viernes, 8 de junio de 2012

«Talismán», Rata Blanca (Curiosidad místico-musical)

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Copio aquí abajo la letra de una canción de Rata Blanca (grupo musical de Argentina, de hard-rock o heavy-metal se les ha etiquetado). Esta canción, «Talismán», tiene la gracia de que es como un  poema donde cada estrofa parece un mensaje místico codificado, con alusiones al amor, al agradecimiento, a la posibilidad de que la vida conocida sea un sueño, etc. Podría valer como otro ejemplo más de cómo a veces la inspiración se cuela en el arte, ya sea en el cine, la música, la literatura, la poesía, etc, como también, más allá del arte, se cuela en las acciones y conversaciones cotidianas, en los videojuegos, en los diferentes guiños que la vida diaria nos ofrece.

Leamos la letra de esta canción (el compositor, Walter Giardino, es uno de los componentes de Rata Blanca, que son quienes interpretan la canción):

Letra de la canción:
«Talismán»
Intérprete: Rata Blanca

Fui como un ángel caído
preso de mi libertad
hasta que te conocí por esas calles.

Fue porque quiso el destino
que te pudiera encontrar
y hoy no sé cómo seguir cuando no estás.

Te agradezco que sanes mi alma
sobrevivo encontrando en tus ojos
el resplandor de un verde talismán.

Si al final esta vida es un sueño
solo sé que a tu lado me quiero despertar
amanecer una vez más…

Sabes cuando era muy joven
nunca pensé que el amor
me daría sin preguntar tantas respuestas.

Y hoy que me fío de pocos
y hoy que reina la traición
sé que alguien puede curar mi corazón.

Te agradezco que sanes mi alma
sobrevivo encontrando en tus ojos
el resplandor de un verde talismán.

Si al final esta vida es un sueño
solo sé que a tu lado me quiero despertar
amanecer una vez más…

La he copiado de esta web de rock: http://www.rock.com.ar/letras/14/14627.shtml

Y en youtube también se encuentra, por ejemplo aquí: http://youtu.be/9OOHN6JdkFw

Por supuesto que, como es típico en muchos temas musicales (e incluso en algunas enseñanzas espirituales), se puede interpretar como que el mensaje está dirigido al Yo Superior, al Espíritu Santo, a Dios, al Sad-Guru, al Amor, a un amor humano, etc; cada uno la podrá interpretar a su gusto según entienda jejeje

¡Saludos!
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jueves, 7 de junio de 2012

BIDI - 1 — 3 de junio de 2012 — Autres Dimensions

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Nota: Quien crea no captar del todo el mensaje no-dualista que comparte BIDI, puede probar practicando Un Curso de Milagros (UCDM), donde se explica lo mismo con mucho más detalle, en especial el proceso del perdón no-dual, que es lo mismo a lo que BIDI llama refutación.

 Original en francés
www.autresdimensions.com
Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
http://mensajes-del-espiritu.blogspot.com
http://mensajes-del-espiritu-2010.blogspot.com
Traducción: Hedyn Núñez

Audio
http://www.yakitome.com/data/6785485299/yak_Tn0hRzs8nPHlInuh571ZOjJ2hgBjJmcsZVKko4vAlV05mTV7gkpHyXF1biaYu27kRQwitjR1Bb3ZY0VCHShj_0Vh59kI.mp3

Pregunta: ¿Cómo abandonar la expectativa y la búsqueda del Absoluto?

Ya se dijo que el Absoluto no puede buscarse ya que: ¿cómo buscar lo que ya ERES? Toda búsqueda, todo supuesto camino, transitado o buscado, toda investigación en un pasado, de lo que sea que ese que yo soy, aquí y ahora, no puede, sino alejarte del Absoluto. El Absoluto no puede conocerse. Hace parte de lo desconocido. Por lo tanto debes refutar todo lo que es conocido. Pasa tu tiempo, no en buscar el Absoluto (no lo puedes), sino en refutar todo lo que te es conocido. En un momento dado (y este momento dado es muy cercano porque lo que propongo es muy simple), el cerebro, la personalidad, el ego, e incluso la individualidad, no puede mantenerse, más allá de un determinado tiempo, con relación a la refutación.

El sentido del yo, aparece antes de los tres años. Es entonces cuando aparece la distancia entre el sujeto y el objeto. Es el momento en que la Conciencia toma conciencia de sí misma y se distancia con relación a todo lo que puede, sentirse, experimentarse, ser visto, percibido, establecido, poniendo como un límite y una barrera entre tú y el mundo. Es esta distancia, esta barrera que crean a la persona, y crea al individuo. Te basta simplemente con aceptar que no hay nada a perseguir, nada a buscar, ni esperar, sino simplemente, posar una mirada lúcida sobre todo lo que es efímero. Tu Eras, antes de estar en ese cuerpo. Ya Eras, antes de que el mundo exista. Y Serás, una vez que el mundo haya desaparecido. ¿Pero qué serás tú? Eso no es una proyección en el futuro, aún menos en el pasado, sino el establecimiento de la Conciencia más allá de la Conciencia. La Conciencia es experiencia: ella se alimenta con la experimentación. Hasta cierto punto, crees ser él o la que experimenta. Tú te identificas a la escena, te identificas al teatro, piensas que hay un camino y lo recorres porque tú lo creas. No les enseñaré nada diciéndoles que el pensamiento es creativo. ¿Pero de dónde viene el pensamiento? ¿Es que él es previo a la existencia de esta bolsa de comida? ¿Es que tú tienes el recuerdo? ¿Qué pasa cuándo meditas? ¿Qué pasa durante las experiencias místicas? Incluso la más increíble, la más extraordinaria. Y bien, es simple: hay siempre algo que observa. Y este algo que observa no es afectado por la experiencia, ni por la Conciencia misma. El que observa no es una persona, no eres tú, en el sentido de una individualidad, sino que es mucho más vasto, mucho más ilimitado que lo que podrías imaginar, concebir o pensar. A partir del momento en que observes tus propios pensamientos, la forma en que nacen (es el principio mismo de la meditación) vas a poder, inicialmente, salir de la linealidad. No para escapar a cualquier cosa o a quienquiera, porque te recuerdo que el Absoluto engloba también la Ilusión. Todo lo que es efímero es ilusorio. Lo que es permanente es infinito e indefinido. Observe lo limitado. El Absoluto observa lo efímero. Lo efímero está contenido en el Absoluto. Nada puede estar fuera del Absoluto.

