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viernes, 7 de febrero de 2014

La serpiente es irreal

*
Brahman es real,
el universo es irreal,
y Brahman es el universo.

Sankara

Usando la metáfora de la serpiente y la cuerda*:

1) La cuerda es real.
2) La serpiente es irreal.
3) La cuerda es la serpiente (o la serpiente es la cuerda). ((samsara es nirvana))

1) La cuerda (Brahman, lo Absoluto, la Verdad, la Unidad) es lo único real. Dios Es, y nada más es.

2) En cambio, la serpiente (el mundo, la dualidad, lo cambiante, lo múltiple, lo separado/dividido/limitado) es apariencia, es irreal.

3) Finalmente, lo que percibimos como serpiente, no es más que la cuerda vista distorsionadamente. Lo que percibimos como mundo dual, no es más que el puro Ser pero percibido distorsionadamente (como si cambiara, se deteriorara, etc). Este tercer punto equivale a la afirmación del budismo de que samsara es nirvana, lo cual, bien entendido, es cierto.

Sólo existe la Verdad (Brahman, lo Absoluto), y nada más. Lo que se percibe más allá de eso (lo irreal), no podría aparecer sin la existencia de lo Real (de Brahman). Lo irreal no existe, y cuando lo percibimos como apariencia, lo único verdaderamente real en tal apariencia es que su sustrato es el puro Ser, el cual se está percibiendo distorsionadamente y no tal como es. Sankara lo resume claramente:

Las enseñanzas de Sankara pueden resumirse en la mitad de un verso: "Brahma Satyam Jagan Mithya Jivo Brahmaiva Aparah Na — Brahman (lo Absoluto) es lo único real; este mundo es irreal; y el Jiva o alma individual no es diferente de Brahman." Esta es la quintaesencia de su filosofía.

El Advaita enseñado por Sri Sankara es riguroso y absoluto. De acuerdo con Sri Sankara, todo lo que es, es Brahman. Brahman Mismo es absolutamente homogéneo. Toda diferencia y pluralidad es ilusoria. (Sivananda comentando a Sankara, citado de advaitainfo.com)

Con la metáfora de la serpiente y la cuerda puede quedar más claro: La cuerda es lo único real; la serpiente es irreal; y la serpiente no es diferente de la cuerda (aunque tampoco son lo mismo, obviamente).

Cuando se dice que lo Absoluto es lo que produce maya, no significa que maya tenga algún grado de realidad, sino que se dice tal como se puede decir que la cuerda produce la serpiente, pero en realidad la serpiente no tiene ninguna realidad y desaparece una vez que se discierne correctamente. La serpiente era simplemente la cuerda (pero era mal vista). El mundo cambiante es simplemente lo Absoluto, pero se percibe como cambiante cuando es percibido distorsionadamente por la mente no iluminada.

Ramana Maharshi comentó sobre el tema; si alguien quiere releer lo que dijo, puse la cita en este post en 2011: El Brahman es real: el mundo es una ilusión: http://jugandoalegremente.blogspot.com/2011/01/el-brahman-es-real-el-mundo-es-una.html 

También en la enseñanza de UCDM se declara la simple frase "Dios es", que resume la misma verdad básica o absoluta:

Decimos "Dios es", y luego guardamos silencio, pues en ese conocimiento las palabras carecen de sentido. (L.169.5.4) (Pág. 345)

En «La Desaparición del Universo» (capítulo 8: Iluminación) se comenta esa frase:

Por supuesto, la frase «Dios es» debe ser tomada a la luz del puro «no dualismo». Dios es, y nada más es. A la gente le resulta fácil entender la primera parte de la declaración, que Dios es. Pero resulta muy difícil aceptar la segunda parte, que nada más es. Por eso dejamos de hablar, porque no hay nada más.

Saludos

* La metáfora de la serpiente y la cuerda: es una parábola muy conocida, pero para quien no la conozca hago un breve resumen: una cuerda puede ser confundida con una serpiente cuando hay poca luz. Sin embargo, cuando se mira con una buena luz, queda claro que se trata de una cuerda y que nunca hubo serpiente: siempre fue y es una cuerda. La serpiente es irreal en todo momento; la cuerda es lo real. La serpiente solamente puede decirse que es "real" como cuerda, pero no como serpiente.
*

jueves, 31 de mayo de 2012

¿Cómo surgió el ego?

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Me han llegado unas citas de advaita por mail. Copio dos de ellas, de Ramana Maharshi y de Shankara, por su brevedad:

La de Ramana Maharshi:

Devoto: ¿Cómo surgió el ego?

Ramana Maharshi: No es necesario saberlo. Conozca el presente. Si no conoce eso, ¿por qué se preocupa por otros tiempos?

Cita sacada de «Conversaciones con Sri Ramana Maharshi», la del 22 de septiembre de 1936, numerada en el libro como la número 247.

