domingo, 14 de diciembre de 2014

¿Soy valioso?

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No te permitas dudar de tu valor. Si te surgen dudas, al menos procura no regodearte en ellas, para no reforzarlas. Aprende (estableciendo el hábito) a cuestionar ese pensamiento de falta de valor.

Nunca pienses "yo no valgo nada", porque eso es un pensamiento equivocado, un juicio erróneo, una enorme distorsión de la verdad. Cuando dices o piensas que no vales nada, te estás mintiendo a ti mismo.

Lo que haces no vale nada (en términos absolutos) porque es ilusorio, pero lo que eres es eterno y tiene un valor infinito. Lo que importa no es lo ilusorio y temporal, sino lo verdadero que es eterno. Lo que importa no es lo que haces, sino lo que eres.

Sé práctico. No niegues por completo algún valor relativo a lo que haces en el mundo. Pero date cuenta de que es algo relativo y temporal, y así no te apegarás. Debes "apegarte", por así decir, únicamente a la verdad, a la eternidad, a la Unidad de tu Ser. Tú eres. Nada ni nadie puede robarte esto, porque además no existe nada fuera de este Ser que eres. No hay nada ni nadie que pueda estar contra ti —excepto tú mismo, pero solo imaginariamente, porque en verdad jamás cometerías un perjuicio contra Ti Mismo, porque Eres inmutable y básicamente bueno. La Unidad no puede agredirse realmente a Sí Misma. Deja atrás las imaginaciones de que puedes hacerte daño. O juega con ellas, pero cuando sientas las sufridas consecuencias, recuerda que puedes dejar todos esos juicios atrás. No son más que imaginarios pensamientos, falsas suposiciones.

En el mundo, hay cosas que tienen un valor relativo. Todo aquello que te inspira a amar y despertar, tiene valor relativamente, mientras crees estar en este sueño de dualidad. Todo aquello que interfiere en tu amor y en tu proceso de despertar, no tiene otro valor que el de jugar a sufrir: si no quieres sufrir, no le atribuirás valor. En última instancia, lo único que tiene un valor absoluto es la Verdad de lo que Eres, más allá de este mundo de dualidad. Pero para recordar tu puro Ser absoluto, sé tranquilo y déjate fluir mediante las cosas que en este mundo tienen un valor relativo, las cosas que te ayudan a despertar: ante todo amar y bendecirlo todo, sin condenar nada (esto no te impide tomar las medidas oportunas cuando sea preciso), sin resistirte a nada [para evitar malinterpretar esto, puede leerse lo que escribí hace poco sobre esto en la tercera entrega de la serie de posts titulada "Búsqueda externa", aquí: Búsqueda externa (III)]. Ama, bendice y perdónate a ti mismo por creer y experimentar que eres un ser separado de los demás, separado de la plenitud. La separación que te separa de los demás es la misma separación que te separa de tu propia plenitud de ser. La separación es solamente una creencia, una actitud, pero no una realidad. Por eso se dice aquello de "no juzgues, pues si lo haces serás juzgado", ya que al juzgar te estás juzgando y limitando a ti mismo. No existe otro ser aparte de ti.

Lo que haces no tiene valor absoluto, simplemente déjate inspirar por el amor y fluirás en un proceso lo más dulce que se pueda dar en este mundo, fluirás atendiendo a los valores relativos que te ayudan a despertar. Lo que haces no tiene valor eterno, pero lo que eres sí es lo que es, ahora y siempre. En este mismo momento ya eres lo que eres. Tú eliges dónde centras tu atención: en lo temporal, o en lo eterno de tu ser. O pones tu atención en lo ilusorio (el pasado, el futuro, los problemas), o la pones en lo eterno (el ahora, la certeza de ser, el amor). Mientras tu experiencia sea que sigues aquí, usa la noción de pasado y de futuro como apoyos para desenvolverte en amor y despertar, pero sin darles importancia ni creer que tengan un valor absoluto. Solo tu ser tiene valor absoluto y es eterno. Solo tu ser existe, y nada más.

Nada puede hacerte daño, pues eres inmutable. No eres un cuerpo, sino pura conciencia, puro espíritu, pura Unidad intemporal. Lo que haces no tiene valor absoluto. No te preocupes si tu cuerpo/personaje parece hacer algo torpe, o es criticado, o alguien piensa que no tiene valor. Nada puede dañarte. Nadie puede criticarte: solo existe el Ser, y eres Tú, y la Unidad no se critica a Sí Misma, simplemente ama, simplemente es.