El problema, es que la Conciencia se coloca siempre en un relativo, en algo limitado, fragmentado, donde hay sentido de posesión, donde hay sentido de una atribución, de un papel, de una función, o pertenencia de alguna cosa. Que eso se relacione al cuerpo, o a la familia, a un objeto incluso o, para los que realicen el Sí, el sentimiento de ser la Tierra entera y las Conciencias que son contenidas allí. Eso no es el Absoluto, sino está contenido en el Absoluto. Ahora bien, tu Eres Absoluto. Nada limitado puede ser lo que tú Eres. Hay pues primero, una forma de lógica, a establecer el “yo soy” porque no se puede construir y construirse que en oposición o en confrontación al no Sí. Es lo mismo para el yo que se construye y se elabora a partir de los tres años, a partir de un no yo: es la distancia sujeto-objeto. El Absoluto te dice: “tú no eres ni el sujeto ni el objeto”. No eres la relación entre el sujeto y el objeto. Y es así, desde la Eternidad, porque la perfección no es jamás efímera. Tú eres perfecto. Sólo la visión de la construcción del yo y, para los que están en camino espiritual, la construcción del Sí, no son más que alejamientos de la Verdad. Todas las verdades que descubres, todas las verdades que estableces como válidas, en tu vida, un día u otro, son barridas. Estás en un cuerpo. Este cuerpo va a desaparecer, es ineludible. Esta Tierra desaparecerá, el Sol desaparecerá, el Universo desaparecerá. Vuestros científicos lo dicen. ¿Qué ocurrirá contigo, en ese momento? Por supuesto, mientras estés en el yo, y juegues el juego, eso no tiene ninguna importancia porque la escala, dicha de tiempo, escapa completamente a tu comprensión como a todo concepto. El sentido mismo de la identidad de una persona, de un individuo, del Sí, no es más que un concepto. El ser humano encarnado tiene por costumbre de definir. Define a partir de una forma limitada (objeto o sujeto) pero todo eso es efímero. Lo más difícil (y que es a la vez lo más simple), es aceptar, de una buena vez por todas, que no hay nada que buscar, y que el camino sólo existe si consideras que hay un camino, que si consideras que hay una montaña a escalar o descender, es la misma cosa. ¿Pero quién es que escala la montaña o quién es que la desciende? El concepto de esfuerzo es conocido en este mundo. Todo es un esfuerzo. Es necesario ganar su vida. Lo que te propongo, no es de no ganarla, sino de comprender, a fin de integrar, de sobrepasar, de trascender, y de romper las amarras a lo finito. No ya de desviarse (eso aún sería, un error), sino más bien de colocarte en otra parte que en lo que es conocido. Para eso, no hay otra solución que aceptar el principio de lo que debe refutarse. Salir del encerramiento, es sobrepasar todos los límites, no en una especie de desorden, sino más bien, superar el orden y el desorden. Es establecerse más allá del orden y del desorden, como más allá del bien y del mal. Más allá de la dualidad. Más allá de la Unidad. Es ya no desempeñar ningún papel, sino aceptar vivir lo que te propone este mundo. No se trata de desviarse de este cuerpo puesto que estás dentro. Pero no eres este cuerpo. No es una negación del cuerpo, ni una negación de la vida, sino más bien, la transcendencia, la transfiguración y la resurrección de la verdadera Vida: aquélla que no se termina y que por otra parte, nunca no ha comenzado. Lo que incomoda, es el testigo. Lo que obstruye, es el Sí. Lo que obstruye es creer que hay un camino, creer que hay una verdad a encontrar.

El mundo es una proyección. ¿Una proyección de qué? Del pensamiento y de la Conciencia. Tú no eres ni el pensamiento, ni la Conciencia, ni el agente que proyectó la Conciencia o el pensamiento. Estás más allá de todo eso. Como yo lo decía: no es una búsqueda, eso no es un tiempo porque a partir del momento en que consideres que hay tiempo a consagrar, tú permaneces en lo que tiene fin. Y el Absoluto no puede estar allí, para ti. Te has desviado, hasta cierto punto del Absoluto. El Absoluto está más allá de la Alegría porque la Alegría es la contemplación del Sí, poniendo fin a una determinada forma de sufrimiento, efectivamente, pero que no responde nunca a la pregunta de quién Eres, porque el Sí, no es más que una proyección en una diferente densidad de la que conocen en el yo, pero que permanece inscrita en el yo. ¿Dónde quieres ser inscrito? La única angustia del humano, es la desaparición. Ustedes no pueden desaparecer. Ese bolso de comida desaparece. Este mundo desaparece. El universo desaparecerá. Los conceptos y los pensamientos desaparecerán. Pero lo que sostuvo eso no desaparecerá jamás porque él, nunca ha aparecido, precisamente. Por lo tanto, observa, sin buscar. Cambia simplemente la mirada. ¿Quién es que nunca ha aparecido? ¿Qué es lo nunca ha desaparecido? ¿Quién es que sostiene todas las experiencias, sin participar en la experiencia? Ese no es ni el testigo, ni el observador. Es algo que está aguas arriba, si puedo expresarme así. Es lo que tú Eres, no en el yo soy, sino en la negación misma del yo soy. Recuerda que mis palabras no están destinadas a ser entendidas por todo el mundo, porque se enfadan. Se enfadan con lo finito y enfadarse con lo que tiene fin, es a veces perjudicial. Mientras consideres que no has terminado de llevar tus experiencias (que no pertenecen más que a tu cuerpo), por supuesto, el Sí se gargariza del despertar de la Kundalini, de sus viajes, de sus sueños, su Paz, su Alegría. ¿Pero incluso eso fluctúa ya que quién puede decir, incluso en el Sí, que él pasa la Eternidad en el Sí? Reflexiona: ¿qué ocurre con el Sí, una vez que ese cuerpo ya no está allí? ¿Qué ocurre con la Conciencia, una vez que este cuerpo ya no está allí? ¿Dónde estabas tú antes de ser en este cuerpo? ¿Estabas en otro cuerpo? ¿Y aunque ese fuera el caso, si hay al parecer una solución de continuidad entre otro cuerpo y este cuerpo, dónde estabas tú entre los dos? ¿Tienes tú la clara visión, el claro sentimiento? ¿Sabes tú lo que está más allá o, como se lo dijeron muchos enseñantes, el tiempo no existe. Es bien bonito. Si el tiempo no existiera, este cuerpo no existiría. Simplemente. Esta Conciencia no existiría. Esta presencia no existiría. Sólo permanecería Absoluto, este Último. Pero este Último, una vez más, no es una búsqueda. Es una Verdad que no depende de ninguna experiencia, de ningún cuerpo, de ningún concepto, de ninguna Conciencia.

