas 22 y 23.

Un Curso de Milagros:

Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. Un Curso de Milagros (UCDM), introducción 2, 2-3 (página 1).

¿Qué pasaría si reconocieses que este mundo es tan sólo una alucinación? UCDM; T.20.VIII.7.3 (Página 495 del Texto).

El espíritu es inmortal, y la inmortalidad es un estado permanente. El espíritu es tan verdadero ahora como siempre lo fue y lo será siempre, ya que no entraña cambios de ninguna clase. UCDM; T.4.II.11.9-10 (página 66).

Eres inmortal porque eres eterno, y "siempre" no puede sino ser ahora. UCDM; T.13.I.8.5 (Página 264).

El Hijo de Dios puede estar equivocado, engañarse a sí mismo e incluso usar el poder de su mente contra sí mismo. Pero no puede pecar. No puede hacer nada que en modo alguno altere su realidad, o que haga que realmente sea culpable. Eso es lo que el pecado quisiera hacer, pues ése es su propósito. Mas a pesar de toda la salvaje demencia inherente a la idea del pecado, éste sigue siendo imposible. Pues el costo del pecado es la muerte, y ¿podría acaso perecer lo que es inmortal? UCDM; T.19.II.3.1-6 (Página 448).

Lo que es inmortal no puede ser atacado y lo que es sólo temporal no tiene efectos. UCDM; T.24.VII.5.4 (Página 579).

En la inmortalidad no hay cambios, y en el Cielo se desconocen. UCDM; T.29.II.7.4 (Página 687).

Vives en la inmortalidad para siempre. UCDM; L.PI.199.8.2 (Página 415, lección 199 del Libro de ejercicios).

Bhagavad Gita:

Nunca hubo un tiempo en que no existiéramos (...). Y tampoco dejaremos de ser en el futuro. Bhagavad Gita II, 12.

(...) aquel que no se altera por las circunstancias, aquel que considera iguales el placer y el dolor, se hace apto para la inmortalidad. Bhagavad Gita II, 15.

De lo irreal no surge el Ser. Lo real no puede dejar de ser. Bhagavad Gita II, 16.

Sabe, sin embargo, que Aquello que interpenetra todo es indestructible. Nadie puede destruir lo que es inmutable. Bhagavad Gita II, 17.

(...) el Ser Uno ni mata ni muere. Bhagavad Gita II, 19.

Nunca ha nacido y nunca muere el Ser Uno. Al no haber existido, nunca cesará de existir. No tiene origen, es eterno, imperecedero, ancestral, y no muere cuando el cuerpo muere. Bhagavad Gita II, 20.

Las armas no le hieren, el fuego no le quema, el agua no le moja, el viento no le seca. Bhagavad Gita II, 23.

Por ser invulnerable, porque no se quema, ni se moja, ni se seca, el Ser es eterno, omnipresente, permanente, inmutable y único. Bhagavad Gita II, 24.

El Ser que habita en todos los cuerpos (...) es eterno y no puede ser destruido. Bhagavad Gita II, 30.

Gaudapada:

Los pensadores superficiales admiten el cambio de una cosa eterna. Pero ¿cómo algo que no tiene origen y es inmortal podría llegar a ser mortal? (Karika III, 20).

Lo inmortal no puede ser mortal, ni lo mortal puede ser inmortal. Porque ninguna cosa puede cambiar su naturaleza esencial. (Karika III, 21).

¿Cómo lo inmortal, siendo inmutable, puede llegar a ser un efecto originado y cambiante? (Karika III, 22).

Arten/Gary Renard:

Soy espíritu inmortal. Este cuerpo sólo es una imagen. No tiene nada que ver con lo que yo soy. Cita tomada del libro «Tu Realidad Inmortal» (Gary Renard), página 115 (capítulo 3).

