sábado, 13 de agosto de 2011

La búsqueda del amor: consciencia y Consciencia

*
Los seres humanos (la consciencia identificada con las limitaciones) busca el amor en lo exterior a su propio ser. La satisfacción que puede ofrecer lo externo es siempre temporal, por lo que depositar las esperanzas en lo externo es un intento que siempre acaba en algún tipo de decepción: el objeto que nos alegraba puede romperse o desaparecer; la persona que amamos puede abandonarnos, enfermar o morir; el propio cuerpo de uno mismo puede deteriorarse y morir; etc.

Sin embargo, nuestro propio Ser, que es eterno, es todo lo que jamás nadie pudiera llegar a desear.

El Amor/Consciencia/Bondad/Nuestro Ser/Dios se convierte en todo aquello que nuestra Consciencia se atreva a desear, ¡incluso en lo imposible! Un Universo entero, infinito, es el Regalo de la Bondad, un Universo entero es el Juguete del Hijo de Dios. Todo lo que ves es Tu propia Consciencia, reflejada, el reflejo de Tu propio juego, la respuesta a cada solicitud que Te haces a Ti Mismo.

Incluso la comida, la información (libros, charlas, conversaciones "casuales", ideas que nos vienen a la cabeza, etc), cada persona amada y odiada, cada gusto y disgusto, cada "latido de vida", cada sensación, son reflejos de nuestro propio Ser; son este Juguete que mencionaba antes: la Bondad convirtiéndose en aquello que solicitamos (desde nuestro Corazón o esencia profunda).

La Vida se convierte en todo aquello que "desea" experimentar. Esto sucede instantáneamente. Cada "deseo" es colmado instantáneamente. Esto puede no ser entendido por la mente limitada o ego, la cual piensa que pueden existir deseos sin respuesta o cuya respuesta llega lentamente, o incluso llegar a creer que pueda suceder lo contrario a lo deseado. Pero desde el punto de vista de la Consciencia pura que todos somos, todo lo que disponemos experimentar (lo que disponemos desde nuestra Consciencia profunda) sucede de manera inmediata, instantáneamente (pues el tiempo no es un límite, sino sólo una de las herramientas o juguetes que tiene su utilidad dentro del juego que hemos fantaseado).

La Vida se provee a Sí misma de todo lo que "desea" desde su esencia profunda. No hay nada equivocado. Nunca («No hay más Voluntad que la del Uno, la de Dios»). El reino de la apariencia es sólo un juego (una red de juegos). Incluso el ego es solamente un factor de ciertos juegos; es una regla de ciertos juegos, regla necesaria para jugar de determinada manera mientras así resulte "divertido" a la Consciencia. Nada escapa de la apacible Consciencia eterna. Nada escapa del Amor/Bondad.

El amor no se encuentra externamente, no está fuera ni dentro de nada, sino que es lo que somos, y se manifiesta de infinitos modos.

Todo lo que se "desea" (que se "desea" desde el Corazón o esencia profunda) se manifiesta instantáneamente. La Consciencia puede hacer que se manifieste incluso lo imposible, si desea experimentarlo. Por ejemplo, el cuerpo limitado, la enfermedad y la muerte son imposibles, pero parecen reales mientras la Consciencia quiera jugar a experimentar algo así.

Para transcender el Juego (la red de juegos, llamada maya) basta con recordar lo que uno mismo es. Dejar de identificarse con la consciencia limitada (el cuerpo, las emociones, los pensamientos, todo aquello que sea temporal) y recordar así nuestra esencia eterna intemporal.

No somos un cuerpo humano (identificarnos con eso equivale a deslizarnos hacia una próxima decepción) sino que somos la Unidad sin forma, somos Eso que ES en todas partes, en todos los tiempos, en todos los seres, la Bondad infinita, sin límites ni forma específica, pero que a la vez es lo que subyace a todas las formas aparentes. Lo que somos no es lo temporal sino lo indefinible, Eso que sólo podemos serLo aunque no podamos describirLo, Eso que ES siempre, este mismo Momento, esta misma Felicidad/Paz eterna e inagotable, la cual el ego no puede captar completamente, pues el ego es precisamente el personaje que hemos creado para eclipsar la Verdad de lo que somos.

Alegría es lo que somos. Alegría es Lo que Soy. Todos somos la indescriptible Alegría-no-dual, infinita, eterna en este Momento atemporal. Todos somos este Uno, un mismo bellísimo Ser.