La Conciencia está vinculada a la experiencia y a la proyección, cualquiera que sea la Conciencia. El único momento en que no tienen conciencia es cuando duermen, y con todo, ustedes se despiertan por la mañana teniendo, como ya dije, el sentimiento de ser los mismos. ¿Porque hay qué? La memoria de la víspera, la memoria de una historia limitada a esta vida, o (para los investigadores espirituales) todas vuestras vidas. ¿Pero qué importa? Lo que eran ayer, no es lo que son hoy. Y lo que son, realmente, no tiene nada que ver con el tiempo. El tiempo es una creación artificial, cualquiera que sea el tiempo. Por otra parte, el tiempo, es el espacio desprovisto de tiempo, pero no son tampoco ningún espacio. No dependen del espacio-tiempo. Lo que depende de espacio-tiempo es una persona. Ustedes no son una persona. Es un juego. Mientras sigan siendo una persona, alternarán placer y desagrado, sufrimiento y alegría. En cuanto hay emoción, allí hay tiempo, hay reacción. Mientras hay concepto, y hay pensamiento, hay tiempo. El tiempo es la Ilusión que les hace creer en un camino y que los pierde sobre éste, que les da satisfacciones, que alimenta la Ilusión y la esperanza o la desesperación, pero ustedes no son ni esperanza ni desesperación. Son lo que se llamó la Morada de Paz Suprema, esa Beatitud Absoluta que existe en cuanto no son más una persona ni un individuo. Ahora bien, la paradoja, es que la persona, como tú lo expresas, o el individuo, si estás en el Sí, pasa su tiempo reivindicando una búsqueda de lo que ya está allí. Cuando hayas agarrado que no hay nada que buscar, que no hay nada que investigar, que no hay ningún camino, el camino y la búsqueda se detendrán por sí mismos. Saldrás de la esperanza y la desesperación. Ya no serás afectado por la vida de este cuerpo, por la vida de estos pensamientos, de estos conceptos. Y con todo eso no desaparecerá, porque eso tiene un término, pero el ego va a hacerte creer que si optas este punto de vista, pones término a tu vida, lo que es falso. El ego es muy astuto para evitarte pensar así, porque sabe que si adoptas esta clase de pensamientos, esta refutación, el va a desaparecer. El bolso de comida que eres, ocupará siempre un espacio y un tiempo dado, pero no serás ya esta persona ni esta identidad. En ese momento (que no depende de un tiempo, sino desde un punto de vista), sal de este concepto lineal de tiempo. No hay espera, ya está allí. Aceptar eso, es extraerse del juego de la persona o el individuo. Lo repito, aún, para ti: la espera y el camino corresponden al tiempo. El ego va a encontrar todos los pretextos para decirte que la vida es eterna, ¿pero sabes tú lo que es la Vida? ¿Dónde está la Vida? ¿Está en lo efímero, en lo que es perecedero, o en lo que sostiene absolutamente todo?

Si insisto tanto en el punto de vista, es que éste les hace salir del tiempo. Y la única manera de salir del tiempo, es volver a entrar en el espacio, no para ocupar el espacio o los espacios, no solamente, para establecer comuniones, Fusiones o incluso Disoluciones, sino más bien, para extraerse ustedes mismos de vuestra propia Conciencia, lo que nombré no-conciencia. La Conciencia tiene tanto miedo de no existir más que se construye quimeras en el yo, como en el Sí. La no completud del yo o del Sí, los complace en buscar ésta mientras que ella ha estado siempre allí. Simplemente esta completud ustedes la instalan en el tiempo de una vida o de varias vidas o en conceptos y pensamientos que se extienden también en el tiempo. Y mantienen así, de manera indefinida, la experiencia. La experiencia no es el Absoluto. Precisamente, es el cese de la experiencia, de toda Ilusión. La morada de Paz suprema es el testigo del Absoluto, en la forma. La forma ya no es afectada, ni por los conceptos, ni por los pensamientos, ni por las experiencias. Va allí donde debe ir. La vida se desarrolla como debe desarrollarse, en la más grande de las facilidades, incluso con una enfermedad muy grave, sin comer, sin dinero o incluso en la riqueza y la felicidad. Eso no cambia nada. ¿Qué es lo que cambió? El punto de vista. Cambiar de punto de vista: no hay otra alternativa. Es necesario entender también que la culpabilidad no sirve de nada. Si consideras que las experiencias son buenas para ti, entonces tienes la eternidad de tu tiempo para realizarlas. No consideres nunca el Último como un objetivo ya que no es un objetivo. Es una Realidad Absoluta que está ya allí. Eso es, hasta cierto punto, el nudo del problema. La Conciencia está ligada a lo lineal y al tiempo. Ustedes no están amarrados a la Conciencia y aún menos al tiempo. Prosigamos.

Pregunta: ¿Cómo vivir la paz y la alegría?

Te responderé: ¿por qué vivir la paz y la alegría? Ya, en la pregunta, significas que la paz y la alegría no están allí. La Morada de Paz Suprema no tiene nada a hacer de la paz y alegrías efímeras. Incluso la alegría del Sí, tampoco. Sólo tiene por el recuerdo de la experiencia o por la repetición del Sí instalado en el Samadhi, como experiencia. Debes en primer lugar definir lo que quieres porque, cuando dices: ¿cómo vivir la paz y la alegría o estar en paz y en alegría? ¿Quién pide eso, si no es la personalidad que quiere apaciguarse, pero sobre todo, mantenerse, seguir existiendo? ¿Qué es lo que hace que la personalidad tenga necesidad de mantenerse y de existir? Es, por supuesto, el miedo. Pero mientras el miedo esté allí, cualquiera que sea, ninguna paz, ninguna alegría, puede conducirte a la Morada de Paz Suprema. El miedo se inscribe en la memoria, en la historia y en las experiencias, porque el bolso de comida sólo existe por el miedo. Sin miedo, no habría siquiera aparecido. No tendría necesidad de desaparecer. Buscar la paz y la alegría, es buscar un medicamento espiritual, no químico, pero un medicamento. Es saber que algo no va. Es querer aportar una solución. No hay solución. No hay problema, tampoco. Todo depende de la mirada. La paz, la alegría, es algo que quieren conquistar porque consideran que es exterior a eso que Son, porque todo eso es resultante del principio de falta, del principio de miedo. Precisamente, el miedo y la falta son la característica de lo efímero, de todo lo que es dual. El equilibrio de la dualidad no podrá jamás alcanzar la Morada de Paz Suprema, porque ese equilibrio es inestable. El oscila, ya sea en el yo o en el Sí.

