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jueves, 31 de marzo de 2016

El que busca, encuentra

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Aquel que busca, encuentra. 
Y si busca bien, 
entonces lo que encuentra es la disolución del buscador. 
Más que disolución... es el reconocimiento
de que el buscador siempre fue ilusorio. 
Y este reconocimiento de la ilusoriedad del buscador
es la puerta de la más enorme felicidad. 

La búsqueda la comienza el ilusorio buscador, 
pero el "fruto" final de la búsqueda es la desaparición del buscador.
El tesoro no lo goza el buscador, 
sino la felicidad pura, 
reconociéndose a Sí Misma. 

Nunca hubo buscador, ni búsqueda. 
Solamente Paz-Felicidad-Plenitud.
El intemporal Momento eterno.
*

jueves, 24 de marzo de 2016

La verdadera felicidad

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El siguiente mensaje en formato de imagen, puede leerse mejor haciendo click sobre la imagen, o abriendo la imagen en otra pestaña/ventana y luego aumentarla. 


Transcripción:

De repente todo se vuelve tan simple que asusta. Perdemos las necesidades, se reduce el equipaje. Las opiniones de los demás, son realmente de los demás, incluso si son sobre nosotros; no importa. Abandonamos las certezas porque ya no estamos seguros de nada. Y no nos hace falta. Vivimos de acuerdo a lo que sentimos. Dejamos de juzgar, porque ya no hay bien o mal, sino más bien la vida que eligió cada uno. Finalmente entendemos que todo lo que importa es tener paz y tranquilidad, es vivir sin miedo, es hacer lo que alegra el corazón en ese momento. Y nada más. Cuando descubrimos todo eso es cuando llega la satisfacción plena. La verdadera felicidad. 

El autor no lo firma, pero procede de la cuenta de Twitter del jugador del Fútbol Club Barcelona Gerard Piqué.
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sábado, 5 de marzo de 2016

El arte de la paz y la felicidad (Rupert Spira)

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Un libro que puede ser recomendable y agradable de leer es «Presencia: El arte de la paz y la felicidad», de Rupert Spira. Las explicaciones de Rupert Spira son tan sencillas y atinadas que da la impresión de que este libro podría entenderlo sin problema cualquier persona, incluso si no ha leído previamente nada sobre Advaita. Ya se han visto otros libros sobre esta temática (algunos de ellos mencionados alguna vez en este blog), y el aporte de este nuevo libro de Rupert Spira es su sencillez y el hecho de que es casi como practicar la autoindagación junto con él, de la mano de sus sencillas explicaciones, con gran suavidad y sin conceptos complicados ni terminología oriental. Me ha parecido que desde este punto de vista, este libro aporta matices interesantes.

Voy a copiar más abajo la introducción del libro, pero antes de eso voy a mencionar algunas citas; primero tres breves citas de la segunda parte (el libro tiene 6 partes o capítulos) sobre la paz y la felicidad:

La paz no es una cualidad o un atributo de nuestro yo. Es nuestro yo. (Pág. 63)

La felicidad es la innata falta de resistencia, la ausencia de insastisfacción que es el estado natural de nuestro yo. No puede separarse de nuestro yo. Es lo que somos. (Pág. 65)

Así pues, la felicidad, como la paz, es inherente a nuestro yo. Es nuestro yo. (Pág. 66)

Y otra cita un poco más adelante en el libro, en la tercera sección:

La paz, la felicidad y el amor tan solo son otros nombres para la conciencia, esto es, otros nombres para nuestro yo. (Pág. 102)

En estas 4 citas, la palabra "yo" podría intercambiarse por la más frecuentemente usada en este contexto, por la palabra "ser" (no sé cuál será la palabra usada en el original en inglés, pero no me extrañaría que fuese "self" que suele traducirse tanto por "yo" como por "ser").

En realidad no importa el nombre que usemos, sea paz, felicidad, o cualquier otro de los nombres frecuentes (plenitud, unidad, amor, inmutabilidad, puro ser, etc.). Lo importante es distinguir cuándo alguien se refiere a la falsa felicidad o paz dual, basada en sujeto/objeto, y cuándo se está hablando de la auténtica felicidad o paz no-dual, que es nuestro verdadero Ser.

Puesto que esta paz o felicidad es algo tan esencial y revelador, de hecho Rupert Spira la considera como la confirmación de la realidad, voy a copiar aún otros tres breves fragmentos sobre esto, del último capítulo de este libro (antes de pasar a copiar la introducción, más abajo), dado que es relevante, de hecho el subtítulo del libro es "El arte de la paz y la felicidad". El siguiente fragmento está en la sección titulada "Soy algo, nada o todo":

¿De qué manera llega esta confirmación? ¿De qué manera puede convencernos realmente la experiencia de que la posición en la que nos encontramos está alineada con la realidad? ¿Consiste en una comprensión intelectual de la no dualidad? 

¡No! 

La experiencia que pueda convencernos de que nuestra comprensión, posición o actitud es verdadera tiene que ser la experiencia que más valoramos en la vida. Y ¿qué es lo que más valoramos en la vida? La experiencia de la felicidad. Esta es la manera en que el universo nos confirma que nuestra comprensión es verdadera. La felicidad o cualquiera de sus sinónimos, como paz, amor o belleza, es la confirmación más elevada que podemos recibir. 

La felicidad es la manera como la experiencia se dice «sí» a sí misma cuando ha sido despojada de todas las creencias y sensaciones erróneas. (Págs. 206 y 207)

Un poco más adelante, en la sección titulada "La felicidad es la práctica espiritual más elevada", se dice:

Existe una felicidad absoluta que no se mezcla con el más mínimo matiz de ninguna otra cosa. Esta felicidad es nuestro yo. (Pág. 219)

Y un poco más adelante en esa misma sección, en el último fragmento que voy a citar antes de pasar a copiar la introducción del libro, Rupert Spira comenta que:

No hay nada que la presencia tenga que evitar, ni existe ningún estado que pueda añadirle nada a su plenitud. Como tal, es la simple experiencia de la felicidad. 

La felicidad es tan solo el conocimiento de nuestro propio ser —su conocimiento de sí mismo— tal como es. Permanecer conscientemente en este estado es pura meditación; al fin y al cabo, es la vida misma. 

En otras palabras, la felicidad es la práctica espiritual más elevada. (Pág. 227)

Y ahora sí, paso a copiar aquí la introducción del libro. Son unos párrafos que me han parecido claros e inspiradores, y que nos dan una idea aproximada de lo inspirador que es también el resto del libro. Copio la introducción incluyendo las notas a pie de página, las cuales señalizo en su momento y las incluyo al final.

Introducción

Si realizásemos una encuesta entre los siete mil millones de habitantes del planeta y les preguntásemos qué es lo que más desean en la vida, casi todos responderían: «Ser feliz»1. Algunas personas podrían no formularlo tan directamente y dirían, por ejemplo, que quieren una pareja, una familia o más dinero, pero todo esto es solamente deseado por la felicidad que produce. De hecho, la mayor parte de las actividades que llevamos a cabo las realizamos con la perspectiva de obtener felicidad.

En nuestra búsqueda de la felicidad empezamos explorando las posibilidades que se hallan disponibles en los ámbitos convencionales del cuerpo, la mente y el mundo. Desde una edad temprana descubrimos que la adquisición del objeto2 de nuestro deseo parece producir la felicidad que anhelamos. Como resultado, queda establecido en nuestras vidas un hecho fundamental: la correlación entre la adquisición de objetos, actividades y relaciones y la experiencia de la felicidad. 

Sin embargo, después de un tiempo, y aunque puede ser que sigamos en posesión del objeto deseado —ya se trate de un objeto físico, una relación, una actividad o un estado mental—, la experiencia de felicidad que parecía producir se va desvaneciendo. Esto debería bastar para que nos diésemos cuenta de que la felicidad no es el resultado de la adquisición de objetos, relaciones o estados alterados. Si la felicidad guardara relación con los objetos, debería seguir mientras estos continuasen presentes. 

En vez de asumir este mensaje tan sencillo, nos limitamos a descartar el objeto que una vez pareció darnos felicidad y buscamos otro en su lugar, con la esperanza de que nos devolverá la felicidad que de nuevo nos falta. De hecho, este patrón de perseguir un objeto tras otro constituye un intento de obtener la felicidad, la paz o el amor. Y es el patrón básico con el que la mayoría de las personas rigen sus vidas. 

Tras el repetido fracaso de los objetos habituales de deseo a la hora de darnos felicidad, empezamos a explorar otras opciones. Entonces pueden ocurrir dos cosas: o bien nos sumergimos en los ámbitos convencionales del trabajo y el dinero, la comida y las sustancias, o el sexo y las relaciones —cada vez más, hasta llegar a la obsesión, lo cual acaba con un nivel u otro de adicción—, o bien retiramos nuestra atención del campo de las posibilidades convencionales y emprendemos una búsqueda espiritual. 

La búsqueda espiritual se emprende normalmente después de que los ámbitos convencionales de la experiencia han fallado a la hora de conducirnos a obtener la felicidad, la paz y el amor. Ya no perseguimos la felicidad, de la cual parece que solo podemos percibir atisbos fugaces, sino que ahora buscamos un estado de iluminación permanente. No obstante, nuestra búsqueda de la iluminación no es más que una reorientación de la búsqueda convencional de la felicidad. 

Esta búsqueda nos lleva a nuevos ámbitos de experiencia. Ahora tendemos a centrarnos en la adquisición de estados mentales más que en la de objetos o relaciones mundanos. Y así como la obtención de un objeto o relación pone fin, temporalmente, a esa búsqueda convencional, dándonos una breve degustación de la felicidad, estos estados mentales recientemente adquiridos suponen el final temporal de la búsqueda espiritual. Nos proporcionan una vez más un atisbo de la misma felicidad, que ahora denominamos iluminación o despertar. Sin embargo, así como previamente habíamos confundido la adquisición de objetos y relaciones con la fuente de la felicidad, confundimos ahora estos nuevos estados mentales con la iluminación. 

Ocurre que los breves atisbos de felicidad que tenemos ahora son pronto eclipsados, como sucedía con los atisbos de felicidad de antes, por los viejos patrones que nos llevan a buscar la felicidad, la paz y el amor en los objetos, las relaciones y los estados alterados. El resultado es que nos hallamos de nuevo confrontados con el fracaso de nuestra búsqueda, solo que esta vez no nos quedan más ámbitos en los que explorar. Como el hijo pródigo, nos hemos aventurado dentro de un país lejano persiguiendo la felicidad, y ahora ya hemos agotado todas las posibilidades que teníamos de hallarla. 

Algunos experimentan este fracaso como un tiempo de crisis o desesperación. Ya no hay más direcciones en las que dirigirse, y aun así la búsqueda no ha llegado a buen puerto. Los medios habituales de llevar la búsqueda a su fin, o al menos de evitar la incomodidad que provoca —sustancias, actividades, relaciones o estados mentales más sutiles, meditativos—, pueden haberla entumecido temporalmente, pero aún está ardiendo en nuestros corazones. ¡No queda donde buscar, y aun así no podemos dejar de hacerlo! 

Pero no todos tenemos que llegar a estos extremos. En algunos casos la inteligencia, y no la desesperación, es lo que precipita la comprensión de que aquello que realmente anhelamos no puede encontrarse en ningún estado del cuerpo, de la mente o del mundo. De hecho, es siempre nuestra propia inteligencia innata la que está operando. En el caso de algunas personas, adopta la forma de una crisis que golpea el núcleo de sus vidas; en el caso de otras, esta crisis puede ser menos acentuada. 