Comparto esta cita para que se vea la similitud entre las aclaraciones de Ramana Maharshi con las de UCDM. En Un Curso de Milagros se explica el mismo tema en varios momentos, aclarándolo de manera muy similar, por ejemplo en la siguiente cita:

     Es razonable preguntarse cómo pudo la mente haber inventado al ego. De hecho, ésa es la mejor pregunta que puedes hacerte. Sin embargo, no tiene objeto dar una respuesta en función del pasado porque el pasado no importa, y la historia no existiría si los mismos errores no siguiesen repitiéndose en el presente. (T.4.II.1.1-3) (Página 62 del Texto)

En definitiva... que el ego no ha surgido. La separación no ha surgido, nunca sucedió. Tratar de explicar cómo sucedió la separación/ego, es insistir en considerar como real lo que no ha sucedido. Pero si la ilusión persiste (parece persistir), tiene sentido alumbrarla para desvanecerla. En tal caso, tal alumbramiento sucede en el presente, que es cuando mantenemos la insistencia ("error") de malinterpretar que el ego/separación parezca existir ahora. Ninguna ilusión sobrevive cuando deja de ser deseada. Pero nos quedaba una cita más...

Así que como postre, añadamos una cita aún más breve de Shankara:

¡Oh, mente mía!, tú te solazas en ideas vanas como «yo» y «mío».

¡Fin!
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viernes, 25 de mayo de 2012

Perdonando la muerte propia

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La muerte, como cualquier otra ilusión, no existe ni tiene sentido para lo Absoluto. Cuando usamos el proceso de perdón no-dual que se explica en Un Curso de Milagros (UCDM), este perdón (del cual hay explicaciones en este post: Sïntesis del Perdón y en los links y libros que ese post señala como referencias) ha de aplicarse a todas las ilusiones sin excepción, incluida la muerte. Cualquier molestia, sea grande o pequeña, es básicamente lo mismo: una ilusión, un reflejo de la falsa creencia en la separación y de la culpabilidad que esta falsa creencia parece producir en la mente inconsciente. Dicha culpa es ilusoria, pero mientras no se deshaga iluminándola con la Luz del Perdón, parecerá tener consecuencias al proyectarse en símbolos como problemas, conflictos, enfermedades, accidentes, muertes, molestias, etc.  En este sentido, el perdón no-dual se aplicaría indistintamente tanto a un picor o a un simple resfriado, como a las enfermedades consideradas "graves" o a la muerte (la propia o la de "los demás").

Lo único relevante es perdonar ahora, pues siempre es ahora: perdonamos ahora cualquier apariencia que parezca separarnos de la paz que somos. Cualquier separación es ilusoria, cualquier pérdida de paz es ilusoria porque no podemos separarnos de la apacible inmutabilidad de nuestro verdadero Ser. Nuestro Ser es lo Inmutable, por lo que la muerte es un mito que bien haríamos en soltar/perdonar.

Toco el tema primero de manera "indirecta", pues no se trata de algo escrito directamente para este post, sino de un par de párrafos copiados de un mail que escribí hace poco. Mantengo el fragmento tal como fue escrito en ese mail, sin limar algunos errores que se deslizaron, pues no son errores graves, ni siquiera errores realmente pues estaba bien expresado para la persona a la que iba destinado, quien conocía el contexto en que interpretar las palabras (contexto que incluye la onda advaita). Basta con querer entenderlo bien. Un corazón generoso ni siquiera verá errores, a fin de cuentas los errores son cosa de uno, no hay nada más afuera de nuestro propio proceso mental jejeje. La ventaja de mantener el fragmento tal como fue originalmente escrito es el ritmo, la espontaneidad, ya que se entiende todo bien si uno quiere (con un corazón abierto siempre llegará la intuición correcta). A veces las cosas se explican mejor de manera informal (aunque incluyamos "errores") que dando un toque demasiado exacto a las palabras. Es algo curioso, pero he notado que es así, motivo de más para dejar de vez en cuando posibles "errores" en algunas indicaciones que se han dado o se darán en los diversos posts de este blog jejeje.

En el siguiente mail por ejemplo se alude a la reencarnación, sin apelaciones, sin matizar que sea una metáfora ilusoria, podríamos llamarla una "asignatura opcional" pero no obligatoria en el teatro de lo ilusorio jejeje. A veces viene bien no alargarnos con explicaciones innecesarias (muchas de las cuales ya se han dado en otros posts de este blog), así que simplemente usamos determinados elementos (como en este caso la idea-metáfora de la reencarnación) como herramienta para tratar de compartir algo. Las metáforas no tienen por qué ser tomadas literalmente, sino que podemos usarlas como bolsas para compartir ideas, y lo que importan son las ideas (si nos ayudan a despertar a nuestro Ser o no) y no las bolsas en las que las llevamos de uno a otro.