Post relacionado: http://jugandoalegremente.blogspot.com/2011/12/la-verdad-absoluta-segun-gaudapada-y.html

¡Saludos!
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sábado, 4 de febrero de 2012

Renunciar a la creencia de actuar separadamente, es felicidad

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La separación no es real, sino una alocada fantasía. El sentido de ser el hacedor individual (separado) de las acciones/decisiones es una especie de veneno que ha sido puesto al descubierto infinidad de veces en las diversas enseñanzas no-duales. Puesto que este veneno es una interferencia para experimentar la paz y felicidad que somos, conviene dejar de tomarlo. Este tema queda ilustrado con las 6 siguientes referencias al mismo: Un Curso de Milagros, Bhagavad Gita, Ashtavakra Gita, Avadhut Gita, Nisargadatta Maharaj y Ramana Maharhi:

Un Curso de Milagros:

Lo único que limita la dirección del Espíritu Santo es que crees que puedes estar a cargo de una pequeña parte de tu vida o que puedes lidiar con ciertos aspectos de ella por tu cuenta.

(UCDM, Texto, Cáp. 14, sección XI, párrafo 8, frase 4)

Bhagavad Gita:

Al actuar siempre son las características de la naturaleza* las que llevan a cabo la acción. Sin embargo, aquel cuya mente está ofuscada por el egoísmo piensa: «Yo soy el que actúo».

(Bhagavad Gita, Cáp. III, verso 27)

* Características de la naturaleza: incluyendo las características físicas y psicológicas, por ejemplo las mentales, emocionales, circunstanciales, genéticas, etc (y aún todo esto es sólo para dar una pista en palabras, pues todo es mental, por así decir).

En la contemplación del Ser, el que conoce la Verdad piensa: «Yo no hago nada», aunque ve, oye, toca, huele, come, camina, duerme, respira, habla, toma o suelta algo, abre o cierra los ojos, porque se da cuenta de que los órganos sensoriales funcionan en relación a sus objetos.

(Bhagavad Gita, Cáp. V, versos 8 y 9)

Ashtavakra Gita:

Has sido mordido por la mortífera serpiente negra del ego y por lo tanto te consideras a ti mismo como el hacedor. Bebe el néctar de la fe en que no eres el hacedor, y sé feliz.

(Ashtavakra Gita, Cáp. 1, verso 8)

Sabiendo que en verdad uno no es el que hace, moro en mi naturaleza haciendo lo que se presente.

(Ashtavakra Gita, Cáp. 13, verso 3)

Tú no eres el cuerpo ni el cuerpo es tuyo; no eres quien actúa ni quien disfruta [los resultados de la acción]. Tú eres la Conciencia misma, el testigo eterno, siempre libre. Vive con felicidad.

(Ashtavakra Gita, Cáp. 15, verso 4)

[El sabio...] Libre de las ideas de «yo» y de «lo mío», con la convicción de que nada tiene realidad y habiendo terminado con los deseos, no actúa por él mismo aunque realice acciones.

(Ashtavakra Gita, Cáp. 17, verso 19)

El que aún sostiene la idea de su ego, actúa aunque no actúe, pero el sabio que ha desechado el ego de hacedor personal no actúa aunque haya acción.

(Ashtavakra Gita, Cáp. 18, verso 29)

La mente del hombre libre no se compromete en tranquilizarse [aquietarse] ni en actuar, hace ambas cosas sin motivos personales.

(Ashtavakra Gita, Cáp. 18, verso 31)

El hombre sabio hace lo que sea que se le presente para ser hecho, correcto o incorrecto, pues actúa como un niño. ((Actúa —parece actuar— espontáneamente como un niño siguiendo los impulsos alegres de su Corazón; de hecho, actúa sin ninguna motivación personal, o sea, sin motivos basados en la creencia en la separación))

(Ashtavakra Gita, Cáp. 18, verso 49)

Avadhut Gita:

«Yo como», «yo doy», «yo actúo»; tales estados no pueden aplicarse al Atman [el Ser puro], que es pureza sin origen e imperecedero.

(Avadhut Gita, Cáp. 1, verso 36)

Nisargadatta Maharaj:

Es sorprendente, casi ingenuo, que uno pueda pensar que él o ella está actuando. (...) surgen las actividades físicas causadas por las necesidades, la naturaleza y los deberes. Todas estas actividades tienen lugar por sí solas, pero uno comienza a decir «yo estoy haciendo esto», a identificarse y a asumir responsabilidades.