Sea como sea, en cualquiera de los dos casos puede abrirse una nueva puerta, la única que aún no ha sido explorada. Se abre en el momento en que nos planteamos quién es este yo que se halla en una búsqueda casi constante de la felicidad y cuál es la naturaleza de esta felicidad. Este es el momento en el que el hijo pródigo se da la vuelta para emprender el regreso. Este libro empieza en dicho momento. Ofrece una profunda exploración de la naturaleza de nuestro yo y de la felicidad que buscamos.

Notas:

1. En este libro, felicidad es sinónimo de paz, amor, belleza y comprensión. 
2. En este libro, objetos se refiere a cualquier cosa que es experimentada en el ámbito mental, emocional o físico; incluye todos los pensamientos, imágenes, sentimientos, sensaciones y percepciones.

El libro ha sido publicado en español por la Editorial SIRIO: http://www.editorialsirio.com/index.php?mod=colecciones&tag=spira-rupert&id=809
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miércoles, 1 de julio de 2015

Momento eterno

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Yo soy este Momento perfecto, pleno e infinito.
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domingo, 21 de junio de 2015

Corazón transparente, Corazón radiante

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Un Corazón puro o transparente se sabe amado, y en consecuencia se siente feliz y ama. Comparte su plenitud amándolo todo incondicionalmente, en sí mismo y más allá de sí mismo, pero sin nunca salir en verdad de Sí mismo. Fluye espontáneamente tal como es: un Corazón radiante, repleto a rebosar eternamente de paz, éxtasis y luz. En la infinitud del Uno... el Amor siempre está incrementándose, renovándose, extendiéndose, compartiéndose, revelándose, refrescándose, dándose y desbordándose. En la Verdad nunca hay ni hubo ni habrá oscuridad. Es imposible la oscuridad donde brilla la infinita Luz, donde reina el Amor inefable. 
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jueves, 18 de junio de 2015

Abierto a lo Uno

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Todo lo que quiere Dios es Darse a Sí Mismo, compartir Su Ser. 

En cada ahora... ¿estamos recibiéndoLe? ¿O rechazándoLe?

No obstante, en cada ahora seguimos estando invitados a permitir que, en nosotros, Él se reconozca a Sí Mismo. Aún más: que tanto en "nosotros" como en "todas partes" haya un reconocimiento de lo que es. Y así saborear lo que desde siempre se ES, en eterna plenitud única, unida, amorosa, libre, feliz e intemporal. Ahora. En el eterno Momento de brillante y apacible bondad, infinitamente rico en su espontánea inmutabilidad. Una inmutabilidad no "muerta", sino brillante, imprevisible, ilimitada, viva, alegre, creativa, "burbujeante": Dios no se cansa de sorprenderse constantemente a Sí Mismo, siempre para bien, sin que ello implique un cambio en Su naturaleza inmutable. Tampoco implica tiempo, porque en Dios no hay tiempo. Mejor dejar aquí lo que de todos modos no se puede describir con palabras. Si hubiera que insinuarlo, como pista, con una sola palabra, valdría cualquiera de las palabras que suelen inspirar: Amor, Felicidad, Paz, Unidad, etc. Pero tal vez mi preferida en este instante sea la palabra Plenitud.
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martes, 25 de noviembre de 2014

Plenitud interior

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La felicidad es tu naturaleza. No está mal desearla. Lo que es equivocado es buscarla fuera cuando está dentro. 

Ramana Maharshi


Casi toda la humanidad es más o menos infeliz
porque casi todos desconocen el verdadero Ser. 
La felicidad Real solo reside en el Autoconocimiento...
Conocer el propio Ser es ser dichoso siempre. 

Ramana Maharshi
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jueves, 19 de junio de 2014

Eterno Momento inmutable de pura conciencia ilimitada

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Sin futuro
Sin pasado
Yo soy
Vivo en Mí Mismo. Pues lo infinito, la pura Conciencia, no tiene fin. Estoy siempre Aquí y Ahora. Nunca me muevo, ni cambio. Siempre hay paz Aquí. La paz es espontaneidad ilimitada. Plenitud. Total libertad. Perfecta felicidad. Descanso total. Indescriptible, pero vivible. Unidad sin fin. Amor "furioso", sin medida, inseparable. Sin reglas. Sin límites. Sin barreras ni obstáculos. El Sí Mismo viviendo dentro de Sí Mismo. La pura Conciencia, autoconsciente. Gozo supremo. Infinito.
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sábado, 7 de diciembre de 2013

Paz, Felicidad

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La Paz y la Felicidad es lo mismo, y Eso es lo que tú eres.
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viernes, 6 de diciembre de 2013

Todo está en ti

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Todo está en ti; o mejor dicho, en Ti, pues eres el todo inmutable e ilimitado.

La luz ha llegado. Sólo tienes que mirar adentro, en lugar de proyectar la mente hacia afuera como si estuvieses separado de alguna cosa.

Sólo tienes que ser. Nada más. Simplemente ser, sin añadir pseudo-ser al Ser (la clave: el silencio mental).

La ilimitada felicidad de Ser es irresistible y espontánea; y no hay ninguna necesidad de jugar a negarla. Lo inmutable no se puede distorsionar ni ocultarse, y lo disfrutas ilimitadamente cuando dejas de desear jugar a que no está, pues ya está aquí desde siempre: nunca ha desaparecido (nunca has dejado de ser, y nunca dejarás de ser el Ser). Una vez dejas de jugar a lo imposible (a lo limitado), las ilusiones se desvanecen y lo obvio es lo que permanece: lo que es siempre, Ello disfrutándose eternamente a Sí Mismo en el Momento eterno.

Deja de creer que te has separado, mira adentro y sabe: Todo está en Ti.
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jueves, 5 de diciembre de 2013

Sólo existe el Momento, el cual lo incluye todo

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Sólo el Momento ES, y nada más es. El pasado, el futuro y el presente son ilusorios (distorsiones ilusorias del Momento). De todos modos el Momento lo incluye todo. No hay nada más que el Momento, el cual es tu Ser, el Único Ser. Es la Verdad, plena y una.

De las tres creencias (pasado, presente y futuro), es el presente la que más se aproxima al Momento (la Realidad). Atendiendo al presente, sin añadir creencias que lo coloreen (esto se refiere al silencio), se descubre el Momento.

Del mismo modo, atendiendo al ser, sin añadir creencias que lo distorsionen (de nuevo: se refiere al silencio mental), se descubre el Ser.

Atendiendo al presente se descubre el Momento. Atendiendo al ser se descubre el Ser.

Esto se parece a cuando pasas de una estancia muy iluminada a una estancia  muy oscura y al principio no ves nada, pero si atiendes y dejas que tus ojos se acostumbren a esa poquísima luz, poco a poco vas viendo más y ves los muebles, lo que haya, y todo eso ya estaba ahí todo el rato, simplemente que no lo veías. Así, cuando atiendes al ser (o al presente), al principio puede parecer algo anodino porque no parece suceder nada, pero si te das la oportunidad y persistes, se aclara todo y vas reconociendo tu plenitud, la maravilla del Ser que lo abarca todo y lo contiene todo. No hay palabras para describir tal Aventura ilimitada, tan gran felicidad espontánea. Nada más puede satisfacerte, porque sólo lo ilimitado puede satisfacer a lo ilimitado, y tú eres lo ilimitado. Todo está en ti.

El Momento y el Ser es lo mismo: lo inmutable, lo que Eres. Libre de ilusiones. Lo Real: intemporal, eterno, inmutable, libre e ilimitado. Las ilusiones, incluidas el espacio y el tiempo, no pueden tocarLo.

Aquí y ahora, en el puro Momento desnudo (desnudo de ilusiones), se encuentra todo cuanto puedas desear o necesitar, y es tu propio Ser, tu siempre disponible plenitud. Siendo Esto, no necesitas nada.

Aquí, en el Momento, en el Ser, está todo lo real. Y lo irreal no está en ninguna parte, por lo que desaparece cuando dejas de jugar/creer a/en ello. Lo Real es espontáneo, natural y feliz. Lo irreal es programación ilusoria, lo contrario a lo espontáneo; lo irreal es predecible (programado), forzado (innatural) y limitado (infeliz). Sólo la Verdad es libremente espontánea, por lo que sólo desde la Verdad se puede ser ilimitadamente Feliz.

Este Momento es eterno y nunca se acaba. Nunca comenzó ni terminará. Es inmutable e ilimitado, y tan pleno que con todo merecimiento puede llamársele infinita Felicidad.
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jueves, 8 de agosto de 2013

Dedicatoria — OASIS INTERIOR

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Somos un mismo espíritu inmutable, completo y eternamente inocente y bienaventurado. 
Todo (lo ilusorio) está perdonado y olvidado. 
Somos Amor Unido. [Somos el Amor perfectamente unido Consigo Mismo] 

No estoy aquí / No estamos aquí.

No estoy aquí, sino en el Cielo. (El Cielo no es un lugar, sino un "estado de ser", por decirlo así. O más bien el "(re)conocimiento de lo que siempre es", pues lo que nunca cambia no tiene estados que se alternen entre sí, sino que permanece eternamente inmutable como lo que es. No importa cómo lo llamemos: estado de ser, estado natural, pura consciencia, amor, Cielo, Eso, etc.)

Dios es Amor y siempre estamos donde Él quiere que estemos: en el Cielo, perfectamente cuidados, dulcemente envueltos en Su inmensamente Feliz Abrazo, en constante bienestar, gozando de una eterna y dulcísima Paz y Plenitud.

El Cielo es Amor en Unión, plenamente compartido, unido en Un Mismo y Único Ser eterno e inmutablemente feliz.

No nos hemos separado de Dios. No nos hemos separado de la Plenitud, del Uno, del infinito y pleno Ser. No hemos salido ni saldremos nunca del Cielo, donde todo es uno, todo es amor, todo ES.

Lo que Dios ha unido no puede ser separado de ninguna manera. Dios es Uno y Él ha unido a todos Sus Hijos entre sí y Consigo Mismo como Su Propio Ser, perfectamente protegidos, nutridos, cuidados e infinitamente asistidos en Su Propio Corazón, todos felices y unidos como un solo SER plenamente gozoso.

«Al Hijo de la Vida no se le puede destruir. Es inmortal como su Padre. Lo que él es no puede ser alterado» (T.29.VI.2.3-5) (Pág. 694)

No somos cuerpos. Somos libres. Pues aún somos tal como Dios nos creó. 
No hay más voluntad que la de Dios. 
Este momento es tan bueno como cualquier momento de la eternidad. 
No somos cuerpos. Somos libres. Pues aún somos tal como Dios nos creó.

Soy/Somos espíritu libre e inmortal. Somos Amor Unido. 

Pongo el futuro en Manos de Dios. Lo dejo todo en Manos de Dios. Descanso en Dios. 
Y libre de todo, me relajo en el ahora, perfectamente amado, cuidado y protegido en el Corazón de Dios.

El Hijo del Cielo vive eternamente (desde siempre y para siempre) en el Cielo, el cual es su propio Ser.

«Soy un solo Ser, unido a mi Creador, uno con cada aspecto de la creación, y dotado de una paz y un poder infinitos» (L.95.11.2) (Pág. 179)

Somos inseparables. Soy/Somos lo inseparable.

Somos un Mismo Espíritu inmutablemente feliz, compartiendo un completo y constante Bienestar eterno e inmortal.

Inmensa Paz... Felicidad... Amor... Bienestar... Otra manera de nombrarlo es... Dulzura.

El puro Ser es inmutable; es Dulzura completa, constante, plenamente compartida e ilimitada.