Ahí van los dos párrafos del mail (coloreo de verde el mail para distinguirlo mejor):

Perdonando la propia muerte

Para acabar, lo que decía antes, comentar un típico truco del mundo ilusorio. Cuando aprendes a perdonar, si transcurre esta encarnación sin haber alcanzado la iluminación, no pasa nada, simplemente lo vas perdonando todo, y esto no se pierde, la buena onda del perdón pasa de una vida a otra (encontrarás los medios para recordar y seguir perdonando, y además la culpabilidad inconsciente ya eliminada, ya no te volverá a molestar). Pero aquí viene decir algo importante. Vas perdonando todo. Todo lo que veas que es irreal. Y si tu cuerpo parece morir, lo perdonas igual. Ojito con la "trampa"!! Porque puede venirte el pensamiento-tentación del ego de decir: «Hala, ya he muerto, no ha funcionado, y aunque funcione el perdón, ahora ya estoy fuera del sueño, de momento dejo de perdonar hasta que encarne otra vez»... ¡MEEC! (pito de coche jejeje). ¡NO ES ASÍ! La muerte del cuerpo es una ilusión como cualquier otra, así que lo consciente es perdonarlo exactamente igual que cualquier otra molestia, igual que perdonas un resfriado, un insulto, una duda o la muerte de otra persona. ¡Y después de la muerte del cuerpo, NO HAS SALIDO AÚN DEL SUEÑO, CONVIENE SEGUIR PERDONANDO HASTA QUE SE PRODUZCA LA ILUMINACIÓN! Si tu cuerpo muere, lo perdonas y ya está. Típicamente puedes sentirte "fuera del cuerpo", verlo ahí, "muerto", vale, ese momento es bueno para perdonar la apariencia que percibes, recordando que es parte del sueño y es irreal (pero tú sigues ahí, observando en un cuerpo/consciencia sutil pero aún conciencia limitada, eso Ramana lo llamaba cuerpo sutil (este puede tener forma humana, o de otras formas, o incluso en forma de esfera de luz, etc), e incluso hay uno aún más sutil, que Ramana llamaba cuerpo causal, que no tiene ninguna forma de cuerpo pero llamamos cuerpo a todo lo que sea limitado). Luego (esto ya no lo explican directamente Arten y Pursah, pero es obvio), si sueñas el típico período entre vidas, eso suele percibirse como "más real" que la vida encarnada (y al principio incluso se puede sentir gran felicidad, ligereza, euforia, no confundir con la iluminación porque antes o después la culpabilidad inconsciente obligará a reencarnar, y además es conciencia limitada, más "alegre" que la de la Tierra, pero limitada), no caigas en esa trampa, es lo mismo, es otra "habitación" del Sueño. Así que lo ideal es acordarte de seguir perdonando en ese sueño también, y entonces si reencarnas, tu mente seguirá envuelta en la onda del perdón y del despertar. Usualmente al reencarnar se suele olvidar lo anterior, pero si has ido perdonando nacerás en una familia/situación en la que en el momento oportuno recordarás las ideas de la no-dualidad, aparte de que si has estado perdonando mucho antes de eso, eso formará parte de tus hábitos espontáneos incluso antes de aprender formalmente de nuevo sobre advaita. 

Por lo tanto, si te resfrías, lo perdonas, si tu cuerpo muere, lo perdonas, pues no es real, no puedes resfriarte ni morir, tu Ser es inmutable, al perdonar deshaces tu tendencia a identificarte con eso que no eres. Simplemente, mientras te sientas consciente, procura perdonar. Como decía Ramana: ocúpate de autoindagar en todas las horas de la vigilia, y no tendrás que preocuparte de cuando duermes, pues el hábito adquirido en la vigilia será suficiente para imantarlo todo.

Arten y Pursah son... digamos que los sorprendentes "gurus" de Gary Renard. Como complemento, añado algo que no puse en ese mail: algunas citas sobre la muerte, extraídas del libro «La Desaparición del Universo», de Gary Renard. Ahí se dice (todo lo que voy a copiar pertenece al capítulo 16: Notas sobre la resurrección de los muertos):

 Gary: (...) verdaderamente, este cuerpo no somos nosotros.

(...)

Arten: Ahora sabes sin sombra de duda que no eres un cuerpo y que en realidad no puedes morir, ¿verdad? (...) Ahora bien, si no puedes morir, tampoco puede hacerlo nadie más. Si ellos no pueden morir, tú tampoco. Estas dos ideas son una.

Pursah: La muerte es un símbolo de tu separación ilusoria de Dios. ¿Qué ocurre cuando alguien que amas parece morir? De repente estás separado. Pareces perderle, del mismo modo que pareces perder a Dios. Pero eso no es cierto. En realidad no puedes perderles, como tampoco puedes perder a Dios. Sois inseparables. Lloras cuando un cuerpo que amas parece morir, pero, como el Curso te enseña, en realidad lo que echas de menos es tu experiencia de Dios y del Cielo.