Nadie puede perjudicarte. Los personajes pueden criticar o perjudicar en apariencia a los personajes, pero todo eso no son más que imaginarios pensamientos en la conciencia. Tú no eres tu personaje, sino que eres Tú, la conciencia pura, la Unidad eternamente inmutable. Tu personaje/cuerpo en apariencia puede ser criticado, fotografiado, atacado, perjudicado, etc. Pero lo que verdaderamente eres no puede ser visto ni fotografiado ni criticado ni atacado, etc. Lo que eres solamente puede "serse". El ser solamente se comparte siendo. Y se comparte Consigo Mismo, pues no existe nada más que este amor infinito.

El valor de lo que haces es finito y temporal, y por lo tanto relativo y sin importancia en términos absolutos. Es neutral, no "malo" ni "bueno". Son ilusiones. Si tu corazón está abierto a despertar, serás inspirado a despertar experimentando las ilusiones que sean útiles para expresar amor y despertar. El amor surge espontáneamente cuando dejamos de separarnos de los demás. Surge al dejar de juzgar.

Aunque el valor de lo que haces es finito, lo que eres tiene un valor incalculable, un valor infinito. Un valor infinito es indescriptible. Es tan máximo que la propia palabra "valor" deja de tener sentido. Es totalidad. Plenitud eterna. Es tu "herencia", la cual reconocerás cuando dejes de poner tu atención en lo temporal, cuando dejes de juzgar.

Es importante que dejes de juzgar (en realidad es suficiente con que estés ligeramente dispuesto a aprender a dejar de juzgar, ya que el cese total del juzgar se produce al final del proceso, es la iluminación) y no tases a nadie por debajo de su valor: ni a ti ni a otros, pues todos somos el mismo Ser. Cuando percibas a otros, no los confundas con sus cuerpos/personajes. Al igual que tú, ellos no son cuerpos limitados, sino el ilimitado espíritu inmutable. Si los consideras limitados, te limitas a ti mismo. Ámalos y libéralos. ¿Cómo? No considerándolos cuerpos limitados, sino como a tu propio ser, pues todo lo verdadero forma parte de un mismo Ser (al igual que Tú, Ellos no pueden ser realmente dañados, pues son el mismo Ser que Tú: lo eternamente inmutable). Incluso si ves que otros se confunden a sí mismos con su cuerpo o personaje, mantente mentalmente consciente de lo que en verdad son, para no reforzar la ilusión en ellos y por tanto en ti mismo (no necesitas decirles nada; simplemente recuerda la verdad, por ti y por ellos). Al limitar a otros, te separas de tu propia plenitud. Por eso es muy importante, si quieres acelerar tu despertar, no creerte las percepciones limitadas que tienes de ti mismo o de los demás, y recordar la verdad ilimitada del puro Ser que todos somos. Aunque "somos" se escribe en plural debido a las reglas del lenguaje, el Ser es Uno. La Unidad es Totalidad ilimitada. Así pues, en tu caminar por este mundo imaginario, mientras finaliza tu proceso de despertar, no te fijes en las limitaciones de los demás (no les atribuyas importancia, pues son apariencias temporales), sino recuerda la ilimitada verdad. Tal como ves a los demás, te ves a ti mismo.

No te juzgues a ti mismo, ni a los demás, pues te estarías juzgando igualmente a ti mismo, pues nadie está separado de ti. No juzgues nada. No juzgues la vida, no juzgues a Dios. Simplemente bendícelo todo y ábrete a ser. Deja de seguir negándote a Ti Mismo. No estás separado. Eres lo que eres. Sigues siendo tu ser, el cual serás siempre. No puedes dejar de ser perfecto porque tu ser es inmutable. Sé agradecido a Ti Mismo por esto. El agradecimiento tiene varias versiones. La más elevada es simplemente lo absoluto: ser.

Estás a salvo porque no puedes dejar de ser lo que eres. Tus juegos imaginarios no pueden afectarte realmente. Eres la Vida eternamente inmutable. Ya eres el puro Ser.
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8 comentarios:

  1. Tú dices: "O pones tu atención en lo ilusorio (el pasado, el futuro, los problemas), o la pones en lo eterno (el ahora, la certeza de ser, el amor)".