Dedicado a papá... que en paz descansas. Te quiero. Eres espíritu inmortal. Eres el Ser, el Uno inmutable y eterno. La pura Dulzura en constante Bienestar.

Dedicado también a mamá. Te quiero. 

En realidad, dedicado también a todos, pues todos somos uno y compartimos plenamente una Misma Vida inmortal, la cual reconocemos cuando nos desidentificamos del espejismo del sueño ilusorio, y así despertamos felizmente a la Verdad que es nuestro infinito Ser.

Os quiero y me quiero, lo cual es lo mismo porque somos lo mismo, somos el Uno inmutable que se ama eternamente a Sí Mismo, gozando así de una ilimitada e intemporal paz amorosa que nunca se detiene. Soy/Somos Amor Unido.

Papá, acuérdate del Oasis interior, nuestro Ser Profundo y Verdadero que todos compartimos, adonde no llegan los problemas ni los dolores, y donde tú, yo, mamá y todos somos felizmente Uno desde siempre y para siempre.
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jueves, 13 de septiembre de 2012

Ser = Felicidad Inagotable

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Sólo hay un pozo y su agua nunca se seca.
Sólo hay un río y el agua no cesa de fluir.
Ah
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viernes, 7 de septiembre de 2012

Desnúdate

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¡Desnúdate! No te pongas nada; no sostengas nada. Simplemente "suéltalo" todo y sé en quietud tal como eres. Y todo está así totalmente claro, porque eres Claridad. Ya eres lo que eres: la inmensa y desnuda felicidad descansando en Sí Misma, gozando de Sí Misma, amándose a Sí Misma. No busques metas lejanas, ni siquiera metas cercanas pues no existe el tiempo; simplemente acepta ahora que Tú [tu verdadero Ser] eres eternamente la Única Meta, el Único Gozo, el Único Descanso, la Única Libertad, lo Único Viviente. Eres siempre eternamente la feliz desnudez de este ilimitado Momento.
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lunes, 27 de agosto de 2012

Felicidad

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Sacado de un relato de Lev Tolstói (León Tolstoi). Este relato se titula «Después del baile».

(...) A pesar de que era infinitamente feliz, o así me lo parecía, mi felicidad no dejaba de crecer. (...)

Tolstói
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jueves, 28 de junio de 2012

Unidad inmutable

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La felicidad ya está aquí, es eterna, es nuestra verdadera naturaleza. La actitud que nos permite reconocerla se basa en no separar, sino unir. No competir, sino compartir. Amar.

No puedes dejar de ser lo que eres. A lo sumo puedes fingir que crees ser lo que no eres.

Lo ilimitado no puede dejar de ser ilimitado. Lo pleno no puede dejar de ser lo que es. El Amor no puede dejar de amarse a Sí Mismo.
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jueves, 21 de junio de 2012

Dios te ama

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Dios es tu propio Ser; es el Único Ser. Es Lo Que Eres. Eres Amor. Eres Paz. Eres la Luz eterna, la Felicidad inmortal donde no cabe ninguna alucinógena sombra. Eres la Armonía perfecta, el Amor amándose ilimitadamente a Sí Mismo, la Bondad que trasciende el tiempo y las formas, más allá de todo símbolo. Eres el Uno, pleno de Ti Mismo.

Conócete a Ti Mismo, pues no hay nada más que conocer, no hay nada real aparte de Ti. Conoce solamente tu verdadero Ser, la Felicidad infinita que Eres, la plenitud del Amor, la Bondad indescriptible e ilimitada. Sabiendo solamente esto, pero sabiéndolo completamente... sabiendo completamente Lo Que Eres... conociendo completamente tu Ser que es plena Bondad y Amor, la Verdad brilla tal como Es... y las sombras, los problemas y las alucinaciones se desvanecen desde incluso antes de llegar a existir, ante el feliz Resplandor inmortal que Tú Eres.

Lo ilimitado ama infinitamente lo ilimitado. Este Resplandor de Luz eterna, esta Paz inmutable, esta Felicidad sin fin ES LO QUE ERES; el UNO, el Único Ser, la Total Plenitud. Esto es digno de celebrarse y se celebra eternamente. ¡FELICIDADES!
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viernes, 1 de junio de 2012

Jugando con cinco palabras

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Dichas palabras son: «La vida es un juego»

Es una idea que puede resultar inspiradora, aunque puede interpretarse de diversas maneras. Voy a juguetear con 4 posibles interpretaciones que se me ocurren. Estas interpretaciones también pueden a su vez reinterpretarse jajaja, pero este post ha de ser finito, no infinitamente especulador. Juguemos un poco.

Jugaré con 4 interpretaciones porque son las que me salen de primeras, si les doy a las palabras "vida" y "juego" los dos significados que más me gusta darles. La palabra "vida" puede ser entendida como la vida en el mundo (en el teatro de la proyección ilusoria) o como la vida pura (no-dualidad), que llamaría "Vida", con letra mayúscula para así distinguir una interpretación de la otra. Asimismo la palabra "juego" podemos entenderla de varias maneras, de las cuales elijo mis dos preferidas: A) "juego" entendido como algo ilusorio pero inofensivo. Lo principal aquí es que el juego se trataría de algo ficticio, ilusorio, no real y por lo tanto no puede ser peligroso de ninguna manera. Uno puede usar los juegos (así entendidos) para pasarlo bien o para enfadarse, pero en todos los casos se trata de algo ilusorio e inofensivo. Por ejemplo los niños pueden jugar a fútbol y sentirse muy contentos, o pueden sentirse enfadados discutiendo si fue gol o no o si eso era penalty o si me diste una patada, pero en cualquier caso no es más que un juego: finalmente acaban de jugar y se van indemnes a sus casas. B) "juego" entendido como una metáfora de la alegría, de la despreocupación, de la espontaneidad libre al saberse que no hay manera de resultar dañado. En este caso lo principal es la alegría y la inofensividad, la felicidad, la paz. No nos referimos a la forma del juego, sino a la alegría, la espontaneidad, la paz, el amor, la seguridad, la creatividad bien entendida: plenitud espontánea e intemporal. Este significado es aplicable a la no-dualidad, a la Consciencia Pura (no-dual), en el sentido de que la no-dualidad o Absoluto es pura inofensividad, dado que no hay nada aparte de Ello que pueda dañar. A partir de ahora, en el resto del post escribiré con mayúscula esta segunda manera de enfocar la idea de "juego", llamándolo "Juego". La mayúscula no trata de divinizar la idea, simplemente es para indicar que nos referimos al significado B, en lugar de al significado A. Notemos que en ambos casos usamos el concepto de inofensividad, pero en la interpretación A le damos prioridad al enfoque de que el juego es algo ilusorio (de ahí su inofensividad, pues algo irreal no puede dañar), mientras que en la interpretación B esa inofensividad no va reñida con la Verdad, dado que el Absoluto es también inatacable e inofensivo, pero no debido a su ilusoriedad (porque el Absoluto es lo único Real) sino debido a su inmutabilidad, a que no hay nada más, etc.

Ahora podemos comentar brevemente las 4 interpretaciones con las que se me ha ocurrido jugar: 1) La vida es un juego. 2) La vida es un Juego. 3) La Vida es un juego. 4) La Vida es un Juego.

Hay más posibles interpretaciones, pero estas cuatro son las que tratamos aquí. Por ejemplo otra podría ser en la onda de que la vida física es real pero la tomamos relajadamente como un juego, la cual sería una actitud mejor que muchas otras actitudes, pero no corresponde a ninguna de las 4 interpretaciones con las que voy a jugar aquí. Sí jugaré con las que mencioné. Empecemos:

1) La vida es un juego. Entendido como que la vida mundana, la vida física cotidiana que tantos quebraderos de cabeza parece dar, no es más que un ilusorio e inofensivo juego. Un juego no puede dañarnos porque no es algo real, sino un mero juego. Como cuando de niños jugábamos a tantas cosas... a ser soldados, y los unos nos matábamos a los otros con nuestras pistolas de juguete, incluso moríamos para después volver a jugar jejeje. Pero era todo como un inofensivo juego. En este sentido, la vida y el universo entero son simplemente nuestro juguete. Y cuanta más certeza tenemos de esto, menos miedo habrá, menos preocuparán las cosas, pues habremos reconocido su ilusoriedad, nos relajaremos y podremos simplemente juguetear alegremente. Esta actitud nos va abriendo al siguiente punto, el punto 2:

2) La vida es un Juego. Entendida así, la vida deja de parecer dramática y se capta el principal significado que hay tras su inofensividad: pura alegría, paz, un Festival de Felicidad; una Fiesta de Alegría y Amor. Este enfoque, dentro todavía del escenario de lo ilusorio pero empezando a captar la Verdad que hay tras las formas, corresponde con lo que Un Curso de Milagros llama el "sueño feliz" (o la actitud mental que nos acerca a tal sueño feliz). Aquí no se le da importancia a los símbolos (a las apariencias), sino a lo que estos símbolos reflejan: la inmensa paz y felicidad del Ser. Todo símbolo se vive como un mensajero del Amor, y toda vida se entiende como un Juego del Amor.

3) La Vida es un juego. De las 4 interpretaciones que he seleccionado, ésta es la única que no resuena con las otras 3. Es una interpretación falsa y muy descabellada, pues en este enfoque se está interpretando que el Absoluto, la Vida Pura, es un mero juego, o sea, algo ilusorio. Si uno autoindaga y se reconoce a Sí mismo, comprobará que esto no es así, porque el Absoluto es Real, ES LO QUE ES Y LO ÚNICO QUE ES.

4) La Vida es un Juego. Esta cuarta interpretación en cambio sí me parece compatible con las dos primeras, pues el Absoluto es inofensivo como un juego. Lo Absoluto no ataca a nadie. Ni siquiera ataca a lo que no existe. Lo Absoluto no ataca al ego ni a las ilusiones. Las ilusiones desaparecen ante la Verdad Absoluta, pero no es porque el Absoluto reconozca las ilusiones y las combata. Más bien es como cuando la oscuridad se disipa ante la presencia de la Luz. Y el Absoluto es todo Luz, todo Presencia, nunca duerme, nunca está ausente, nunca está carente, siempre es Pleno, lo trasciende todo, mucho más allá de lo que pueda llegar a indicar la tonta palabra "trascender", porque no hay nada que trascender: sólo Ello ES. Sólo hay Ello, ese Único, indescriptible, no importa las etiquetas que se le hayan adjudicado (Ello, Eso, Esto, Amor, Absoluto, Dios, Paz, Vacío, Plenitud, Silencio, eternidad, intemporalidad, ser, no-ser, Brahman, Para-Brahman, Felicidad, Consciencia Pura, Momento, sat-chit-ananda, turiyatita, Cielo, lo Inmutable, etc). Lo Absoluto es un Juego en el sentido de que es felicidad y nada puede dañar ni afectar en lo más mínimo su dichosa inmutabilidad. Es fiable, es seguro, es constante, es eterno, es lo que es. Es solamente el inmenso Amor compartido eternamente consigo Mismo, de una manera tan "amplia" y "profunda" que las palabras no sirven para comunicarlo. Pero se puede vivirlo porque es lo que Uno mismo es.

El breve par de frases que resume Un Curso de Milagros («Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe») pueden ser usadas como una brújula que siempre tenemos a mano para detectar lo que resulta valioso (o falso) de cualquier aparente circunstancia o idea, y así poder relajarnos y sonreír ante cualquier apariencia, tomándola como una caricia, un susurro de amor, un abrazo, una sonrisa, un alegre e inofensivo juego.