Armonía es lo que somos. Armonía es Lo que Soy. Todos somos Aspectos del mismo Ser, todos somos Aspectos de la Armonía-no-dual.

Inmortalidad es lo que somos. Inmortal es Lo que Soy. Todos somos Aspectos del Momento eterno inmortal. Todo lo que parece rodearnos no es sino nuestro propio Beso, nuestro propio juego de Amor.

Este Momento es lo que somos. Este Momento eterno ES, Lo que Soy. Todos somos Aspectos de este Momento eterno, expresado de infinitas formas y sabores de acuerdo a la creatividad y belleza de cada Aspecto de Dios.

Unidad es lo que somos. Unidad es Lo que Soy. Somos un mismo Ser. Un "tú" no es más que la expresión de mi propio Ser, usando un disfraz diferente.

Un "yo" no es el Yo. Un "yo" limitado (consciencia identificada como "mi cuerpo, mi mente, mi emoción", etc) implica la existencia de un "tú" y de un "mundo". En cambio, el Yo está más allá de todo eso, pues es la Fuente desde la cual se hace posible este juego donde los "yo", "tú" y "mundo" aparecen como apariencias.

Amor es Lo que Somos. Amar es dar, y no poseer. Quien pretende poseer, se ha partido a sí mismo en trocitos (consciencia identificada con límites), se ha "separado", por lo que es un "esclavo" de su propio autoengaño. Un autoengaño no es "malo". Sólo es jugar. Cuando la Consciencia se cansa de un juego, se "libera a sí misma". Entonces deja de jugar a eso y se permite recordar: decide dejar de autoengañarse. El autoengaño es amor. Se disuelve espontáneamente cuando ya no resulta útil para jugar.

Nadie es forzado a jugar. Lo único Real es la Consciencia pura, y la Consciencia juega mientras quiere. Cuando quiere cambiar un juego por otro o cuando quiere dejar de jugar, lo hace y punto. Nada le puede decir que "no" a la Consciencia, pues no existe otro Ser que el UNO, que es la propia Consciencia-Unidad-Bondad ilimitada.

Todo autoengaño es disuelto en el momento oportuno por la Verdad. La Verdad se revela en el momento oportuno: nunca antes de haber disfrutado del juego; nunca antes de que la Consciencia haya saboreado todo lo que "quiere" saborear. La Verdad se revela a un ritmo divino. Nunca antes de tiempo, pero tampoco después: cuando la Consciencia decide "despertar", la Verdad no se retrasa ni siquiera por una millonésima de segundo. La Verdad ya está Aquí. La Verdad ya ES. La Verdad es Lo que somos. Todos somos un mismo Ser, todos somos Aspectos de la Verdad, todos somos Aspectos de la Belleza de la Bondad.

Desde la Verdad que somos, se comprende que la "Red de Juegos" que hemos fantaseado (maya) es real o irreal, según lo queramos enfocar; todo lo "material-temporal" es irreal como apariencia (irreales son por ejemplo la muerte, la enfermedad, los objetos materiales, en definitiva los objetos temporales de todo tipo, incluidas las emociones y los pensamientos); a la vez, toda apariencia podemos decir que es real como consciencia pura, como Beso de la Bondad, como Dios. Una silla es irreal (o no tan real como le parece a la consciencia limitada) si es interpretada como un objeto material independiente de nuestro propio Ser. Pero la silla es real si es entendida como Consciencia pura: no es un objeto físino ni temporal, sino un reflejo o sabor del Uno, unido a Todo-Lo-Que-ES. El ego (mente limitada) no comprende que cualquier fenómeno (desde una silla a un cuerpo humano, desde un pensamiento hasta una emoción) es eterno cuando se capta lo real en ello y se descarta lo irreal.

Sólo lo irreal puede hacer sufrir. Por eso mismo, el sufrimiento es también irreal, pues no tiene una base real sobre la que sostenerse. Lo Real, lo eterno, la Verdad, la Unidad, es el Único Ser: Gozo indescriptible.

Aunque digamos que Esto es indescriptible, siempre animaremos a los poetas a "describirlo" de innumerables bellas maneras.

Todo está bien. Todo es la Armonía en funcionamiento. Todo es Dios. Sólo hay la Consciencia pura, Lo Que Soy.
*

No hay comentarios:

Publicar un comentario