      ¿Y quién podría llorar sino por su inocencia? (P.2.IV.1.7) (Psicoterapia, página 24)

((La idea que expresa Pursah al final es similar a la que cita frecuentemente Shankara cuando menciona este fragmento —y otro similar— de la Gran Upanisad del Bosque [Brihadaranyaka Upanisad], donde se dice:

«No por amor al esposo se ama al esposo, sino por amor al Ser. No por amor a la esposa se ama a la esposa, sino por amor al Ser. No por amor a los hijos se ama a los hijos, sino por amor al Ser. No por amor a las riquezas se aman las riquezas, sino por amor al Ser. No por amor a los animales se ama a los animales, sino por amor al Ser. (...) No por amor a los seres se ama a los seres, sino por amor al Ser. No por amor a todo se ama todo, sino por amor al Ser. Querida Maitreyi, se debe tomar conciencia del Ser, escuchar sobre Él, reflexionar sobre Él, meditar en Él. Porque cuando se es consciente del Ser, escuchándolo, reflexionando, y meditando en Él, todo se conoce».

En este fragmento se acaba con el verbo "conocer", usado no dualísticamente sino como se usa por ejemplo en Un Curso de Milagros, como sinónimo de la no-dualidad. Las 4 etapas mencionadas al final son las cuatro etapas que en el advaita clásico se adjudican al camino espiritual: 1) toma de conciencia de que existe la Verdad, y desearla intensamente (a veces se pone la metáfora de desearla más que el propio respirar cuando nos sumergen la cabeza un minuto bajo el agua). 2) Escucha (o lectura de textos apropiados). 3) Reflexión. 4) Meditación (entendida también como autoindagación en el caso de Ramana Maharshi y otros, no necesariamente se refiere a la meditación formal). Shankara comenta el anterior fragmento upanishádico, elijo el más breve de sus comentarios:

Shankara: ¿Cómo se debe tomar conciencia del Ser? Primero escuchando lo que sobre Él dicen el maestro y las escrituras, luego reflexionando en ello, dialogando y razonando (Ramesh Balsekar aconsejó a menudo esta modalidad).  El escuchar se hace a partir de las escrituras (y el maestro), la reflexión mediante el razonamiento. Y por último se medita en Él, descubriéndolo tal como es, no de otra forma. ¿Qué sucede entonces? Todo eso que es distinto del Ser se sabe que no es nada más que el Ser.

Continuamos ahora con los comentarios del libro de Gary Renard:

Arten: Temes la muerte conscientemente y te sientes atraído por ella inconscientemente. (...) Deberías observar la muerte ilusoria de tu cuerpo físico como el día de tu graduación. Significa que has conseguido todo lo que tenías que conseguir de esa aula particular y temporal. Te aseguro que será muy divertido. En la mayoría de los casos, si la gente supiera lo que es estar liberado del cuerpo, en lugar de llorar a los muertos sentirían envidia. El problema es que la diversión no es duradera. Como hemos dicho, la culpa te atrapa y hace que vuelvas a envolverte en la manta de seguridad de un cuerpo. Y de este modo el sueño de nacimiento y de la muerte sigue adelante.

Gary: Por eso quiero asegurarme de aprovechar mi oportunidad de perdonar ahora. (...) Habéis hablado de la reencarnación, pero ahora entiendo que sólo es algo que parece ocurrir; sólo estoy soñando que voy de un cuerpo al siguiente.

Arten: Eso es cierto. En cuanto a la reencarnación, en realidad no importa lo que uno crea, siempre que perdone. El Curso dice:

     Lo único que se tiene que reconocer, no obstante, es que el nacimiento no fue el principio y que la muerte no es el final. (M.24.5.7) (Página 67 del Manual para el maestro)

Gary: De modo que la conciencia, aunque es un estado irreal, continúa después de la aparente muerte del cuerpo. Cuando despiertas completamente del sueño, la conciencia desaparece y experimentas tu unidad con Dios y con Toda la Creación.

Pursah: Has sido todo lo exacto que puedes ser, hermano. Todos entraremos en el Reino juntos porque, como hemos dicho, el tiempo es sólo una ilusión. No transcurre ninguna larga espera entre cuando uno se ilumina y cuando se iluminan los demás, porque la iluminación es un estado de Ser que está más allá de los confines del tiempo y el espacio. La mente creó el tiempo y el espacio y, por lo tanto debe, por definición, estar fuera de ellos. Una cosa más: está bien llorar a los muertos o a un ser querido al principio. La gente suele tardar algún tiempo en perdonar así. Actúa siempre apropiadamente en tus tratos con los demás.