Juguemos alegremente, pues nada puede dañar la inmensidad de nuestro Ser. Nuestra Vida real es un Juego, pura inofensividad, una sonrisa con la que eternamente nos estamos auto-sonriendo. No hay sombras, no hay fantasmas. Nuestros juguetes no pueden dañarnos. Y nuestro verdadero Ser, lo Absoluto, todavía menos, pues Es puro Amor e inofensividad. ¡Delicioso, delicioso, delicioso! Y si queremos le podemos añadir una ramita de perejil, como diría el genial Karlos Arguiñano.

Ahora, para finalizar, prescindo del uso que propuse para las mayúsculas o minúsculas en las palabras "vida" y "juego", y finalicemos con un simple:

La vida es un juego. Bien entendida, ¡lo que vamos a disfrutar! ¡Nuestro bello y esplendidísimo Ser!

¡Gracias por jugar!

Nota: Este post, en principio iba a terminar así, con ese «¡Gracias por jugar!» como broche final. Sin embargo, al día siguiente me ha venido la idea de que he puesto demasiado énfasis en la etapa final, sin hacer hincapié en la fase inicial que suele incluir algo que para muchas personas resulta desagradable: la disciplina. Sin embargo, más de uno podría desanimarse si le pintan las cosas tan fáciles y cuando lo intenta se "choca" con la aparentemente "dura realidad", con los miedos y las viejas programaciones del ego, de las cuales quizás no ha aprendido a liberarse soltándolas y reemplazándolas por las benignas ilusiones que conducen al amor. Para compensar esto, añado estas notas finales al post:

La actitud mental de estar siempre dispuesto a reír (en el buen sentido), dispuesto a jugar alegremente, dispuesto a dejarse llevar en las alas de la dulce espontaneidad desapegada sin jamás ceder ni el más mínimo espacio al más mínimo miedo/duda/ilusión, tal actitud, tal disposición mental extendida a cualquier momento sin excepción, es el Cielo o Ser Absoluto. Pero para disfrutar el Cielo hay que haber limpiado antes diligentemente el espejo de la mente. Esto no puede hacerse sin una mente atenta y concentrada. Pero una vez purificado el espejo, se reflejará el último sueño o "sueño feliz", tras el cual brotará amorosamente el Cielo que siempre es, ante cuya magnificencia el espejo desaparecerá y no habrá nunca más necesidad de reflejos, sino que el Amor/Cielo reinará en la feliz intemporalidad para siempre.

Para limpiar el espejo (en realidad no hay espejo real que limpiar, pero del asunto del "clavo correcto" ya se comentó algo en otro post) y así re-aceptar el Cielo puedes usar cualquiera de los caminos que la Gracia de Dios dispuso para ti. Por ejemplo puedes seguir los consejos de Ramana Maharshi (pero con la sensatez de no seguir solamente algunos de sus consejos elegidos selectivamente, ¡sino siguiéndolos todos si uno realmente quiere llegar a experimentar el Cielo lo más rápidamente posible!) o puedes realizar Un Curso de Milagros.

Hay más caminos, obviamente. Aquí menciono dos que conozco. De los que conozco, he mencionado estos dos (Ramana Maharshi y UCDM) porque desatascan las ilusiones a un ritmo muy "rápido".

Sé que generalmente se considera más poético hablar sólo de espontaneidad, sin aludir a la etapa de la disciplinada purificación mental. Pero la feliz espontaneidad queda así liberada en la fase final, cuando el trabajo de limpieza/purificación ya está bastante avanzado. Entonces sí, el resto del camino es intensamente espontáneo y feliz (tanto más cuanto mayor sea la limpieza mental). Pero antes de esta fácil y ligera felicidad hay que disponer de una mente relativamente limpia y concentrada, una mente espontáneamente atenta (o sea, con el hábito automático de mantenerse alerta en dirección al despertar) que sea como una Luz que impide a las sombras del ego ponerse al mando. Éste es el motivo por el que tanto UCDM como Ramana Maharshi y tantos sabios enfatizan tanto la importancia de disponer de una mente "fuerte". Ramana decía que una mente concentrada se fortalece y así resulta para ella más fácil la autoindagación.

Veamos algunas citas:

     Todo el mundo tiene derecho a los milagros, pero antes es necesario una purificación. (UCDM: T.1.I.7.1) (Página 3 del Texto)

[...] cuando la mente está ocupada con un nombre o una forma, sólo comprenderá eso. Cuando la mente se expande en forma de innumerables pensamientos, cada pensamiento se debilita, pero al desvanecerse los pensamientos, la mente se concentra y se fortalece; para una mente así, la indagación del Ser se volverá fácil. (Ramana Maharshi; en Las enseñanzas de Ramana Maharshi) (("indagación del Ser": es otra manera de llamar a la "autoindagación"))

     El hábito de colaborar con Dios y Sus creaciones se adquiere fácilmente si te niegas diligentemente a dejar que tu mente divague. (UCDM: T.4.IV.7.1) (Página 70 del Texto)

     Al principio, necesitarás esfuerzo para recordarlo, pero después se vuelve algo natural y continuo. El trabajo proseguirá por sí solo, y tu paz se mantendrá imperturbable. (Ramana Maharshi; en El Evangelio de Sri Ramana Maharshi, libro 1, sección III)

      Tienes que cambiar de mentalidad, no de comportamiento, y eso es cuestión de que estés dispuesto a hacerlo. No necesitas orientación alguna excepto a nivel mental. La corrección debe llevarse a cabo únicamente en el nivel en que es posible el cambio. (UCDM: T.2.VI.3.4-6) (Página 31 del Texto)

       A menos que se conozca intelectualmente, ¿cómo practicarlo? Primero, apréndalo intelectualmente, y después no se detenga ahí. Practíquelo. (Ramana Maharshi, en Conversaciones con Sri Ramana Maharshi, 22 de septiembre de 1936)

      Vigila tu mente con sumo cuidado contra cualquier creencia que se interponga en el logro de tu objetivo, y recházala. (UCDM: T.4.IV.8.5) (Página 70 del Texto)

Al principio se requiere de un poquito de tenacidad, perseverancia para entrenar la mente y convertirla en una mente atenta que no se deja embaucar por las inercias del ego, ya que dichas inercias son lo único que produce ilusiones de infelicidad. En realidad la tarea de "limpiar la mente" no es tanto esfuerzo, es solamente tener un poco de constancia hasta favorecer el hábito correcto que ayuda a despertar. No hay que hacer nada, excepto tener un poquito de "buena voluntad" en cuanto a lo mental. Hemos hecho un gran trabajo para fabricar el inexistente ego, el cual requirió por nuestra parte de una gran tenacidad imaginativa/mental. Ahora podemos elegir deshacerlo, y es una cuestión meramente de cambiar de mentalidad, dejar de alimentar lo falso, dejar de creer en lo limitado y liberar la mente de toda barrera. Aunque al principio parezca necesaria la apariencia de esfuerzo, la Recompensa es tan enorme que bien merecemos ir a por ella. Una vez debilitados los malos hábitos de creer en el ego (la creencia en la separación, que se simboliza en la creencia de que somos cuerpos y en los "juegos del miedo y de la culpa") el resto del camino es un paseo que resulta más y más cómodo y feliz con cada paso que damos, hasta que uno se encuentra caminando la blandita y acojedora alfombra del "sueño feliz", que es la antesala de la iluminación.

La vida es un juego. Ya hemos jugado bastante a los juegos de los horrores, a los cuales concedimos toda nuestra atención. Es hora de levantar la mirada y empezar a jugar de verdad. Al principio los juegos del horror se negarán a irse, pero con la constancia suficiente en desenmascararlos y rechazarlos entregándoselos al Ser que nos guía interiormente, comenzaremos la fase maravillosa del jugar feliz, que nos llevará primero al sueño feliz e inmediatamente después a la iluminación. ¡El Cielo nos espera! ¡Es nuestra Realidad ya, desde siempre! ¡A qué esperamos para reconocer nuestro Ser! ¡Ya somos el Gozo de Ser! Nuestra eternidad es un gozoso y perfecto juego de infinito amor, gozando en una inmutable unidad en la cual no hay daño posible: ¡Sólo gozo y amor son nuestra realidad y nuestra "herencia"! Tan pronto como aceptemos completamente la Verdad, Ella se desvelará, porque es lo que ya somos, y lo somos eternamente. Es un Hecho. Soy la Verdad, Uno Inmutable. Quien se acepta completamente a Sí mismo tal como realmente es, no desea ni necesita nada: ni disciplina, ni procedimientos, ni tiempo, ni mundo, ni nada. Es Lo Que Es.
*

lunes, 21 de mayo de 2012

Perdonando a tu hermano

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Basado en un mail que escribí no hace mucho, durante una conversación virtual acerca de algunas de las ideas que se mencionan en Un Curso de Milagros (UCDM). Como siempre que se trata de UCDM, quien no conozca el contexto de a qué se refiere la idea de "perdón no-dual", puede leerse las informaciones que surjan a partir del siguiente post y sus libros y links de referencia: http://jugandoalegremente.blogspot.com.es/2010/06/sintesis-del-perdon-sobre-el-perdon.html Lo importante es no confundir el perdón no-dual con el perdón habitual que se usa en el ilusorio mundo cotidiano de los ilusorios egos.

Comienzo del fragmento de mail ->

 Otro tema:

Hoy sólo se necesitan dos que deseen gozar de felicidad para que se la ofrezcan al mundo entero. (T.30.I.17.1)

Está bien interpretar que se alude al propio estudiante y al Espíritu Santo (que en realidad son uno), aunque UCDM es muy "puñetero" y me parece que probablemente alude (principalmente) al tema que repite machaconamente a lo largo de todo el Texto, que uno mismo siempre va de la mano de nuestro hermano. Esto me parece que es algo que potencialmente puede irritar un poco a algunos de quienes están acostumbrados al advaita oriental, al hacer UCDM tanto énfasis en el hermano, una y otra vez. Pero ahí radica el truco de UCDM para facilitar el despertar. Tal como ves a tu hermano, te verás a ti mismo. Y tal como te consideres a ti mismo, considerarás a tu hermano. Así que metafóricamente en este enfoque se necesitan dos para despertar, pero recuerda, tal como confirma Ken Wapnick en el libro de preguntas y respuestas más comunes, que en realidad el hermano es un símbolo o reflejo de uno mismo. No hay nadie ahí fuera. Sólo hay nuestro Ser, el cual todos compartimos, y cuando vemos un hermano en la forma, se trata de un reflejo que nos muestra nuestro propio deseo, nos muestra lo que estamos deseando, lo que estamos juzgando y por lo tanto eso percibimos (si vemos a alguien enfermo, es que estamos aceptando que la enfermedad existe, si vemos que un hermano insulta a alguien, estamos creyendo en las disputas, etc; podemos elegir ver a nuestro hermano de otra manera y así recordar nuestro verdadero ser: si nuestro hermano es inocente, entonces yo también lo soy y ambos despertamos al Ser). Visto así, ese "se necesitan dos" aludiría a tu hermano, y tu hermano es cualquier hermano (nadie se queda fuera), aunque quizás haya alguno que en cada momento dado sea el más intensificado, alguien que suele estar ahí (en tu vida o pensamientos), como por ejemplo en el caso de Helen Schucman y Bill Thetford (los dos primeros estudiantes de UCDM), ambos eran la referencia principal uno del otro, sobre todo Bill la referencia principal de Helen, pues era el símbolo al cual ella se negaba a perdonar. Esto merece comentarse un poco más, pero más abajo, porque antes conviene incluir alguna cita.

