lunes, 19 de marzo de 2018

La práctica de la presencia de Dios (Hermano Lorenzo)

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Recientemente he encontrado un pequeño librito escrito en el siglo XVII, un humilde texto de contexto cristiano sobre el hermano Lorenzo, un monje (antes de eso fue soldado durante un par de décadas) que vivió entre 1610 (o 1614 según otras fuentes) y 1691. Este hermano buscaba poner constantemente su atención en Dios, considerándolo como el Todo, incluida la búsqueda en sí mismo, procurando tenerle en su pensamiento a todas horas del día, en cada instante, volviendo a ello de nuevo cada vez que se olvidaba, al acordarse de nuevo.

Esto supuso un proceso que desembocó en "una gracia", tras lo cual se sintió en una gran paz interior. Por ejemplo, en este libro se le cita diciendo las siguientes palabras (se cita esto de una de sus cartas, en respuesta a una petición por aclaraciones sobre su estado y cómo alcanzarlo) en referencia a su proceso, refiriéndose a que de repente pasó de las tribulaciones y dudas a la paz (cuando ya se hacía a la idea de que esas dudas y tribulaciones podrían continuar indefinidamente, de repente cambió completamente y experimentó un centro interno de reposo y de paz interior):

(...) me encontré de pronto totalmente cambiado; y mi alma, que hasta ese momento estaba atribulada, sintió una profunda paz interior, como si hubiera llegado a su centro y lugar de reposo. 

Desde entonces, camino ante Dios con sencillez, en fe, con humildad y amor, y me dedico diligentemente a no hacer ni pensar nada que pueda desagradarle. Espero que cuando haya hecho lo que puedo, Él hará conmigo lo que le complazca.

En cuanto a lo que me pasa en el presente, no puedo casi expresarlo. No experimento ningún dolor o dificultad respecto de mi estado, porque no tengo otra voluntad que la de Dios, la cual me esfuerzo por cumplir en todo, y a la cual estoy tan rendido que no levantaría una paja del suelo en contra de sus órdenes, o por cualquier otro motivo que no sea puramente por amor a Él. 

He abandonado toda forma de devoción y de oración excepto aquellas a las que me obliga mi estado. Y me afano solo en perseverar en su santa presencia, que mantengo prestando una sencilla atención a Dios y un agradable aprecio por Dios; que podría llamar una real presencia de Dios o, por decirlo mejor, una conversación habitual, silenciosa y secreta del alma con Dios, que frecuentemente me produce gozos y raptos interiores y a veces incluso exteriores, de manera tal que me veo obligado a poner medios para moderarlos y evitar que se evidencien a los demás. 

En resumen, estoy seguro, por encima de toda duda, que mi alma ha estado con Dios durante estos treinta años.

Este librito se titula "La práctica de la presencia de Dios: Conversaciones y cartas del hermano Lorenzo".

Descarga: Podéis encontrarlo para descargar de varios sitios de internet. Me lo descargué de aquí: https://www.aciprensa.com/presenciadedios.pdf (este documento PDF consta solamente de 19 páginas, pues es un librito así de breve).

Lo he subido también aquí: https://nytz.files.wordpress.com/2018/03/la-practica-de-la-presencia-de-dios-hermano-lorenzo.pdf

Más información sobre fray Lorenzo: https://padreeduardosanzdemiguel.blogspot.com/2014/09/hermano-lorenzo-de-la-resurreccion-1614.html

Otro libro con máximas de Fray Lorenzo se titula: "La experiencia de la presencia de Dios" (Máximas y consejos de Fray Lorenzo de la Resurrección).
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