Gary: Hace mucho tiempo mencionaste algo sobre J (en este libro es la abreviatura para Jesús) cuando curaba a ciertas personas que ya estaban muertas. Supongo que Lázaro era una de ellas, pero ¿cómo lo hizo J?

Arten: El acto de resucitar a los muertos no es diferente de sanar a los enfermos. El verdadero sanador sigue siendo la mente del paciente. Tú te unes con esa mente a fin de recordarle su verdadera identidad. J estaba tan avanzado que no estaba dispuesto a hacer concesiones respecto a una idea tan importante. (...) No olvides que el cuerpo sólo es un símbolo. J no estaba haciendo que el cuerpo de Lázaro fuera nada especial, del mismo modo que no hacía que su propio cuerpo fuera especial. Hacer que la mente reanimara temporalmente la proyección corporal era un símbolo. El propio cuerpo es insignificante. La cuestión era enseñar que simplemente no hay muerte. A pesar de lo que dice la Biblia, Lázaro no estuvo en su cuerpo mucho tiempo después de que J le resucitara. Dejó su cuerpo a un lado e hizo su transición alegremente y en paz, porque se le había mostrado que no hay absolutamente nada que temer.

(...)

Arten: (...) Proyectas tu imagen corporal del mismo modo que proyectas imágenes cuando estás soñando por la noche. Tu mente está proyectando una película, entonces, en tu experiencia, parece que los ojos de tu cuerpo están viendo tu propio cuerpo y todos los demás cuerpos; pero, en realidad, es tu mente aparentemente separada la que está viendo sus propios pensamientos, proyectados desde otro nivel oculto. 
       Cuando la mente retorna a la totalidad, no hay separación de niveles, y por lo tanto no hay ninguna película proyectada ni ningún cuerpo que ver. Entonces tu cuerpo desaparece de la película. Como todo lo demás, el cuerpo es una experiencia mental y no física. ¡Nunca ha existido! Pero, para el amor de un Ser iluminado es posible tomar forma en el sueño, como hizo J después de la crucifixión. Este amor es el amor del Espíritu Santo. Después de todo, tienes que ser uno con Él para estar iluminado.

Pursah: A medida que transcurran los años, tú, querido hermano, seguirás aprendiendo y creciendo, y a medida que crezca tu conciencia comprenderás cada vez más sobre estas cosas. De nuevo, sería útil que estuvieras aún más dispuesto a perdonar a partir de este momento. (...) No hay nadie más ahí fuera. Sólo hay un ego que aparece como muchos. (...)

(...)

Arten: El cuerpo, el universo, y todo lo que contiene sólo son imágenes en tu mente, partes de un juego de realidad virtual. (...) Recuerda, decimos que Dios es, y después dejamos de hablar porque no hay nada más.

Y del segundo libro de Gary Renard, «Tu Realidad Inmortal», extraigo algunos comentarios adicionales:

Pursah: (...) Los cuerpos, enfermos o sanos, en realidad son todos lo mismo, porque ninguno de ellos es verdad. Y en realidad no hay ninguna diferencia entre la enfermedad y la muerte. Simplemente son diferentes niveles ilusorios del pensamiento de separación.

(...)

Pursah: En el Texto, J dice: «Lo único que las apariencias pueden hacer es engañar a la mente que desea ser engañada. Mas tú puedes tomar una decisión muy simple que te situará por siempre más allá del engaño».
       Esa elección simple es el perdón, y se aplica del mismo modo a todas las cosas, incluyendo la muerte. (...)

Gary: De modo que en realidad todo es sólo un sueño, y supongo que cuando deshacemos el ego y despertamos, experimentamos que en realidad nunca nos fuimos de casa. Más adelante, cuando dejamos el cuerpo de lado por última vez y no tenemos necesidad de volver, la experiencia de ser uno con Dios se convierte en nuestra realidad permanente y nunca se detiene.

Pursah: Así es, compañero. Y, recuerda, despertar es despertar completamente. Dormir es dormir. No importa si sueñas que estás vivo o si sueñas que estás muerto. Ninguno de ellos es verdad. Como dice el Curso: «Sin embargo, abandonarte a la muerte no pone fin al conflicto».

Gary: De modo que no hay una vía de salida fácil. Tienes que hacer el trabajo de perdón, porque de otro modo seguirás soñando que vuelves hasta completar tus lecciones y despertar definitivamente.

Arten: Sí (...). Debe quedar claro que la muerte no es más real que la vida en el cuerpo. Ninguna de ellas es verdad. La verdadera vida es total y permanente. (...)

Gary: De modo que lo que algunas personas denominan su alma, que continúa después de la muerte, en realidad es una mente aparentemente separada.