En el capítulo 20, sección IV, alude explícitamente también al tema:

     Al arca de la paz se entra de dos en dos. Sin embargo, el comienzo de otro mundo los acompaña. (T.20.IV.6.5) (página 483)

Quizás veas útil releer esa sección de nuevo. En esa misma sección, en el párrafo 7 dice:

     No pienses que perdonar a tu hermano os beneficia sólo a vosotros dos. Pues el nuevo mundo en su totalidad descansa en las manos de cada dos seres que entren allí a descansar. (...) No podrías dejar ni a uno solo afuera tal como yo tampoco podría dejarte a ti afuera, y olvidarme así de una parte de mí mismo. (T.20.IV.7.2-3;6) (página 484)

El que según UCDM se requieran dos para recordar el Cielo, no significa que dependas de nadie ajeno a ti. Recuerda, somos uno. Y el hermano que veas es siempre un reflejo de ti mismo, de tus conceptos o juicios. Volviendo al ejemplo de Helen con Bill, Bill perdonó a Helen (parece que perdonó completamente a todo el mundo y se iluminó, según sospechan algunos incluido Gary Renard, aunque estamos pendientes de una confirmación "directa" por parte de Arten o Pursah jejeje), sin embargo en libros que he leído se indica que al parecer, Helen se negaba a perdonar a Bill. Ella era muy sincera en esto y lo reconocía sin paliativos: no puedo, no me siento preparada para soltar esto. Siento un enojo hacia Bill que no se va. (Ella lo diría con sus palabras). Por mi parte no descarto la posibilidad de que finalmente lo perdonara e incluso se iluminara justo antes de morir, aunque creo haber leído que no mucho antes de su muerte, un año o así quizás antes de morir, Helen todavía reconocía no haberle perdonado. Bill vivió unos poquitos años más que Helen, parece que Bill perdonó todo y quizás incluso murió de felicidad, ya que sus dos últimos días no cabía en sí de tanto gozo y no le decía nada concreto de eso a nadie, pero lo notaban a la legua, su entusiasmo saltaba a la vista, un amigo o amiga dijo algo como que en esos dos días: parecía que en vez de caminar, bailara sobre el aire con sus pies flotando unos centímetros sobre el suelo, contagiando con su alegría a todos. Caminaba ligerísimo como de puntillas, diría alguno más o menos, y con una sonrisa de oreja a oreja.

Al arca de la paz se entra de dos en dos. Bill y Helen entraron ambos, pues cualquiera de ambos podía elegir el perdón para los dos (y también Jesús [&Company] ya eligió el perdón para todos, así como el Espíritu Santo). Parece que Bill lo sabe (se iluminó) y quizás Helen también lo sepa o lo sabrá cuando "suelte", en cualquier caso la "semilla" ya está plantada, el regalo ya está dado, ella reconocerá el Bien cuando se sienta preparada, si es que no lo ha reconocido ya.
<- (Fin del fragmento de mail)

Unos comentarios finales. El enfoque de ver a los demás como reflejo no es un enfoque novedoso en advaita. Ramana Maharshi comentaba cosas como que quien se considera a sí mismo un cuerpo, le vería a él (al guru, etc) también como cuerpo. Tal como nos consideramos a nosotros mismos, así tendemos a considerar a los demás. Y a esto también se le puede dar la vuelta: lo que creemos ver en los demás, es lo que "secretamente" pensamos de nosotros mismos. ¡Así que cuidado con pensar mal de otros jejeje! Si uno reflexiona seriamente comprenderá que es así, debido al juego de las proyecciones. De hecho es bastante inteligente usar estos espejos llamados "hermanos" para así detectar fácilmente nuestros "talones de Aquiles": cuando sentimos ira hacia alguien, o enjuiciamos a alguien, tenemos así una oportunidad, si somos conscientes de lo que estamos haciendo (proyectando), para descubrir nuestra culpabilidad inconsciente y liberarnos de ella perdonándola. Un camino simple (cuando por fin se comprende), rápido y feliz (aunque al principio requiere esfuerzo el cambio de mentalidad de no proyectar "defectos" sobre los "demás") hacia la iluminación.

Finalmente, he localizado algunas de las citas acerca de qué comentarios hicieron de Bill Thetford cuando estaba muy próximo a morir (en sus últimas 48 horas), que es cuando sostienen algunos que probablemente se había iluminado. Lo copio porque siempre es grato e inspirador describir situaciones tan alegres:

Esto dijo su amigo Jerry Jampolsky: «Bill estaba muy alegre y animado. Nunca lo había visto tan exuberante; su humor era asombroso. Caminaba con mucha ligereza y jugaba. Ya sabes cuánto le gustaba jugar con las palabras. Me encantaba verlo contento, sin tomarse la vida en serio. Recuerdo haberle dicho lo maravillosa que era su alegría y que había tomado una decisión estupenda al irse a vivir allí».

Judy Whitson (es la misma que antes era conocida como Judith Skutch, que al separarse del marido se ve que dejó de usar el apellido Skutch) dijo sobre Bill: La historia de sus últimos dos días es una pieza única. (...) Finalmente llegaron sobre las tres y lo que vi fue muy inesperado. Jerry tenía una actitud muy dócil y Bill sonreía como si estuviera en un escenario. Levantaba los brazos en el aire con gracia —nunca pensé que Bill fuera una persona grácil— e hizo un pequeño contoneo al pasar por la puerta. Después me besó y dijo: «No te vas a creer lo que ha ocurrido. ¡No te lo vas a creer!». «¿Qué?», dije yo, aún un poco ofendida, y él añadió: «¡Hemos tenido un atasco de tráfico absolutamente asombroso, y Jerry no se ha enfadado ni una vez!». Miré a Jerry, que se encogió de hombros, esbozando una sonrisa un poco avergonzada, porque ese comentario significaba que por lo general el tráfico le enfadaba. Pero Bill sintió que había ocurrido algo y comentaba la diferencia: «Hemos tenido una charla estupenda, una conexión realmente maravillosa». Él era muy consciente de que Jerry había cambiado. ¡Y estaba bailando, literalmente bailaba al entrar en casa!

Judy continúa:

Bill aún estaba danzando con ligereza por el comedor, aunque no sonaba ninguna música. Le pregunté qué estaba haciendo y respondió: «Oh, me siento tan flexible, ¡tan flexible!». Lo invité a sentarse para comer y aceptó. 

Pero estaba despreocupado, esta es la única palabra en la que puedo pensar. Era un Bill muy diferente. Se sentía feliz, pero no es sólo que estuviera de buen humor, más bien sentí la alegría que irradiaba su cuerpo. Al observarlo mientras le servía la comida (yo tenía una parte observadora además de la parte de mí que actuaba), pensé que estaba ocurriendo algo extraño. Me pregunté si habría tomado algo, pensando que tal vez estaba «colocado» por alguna medicación. Entonces quise saber qué tomaba últimamente. Se puso a reír y me dijo que no se trataba de eso: «Simplemente me siento tan bien, tan libre, tan completo».

(Citas tomadas del libro «Nunca te olvides de reír», de Carol M. Howe, publicado en España por la editorial Grano de Mostaza)

Estos testimonios describen a Bill el día 3 de julio de 1988. Unas horas después, el 4 de julio, fecha en que en Estados Unidos se celebra el Día de la Independencia, Bill alcanzó a su manera la independencia: dejó a su cuerpo a pocos metros de la casa, paseando por la calle, donde cayó de repente y su cabeza chocó contra el suelo. Un vecino que era médico y estaba cortando los matorrales de su jardín, lo vio y acudió de inmediato. Este médico «creía que le causa de su muerte era que le había estallado el corazón. Este, por supuesto, no es un término médico, pero describe correctamente la situación», comenta Judy. «El médico dijo que ya se había ido: había muerto antes de que su cabeza tocara el asfalto» (Judy).

Concluye Carol M. Howe comentando que:

La autopsia confirmó posteriormente que parte de su corazón había explotado y que se había ido repentinamente y sin dolor.

(...)

A pesar de su sorpresa y de su pena, a muchos les pareció divertido que Bill se fuera un 4 de julio. Era muy típico de él tomarse a la ligera su propio proceso de muerte. A algunos, los amigos de Bill les podrían parecer gente curiosa, porque, en medio de la conmoción de su muerte repentina, podían oírse expresiones de deleite y júbilo. «¡Oh, Dios, lo consiguió! ¡Lo consiguió! Es la primera persona que ha terminado el Curso», tal como las fans animan al jugador que mete un gol.

Bien... probablemente "murió" de felicidad jejeje. Un ejemplo de que aprovechar cada oportunidad de perdonar a tu hermano, conduce a una infinita felicidad, y si uno está dispuesto, a la iluminación total. Da la impresión de que Bill sabía que iba a suceder, por algún comentario suelto que había dejado caer a una amiga. En cualquier caso su Humor y Felicidad aquí siguen, como las ondas de radio a disposición de todo aquel que acepte compartir con él la felicidad.

¡Es bello ser feliz!
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sábado, 19 de mayo de 2012

Reír y despertar

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Vaya por delante que despertar es una ilusión; porque nuestro auténtico Ser nunca se ha dormido y ya es perfecto tal como es. Pero decir esto no tiene utilidad cuando uno siente que hay problemas, o siente que está experimentando algo menor que la Total Plenitud. En este caso, la metáfora del despertar será inestimablemente valiosa. De todos modos todo lo que se dice en palabras son metáforas. Sin embargo algunas metáforas funcionan mejor que otras para salir del absurdo y recordar la Verdad que siempre es. Hay ilusiones benignas, como la del despertar. Un clavo puede servir para extraer otro clavo, y después ambos se desecharán. De modo parecido, una ilusión (la del despertar) sirve para deshacer el resto de las ilusiones, y una vez deshechas se olvidarán todas: incluso el "clavo correcto" acaba siendo tirado cuando ya hemos logrado el propósito para el cual lo usábamos.

En este post llamo despertar a lo que algunos llaman iluminación. En este post trataremos ambos términos como sinónimos. Un despierto es un iluminado. La iluminación (el despertar) es la última de las ilusiones, más allá de la cual para nada sirven las palabras. Hablar de "iluminados" es una metáfora que puede resultar a veces útil durante el "des-hacimiento de lo ilusorio" (llamemos a esto, si queremos, "proceso de despertar"). Pero tras la iluminación resulta obvio que nunca hubo iluminación porque nunca hubo nadie dormido ni que despertara, ni nunca hubo problemas. Sólo hay Plenitud-no-dual la cual no puede describirse con palabras porque está más allá de todo concepto. Podemos llamarlo una "experiencia". Es una experiencia-no-dual, pues no hay sujeto-objeto sino un solo SER sin nada externo a Ello, pero podríamos comentar que incluso las experiencias duales no pueden describirse con precisión con palabras. Por ejemplo la experiencia del sabor de un zumo de piña es algo inexpresable en palabras, se pueden decir palabras pero sólo aquel que haya saboreado el zumo de piña lo sabrá realmente.

Este post no son más que metáforas garabateadas por un niño. No es necesario tener en cuenta nada de lo que aquí parezca expresarse. Sólo son metáforas. Podemos "pelear" con las metáforas y discutir por discutir. Podemos ignorarlas. Y también podemos extraer el licor esencial de las metáforas y experimentar la paz en la cual no nos resistimos a que suceda la última de las apariencias, la última de las metáforas: la ilusión del despertar. Una vez vivenciada esta ilusión, todo resultará claro y nada importará excepto el Ser, que es nuestra propia Felicidad-no-dual (incondicionada). Al traspasar la puerta del despertar, resulta obvio que nunca hubo puerta, pero esa ilusión ha sido "necesaria", aunque inmediatamente después de ser traspasada, desaparece también ella (junto a todas las demás ilusiones) y todas las ilusiones son olvidadas para siempre, como si nunca hubieran existido porque de hecho nunca han existido. Por eso no importan.

