domingo, 30 de octubre de 2011

Una experiencia de Unión (por Gary Renard)

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Últimamente me dio por hojear el final de los dos libros de Gary Renard (son libros relacionados con la enseñanza de Un Curso de Milagros).

Uso letras de colores para señalar las diversas intervenciones. Las negritas son cosa mía, así como el par de frases que he destacado en color rojo, pues al parecer el próximo libro de Gary Renard (que aún está por publicarse, quizás en menos de un año lo tengamos disponible) se titulará, según comentó el propio Renard, algo parecido a esto: «El amor no ha olvidado a nadie», y resulta divertido que en ambos libros anteriores se hiciera ese guiño al título de un libro posterior.

(Nota: para leer otros breves fragmentos de Gary Renard, puse algo en los posts 1 y 2, y algo más se puede encontrar mirando en los posts marcados con la etiqueta "Gary Renard" (algún que otro vídeo y alguna cita más).

Empiezo con el final del libro «Tu Realidad Inmortal», que describe la experiencia que menciono en el título de este post. En el título la he llamado "Unión", pero el nombre es lo de menos: algunos lo llaman "vislumbre", o "revelación", etc; no importan los nombres:

Pursah: Queremos que te unas con nosotros durante un rato como espíritu. Te va a encantar. Volverás a tu cuerpo después de unos minutos, pero harán falta horas para que se disipe tu sentimiento de sobrecogimiento. Ven y sé amor con nosotros.

De repente, me sentí ingrávido y mi cuerpo desapareció. No había nada que ver, sólo una experiencia de conciencia total. El éxtasis que estaba experimentando estaba más allá de las palabras. Era la experiencia de la revelación, y yo había estado dentro de ella antes, pero esta vez la conciencia de mi cuerpo no retornaba, y no sabía si podría soportar la alegría. En la plenitud de esta experiencia, todo el mundo que he amado alguna vez estaba allí, no como cuerpos, no como cosas separadas, sino en mi conciencia de la perfecta unidad. Nada ni nadie quedaba fuera. Mis padres; todos los amigos, parientes y amantes; todos los animales a los que había cuidado, todos estaban allí, porque éramos uno. Yo amaba a Arten y Pursah, pero no los echaría de menos después de esta experiencia, porque comprendí totalmente que no podemos estar separados. Nuestro amor se extendía a través de la eternidad; era totalmente ilimitado, y la alegría de ser la realidad excedía verdaderamente toda expectativa. En la omniabarcante maravilla de Dios, no hay necesidad de pensar, sólo de amar, sólo de ser lo que realmente soy.

Después de esta experiencia intemporal, volví a estar sentado en mi silla, aparentemente en un cuerpo. Entonces oí la Voz del Espíritu Santo, plena y total, y supe que era mi propia voz, la voz de Arten y Pursah, y la voz de J y de Buda, la Voz de Todos en Uno. Al escuchar el mensaje, cerré los ojos, no sentía ninguna necesidad de ver la habitación que me rodeaba. No estaba cansado, simplemente no era un cuerpo, y las palabras del Espíritu Santo eran las mías:

Cada día que perdonas, los efectos de todos los errores del mundo se funden como la nieve en un fuego ardiente. No más culpa, no más karma, no más miedo de lo que pueda ocurrir. Porque te has encontrado contigo mismo y has declarado tu inocencia, y todo lo que sigue es tan natural como Dios.

No más nacimiento, no más de la vieja muerte; eso sólo eran ideas. Si debes volver para ayudar a algunos más a encontrar el camino, que así sea; pero tú no eres un cuerpo, tú eres amor, y no importa donde el amor parezca estar. Porque, siendo amor, no puede equivocarse.

Llegará el día en que el dolor será imposible, el amor esté por doquier y sólo quede la verdad. Has anhelado esto desde siempre, a menudo en silencio y sin saberlo. El conocimiento de lo que eres es más cierto ahora, y el amor no ha olvidado a nadie.

Llegará el día en el que el mundo cantará la canción del espíritu en lugar de los tonos llorosos que ocultan la Voz de la verdad. Llegará el día en el que no quedará nada que perdonar, y podrás celebrar con tus hermanos y hermanas.

Y después llegará el día en que no habrá más necesidad de días. Y viviréis como uno por siempre en la santidad de vuestra realidad inmortal.

Qué bello mensaje. En cuanto a cómo podemos acelerar el derretimiento del "hielo" o "velo" que parece ocultar la verdad, Gary Renard indica en sus libros una y otra vez su propuesta: estudiar y aplicar a fondo las enseñanzas de Un Curso de Milagros. Para finalizar este post, copio algunos fragmentos de la parte final del último capítulo de su libro «La Desaparición del Universo»:

Gary: [...] No sé si me gusta la idea de tener que estudiar el Curso durante más de una vida para iluminarme.

Pursah: Algunas personas estudiarán el Curso más de una vida, y otras se iluminarán en la primera vida que lo estudien. En cualquier caso, es un proceso. [...]

Pursah: [...] La salvación no es algo que tenga que ver con una masa crítica. Las personas no pueden iluminarse por los pensamientos de los demás, o simplemente estando en su presencia. Pero es posible señalarles la buena dirección. [...]

Arten: Sabes de qué fuente estás destinado a seguir aprendiendo. La lectura del Texto del Curso y del Libro de Ejercicios no tiene sustituto posible, incluso después de haber hecho las lecciones. [...]

Pursah: [...] J estará contigo a cada paso del camino. Porque, como te dice en el Libro de Ejercicios:

(...) No me he olvidado de nadie. Ayúdame ahora a conducirte de regreso allí donde el viaje empezó para que puedas llevar a cabo otra elección conmigo. (Libro de Ejercicios, quinto repaso [entre las lecciones 170 y 171], párrafo 7, frases 4-5 [página 353 en la versión que tengo])

Arten y Pursah como un solo ser: Os quiero, mis queridos hermanos y hermanas, que en realidad sois Yo, pero aún no lo sabéis del todo. Sentíos agradecidos por la oportunidad de perdonaros mutuamente y así perdonaros a vosotros mismos. Reemplazad vuestros resentimientos por amor. Dejad que vuestras mentes sean guiadas hacia la paz de Dios, y la verdad que está dentro de vosotros surgirá a vuestra conciencia.

Es posible que recordéis que hacia el comienzo de estas conversaciones, Arten describió a J como una luz que guía a los niños a su verdadero hogar en el Cielo. Lo cierto es que finalmente todos los niños han encontrado su camino de vuelta a casa. Entonces, cuando todos reconocieron que son uno y se descubrieron inocentes, Dios volvió a acoger la parte de la Mente de Cristo que ya no parecía perdida ni separada en el Reino de la Vida, y no volvió a ser vista nunca más. El falso universo desapareció, volviendo al vacío que nunca estuvo allí. La mente ilusoria fue liberada en el espíritu, para amar siguiendo la intención original.

Ahora Cristo es tan feliz que no puede contenerse a Sí mismo, de modo que Se extiende más allá del infinito. Y todas las locas ideas de un sueño infantil ya no existen para ser recordadas. No hay bordes ni límites, sólo plenitud y totalidad. No hay pasado o futuro, sólo seguridad y alegría. Porque Cristo está en cualquier parte, porque Dios está por todas partes. Eternamente ilimitados, no hay distinción entre Ellos. Todo lo que queda es Uno, y Dios Es.
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3 comentarios:

  1. Maravilloso; me gustó mucho y sentí Paz al leerlo.

    Gracias amigo por el aporte

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  2. Introduce tu comentario...Gracias j por utilizar al hno Gary y aumentar mi confiamza en TI.

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