Arten: Ésa es una observación brillante y muy budista. El verdadero espíritu es completo y permanente. Ésa es tu realidad inmortal. De modo que, independientemente de lo que parezca estar ocurriendo, incluyendo la muerte y el periodo entre vidas, la verdad es que sólo hay dos cosas entre las que elegir, tu realidad con Dios, o cualquier otra cosa. Ahora todo lo que tienes que hacer es usar la mente para elegir entre Dios y cualquier otra cosa.

Otra cita del mismo libro:

Pursah: Puedes elegir perdonar en cualquier vida porque, tal como te hemos demostrado, el tiempo no es lineal, sino holográfico. Por esa razón, no hay diferencia entre elegir al Espíritu Santo ahora y elegir al Espíritu Santo en el momento exacto de la separación. La gente no se da cuenta de que la historia está ocurriendo ahora mismo, y lo mismo pasa con el futuro, y lo único que importa es elegir el perdón ahora. (...) Pero en realidad siempre se trata del ahora. De modo que no te preocupes de si tienes que volver otra vida más. No te preocupes por tus vidas pasadas. Siempre se trata del ahora, y siempre se trata de perdonar. Esta vida es la que importa, siempre, y después aprendes que, de todos modos, cada instante es este mismo instante. (...) ¿Y adivinas qué? Cuando se trata de la espiritualidad, es esta vida, estúpido. Si te centras en perdonarla y en perdonar todo lo que ocurre en ella, entonces puedes ganar a lo grande, no sólo en ilusión. De modo que usamos el cuerpo y las vidas pasadas para ilustrar que sólo hay un propósito para todas las cosas, y que si te mantienes enfocado en lo que realmente importa, ganarás.

En Un Curso de Milagros se establece claramente la irrealidad de la muerte:

     La muerte no existe. Lo que existe es la creencia en la muerte. (T.3.VII.5.11) (Página 55 del Texto)

      Vida y muerte, luz y obscuridad, conocimiento y percepción, son conceptos irreconciliables. (T.3.VII.6.6) (Página 55 del Texto)

     Al mundo no se le abandona mediante la muerte sino mediante la verdad, y la verdad sólo la pueden conocer aquellos para quienes el Reino fue creado, y por quienes espera. (T.3.VII.6.11) (Página 56 del Texto)

     La muerte no existe porque lo que Dios creó comparte Su Vida. (L.PI.167.1.5) (Página 340 del Libro de ejercicios)

     La muerte no existe porque Dios no tiene opuesto. (L.PI.167.1.6) (Página 340 del Libro de ejercicios)

     La muerte no existe porque el Padre y el Hijo son uno. (L.PI.167.1.7) (Página 340 del L. de ej.)

¿Cómo entonces recordar nuestra inmortalidad y vencer a la ilusoria muerte para siempre?

      La salvación, perfecta e íntegra, sólo pide que desees, aunque sea mínimamente, que la verdad sea verdad; que estés dispuesto, aunque no sea del todo, a pasar por alto lo que no existe; y que abrigues un leve anhelo por el Cielo como lo que prefieres a este mundo, donde la muerte y la desolación parecen reinar. (T.26.VII.10.1) (Página 624 del Texto)

Podemos seguir creyendo mentiras al insistir en jugar a imaginarlas... o podemos perdonar/desenmascarar las falsas creencias y recordar la verdad:

      El espíritu es inmortal, y la inmortalidad es un estado permanente. (T.4.II.11.9) (Página 66 del Texto)

Como solo la verdad ES, todos los aspectos del Ser se hartaron de contarse mentiras a sí mismos, tras lo cual su atención retornó a la inmutable Verdad de su Ser: todos despertaron y resultó obvio que el ilusorio sueño nunca había acontecido. Los sueños fugaces, si alguna vez parecieron existir, fueron instantáneamente olvidados para siempre porque la felicidad de lo permanente lo llena todo con Su plenitud Unificada.

Dejemos aquí las citas jejeje...

Bien, concluyamos recordando que la muerte es ilusoria, se perdona como cualquier otra apariencia (incluso la muerte propia). En otra parte de uno de los dos libros de Gary Renard se menciona un interesante enfoque que propone alguna rama budista: procurar estar consciente en el ahora, especialmente en el momento de la muerte, y así no perder la consciencia y elegir deliberadamente no reencarnar. Esto es una idea muy inteligente (sutil) pero no funciona porque si uno no ha limpiado mediante el perdón toda la culpa de la mente inconsciente, la culpabilidad terminará por despuntar en un momento u otro y al surgir tal irritación (mucho miedo, culpabilidad, etc) se producirá de nuevo la inercia a "protegerse" mediante la encarnación en otro cuerpo.

En cualquier caso, como dije en el mail, tanto cuando soñamos estar encarnados como cuando soñamos estar desencarnados, sigue siendo un sueño y seguimos en la dualidad. Y así parecerá seguir todo (en un sueño) hasta que se produzca la iluminación. Y el proceso del perdón no-dual es una fina herramienta para deshacer rápidamente los obstáculos ilusorios que parecen ocultar la Verdad y frenar el despertar.