Al "otro lado" de la ilusión del despertar, las palabras no alcanzan para describir Eso. Se pueden elegir palabras para referirse a Ello, pero no se puede describir ESO, sino solamente vivirlo (experimentarlo directamente, en no-dualidad). Unos ejemplos de palabras que se han usado para referirse a ESO: Absoluto, Cielo, Brahman, Sat-Chit-Ananda, Dios, Padre, Unidad, no-dualidad, Vacío (de ilusiones), Plenitud (de Realidad UNA), etc. Esos son nombres que se han usado alguna vez para referirse a ese "otro lado" de la ilusión del despertar. Pero el despertar es una ilusión. Y no hay "otro lado" que el Ser que siempre somos. Puesto que el tiempo es otra ilusión, ni siquiera el tiempo es un obstáculo para que podamos experimentar la Verdad de nuestro Ser ahora, en este mismo momento. Vivir la iluminación (la cual es la última de las ilusiones) no requiere tiempo, pues el Ser es completamente perfecto ahora (intemporal). ¿Por qué entonces no se experimenta ahora la Verdad? Cuando parece suceder que no disfrutamos de nuestro propio Ser, es porque lo estamos negando: estamos eligiendo darle la espalda. Esto fue una decisión (y todas las decisiones son ilusorias) que en su día fue tomada deliberadamente y que posteriormente puede haber quedado olvidada en la mente inconsciente. Pero mientras no estemos viviendo la Plenitud, es porque estamos negándonos a aceptar la Verdad de nuestro Ser. Y al negarla, producimos la ilusión de no ser lo que somos. Al negar aceptar lo que somos, se produce la ilusión de la separación (de la que dependen todos los problemas, todas las ilusiones) y de esta ilusión se saldrá (de hecho: se salió, aunque entrar y salir forma parte de lo ilusorio, siguen siendo metáforas, como todo lo que se dice en palabras) mediante otra ilusión: la ilusión del despertar. Pero mientras sigamos decidiendo en contra del despertar (y no importa que tal decisión la estemos manteniendo consciente o inconscientemente) parecerá que estaremos "retardando" aparentemente el despertar (metafóricamente diríamos que de todos modos se despertará, pero mediante "caminos más lentos", pues esos caminos implicarán, aparentemente, más tiempo ilusorio). Y aunque el final está sellado (las ilusiones culminaron en el despertar), mientras este proceso parezca continuar, el tiempo entonces será una ilusión que solamente tendrá un uso útil: usarlo para deshacer el tiempo mismo, o lo que es lo mismo, usarlo para favorecer el despertar.

Y sobre este tema va este post, favorecer el despertar.

CÓMO DESPERTAR

Realmente no hay un "cómo". Los "cómo", tal cual suelen ser entendidos, suelen implicar la necesidad del tiempo, y a menudo refuerzan las ilusiones en lugar de agilizar el despertar. No hay camino que te lleve a lo que eres, porque ya eres lo que eres. Y no necesitas realizarte, porque el Ser es lo único que eres y el Ser ya está eternamente realizado. Ya eres perfecto tal como eres. Pero si no sientes la Plenitud del Ser, entonces la frase "ya eres perfecto" resultará algo "peligrosa" porque la estará leyendo el ego y pensará para sí: "uy qué bien, ya soy perfecto, ahora no necesito despertar". Mala tendencia sería esa, pues sería la continuación del camino ya emprendido de "darle la espalda a la Verdad", lo cual es una metáfora ya mencionada más arriba. Por fortuna, el ego no existe. Y cuando hablamos del ego, se trata de una metáfora refiriéndonos a la identificación con lo limitado. La separación (lo limitado, la dualidad) produce el espejismo (las ilusiones) y desaparece mediante los espejismos liberadores relacionados con el despertar (algunos de los más rápidos son: el discernimiento+desapego, la autoindagación, el proceso de perdón tal como es explicado en Un Curso de Milagros, la Risa Divina que describiré más abajo, la entrega/rendición/aceptación/soltar, etc). Estos espejismos liberadores no son un "cómo" realmente, pues no hacen nada nuevo, sino que se trata más bien de un deshacer las ilusiones previamente aceptadas, las cuales al ser deshechas dejan de parecer ocultar la Verdad. En este sentido, sí podemos hablar (aunque siempre metafóricamente) de "cómo despertar".

A veces se habla de la "vía negativa", aunque no pocas veces se usan esas palabras para finalmente reincidir en otra modalidad de "vía positiva". La vía positiva puede entenderse como un hacer (dietas, mantrams, acciones virtuosas, etc). La vía negativa puede entenderse como un no-hacer, pero a menudo se malinterpreta como pasividad en la apariencia, lo cual tampoco conduce al despertar.

La única vía de salida de lo ilusorio es lo que podríamos llamar "decisión correcta", o buen elegir. Hay algunas confusiones con respecto a esto, tanto en cuanto al elegir como en cuanto al "quién elige". Cuando se malinterpreta la idea, se desliza uno hacia los laberintos del ego, reforzando ilusorios caminos que parecen retardar el despertar. Sondeemos un poco estos temas:

Elegir

Elegir es algo ilusorio. Todas las decisiones (o elecciones, como se prefiera llamarlas) son en lo ilusorio. En el Cielo/Absoluto no hay nada que elegir, nada que decidir, todo es como es.

Pero si uno no se siente pleno, en perfecta Unidad y perfecta Paz, entonces ya estamos cometiendo el capricho ilusorio de elegir. ¿Y qué estaremos eligiendo en ese caso? Las ilusiones. Y la única manera de deshacer esta decisión (de creer en las ilusiones) es decidir en contra de lo previamente decidido. Por eso, la decisión "correcta" (la que conduce a despertar) es el único camino para deshacer el equívoco. Poco importará que uno se haya olvidado de que eligió contra su propio Ser: aún así sigue eligiendo así, inconscientemente. Y hasta que no deshaga esa decisión mediante la decisión contraria (la de recordar/despertar), no experimentará la última ilusión, la del despertar, la cual es la antesala del Absoluto que es lo que siempre Soy.

Toda elección es ilusoria. Y ya estamos en "Casa" (ya somos lo Absoluto). Pero mientras parezca que no disfruto de mi propia Plenitud Absoluta, es síntoma de que estoy eligiendo las ilusiones y que saldré de ahí mediante una decisión de despertar, que es otra decisión ilusoria pero la única decisión útil en el ámbito de lo ilusorio.

Todas las decisiones son ilusorias, todos los conceptos son ilusorios; pero hay ilusiones y conceptos que son el "clavo correcto", son las ilusiones que conducen a la ilusión última del despertar, en lugar de reforzar el espejismo de las ilusiones con todos sus aparentes problemas.

Por eso decía Ramana Maharshi que "un clavo saca otro clavo, luego ambos se desecharán". Y decía Ramesh Balsekar que elegir es ilusorio pero que en la vida cotidiana "haz como si pudieras elegir".

Los procesos (o "caminos") que conducen al despertar (conducen a la paz y de ahí a la Gracia de la que brota la iluminación) son también ilusorios, pero si los elegimos, funcionan más "rápidamente" (el tiempo también es ilusorio) que los otros caminos que tienden más a la inercia. Aunque elegir sea algo ilusorio, elegir estos procesos liberadores es elegir la ilusión que deshará todas las ilusiones. De lo contrario se mantiene la inercia, basada en la previa decisión (generalmente inconsciente) en contra de despertar: la decisión en favor de creer en la separación (con sus aparentes consecuencias: la culpabilidad, el miedo, y las miles de proyecciones que simbolizan esta separación de millones de maneras aparentemente diferentes, si bien todas son lo mismo: separación, dualidad).

Puede parecer que haya quienes no estén maduros todavía para elegir procesos como la autoindagación, el perdón-"UCDM", etc, pero esto forma parte de lo ilusorio y es un cuento con un final ya establecido: todos despertaron, todos despertarán. Puede que parezca que algunos aspectos del Ser todavía se apegan al mundo ilusorio, pero todos finalmente tomaron/tomarán la decisión de despertar. Es obvio que es así, porque es un hecho que en el Cielo o Absoluto no falta nadie. Es imposible que al eterno UNO indivisible e inmutable se le arranque ningún trocito, ni siquiera temporalmente jejeje

Tratemos algunos matices más:

¿Quién elige?

Ya hemos indicado que elegir es una ilusión, pero que elegir "bien" (verticalmente... esto lo comentaremos más abajo) es la única ilusión útil, pues conduce al despertar. Pero queda el asunto de: ¿quién elige?

Cuando Ramana o cualquier sabio sugería a alguien que simplemente indagara, o cuando Jesús sugiere que elijamos el perdón (el perdón explicado en UCDM, no el perdón mundano... más abajo comentaré ligeramente esto), ¿a quién se están dirigiendo? Es obvio que no son indicaciones para el ego, porque el ego no existe. Tampoco son indicaciones para el Ser, porque el Ser ya está realizado, nunca se ha dormido y no necesita despertar. Pero, ¡cómo pues!, ¿a quién se le están suministrando estas informaciones sobre el despertar?

Bien, recordemos lo ya dicho más arriba de que en realidad el despertar es una metáfora, es una ilusión. Pero es una ilusión "necesaria" cuando creemos haber perdido la Plenitud. Entonces, ¿quién cree esto? ¿Y a quién se le dan las ideas que ayudan a despertar? Llegados a este punto, como en este nivel se está dando por hecho que hay un sueño ilusorio del cual queremos despertar, necesitamos hacer uso de otra metáfora. Y de acuerdo con esto, voy a mencionar el recurso que usó Ramana cuando le preguntaron esto. La autoindagación (o lo que se indique como ayuda para el despertar: el clavo correcto) no se le explica al ego, porque el ego no existe. Tampoco al Ser, porque el Ser es inmutable y no ha cambiado, no se ha dormido. Por lo tanto tenemos que hablar de algo "intermedio", que Ramana llamó "nudo". En Un Curso de Milagros se lo podría llamar "tomador de decisiones" (que no es algo mencionado explícitamente en UCDM, pero es una metáfora válida que ha usado mucho Kenneth Wapnick para ayudar a entender mejor el Curso).

¿Qué es este nudo o tomador de decisiones? Es una metáfora. Es aquello que en nosotros parece poder elegir. Es aquella parte de nuestra mente con la que decidimos si hacer caso de los pensamientos del ego o por el contrario haremos caso a la inspiración proveniente del Ser.

El "tomador de decisiones" puede 1) identificarse con el ego (invitándose a sí mismo a una vida limitada, corporal, llena de problemas) y creer en ideas como "existe un mundo externo a mí y yo soy un cuerpo" (básicamente creer eso es el ego) o bien puede 2) identificarse con la "mente correcta" (otra metáfora de UCDM) la cual conduce a la inspiración del Ser, y por lo tanto conduce a ir en la dirección a experimentar la última de las ilusiones: la iluminación, el despertar. Otra forma de decirlo: la mente puede volcarse hacia "afuera" (ilusiones) o volverse hacia adentro y reconocer la Verdad del Ser, encontrándose en paz.