Sólo el Absoluto, que tu Eres, de toda eternidad, te permitirá sobrepasar este “cómo” o este “porqué”. También allí, el punto de vista es primordial, porque mientras reflexionas, mientras hagas esfuerzos, creyendo progresar, permaneces, moras en la personalidad y en ningún caso, en la Morada de Paz Suprema. Es necesario cambiar de Morada. Este cuerpo está allí y si lo suprimes, el volverá. No hay pues nada de lo que huir, no hay nada que rechazar, o que adoptar. Solo tienes que cambiar tu mirada. Porque cualquier mirada adoptada por la personalidad o el Sí no es más que el resultado de una proyección, de un concepto, de un pensamiento, de una idea o de otra cosa. Si quieres vivir la Libertad, más bien que la paz o la alegría, entonces libérate porque ya lo Eres. La Conciencia, te lo recuerdo, es una proyección, al exterior. Tú construyes el Sí, como el yo, a través de la negación de lo que eres tú, de lo que no es el Sí. Defines, para eso, una serie de criterios o ideales. Y buscas. Por supuesto, es más fácil estar en el Sí que en el yo, porque en el Sí, la paz y la alegría son más frecuentes, incluso cada vez más frecuentes, en intensidad, en tiempo, en espacio y en Conciencia. Pero eso no será nunca la Morada de Paz Suprema porque eres tributario de lo que tú mismo has creado como concepto, como idea, como pensamiento, como objetivo. A partir del momento en que aceptas que no hay ni cómo, ni porqué, y en consecuencia ningún objetivo, la verdadera Paz puede comenzar a aparecer a tu mirada porque la verdadera Paz no depende de ninguna circunstancia exterior, ni incluso Interior. Esta paz, llamada Morada de Paz Suprema, es lo que es el Absoluto, no dependiendo de ninguna condición, ninguna idea, ningún concepto y sobre todo de ninguna proyección. Aceptar eso, es vivirlo. Pero no pongas detrás, el concepto de objetivo. No metas, detrás, una espera. En resumen, no metas ningún tiempo porque el ego, como el Sí, van a intentar atraparte en el tiempo, un tiempo más o menos largo, más o menos amplio, pero siempre un tiempo.

Remplaza el tiempo por el espacio. Es decir: no busques localizarte en otra parte, no más de lo que pretendes localizarte, en este cuerpo, en esas ideas, en esos conceptos o en esos pensamientos. En ese momento, la necesidad de experiencia se callará. El propio observador será él mismo, visto. Y tú eres exactamente lo que se mantiene detrás del observador: Quien nunca ha experimentado algo. Es el sueño, es la Disolución. Son los momentos, que todos conocieron, en la mañana al despertar: ¿quién soy yo y dónde estoy? Cuando se despiertan de esa manera, más que pensar en vuestras angustias, vuestro marido, vuestra mujer, ¿qué es lo que pasa? Están precisamente, un milésimo de segundo, un segundo, en la Morada de Paz Suprema. Recuerden que es siempre la Conciencia la que busca la prueba, la que busca la experiencia, la que busca el tiempo. A partir del momento en que entiendes eso, no te haces más la pregunta de la paz y la alegría. Pero para eso, debes extraerte de todas las definiciones: “soy un hombre”, “soy una mujer”, “tengo tal edad”, “tengo tal trabajo”, “ocupo tal función”. No sois nada de todo eso. No dije que eso no exista. Al contrario: eso existe. ¿Pero eres tú ese que existe o Eres tu otra cosa? Si quieres la paz y la alegría, no seas nada de todo eso. Extráete, tú mismo. Para eso, la persona debe desaparecer, no desaparecer por un final de vida que sólo sería, un espectáculo irrisorio, sino extraerse de toda Conciencia, de toda experiencia, de todo folklore, de todo espectáculo. Si quieres la paz y la alegría, no seas nada de eso. Extráete tu mismo. Si llegaras a hacer eso, más allá de algunos milésimos de segundo o segundos, no tendrías ya ningún problema de paz o alegría de cuerpo o de Conciencia. La Vida se desarrollaría sin intervención del ego o del Sí. Esperarías pacientemente, haciendo lo que debe hacerse, lo que la Vida te da a hacer, sobre este mundo, pero ya no serías afectado por lo que sea. Allí está la Libertad.

Por supuesto, hay entre ustedes, quienes han hecho experiencias fuera de este cuerpo, de este tiempo, y de esta Dimensión, pero eso siguen siendo sólo experiencias. El Absoluto está más allá de toda experiencia. Pero si tienes sed de experiencias, entonces, las vivirás. Si tienes sed de encarnación, entonces, la vivirás hasta no tener más sed. El ser humano encarnado tiene siempre sed, porque él se construye sobre el miedo y la carencia. Si, un día, no tienes ya sed, eso quiere decir que no hay más miedo y más falta, que no hay más búsqueda de paz y alegría porque habrás pasado a ser lo que Eres, desde la eternidad: la Morada de Paz suprema. Pero mientras estés atado a ti, a eso que crees ser (este cuerpo, esta persona, estas ideas, estos conceptos, esta búsqueda, este espectáculo) participas del espectáculo, de una manera como de otra, como el actor o quién observa, pero no has salido de la Ilusión. Y el colmo, es que el ego, como el Sí, se persuaden de que van a poder seguir siendo lo transitorio, porque finalmente, el ego y el Sí querrían que lo efímero dure. Pero lo transitorio no será nunca Absoluto. Es una Ilusión. En este sentido, buscar el Absoluto no quiere decir nada. Buscar la paz y la alegría es una proyección de la Conciencia y no quiere decir nada, para el Absoluto.