    Albert Abad dice: "Lo importante es donde llevas la atención".

    Eckhart Tolle dice: "La atención es la clave de la transformación"

    Muy bueno Toni.

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    1. No hay nada que hacer con la atención porque tú ya eres eso.

      OSHO:
      no hay distancia entre la meta y tú
      tú eres el buscador y lo buscado

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    2. Por si ayuda en algo:

      Ya ERES ESO. Pero si sufres (por poco que sea), saber eso intelectualmente te sirve de poco. En cambio, en ese caso (si no estás iluminado), lo que te sirve es el "elegir" y la "atención" y la "sadhana", aunque los 3 son metáforas ilusorias, pero útiles para deshacer lo ilusorio.

      Se han dado algunos ejemplos para este tema: alguien que tenga millones de euros de herencia en un banco pero que no lo sepa, es rico, pero no lo vive porque no es consciente de ello. O el ejemplo del "diamante en tu bolsillo": alguien tiene un diamante en el bolsillo, pero nunca ha mirado en su bolsillo y no sabe cuán rico es. O un ejemplo clásico del advaita que solía citar Ramana Maharshi: quien va buscando un collar que lleva puesto, pero no se da cuenta de que lo lleva puesto y sigue buscando, sufriendo por su carencia.

      Lo mismo sucede con la Verdad: ya Eres lo que Eres, pero si no eres consciente de eso, sufrirás. Saberlo intelectualmente no es suficiente. Hay que vivirlo. Si se sufre, por poco que sea, entonces aún no se es consciente de lo que Uno mismo Es. Se dice entonces que no se está iluminado, pero tanto la no-iluminación como la iluminación son metáforas: útiles, pero solamente son útiles y tienen sentido mientras uno sigue fantaseando con lo ilusorio.

      Por eso a veces digo que la iluminación es como pasar por una puerta (la "puerta de la iluminación") y al llegar al otro lado, si se mira atrás se ve que no hay puerta, nunca la hubo. La Verdad, el Ser, siempre fue y es lo que Es.

      El tiempo es también una metáfora ilusoria, pero igualmente útil para quienes "no están iluminados" (o sea, para quienes creen sufrir, por poco que sea, o por pocas veces que sea).

      Y los iluminados tampoco discuten esto, pues saben que los recursos ilusorios para el deshacimiento de lo ilusorio (los "clavos" que ayudan a extraer otros "clavos") son útiles en determinada "etapa" (mientas parezca durar la "no-iluminación").

      Así pues, ya eres eso, y el buscador es lo buscado, y no hay distancia (ni siquiera distancia temporal), pero mientras sufras, el antídoto puede ser tomar conciencia del uso retorcido que le das a la atención (y "enderezarla"), o en otras palabras, tomar conciencia de tu autoengaño, de tu fantasía ilusoria, aunque en realidad tanto el autoengaño como lo ilusorio son imposibles y jamás suceden realmente. Pero aquel que sufre, ha de darse cuenta de esto. Un clavo saca otro clavo. En cambio, decir "Yo Soy ESO ahora" a pesar de que algunas veces uno sufre, son palabras vacías, mera intelectualidad (el peligro de esto es por lo que algunos gurus recomiendan llevar cuidado con leer demasiado sobre enseñanzas espirituales, sin asimilarlas debidamente con el corazón).

      Afortunadamente, Algo en nosotros sabe todo esto y nos guía infaliblemente al despertar. Y que el despertar sea ilusorio no cambia esto para nada, si se entiende el sentido. Saludos.

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    3. Gracias maestro !

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    4. ¡Gracias a ti, maestro! Y más allá de esta metáfora de los maestros, gracias al Maestro Único que vive en todos los seres. Todos los maestros aparentes (los cuales somos todos, pues nadie deja de enseñar en un modo u otro) somos voces del Único Maestro que se expresa a través de todo :-)

      PD: Ya de paso... por supuesto que este Único Maestro es también una Metáfora (aunque así funcionan las cosas mientras aparenta suceder lo ilusorio), y más allá de esta Metáfora se encuentra el Ser, que está más allá de toda enseñanza, más allá del "Único Maestro" y más allá de la iluminación, pues el Ser (algunos prefieren llamarlo no-ser, referido a lo mismo, pues no se trata de ningún ser conocido o limitado ni definible de ninguna forma) no necesita nada (ni aprender, ni enseñar, ni despertar ni iluminación), pues simplemente ES. Y ESO es indefinible, pero es glorioso, supremo, mejor que lo mejor, nada conocido o descriptible puede siquiera acercarse a ESO, es infinita plenitud, decir "felicidad" o "paz" o "alegría infinita" está bien pero son palabras que ni se le acercan, pues lo Bueno es mucho más bueno de lo que las palabras "infinitamente bueno" pueden llegar a evocar.