Si el tomador de decisiones elige tomar decisiones por su cuenta (como un ser individual separado) se autoengañará al identificarse con el ego. Si elige abrirse al Espíritu y no hacer ni pensar nada separadamente del bien global (realmente o todos ganamos, o todos "perdemos"), le vendrán inspiraciones y estará decidiendo en nombre del Amor, y no por cuenta propia separadamente. Si eliges al Amor, despiertas siendo el Amor. El mismo Amor te despertará suave y felizmente por medio de sus amables mensajeros. Una forma de tomar conciencia de adónde estamos caminando es preguntarnos: ¿Para qué quiero esto? ¿Para qué me sirve esta decisión? Y sopesar qué es lo que nos mantiene en paz y nos ayuda a despertar, o qué es lo que por el contrario nos hace sentirnos más separados, intranquilos y confusos. No hay nada que una mente atenta no pueda lograr.

¿Qué se elige? 

Bien, una vez mencionada la metáfora del "tomador de decisiones", queda la cuestión de qué opciones tiene a su disposición. ¿Qué puede elegir? No olvidemos que estamos comentando en el ámbito de lo ilusorio. Repasemos: la "caída" o separación o dualidad es una ilusión. Dormirse es una ilusión. Despertar (iluminarse) es una ilusión. El tomador de decisiones es una ilusión. Elegir es una ilusión. Elegir volver la mente hacia adentro es una ilusión. Pero esta ilusión de volver la mente hacia adentro es el "clavo útil", es la ilusión que conduce a la última de las ilusiones: el despertar.

Tal como indica UCDM, solamente hay dos opciones posibles para elegir: el ego o el Espíritu Santo (el miedo o el Amor; el dormirse o el despertar; el parecer separarse o el reconocer la unión). El ego (el cual repito que básicamente no existe, es nuestro ilusorio capricho de creer en la separación) trata de enredarnos y hacernos creer que hay diversidad de elecciones ante cada situación dada. Pero en cualquier situación (que son apariencias) la única decisión real es reconocer lo irreal como irreal, y aceptar la verdad. Todas las numerosas elecciones aparentes en el mundo, son decisiones "horizontales", o sea: refuerzan la sensación de estar separados; refuerzan el sueño. Pero elegir despertar, ésa es la única elección "real" (aunque también sea ilusoria), pues conduce al despertar. Todas las opciones que provienen del ego, son todas lo mismo. Sólo discernir lo falso como falso (discernimiento) y rechazarlo (desapego) es la opción vertical, que despierta.

Pongamos un ejemplo: digamos que recibo una llamada de mi casero, diciéndome que si mañana por la mañana no pago los 3 meses que le debo del alquiler, me echará de la casa. Dada esa situación, desde el punto de vista del ego surgirán decenas de posibles decisiones/soluciones: 1) ir a pedirle a un amigo que me devuelva el dinero que me debe, y así pagar yo también. 2) Atracar un banco. 3) Secuestrar un autobús repleto de estudiantes de UCDM y pedir rescate. 4) Pedirle clemencia al casero. 5) Saltar de un puente. 6) Conformarme con lo que pase, y quedar en la calle. 7) Etc, etc etc.

Las anteriores decisiones son la opción "horizontal": si las tomamos por nuestra cuenta refuerzan la creencia en que el sueño es real. Refuerzan la creencia de que puede haber un mundo físico externo a nosotros. Pero no hay un mundo físico externo a nuestro Ser. Todo es Mente. Todo está en nuestro Ser. No vivimos dentro del universo, sino que el universo está dentro de nuestro Ser. Todo lo que existe es el Ser-Unidad que somos. No somos un cuerpo. Somos Espíritu, Mente Pura, Ser Puro. Incluso el mundo ilusorio, no existe en ninguna parte, es una mera fantasía imaginada en nuestra mente. Pero elegir las opciones "horizontales" nos induce a creer que existe la dualidad y que somos un cuerpo que vive en un mundo físico externo a nuestro ser. No existe lo físico. Solamente lo mental. Y dentro de lo mental, lo ilusorio y lo real. Y lo ilusorio no existe porque es ilusorio. Sólo existe el Amor Puro. Sin embargo, mientras tomamos decisiones "horizontales", estamos induciéndonos a nosotros mismos a creer en lo irreal, fantaseando con lo que nunca es ni será verdad, invitando a la intranquilidad, al miedo y a los sufrimientos.

Pero disponemos de la otra opción, decidir en favor de la verdad (la elección "vertical", que nos "despega" de las ilusiones y vuelve la mente hacia adentro: todo es una cuestión mental). Aprender a elegir la verdad requiere práctica (mediante el hábito de la autoindagación, o practicar Un Curso de Milagros o algún camino que esté diseñado desde la inspiración para el despertar). Como estamos en un simple ejemplo, para dar una ligera idea digamos que la opción vertical sería algo parecido a lo siguiente: recordar que la dualidad es solamente un sueño, y volver la mente hacia adentro, a la paz del Ser, al Sí mismo desnudo de conceptos, más allá del tiempo... sin pasado... sin futuro... sin un presente "coloreado"... El casero es una ilusión, el dinero es una ilusión, la casa es una ilusión, mi cuerpo es una ilusión, el espacio es una ilusión, el tiempo es una ilusión... Lo relevante es el Testigo de esas ilusiones, el cual siempre está en paz e inafectado por nada. Lo único real es la paz. Lo único real es el puro y desnudo Yo Soy (sin añadir el concepto de cuerpo, ni de dualidad de ningún tipo). Necesitamos volver la mente adentro para unirnos a la paz del Espíritu o Sad-Guru (el Guru interior o Yo Superior), y entonces todo estará bien. Incluso en lo aparente (lo "práctico"), en cuanto al espejismo de las ilusiones, todo estará bien. Surgirá espontáneamente la inspiración de qué decisión de las "horizontales" conviene más en ese caso concreto, y por ejemplo elegiré desde la paz una de las opciones ya pensadas mencionadas arriba, o quizás surja como inspiración alguna nueva opción: por ejemplo podría recordar que en un olvidado cajón disponía de unos ahorros con dinero suficiente para pagar esa cantidad jejeje... Pero incluso si no hay una nueva solución, cualquiera que se elija de las disponibles se usará sin caer en el miedo, confiando que todo va a ir bien y así será. No hay por qué temer a un sueño. Y si se le teme, estamos eligiendo hacerlo parecer real. Una vez aprendemos a elegir a favor del despertar, el proceso de despertar se desenvolverá felizmente, y mientras aún estemos dormidos percibiendo un aparente cuerpo, parecerá que somos tiernamente cuidados por la Providencia, por el Amor del Ser que nos cuida, vigila y protege en todo momento, pues Su influencia alcanza incluso al aparente sueño, facilitando suavemente el sueño final del feliz despertar.

Concluyendo. ¿Qué se elige? Pues básicamente, si queremos experimentar pronto la ilusión final (el despertar), elegiremos la opción vertical (volver la mente adentro). Toda elección consiste, pues, en elegir entre las dos únicas opciones: o elegimos en favor de la verdad ("verticalmente"), o elegimos en favor de las ilusiones ("horizontalmente"). Y de estas dos opciones, solamente una de ellas está en sintonía con el Absoluto. Por eso, es la opción que, metafóricamente diremos, "todo el mundo la eligió". Pues todo ha sucedido ya: el Absoluto es inmutable y nunca ha dejado de ser lo que es.

¿Cómo se elige?

Lo fundamental es no elegir desde la identificación con el ego. No tomar decisiones por tu cuenta es básico como primer paso, pues elegir desde el individuo separado, es elegir desde el ego. Para "acelerar" el despertar hay que renunciar a los deseos del ego y aceptar un solo deseo: el deseo por Dios, por el Amor, por la Verdad. Y sólo podemos aceptar la Verdad si nos abrimos al recuerdo de la Verdad que hay en nuestra mente. Todo lo que necesitamos está en nuestra propia mente. No hay otro ser que nuestro ser (el verdadero ser). La única elección real consiste en volver la mente adentro. Para ello, debe haber un discernimiento de lo falso cada vez que parezca presentarse alguna apariencia, y soltarlo/entregarlo al Espíritu (al Yo Superior o recuerdo de la Unidad en nuestra mente). Básicamente, esto es discernimiento con desapego, lo cual produce que la mente se vuelva hacia adentro (autoindagación).

Para ayudarnos a volver la mente adentro, hay diversos caminos propuestos, proporcionados por la Gracia desde la inspiración: la autoindagación, la entrega, el perdón (entendido como lo explica UCDM), etc. Estos caminos o herramientas, son ilusorios también. Incluso volver la mente adentro es una metáfora (ilusoria), pues la mente nunca salió hacia afuera. No hay afuera del Ser, y además el Ser es inmutable. Pero como hemos mencionado más arriba, cuando parece que se ha olvidado la Plenitud necesitaremos del clavo correcto para deshacer con esa ilusión el resto de las ilusiones y así experimentar la última ilusión del despertar.

Ya estás despierto

Tu verdadero Ser nunca se ha dormido. El UNO siempre está despierto y perfectamente realizado. Pero mientras no seas plenamente consciente de tu Plenitud, eso significa que pareces estar soñando dormido y vives la experiencia de ser un individuo separado, metido en un cuerpo físico o sutil, etc. En ese caso, lo que te ayudará será experimentar la ilusión del despertar. Para ello has de aprender a re-aceptar o recordar la Verdad de tu Ser. Ese aprender es más bien un desaprender: se trata de dejar de tomar decisiones que refuerzan el sueño, que son decisiones basadas en la inercia del ego. Has elegido en favor del ego (aunque hayas enterrado esta elección en tu inconsciente) y ahora te conviene elegir en contra de tu anterior elección. Ambas decisiones son ilusorias y se anularán una a la otra, produciendo el despertar... y... ¡Enhorabuena, siempre Ahora bendito Absoluto! ¡Felicidades!

¿Quién soy?

Mientras pareces dormir, usaremos la metáfora del tomador de decisiones. Lo que eres realmente no se puede describir con palabras. De hecho, Eso que eres realmente, no tiene la más mínima duda acerca de Quién Es. La pregunta ¿quien soy? puede usarse como una de las maneras de ayudarnos a volver la mente hacia adentro. También la idea oriental del "neti, neti" (ni eso, ni eso) sirve para ir desenmascarando las apariencias, negándoles la realidad. Al dejar de creer en ellas, como son irreales se desvanecen. Pero cualquier procedimiento, usado superficialmente no sirve de mucho. La pregunta ¿quién soy? repetida como lo haría un loro no serían más que palabras. De hecho no paras de hacerle esa pregunta constantemente al ego, inconscientemente no cesas de preguntarle a ese que ni existe ni sabe la respuesta sobre quién eres. Y por si esto fuera poco, te has creído sus alocadas respuestas. Para desidentificarte del ego, pueden resultar muy útiles las sugerencias compartidas en la enseñanza llamada Un Curso de Milagros (UCDM).

El proceso del perdón-UCDM

Un Curso de Milagros (UCDM) es una enseñanza no-dual que, como todas las enseñanzas no-duales bien entendidas, conduce infaliblemente al despertar (no necesariamente en "una sola vida", aunque tiene fama de ser bastante rápido). Lo que UCDM llama "perdón" no es lo que en el mundo se suele entender como tal, sino un proceso no-dual relacionado con el discernimiento y el desapego, expuestos de una manera muy astutamente diseñada para volver la mente adentro. No voy a alargar este post para explicarlo, porque para aprenderlo bien lo ideal es recurrir al UCDM original (quizás sea mejor para algunos leer primero el libro «La Desaparición del Universo», de Gary Renard).