El Absoluto, es justo el momento en que todo punto se convierte en el centro y no hay centro que buscar porque todo es centro. Y no hay nada que proyectar, cuando todo es centro, porque cada centro produce las características de cualquier otro centro (supuesto, proyectado o imaginado). No eres ya el punto de vista de la persona, tanto en sus alegrías como en sus sufrimientos. El que es Absoluto puede manifestar cualquier cosa en esa bolsa (incluso manifestando algo, muy doloroso) y con todo, no es eso. Y si lo sabe, entonces, cualquiera que sea el sufrimiento, no puede ser afectado o alterado. Allí, está la verdadera Paz. Allí, está la verdadera Alegría. Mucho más allá de la contemplación de la Luz, porque mientras contemplan u observan, ponen una distancia. Cuando digo: “cambien de mirada” o más bien “cambien de punto de vista”, eso los lleva a extraerse de toda mirada y en consecuencia a no observar más. Porque la única manera de verlo todo, es estar en el centro. Ahora bien, el centro no se mueve jamás. Está por todas partes. La inmovilidad, como el sueño, participan en el establecimiento de lo que nombré no-conciencia. Mientras que la búsqueda de un ideal, de un marido, de una mujer, de un trabajo, de un más allá, los aleja. Es la paradoja. Creen avanzar pero retroceden mientras no hayan comprendido que nunca se han movido. Pasan del uno al otro y vuestros humores fluctúan en el mismo sentido, así como vuestros pensamientos. Es como cuando ustedes dicen: buscar el Amor. Pero ustedes Son el Amor. No pueden buscar el Absoluto, porque ustedes lo Son. No pueden buscar el Amor, porque ustedes lo Son. No pueden buscar la Luz, porque ustedes lo Son.

Esta noción de búsqueda, en un momento dado, en vuestra investigación temporal, debe cesar. Se puede decir que este mundo sólo existe porque multitudes de Conciencias se proyectan ahí. Cuando duermen, como lo dije, el mundo desaparece. Ustedes no se plantean la cuestión de si va a reaparecer mañana. ¿Por otra parte, tienen la certeza? No existe, como ya lo saben, ninguna certeza sobre este mundo, si no es la muerte de esa bolsa. No se planteen la cuestión del devenir de esa bolsa, ni de sus leyes, la verdad, por qué y quiénes son, sabiendo que no encontrarán ninguna respuesta en lo que se les da a percibir, sentir y experimentar porque están más allá de todo eso. Mientras vuestra Conciencia se vuelva hacia la proyección de un ideal (incluso el más elevado, incluso de más Amor), eso sigue, y seguirá siendo, una proyección que aleja a ustedes de la Morada de Paz Suprema. Acepten este postulado. Háganlo Verdad porque no hay otro. Recuerden: lo efímero se construye sobre los miedos y las carencias. Si pretenden colmar los miedos y las faltas, mantienen lo efímero, en esta vida o en otras vidas. ¿Son ustedes de verdad eso? Ahora, si son de verdad eso, entonces continúen. Ustedes deciden: ¿lo efímero o el Absoluto? ¿La Morada de Paz Suprema o la alegría del Sí? ¿Contemplarse el ombligo o el corazón, o detener la contemplación, con el fin de ser lo que Son más allá de todo tiempo? Les corresponde definirse. A ustedes de decidir. Ningún elemento exterior puede decidir en vuestro lugar: ninguna paz proyectada, ni alegría proyectada, ni amor proyectado, ningún efímero. El colmo de lo efímero es hacerles creer que pueden encontrar el Infinito en lo efímero. Eso es falso. La mejor manera de encontrar la Paz y la Alegría eterna, es olvidarse de uno mismo. Es lo que pasa cuando duermen, normalmente.

Pregunta: ¿Cómo puedo refutar el miedo de no saber cómo formular y hacer una pregunta?

La pregunta es una interrogación: toda pregunta, que puedas platearme o no importa a quién. Cuando tú te planteas la pregunta de saber si llueve, observas por la ventana o miras el cielo. El problema es que si te preguntas por el Absoluto, no puedes tener respuesta. El principio es: “tú eres lo que buscas”. ¿Qué quiere decir el miedo, repito? El miedo no es más que la carencia, llevada al extremo. Y todos los miedos (como lo dije) toman nacimiento en el mito de la muerte. Es muy fácil decir que el ciclo de la vida y la muerte forman parte de la vida. En cuyo caso te respondo: dónde estás tú cuando has muerto puesto que ya no estás en vida, tal como lo has definido. La conciencia de este cuerpo, del yo, como del Sí, desaparece. ¿Es que tú, tú vas a desaparecer? Sí. El miedo está allí. El miedo de plantear una pregunta (o de no saber hacerlo) sólo está destinado a darte aún más miedo. Mientras te pongas una identidad (o una no identidad) sobre el miedo, consideras que el miedo es tu vida. Qué más da saber si el miedo viene de esto o de aquello, puesto que, en definitiva, todo miedo está vinculado y solo se justifica por lo efímero ¿Cuando duermes, sin sueños ni pesadillas, tienes miedo? ¿Quién es el que tiene miedo? Mientras alimentes el miedo (de no saber, de vivir cualquier cosa desagradable), no puedes ser Absoluto (que ya está allí). Se puede decir que el ser sólo es sostenido por el miedo. Porque el ser que es sostenido por el Amor, él, Es Absoluto. Allí también (y una vez más), el defecto, es la falta y el miedo. La falta y el miedo inscritos en lo limitado. ¿Eso qué quiere decir? Que te identificas con tu saber, con tu persona. Estás por lo tanto atada a lo efímero. De allí, viene el miedo. Allí, está el origen inicial y final del miedo. Ahora bien, la única cosa a la cual puedes atarte, es lo que Eres, en Verdad. Es el apego a la persona (que no es lo que ERES) el que inicia el miedo y lo mantiene.