(Página 112 del libro «La Experiencia de la Nada», año 2000, Editorial Gulaab)

Vosotros, por desgracia y a pesar de lo que yo digo, seguís pensando «yo soy el cuerpo», «yo soy el que actúa». Todo llega de forma espontánea, a través del dinamismo original que es movimiento; pero os habéis acostumbrado a acaparar este principio, fomentar la ilusión de que «somos este movimiento, somos quienes actuamos».

(Página 224 del libro «Ser», 2ª edición, 2001, Editorial Sirio)

Ramana Maharshi:

Sri Bhagaván Ramana Maharshi usó el siguiente ejemplo en diversas ocasiones explicándolo con palabras parecidas. Copio una de las citas:

¿Para qué llevar tu fardo en la cabeza cuando estás viajando en un tren? El tren te lleva a ti y también tu fardo. No importa si el fardo está sobre tu cabeza o en el suelo del tren. No estás reduciendo el peso del fardo al llevarlo sobre la cabeza, sino sólo esforzándote innecesariamente. Similar es el resultado de tu sentido de hacedor en el mundo.

En cierto modo el ego vendría a ser eso: la creencia de que se puede ser separado y hacer cosas separadamente, tomar decisiones separadamente, recibir beneficios o perjuicios separadamente, etc. Sin embargo, ¡qué esfuerzo y ansiedad innecesarias! Quien confía en la Gracia, puede dejar en manos de la Divinidad todas sus cargas y ser feliz envuelto relajadamente en el Resplandor de la Gracia.
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martes, 13 de diciembre de 2011

La verdad absoluta, según Gaudapada y Shankara

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«No hay creación ni disolución, ni nacimiento ni muerte, ni esclavo ni liberado. Ésta es la verdad absoluta».

Gaudapada (en Karika, II, 32)

A esto, Shankara comentó:

Cuando uno comprende que la dualidad es irreal, y el Ser es conocido como la única esencia, entonces se adquiere la inquebrantable convicción de que todas las experiencias pertenecen al dominio de la ignorancia. Y entonces se comprende que desde el punto de vista de la verdad absoluta no hay creación ni disolución, etc.

La verdad suprema es que el estado de esclavitud no existe en ausencia de creación y destrucción. Lo que decimos es que la dualidad no existe. Esto se indica en ciertos pasajes escriturales como: «Cuando parece que hay dualidad» (Brihadaranyaka Upanishad II, 4, 14), «Va de muerte en muerte quien ve diferencias en Aquello» (Brihadaranyaka Upanishad IV, 4, 19 y Katha Upanishad II, 1, 10), etc.


Muerte y nacimiento pueden ser atribuidos a lo que existe, pero no a lo que no existe, como, por ejemplo, a los cuernos de una liebre. Mas cuando se trata de Aquello que es sin segundo, no se puede afirmar que Aquello nace o se destruye. Pretender que Aquello es sin segundo y que conjuntamente está sujeto al nacimiento y a la muerte, implica una contradicción.


Añade Shankara que anteriormente (en los pasajes anteriores de las Karika y los comentarios) se había proporcionado la prueba (mediante argumentos racionales) de que la experiencia de dualidad, caracterizada por las actividades de los objetos, es una pura ilusión, tal como la serpiente que es imaginada en la cuerda (la serpiente imaginada en la cuerda es ilusoria y no podemos decir que nace ni muere, ni tampoco que la cuerda la ha causado puesto que la serpiente, que no existe, no tiene causa excepto si quisiéramos decir que su causa es la ignorancia; del mismo modo, el mundo fenoménico de la dualidad es ilusión, no tiene una causa real y es inadecuado imaginar que el Ser pudiera ser su causa, pues el Ser, que es lo único real, no puede ser la causa de algo irreal).