Básicamente trata de entender y vivenciar con convicción la verdad de que "nada real puede ser amenazado y nada irreal existe", lo cual es una forma de perdón que deshace la creencia en la dualidad. La Unidad es nuestro único Ser, y nada más existe; por lo tanto, no hay nada que pueda amenazar a lo único que existe. Por lo tanto renunciar (ya hemos hablado más arriba de cómo usamos esta metáfora... el tomador de decisiones, el elegir ilusorio, y todo eso) a las ilusiones lo resuelve todo. Aunque explicar esto a fondo... tiene su arte.

Se puede usar la pareja de palabras "Perdón Divino" para así indicar que este tipo de perdón no es lo mismo que el perdón que otorga el mundo. Asimismo más abajo mencionaré lo que llamaré "Risa Divina". No es que lo Divino (lo Absoluto) perdone ni se ría realmente, pues son ilusiones. La palabra "divino" puede ayudarnos a indicar que estas ilusiones se usan para dejar de negar la Verdad, y por lo tanto volver a experimentarLa de manera "consciente", constante y sin interrupción eternamente (las palabras pueden despistar un poquito pero de nuevo repito que todo son metáforas que señalan "algo").

Como dijimos más arriba, para facilitar la ilusión del despertar hay "clavos correctos" que, aún siendo también ilusorios, conducen al final de todas las ilusiones. Esto es así porque son las únicas ilusiones que no se oponen en nada a la Realidad, y por lo tanto no refuerzan lo falso. Uno de estos "clavos" útiles es el perdón no-dual. Aún siendo una ilusión, funciona para el propósito del despertar. UCDM dice:

     El perdón es una forma terrenal de amor, que, como tal, no tiene forma en el Cielo. (L.PI.186.14.2) (página 378 del Libro de ejercicios)

Recordemos que en el lenguaje no-dual de UCDM, la palabra "Cielo" es sinónima de lo que en otros lados llamamos "Absoluto", "Advaita", "Dios", etc. Seguimos con un par de citas más de UCDM:

     ¿Pues, qué necesidad tiene el Cielo de perdón? (L.PI.192.2.5) (Página 394 del Libro de ejercicios)

     Acepta la única ilusión que proclama que en el Hijo de Dios no hay condenación, y el Cielo será recordado instantáneamente, el mundo quedará olvidado y todas sus absurdas creencias quedarán olvidadas junto con él, conforme la faz de Cristo aparezca por fin sin velo alguno en este sueño de perdón. (L.PI.198.10.1) (página 412 del Libro de ejercicios)

Para darle un toque jovial, voy a explicar algo similar a esa modalidad de perdón no-dual, pero planteado desde otro vocabulario: el proceso de la Risa Divina. Más abajo comentaré algo al respecto.

Aquí solamente decir que quienes estéis interesados en el perdón no-dual, podéis leer también algunos de los posts que le dediqué al tema en este blog, por ejemplo:

1) Síntesis de UCDM: http://jugandoalegremente.blogspot.com.es/2012/05/sintesis-de-ucdm.html

2) Síntesis del perdón: http://jugandoalegremente.blogspot.com.es/2010/06/sintesis-del-perdon-sobre-el-perdon.html

3) «La Desaparición del Universo»: http://jugandoalegremente.blogspot.com.es/2010/02/la-desaparicion-del-universo.html (incluye links para descargar el libro)

El proceso de la Risa Divina

Podemos reírnos de todas las ilusiones porque no son nada. No importan. Ninguna es preocupante por sí misma, excepto cuando las tomamos con grave seriedad. Pero ni siquiera entonces tienen el poder de dañar lo inmutable (lo cual es nuestra esencia o realidad), pues independientemente de que creamos en ellas o no, no dejan de ser meras imaginaciones que se deshacen en cuanto nos cansamos de jugar con ellas.

Comprender esto, y aplicarlo correctamente, conduce al despertar.

Podríamos esquematizar el proceso del Reír Divino mediante dos pasos, basados en el discernimiento y el desapego:

Ante cualquier apariencia que nos moleste mínimamente (independientemente de la intensidad de la molestia), damos estos dos pasos que son uno realmente:

1) Reír porque es irreal: Esto se relaciona con el DISCERNIMIENTO. Se desenmascara lo falso como falso, se discierne entre lo irreal y lo real. Todo problema o molestia es irreal, pues el Ser es Plenitud inmutable. Al reconocer lo falso como falso, podemos reírnos de ello y dejar de sufrir por meras proyecciones fantaseadas en nuestra imaginación.

2) Soltar. No importa: No darle importancia. SABER QUE TODO VA BIEN. Esto se relaciona con el DESAPEGO. No tratamos de controlar, no tratamos de decidir por nuestra cuenta desde la creencia de ser un ser individual separado. Al contrario, dejamos todo (incluidas nuestras decisiones) en manos del Espíritu (o Sad-Guru, o Ser, o como prefiramos llamarlo). Con esta actitud nos llegarán las inspiraciones apropiadas.

De manera que cuando parezca haber el más leve problema, lo reconocemos como falso y lo soltamos. Lo entregamos al Cero Infinito (mi manera de nombrar al Sad-Guru o Espíritu... "Cero" porque está vacío de ilusiones, "Infinito" porque es la ilimitada Plenitud) y podremos relajarnos. El asunto está en buenas manos, y el Testigo o Cero Infinito se ocupa de todo (siempre es así de todos modos, aunque somos libres de imaginar que no sea así).

Todas las ilusiones pueden ser reídas, soltadas. Esto es un proceso similar al del Perdón, pero con un lenguaje diferente que puede gustar más o menos a cada cual. A algunos la palabra "perdón" les cuesta recordar que no ha de confundirse con el perdón clásico que concede el ego. El Reír Divino tampoco es una risa cotidiana, sino discernimiento combinado con desapego.

Todos los objetos son ilusorios y no pueden amenazar la Realidad Que Eres. Recuerda: Nada real puede ser amenazado; nada irreal existe. En esto radica la Paz de Dios. Cualquier molestia, cualquier amenaza, cualquier problema o cualquier miedo o duda, son ilusiones. Todo lo que aparece delante de los ojos es falso (así como el cuerpo y los propios ojos jejeje), son proyecciones imaginadas, reflejos de nuestras propias actitudes conscientes o inconscientes: por lo tanto son una oportunidad para liberarnos de tales actitudes. Toda percepción de los sentidos es falsa, es una ilusoria proyección. Todo pensamiento limitador o creencia limitadora, incluida la creencia en el tiempo, la creencia en el espacio, etc, son falsas, no eres eso, todo eso son ilusiones, objetos "externos" y por lo tanto no existen, son falsos, imaginaciones, fantasías, pues son objetos "externos" a ti y no hay nada externo al Ser. Eliminado todo lo falso, se revela claramente el Testigo o Cero Infinito, en toda su Paz, Amor y Plenitud. Sólo existe esta Unidad Plena de Amor por Sí.

Cuando parecen surgir objetos molestos, o emociones irritantes... dudas... problemas... lo que sea que te inquiete... Puedes perdonar/reír/soltar/entregar esas dudas, esa molestia (la intranquilidad, preocupaciones, etc). Se puede perdonar/reír/entregar exactamente como perdonarías/reirías/entregarías un insulto, un puñetazo, una silla rota, un familiar enfermo, etc. Las emociones o pensamientos limitadores (dudas, creencias limitadoras) no son Tú, sino que son tan externos a ti como una silla. Todos los objetos son proyecciones y se perdonan igual, reconociendo su ilusoriedad y que tú no eres eso (lo falso), entregándoselo al Espíritu. Así que tenemos diversos ejemplos de objetos: (nada de esto eres tú): silla, puñetazo, noche, día, enfermedad, cuerpo, celos, miedo, preocupación, muerte, tiempo, espacio, culpabilidad, desánimo, etc. Son cosas, objetos externos a tu Ser. No eres nada de eso. Pero si sientes una pérdida de paz, entonces estás identificándote con algo limitador. Lo perdonas. Lo ríes (bien entendido: la risa mental, interior, no-dual... no confundir con reírse cuando aparezca el símbolo de alguien aparentemente enfermo o ilusiones así jajaja). Lo sueltas. Lo entregas al Uno. Este proceso, aún siendo una ilusión también, te conducirá a la paz. Y cuando hayas soltado todo lo que tu mente inconsciente proyecte sobre tu aparente mundo, la paz será permanente y el Amor dará el "último paso". Todas las ilusiones desaparecerán para siempre y el ABSOLUTO será reconocido plenamente. No hay nada más que ESO. Incluso ahora.

No se requiere tiempo para ser lo que somos. Cualquiera podría soltar todo apego a lo ilusorio en este mismo momento, despertar ahora, superar inmediatamente también la ilusión de despertar y así volver a reinar la verdad, lo Absoluto. Ya es así, siempre ES. Pero nuestros apegos a lo ilusorio nos llevan, en muchos casos, a convertir este despertar en un proceso, tan rápido o lento como decidamos soltar nuestros apegos y así aceptar la Verdad. Como dice UCDM en una de mis citas preferidas:

 La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio. (L.PI.188.1.4) (Página 382 del Libro de ejercicios)

También dice:

El viaje a Dios es simplemente el redespertar del conocimiento de dónde estás siempre y de lo que eres eternamente. Es un viaje sin distancia (...) (T.8.VI.9.6-7) (Página 166 del Texto)

UCDM también menciona la llave de la risa, del buen reír, por ejemplo cuando dice:

     Una diminuta y alocada idea, de la que el Hijo de Dios olvidó reírse, se adentró en la eternidad, donde todo es uno. A causa de su olvido ese pensamiento se convirtió en una idea seria, capaz de lograr algo, así como de tener efectos reales. Juntos podemos hacer desaparecer ambas cosas riéndonos de ellas, y darnos cuenta de que el tiempo no puede afectar a la eternidad. Es motivo de risa pensar que el tiempo pudiese llegar a circunscribir a la eternidad, cuando lo que ésta significa es que el tiempo no existe. (T.27.VIII.6.2-5) (Página 660 del Texto)

El comienzo del siguiente párrafo:

     Una intemporalidad en la que se otorga realidad al tiempo; una parte de Dios que puede atacarse a sí misma; un hermano separado al que se considera un enemigo y una mente dentro de un cuerpo son todos diferentes aspectos de un círculo vicioso, cuyo final empieza en su comienzo y concluye en su causa. (T.27.VIII.7.1)

Pues eso. Invitados estamos a reírnos de lo falso, a no dejarnos asustar por las absurdas ilusiones de separación, que alimentan la sensación también ilusoria de culpa y miedo, los cuales se proyectan en lo ilusorio bajo todo tipo de disfraces: los diversos problemas y tragedias. Nada ilusorio es real: ni la enfermedad, ni la muerte, ni los cuerpos, ni el espacio ni el tiempo ni nada limitado. La separación (así como sus "hijas": la culpa y el miedo) nunca sucedió (separación, culpa, miedo y sus derivados son meras ilusiones). Podemos dejar ya de imaginarla, dejar ya de desearla. Reírnos de ella y entregarla desapegadamente. Todo el Bien, toda la Plenitud de nuestro auténtico Ser, todo Amor y Gozo más allá de lo imaginable, nos sonríen ahora y siempre, esperando tan sólo que nos animemos a reaceptar la Verdad de nuestro Ser, y dar la mano al Ser que nos extiende la Suya, un darse Uno la mano a Sí mismo, pues sólo hay este Gozo Inmenso que por siempre somos. Y nada puede impedirnos Ser, pues somos el Amor Inmortal, el Espíritu Inmutable que por siempre reina sobre su Ser, que es Lo Único que existe. Bellísima Unidad infinita, ilimitada...¡Sólo el Amor ES!

¡Saludos!
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