El miedo es una secreción del cuerpo y vuestros científicos lo saben: hay hormonas del miedo, como hay hormonas de alegría. ¿Es que tú eres una secreción de este cuerpo? No. Simplemente te has identificado. ¿Por qué? Debido al miedo. El miedo genera el miedo. No hay ningún medio de salir. Puedes poner el bálsamo del Sí (que alivia). Puedes poner el bálsamo (que alivia) del sueño o la química, para luchar contra el exceso o la insuficiencia, en este cuerpo. Pero no eres ni el exceso, ni la insuficiencia, del uno como del otro. Imagina (ya que es la Verdad) que el miedo es segregado por el cuerpo. El miedo tiene un olor, por otra parte: hay química, allí dentro. ¿Pero eres esta química? No. Simplemente, tu conciencia se ha identificado. Y va a responderme que, cuando vives el miedo, tienes miedo. O cuando vives el cansancio, estás cansada. O cuando vives la muerte, vives la muerte. Pero tú no puedes morir. Es este cuerpo el que muere. Mientras tienes miedo de la muerte, tienes miedo de vivir. Mientras tienes miedo de vivir, tienes miedo de la muerte. Porque no sabes lo que hay después de lo efímero. No puedes saberlo, de ninguna manera, en ninguna experiencia, incluso en el encuentro con la Luz. Eso no puede darte sino bonitos recuerdos, bálsamos aliviando el sufrimiento y el miedo, sustituyendo a la secreción del miedo por la secreción de la paz o la alegría. Pero la Morada de Paz Suprema no se inscribe en la química. Es la mirada que cambia. El que tiene miedo ha inscrito su creencia en lo efímero, cualquiera que sea este miedo, cualquiera sea lo efímero que se vive. No puedes encontrar ninguna satisfacción definitiva fuera de lo que Eres, realmente. Porque todas las alegrías, todos los dolores, sólo duran un tiempo. Todos los seres humanos lo saben. Incluso grandes seres que vivieron la Morada de Paz Suprema (viviendo por lo tanto el Absoluto, en la forma) pasaron por estas etapas, porque eso hace parte de la Ilusión de este mundo.

No puedes demostrar la Ilusión de este mundo. No puede probar la Ilusión de este cuerpo, porque, si se lo golpea, le hace mal, y la conciencia lo vive. No puedes, sino refutarlo. Refutar no es demostrar. Refutar no es oponerse y aún menos (como ya lo dije), negar. Es cambiar de mirada, de punto de vista. No eres ni lo que sufre, ni lo que está contento, ni el Sí, ni el yo. Si aceptas eso, lo vives. Ningún miedo puede surgir. Y aunque surja, no tiene ningún agarradero. Pero mientras luches, te opongas a cualquier cosa, en la Ilusión, mantienes la Ilusión. Cuando duermes, la Ilusión no existe ya. Allí es donde está el problema. El miedo es un aguijón que te mantiene en la Ilusión. Porque, para el que está en la ilusión, la ilusión da menos miedo que el Absoluto. Por otra parte, para él, el Absoluto no existe. O entonces, lo prevé en un tiempo futuro, como un esfuerzo para proporcionar, algo que está lejos, en el tiempo como en el espacio. Eso no hace más que firmar el apego formal al saco de comida o saco de pensamientos. Es la misma cosa, aunque no lo veas. El que dijo: “pienso, por lo tanto soy”, no pudo penetrar el no-ser, no pudo abandonar el “yo soy”. Pudo, sólo, pulirlo y construirlo. Pero cuanto más lo puliera y más lo construyera, él mismo se encerraba más, en su propio aislamiento, en su propio miedo, detrás de sus pantallas, en sus propios límites. Mientras hay límite, mientras hay salvaguardas, no hay Libertad. Y con todo reivindican toda la libertad. Pero tienen miedo de la Libertad, porque es lo que Son. Sólo la conciencia les impide verlo. No es algo a concientizar, pero es algo a hacer cesar. Es el revés exactamente de lo que quiere hacerles creer la persona que creen ser (este saco de comida, este saco de pensamientos).

Recuerda: ningún saco, incluso el más perfecto, es Absoluto. Porque un saco es un límite entre lo que está dentro y lo que está afuera. Por lo tanto, mientras consideres ser un saco, eso quiera decir que consideras que hay un dentro y un fuera. Y mientras consideres eso, el miedo esta allí. Es una secreción del saco. No eres el saco. No eres tampoco lo que constituye el saco. Ni tampoco todos los sacos. El Absoluto no conoce el límite. No hay por lo tanto saco. Deja tranquilo este saco, no te ocupes de él, déjalo vivir lo que tiene que vivir, que eso sea en el trabajo, en el amor o en lo que sea. Y percibirás que, si lo dejas vivir, completamente solo, tu vida se volverá maravillosa y el Absoluto estará allí. Es precisamente la implicación de la propia persona (o del Sí mismo) lo que encierra el saco y hace a este saco miedoso. Todo lo que llamas control, habilidad, es la ausencia de Libertad. Es una dificultad. Entonces, vas a defenderte diciendo que estás encarnada y que es necesario establecer normas. Pero las normas son buenas para el saco, para los pensamientos, para la moral, pero no para lo que Eres. Salvo si consideras que eres algo de moral. No eres más la moral que el miedo. No eres más esta vida que se vive, que la muerte que se vive, o que ese nacimiento que se vivió. Es un concurso de circunstancias. Lo llames kármico o evolutivo, eso es falso. Sal de todo lo que te obstaculiza y verás que el miedo sólo existía en eso que te entorpecía. El saco no es culpable (ni el de comida ni el de pensamientos). Él está allí, es un punto, eso es todo. Pero tú, no Estás allí. Descubre dónde Estás (fuera del tiempo) y verás que este saco de comida y pensamientos se llenará de maravillas. Aunque lo vivas o no lo vivas. Mientras Eres tributaria de los afectos, de los miedos, de las pérdidas o las ganancias, es la misma cosa. Es ilusorio.

El ser humano, generalmente, quiere poner la Eternidad en lo efímero. Pero eso es falso. Es lo efímero que está en la Eternidad. El Absoluto contiene lo efímero. Pero ningún efímero puede contener el Absoluto. Eso es matemática elemental. No puedes ser el centro y la periferia. No puede ser el movimiento y lo inmóvil. Salvo si te conviertes en el centro y trasladas este centro por todas partes, puesto que es el mismo centro. Cuando les decía (o cuando les digo, sobre todo ahora), de permanecer tranquilos, eso no quiere decir permanecer sentada en una esquina y no hacer nada. Es permanecer tranquila en los pensamientos, de no dar peso, ni al miedo, ni a las experiencias, ni a ninguna cosa. Quieren estar en la Morada de Paz Suprema, que ya Son y hacen todo para alejarse. La Morada de Paz Suprema no tiene nada que ver con lo que hacen o con eso que creen ser. Ella es eso que ustedes Son. Son eso. Son el centro. No son el centro del mundo: sin duda, eso es el yo. No son más el centro del corazón: sin duda, es el Sí. Pero son todos los centros, no solamente estos dos. ¿Qué es lo que los limita? El saco. Pero no son este saco, ni de las ideas, ni de los pensamientos, ni de la comida. Acepten eso porque es la Verdad. No es una creencia, es precisamente el fin de todas las creencias. Paren de creer. Cuando me dices: “tengo miedo”, muéstrame tu miedo. ¿Eres capaz de mostrármelo? Cuando dices: “soy este cuerpo”, veo este cuerpo, pero pruébame que eres este cuerpo. Es una creencia, una experiencia, pero no es la Verdad. Si te liberaras de esos pesos, aunque eso te parezca absurdo (por supuesto, que el ego va a encontrar eso absurdo y el Sí también), pero si tú vas en lo que te parece absurdo, te descubrirás Absoluto. Porque recuerda que, para lo conocido (para la persona como para el individuo), el Absoluto es absurdo. Obviamente, allí, desde este punto de vista, sí. Da vuelta al punto de vista y vivirás lo que tú Eres.