Asunto acabado. Si a alguien le ha gustado el tema, que lo disfrute jejeje. Dejo como complemento dos posts que publiqué en el año 2009 por su relación con el tema de la muerte:

 1) La muerte es un mito: http://jugandoalegremente.blogspot.com.es/2009/09/la-muerte-es-un-mito.html (lo publiqué en este blog en 2009, pero es un escrito que había escrito unos años antes).

2) La inmortalidad al alcance de la mano: http://jugandoalegremente.blogspot.com.es/2009/06/la-inmortalidad-al-alcance-de-la-mano.html

¡Saludos!
*

martes, 13 de diciembre de 2011

La verdad absoluta, según Gaudapada y Shankara

*
«No hay creación ni disolución, ni nacimiento ni muerte, ni esclavo ni liberado. Ésta es la verdad absoluta».

Gaudapada (en Karika, II, 32)

A esto, Shankara comentó:

Cuando uno comprende que la dualidad es irreal, y el Ser es conocido como la única esencia, entonces se adquiere la inquebrantable convicción de que todas las experiencias pertenecen al dominio de la ignorancia. Y entonces se comprende que desde el punto de vista de la verdad absoluta no hay creación ni disolución, etc.

La verdad suprema es que el estado de esclavitud no existe en ausencia de creación y destrucción. Lo que decimos es que la dualidad no existe. Esto se indica en ciertos pasajes escriturales como: «Cuando parece que hay dualidad» (Brihadaranyaka Upanishad II, 4, 14), «Va de muerte en muerte quien ve diferencias en Aquello» (Brihadaranyaka Upanishad IV, 4, 19 y Katha Upanishad II, 1, 10), etc.


Muerte y nacimiento pueden ser atribuidos a lo que existe, pero no a lo que no existe, como, por ejemplo, a los cuernos de una liebre. Mas cuando se trata de Aquello que es sin segundo, no se puede afirmar que Aquello nace o se destruye. Pretender que Aquello es sin segundo y que conjuntamente está sujeto al nacimiento y a la muerte, implica una contradicción.


Añade Shankara que anteriormente (en los pasajes anteriores de las Karika y los comentarios) se había proporcionado la prueba (mediante argumentos racionales) de que la experiencia de dualidad, caracterizada por las actividades de los objetos, es una pura ilusión, tal como la serpiente que es imaginada en la cuerda (la serpiente imaginada en la cuerda es ilusoria y no podemos decir que nace ni muere, ni tampoco que la cuerda la ha causado puesto que la serpiente, que no existe, no tiene causa excepto si quisiéramos decir que su causa es la ignorancia; del mismo modo, el mundo fenoménico de la dualidad es ilusión, no tiene una causa real y es inadecuado imaginar que el Ser pudiera ser su causa, pues el Ser, que es lo único real, no puede ser la causa de algo irreal).

La dualidad no es diferente de la imaginación mental (subjetiva), de ahí que no tiene ni comienzo ni fin. La dualidad deja de ser percibida cuando la actividad mental es concentrada o cuando queda en suspenso durante el sueño profundo. En consecuencia, se demuestra que la dualidad es una pura ilusión de la mente y se está en pleno derecho de declarar que la última Realidad es ausencia de creación, de disolución, etc, en razón de la no-existencia de la dualidad, la cual sólo parece existir en la mente que la imagina.

Abandonando ya este pasaje de las Karika, en otras partes recurren Gaudapada y Shankara a comparaciones como la del espacio (akasa) y las vasijas. Las vasijas parecen delimitar el espacio, pero en realidad el espacio es ilimitado e indivisible, y no resulta afectado por lo que parezca suceder a las vasijas. Así el Ser con los aparentes individuos (jivas) parece dividido en diversidad de seres desde el punto de vista de la ignorancia, pero el sabio lo conoce como el Uno Inmutable.

Y en cuanto a que el Ser Inmutable, que es lo único existente, pudiera cambiar (que es lo que alegan los que creen en la creación), esto ha sido contestado en diversos textos a lo largo de los siglos, tanto por el que encabeza este post como muchos otros, por ejemplo:

Los pensadores superficiales admiten el cambio de una cosa eterna. Pero ¿cómo algo que no tiene origen y es inmortal podría llegar a ser mortal? (Karika III, 20)

Lo inmortal no puede ser mortal, ni lo mortal puede ser inmortal. Porque ninguna cosa puede cambiar su naturaleza esencial. (Karika III, 21)

¿Cómo lo inmortal, siendo inmutable, puede llegar a ser un efecto originado y cambiante? (Karika III, 22)