La dualidad no es diferente de la imaginación mental (subjetiva), de ahí que no tiene ni comienzo ni fin. La dualidad deja de ser percibida cuando la actividad mental es concentrada o cuando queda en suspenso durante el sueño profundo. En consecuencia, se demuestra que la dualidad es una pura ilusión de la mente y se está en pleno derecho de declarar que la última Realidad es ausencia de creación, de disolución, etc, en razón de la no-existencia de la dualidad, la cual sólo parece existir en la mente que la imagina.

Abandonando ya este pasaje de las Karika, en otras partes recurren Gaudapada y Shankara a comparaciones como la del espacio (akasa) y las vasijas. Las vasijas parecen delimitar el espacio, pero en realidad el espacio es ilimitado e indivisible, y no resulta afectado por lo que parezca suceder a las vasijas. Así el Ser con los aparentes individuos (jivas) parece dividido en diversidad de seres desde el punto de vista de la ignorancia, pero el sabio lo conoce como el Uno Inmutable.

Y en cuanto a que el Ser Inmutable, que es lo único existente, pudiera cambiar (que es lo que alegan los que creen en la creación), esto ha sido contestado en diversos textos a lo largo de los siglos, tanto por el que encabeza este post como muchos otros, por ejemplo:

Los pensadores superficiales admiten el cambio de una cosa eterna. Pero ¿cómo algo que no tiene origen y es inmortal podría llegar a ser mortal? (Karika III, 20)

Lo inmortal no puede ser mortal, ni lo mortal puede ser inmortal. Porque ninguna cosa puede cambiar su naturaleza esencial. (Karika III, 21)

¿Cómo lo inmortal, siendo inmutable, puede llegar a ser un efecto originado y cambiante? (Karika III, 22)

De lo irreal no surge el Ser. Lo real no puede dejar de ser (Bhagavad Gita II, 16)

Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe (Un Curso de Milagros, introducción 2, 2-3)

¡El mundo no existe! Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar. (UCDM, L-pI. 132.6:2-3)

Ningún ser individual ha nacido jamás, porque no hay ninguna causa que lo produzca. Ésta es la verdad suprema: Nada ha nacido jamás. (Karika III, 48)

Ningún género de ser individual ha nacido jamás, ni hay causa para tal nacimiento. La verdad última es que nada ha nacido jamás. (Karika IV, 71)

Este mundo de dualidad que es percibido y que consiste en un objeto que conoce y un objeto conocido no es más que una producción de la mente. La conciencia pura está libre de objetos. Es eterna, incondicionada y carece de relaciones. (Karika IV, 72)

Finalmente, volviendo de nuevo al verso de Gaudapada con que comienza este post, recojo un comentario de Roberto Pla indicando que esa idea aparece de manera muy parecida en otras dos fuentes antiguas:

Nota de Roberto Pla (sacada de su libro que menciono más abajo):

Este texto es casi el mismo que figura en la sloka (verso) 574 de Viveka-shuda-mani: «Aquí no hay muerte, ni nacimiento, ni jiva prisionero, ni jiva combatiente; ni buscador sediento, ni Ser liberado. Esta es la última y absoluta Verdad». A su vez ambos textos vienen a ser una cita tomada de la Amrita Upanishad, V, 10: «De hecho, no hay diferencia sensible entre un sadhaka y un mumuksa. Mientras la mente funciona, tales diferencias existen, pero la mente misma es una creación de la ignorancia. Por consecuencia, desde el punto de vista más elevado, la Verdad suprema es Aquello en lo cual se reabsorbe toda actividad» (Roberto Pla, nota de la página 217 del libro "Karika..." (ver bibliografía abajo).

BIBLIOGRAFÍA:

Para este post me he apoyado principalmente en los dos libros siguientes (aparte de ellos alguna miradilla por internet y fugazmente algún otro libro para complementar):

Karika y comentarios a la Mandukyopanishad (Roberto Pla Sales), 1987.

Conciencia y Realidad: Estudio sobre la metafísica advaita con la Mandukya Upanisad, las Karika de Gaudapada y comentarios de Sankara (Consuelo Martín), 1998.
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