Pregunta: De la noche a la mañana, la vida que llevo y que siempre había deseado me parece vacía de sentido, como si fuera la vida de otra. Hoy no me reconozco ya, ni en lo que elijo, ni en esos que se presentan a mí. ¿Qué hacer?

Precisamente: no hacer nada. No hay ninguna solución que aportar, puesto que has encontrado la solución. Si puedo expresarme así, estás a caballo entre el juego del Sí y el Absoluto. Por supuesto, como lo sabes, no hay pasaje, ni del yo, ni del Sí, hacia el Absoluto. Pero ser Absoluto, es cuando el yo y el Sí son absurdos. Es exactamente lo que vives. Pues te felicito y debes felicitarte. Eso prueba, simplemente, que el yo no quiere jugar más. Eso prueba que el Sí, que era el objeto de todas tus atenciones, él también, se disuelve. Sobre todo, no pidas nada. No proyectes nada. Estás en la buena vía, la que te dice que no hay vía. No escuches por otra parte ninguna voz, incluso la mía. Porque ya estás ahí. Ve a los límites de lo que te parece precisamente absurdo. El Absoluto está allí. Lo que pasa (y lo que vives) se llamó la disolución del alma (o la consumación del alma que ya no se vuelve hacia la Ilusión, ni hacia la experiencia, sino que remonta hacia el Espíritu. Tienen a la que fue una gran dama, que ustedes llaman (Ma Ananda Moyi) en numerosas ocasiones. No hay otra manera de desaparecer y de anularse. La desaparición no es la muerte. Desaparecer, es salir del parecer. Es por fin estar claro, de no detener más nada, ni desear nada. No es la muerte del deseo, no es el desinterés, sino es la Verdad. Es el lugar fuera del tiempo (el centro, como todos los centros) donde se encuentran todos los contentamientos. Por supuesto, desde el punto de vista del que es limitado, eso puede parecerle inquietante, desesperante, vacío. Pero si vas al final, está lleno, es el Absoluto, es eso. Pero está también, la percepción del observador que observa que todo eso que hacía parte de su vida, ya no existe.

Pero como lo dije: no eres tu vida, inscrita entre el nacimiento y la muerte. Es necesario poner bien fin a lo que es conocido, a todo lo que se conoce, para, por fin estar, más allá del yo soy, en la no conciencia que llamé la a-conciencia, que no es la inconsciencia. Pues, sobre todo, no hagas nada, no cambies nada. Permanece tranquila. Porque a fuerza de observar esta nada (como tú lo observas), el Absoluto está allí. No hay nada de más simple. En cuanto eso te parece complicado, es el yo que interviene, la pequeña persona, el saco. Permanece allí donde estás y deja desarrollarse lo que se desarrolla. Si aceptas eso, sin implicarte, sin indiferencia, sin deseo de alguna cosa, y si haces cesar el juego del observador, saldrás del teatro. Es la única condición posible para vivir y Ser la Morada de Paz Suprema, aquí como por todas partes. Habrás vivido tus Tinieblas, que con todo llamabas tus Luces, que partieron. No olvides que estás invertida, sobre este mundo: que lo que llaman el vacío, es lleno, y que lo que llaman la materia, es vacío. Vuestros científicos lo saben. Tú tienes la oportunidad de vivirlo. Entonces, sobre todo, no busques a saber, porque el saber es una proyección. Lo que vives pondrá fin a la experiencia y en consecuencia a la conciencia limitada. Ninguna duda es posible al respecto. Y si ustedes mismos se preguntan, los unos y los otros, se darán cuenta de que es el caso, para muchos de ustedes, que han trabajado por el Sí.

Allí también, cada vez más, lo que hay que asir no es un saber, ni una comprensión, ni una experiencia, ni el yo, ni el Sí; simplemente: cambiar de punto de vista. Acepta la aparente absurdidad de la cosa para descubrir el verdadero sentido, es decir, la Esencia (y no los sentidos, en dos palabras). Y no hay ningún sentido. Los sentidos te engañan. Sólo la Esencia (en una palabra) es la solución. Y mientras hay sentido, no hay Esencia. Mientras quieras dar sentido, una lógica, a tu vida, a tus experiencias, a tu Sí, no estás lista para soltar, te agarras a lo efímero. Pues lo que vives (o más bien lo que no vives) es exactamente eso: lo que tú Eres. Entonces, por supuesto, la personalidad, el Sí, deben hacer el duelo, porque es una escenificación de la muerte de lo efímero. Y eso puede dar miedo, o en todo caso, incertidumbre. Si tú sobrepasas el miedo o la incertidumbre, constatarás rápidamente, que Eres la Morada de la Paz Suprema. Es ahí. Tú Eres eso. Repito no busques comprender ahora. Tendrás todo el tiempo para reflexionar y concluirás que no hay nada que reflexionar. Hay que dejar doblegar lo que muere, ya no alimentarlo, ni buscar saber. Entonces, dicho de manera poética, se te dirá: “vuelve a ser como un niño”. Pero un niño, es aún un saco. Ve más allá del niño, antes del saco. Ya estás allí.

Pregunta: Una fragilidad me hace pasar de la risa, de la ligereza a la pesadez, a pensamientos obsesionantes continuos, sin concientizarlos. Soy incapaz de amar y de ser amada, de centrarme e incluso de refutar. ¿Cómo salir de este infierno?