De lo irreal no surge el Ser. Lo real no puede dejar de ser (Bhagavad Gita II, 16)

Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe (Un Curso de Milagros, introducción 2, 2-3)

¡El mundo no existe! Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar. (UCDM, L-pI. 132.6:2-3)

Ningún ser individual ha nacido jamás, porque no hay ninguna causa que lo produzca. Ésta es la verdad suprema: Nada ha nacido jamás. (Karika III, 48)

Ningún género de ser individual ha nacido jamás, ni hay causa para tal nacimiento. La verdad última es que nada ha nacido jamás. (Karika IV, 71)

Este mundo de dualidad que es percibido y que consiste en un objeto que conoce y un objeto conocido no es más que una producción de la mente. La conciencia pura está libre de objetos. Es eterna, incondicionada y carece de relaciones. (Karika IV, 72)

Finalmente, volviendo de nuevo al verso de Gaudapada con que comienza este post, recojo un comentario de Roberto Pla indicando que esa idea aparece de manera muy parecida en otras dos fuentes antiguas:

Nota de Roberto Pla (sacada de su libro que menciono más abajo):

Este texto es casi el mismo que figura en la sloka (verso) 574 de Viveka-shuda-mani: «Aquí no hay muerte, ni nacimiento, ni jiva prisionero, ni jiva combatiente; ni buscador sediento, ni Ser liberado. Esta es la última y absoluta Verdad». A su vez ambos textos vienen a ser una cita tomada de la Amrita Upanishad, V, 10: «De hecho, no hay diferencia sensible entre un sadhaka y un mumuksa. Mientras la mente funciona, tales diferencias existen, pero la mente misma es una creación de la ignorancia. Por consecuencia, desde el punto de vista más elevado, la Verdad suprema es Aquello en lo cual se reabsorbe toda actividad» (Roberto Pla, nota de la página 217 del libro "Karika..." (ver bibliografía abajo).

BIBLIOGRAFÍA:

Para este post me he apoyado principalmente en los dos libros siguientes (aparte de ellos alguna miradilla por internet y fugazmente algún otro libro para complementar):

Karika y comentarios a la Mandukyopanishad (Roberto Pla Sales), 1987.

Conciencia y Realidad: Estudio sobre la metafísica advaita con la Mandukya Upanisad, las Karika de Gaudapada y comentarios de Sankara (Consuelo Martín), 1998.
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sábado, 2 de julio de 2011

Respecto a que el ser no es separado, sino ilimitado

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La perspectiva de ver al Ser como entidades individuales separadas, es una perspectiva ilusoria, tal como puede leerse en los textos advaita. Esta engañosa perspectiva es fuente de numerosos problemas, los cuales por ser ilusorios se desvanecen como un espejismo cuando se alza el velo y se descubre la luz de la Verdad (lo Indescriptible, lo Ilimitado, lo Eterno, lo Inmutable, Brahman, Eso).

Escribo esto simplemente porque me ha gustado el siguiente comentario de Sankara:

"Así como un árbol puede parecer un hombre, por la misma clase de error, lo Absoluto, (Brahman), se concibe como un ser individual (jiva). Pero esta ilusión desaparece al reconocer la verdadera esencia del ser individual".

La cita la he copiado del libro titulado Sankara: La Visión Advaita de la Realidad, de Consuelo Martín. En la nota pone que Sankara dijo eso en su obra Atma-bodha, 45. Luego en el apéndice se incluye una traducción completa del Atma-bodha (es un texto bastante breve), donde ese comentario de Sankara aparece en una versión parecida, supongo que es la versión más literal. La incluyo también:

45. Brahman parece como siendo jiva a través de la ignorancia, así como puede confundirse un tronco de árbol con un hombre. Esa apariencia de hombre se deshace cuando se realiza la verdadera naturaleza del jiva.

Creo que los lectores habituados a leer advaita lo habrán entendido, pero incluyo la nota que aparece por si la palabra "jiva" se atraganta: El jiva es el hombre en cuanto ser vivo. El ser humano que aparece a través de todas las limitaciones externas al ser (como el cuerpo, la mente, etc). En la naturaleza del jiva está el tomar conciencia del Ser (Brahman).

Así pues, como dicen maestros como Sankara, nuestro ser, cuando es concebido como algo separado del Ser Absoluto, no es sino una ilusión, puesto que tal separación no es real. Nuestro ser no está separado ni es diferente del Ser Absoluto.

En fin... en la penumbra o escasa luz, un tronco puede parecer un hombre, una cuerda puede parecer una serpiente, o el Amor Eterno Único Ilimitado puede parecer un mundo diversificado de circunstancias problemáticas. En cambio, en la plena Luz de la Verdad, ninguna de esas sombras ilusorias aparece. ¿No es maravilloso que la Verdad Inmutable sea la Verdad Inmutable? :-)
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