lunes, 29 de noviembre de 2010

La gran búsqueda

*
En su forma más elevada, el buscar adopta la forma de la Gran Búsqueda Espiritual. Deseamos salir de nuestro estado no iluminado (de pecado, engaño o dualidad) y pasar a un estado iluminado más espiritual. Deseamos abandonar el lugar donde no se encuentra el Espíritu e ingresar donde el Espíritu mora...

La Gran Búsqueda Espiritual es, sencillamente, ese impulso, el impulso final, que obstaculiza la presente realización del Espíritu. Y es así por una sencilla razón: la Gran Búsqueda presupone la pérdida de Dios. La Gran Búsqueda refuerza la errónea creencia de la no presencia de Dios y, de esta manera, vela por completo la realidad de Su Presencia inmanente. La Gran Búsqueda, fingiendo amar a Dios, es en realidad el mecanismo por el cual apartamos a Dios; el mecanismo mediante el cual nos prometemos hallar mañana aquello que existe únicamente en el ahora intemporal; el mecanismo que obcecadamente nos fija en el futuro haciendo que nos perdamos el evanescente presente y con él, el rostro sonriente de Dios.


Ken Wilber


Me lleven a donde me lleven mis andanzas, el paraíso es donde yo estoy.

Voltaire

*

No hay comentarios:

Publicar un comentario