      Lo indefinible, sin embargo, es vivible, por Uno Mismo. Y en tal PLENITUD está nuestra gloria, nuestro placer y nuestro eterno bienestar. Es lo que ya somos, pero de lo que nos nos damos plenamente cuenta mientras seguimos aferrados a la más pequeña porción de ego. Es el ego el que crea la sensación ilusoria de que Eso (lo que somos) está distorsionado, oculto o velado (el sufrimiento, los límites de cualquier tipo). Pero una vez soltado el ego, lo que somos se revela plenamente, y resulta obvio que ya estaba presente y que nunca había desaparecido. Lo inmutable no puede realmente desaparecer ni ser ocultado ni distorsionado :-)

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  2. Me he sentido feliz leyendo éste post tan explicativo e indicativo :-)
    Gracias amigo

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  3. Cada uno tenemos un nivel de consciencia distinto, dice Emilio Carrillo.

    Según ese nivel de consciencia, somos los creadores de nuestro mundo.

    Me puedes explicar un poco lo de "somos creadores de nuestro mudo" o como dice Eckhart Tolle, "el mundo es un reflejo de tu estado de consciencia".

    Gracias y feliz año!!

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  4. Me parecen expresiones que pueden utilizarse como sinónimas. Somos los creadores del mundo en el sentido de que percibimos las cosas a través del filtro de nuestra conciencia y de nuestros aprendizajes, recuerdos, pasadas experiencias, etc. Y eso es casi lo mismo que decir que el mundo es un reflejo de tu conciencia.

    Por ejemplo, si en una habitación oscura confundes una cuerda con una serpiente, de esa serpiente percibida (el mundo percibido) puede decirse que la has creado tú (mediante tu conciencia: en este caso tus miedos, prejuicios, suposiciones, etc). O también podría decirse que esa serpiente es el reflejo de tu conciencia (el reflejo de tu miedo, de tus prejuicios, etc, por ejemplo el reflejo de la creencia de que eres un ser separado y el mundo es un lugar peligroso, y hay serpientes peligrosas, etc).

    Si te predispones a ti mismo a ver serpientes, eso verás más fácilmente. Pero también puedes ver la cuerda, la cual será otro reflejo de tu conciencia.

    Al final, acabamos dándonos cuenta de que no hay ni serpiente ni cuerda, pero esta revelación sucede por sí misma: la personalidad —ilusoria— no puede forzarla.

    Otro ejemplo, más del mundo, en lugar de la serpiente y la cuerda: si percibes a tu vecino como odioso, o a tu vecina como fea, eso es el mundo que tú creas, o el reflejo de tu propia conciencia. Igualmente puedes percibirlos amables y bellos, y seguirá siendo un reflejo de tu propia conciencia.

    La verdad está más allá de todos los reflejos, pero pensar mal del mundo, supone un obstáculo para el reconocimiento de la verdad, mientras que pensar bien del mundo (en cierto sentido) puede ayudarnos a estar en paz y por lo tanto ser una ayuda para que dejemos de entorpecer la evidencia de la verdad (pensar "bien" del mundo significa no juzgar, no limitar). Somos libres de tomar una actitud u otra. Naturalmente, la actitud que tomamos refleja nuestro actual estado de conciencia.

    Así que... sí: creamos el mundo (en el fondo vemos lo que "queremos" ver), y al mismo tiempo el mundo es un reflejo de nuestra conciencia. Ambas expresiones pueden ser usadas para referirnos a lo mismo. Así las usaría yo. Obviamente no sé cómo las usan los demás (y menos en el caso de Emilio Carrillo, con quien no estoy familiarizado), así que solamente hablo de mi preferencia a la hora de usar esas dos expresiones. (Si quieres la opinión de ellos, es a ellos a quienes tendrás que preguntarles jejeje).

    Saludos y feliz año :-)

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