Pero, el infierno, eres tú, en lo que crees ser. No hay otro infierno. Reflexiona. Amar o ser amada, es considerar que hay una carencia puesto que tu Eres Amor. Proyectar el amor, es alejarse de ser Amor. Porque quien es Amor absolutamente, no tiene que decidir amar o buscar amar, ni incluso necesidad de ser amado. Puesto que es su Esencia. Detrás de tu pregunta, hay culpabilidad. Lo efímero oscila: no puedes encontrar equilibrio, de ninguna manera, de manera duradera, en el seno de lo efímero. El problema, es el narcisismo porque, básicamente, este infierno que describes está vinculado a tu propio narcisismo, la necesidad de traer al sí, en el yo. Es el centro del ombligo. Es buscar causas al sufrimiento, a las oscilaciones, a los estados de ánimo (humores). Pero, al hacer así, mantienes la Ilusión no de no creerte digna de amar o de ser amada. Pero no tienes que ser digna (o indigna) puesto que Eres Amor. Mientras busques el amor en el acto de amar, en la necesidad de amar (o la necesidad de ser amada) no haces más que renegar de tu propia naturaleza. Todos los seres humanos reivindican de actuar, como mínimo, una vez en su vida, por amor, cualquiera que sea la expresión de este amor (sexual, filial, pasional, espiritual). Mientras buscas, hay carencia. Si no buscas, la carencia ya no está. Buscar el amor, es como pedir a una manzana buscar una pepita. Porque la pepita está dentro. No puedes buscar en un exterior una satisfacción interior, si eso no es permanecer y quedarse en la Dualidad y en la alternancia placer-desagrado, en algún amor, del tipo que sea (sexual, pasional, filial). Todo eso son amores humanos que sólo reflejan la falta de amor de lo que Sois, realmente. Porque vuestra mirada no es buena. Todo eso viene de las creencias, de todas las creencias, cualesquiera que sean, de todos los recuerdos (los vuestros como los de los otros), cualesquiera que sean.

Pero no eres un ser de memoria (recuerdo) o creencia. Eres Absoluto. Ustedes Son Amor. ¿Cómo puede ser que lo que es ilusorio (Maya) podría aportar alguna satisfacción que sea durable? Porque incluso la satisfacción más duradera se apagará con la propia muerte, de este cuerpo de comida. El ego se cree, en permanencia, inmortal. En todos los amores que existen, él los quiere infinitos y eternos, más allá de la muerte. Pero ningún amor, vivido aquí, es el Amor. Todo amor (incluso el más desinteresado, el más espiritual) no es más que la traducción de la falta de reconocimiento de lo que Son: Amor. Como el miedo, como el narcisismo, como el infierno, que no son más que no reconocimientos de vuestra propia naturaleza, de vuestra Esencia. Pones peso allí donde no existía ningún peso. El Amor no es una responsabilidad. El Amor no tiene que justificarse y no es justificable. No tiene que ser buscado o deseado. Ni siquiera hay que plantearse la cuestión de su manifestación, de su ausencia, o de su presencia. Porque es lo que Eres. Es el ego el que querría ser Amor. Pero no podrá serlo nunca puesto que el ego se construye sobre la falta de Amor, sobre el miedo. Por lo tanto, no puedes permanecer en el ombliguismo y reivindicar el Amor.

El único verdadero Amor es en el que desapareces, como persona, como individuo, como conciencia, como búsqueda. Si pudieras detener todo eso, de un golpe de vara mágica, y permanecer tranquila, constatarías instantáneamente (como ya lo dije) que no eres ni la protagonista, ni la escena de teatro, ni la espectadora, ni el teatro. Juegas uno de estos papeles y lo crees realmente, sabiendo, pertinentemente, que todo papel tiene un final, como ese saco. Entonces se puede hablar del alma, del Espíritu. Muéstramelo. La única verdad es el Amor, la Morada de Paz Suprema, lo Absoluto, Eterno, no efímero, no-yo, no-Sí. Mientras hay reivindicación sobre la persona, eso quiere decir, simplemente, que estás instalada en la persona. Si no hay persona, la persona no puede tener el menor problema. Es imposible. Tomando otro ejemplo: es como si tú me dijeras: “no quiero estar en la planta baja, pero quiero estar en el 4º piso del edificio”, pero persistes en permanecer abajo, sin querer mudarte al 4º piso. La expresión que podrías emplear es: querer uno y otro. No puedes querer, a la vez, lo efímero y Ser Absoluto. Recuerda: lo efímero no puede contener al Absoluto. El Absoluto contiene lo efímero.

Es tan simple que nunca el ego lo aceptará, como jamás el Sí lo aceptará, tampoco. Porque desean hacer pasar lo efímero por Eterno. Aunque eso sea duro de oír, para la persona: tú no eres esta persona. Pero mientras permanezcas en la persona, permaneces en el narcisismo, que es sufrimiento o, a lo mejor, alternancia de sufrimiento y satisfacción. Ahora bien, toda satisfacción llama a su reproducción (en todos los sentidos del término, reproducción): en ti, por los miedos que vuelven y que dan la vuelta, por la necesidad misma de reproducirse, esperando encontrarse en una continuidad efímera. Toda persona está inscrita en esta necesidad de reproducción. Todo, ese saco de comida, no puede existir, sino por este principio de reproducción. Es precisamente de eso de lo que es necesario tomar conciencia y extraerse. Y después, deshacerse también de la conciencia que lo percibió. Porque cuanto más cavan (esperando encontrar la Luz), más se insertan en las Tinieblas. Podría llamar a eso la psicología del saco. Y esa es la Verdad.

Busquen sin buscar. Deténganse y avanzarán. Es necesario deshacerse de todo lo que llega a la conciencia. Yo imagino que la persona encerrada va a querer deshacerse de lo que hace sufrir. Pero no llega a entender que debe también deshacerse de lo que lo pone en alegría. Eso no quiere decir salir de una relación, pero es cambiar de punto de vista. Cuando me dirijo a ustedes así, la persona puede comprender (erróneamente) que es necesario alejarse de una profesión, de un marido, de una mujer, de una relación. Pero nunca he dicho eso. Es lo que oirán a nivel de la persona. Y lo oirán siempre así, mientras estén instalados en la persona. Acepten ya no ser una persona y verán. Pero a partir del momento en que emprendan una acción para ya no ser persona, suprimiendo esto o aquello, no entendieron nada. Porque no me dirijo necesariamente a la parte que oye mis palabras, inicialmente. Y es por eso que les digo, cada vez, de darse el tiempo para comprender. Si no comprenden ahora nada, es mejor, porque me dirijo a lo que está más allá de la comprensión. No me dirijo a la persona que escucha, sino al que entiende.

Copiado de aquí: http://hallegadolaluz.blogspot.com.es/2012/06/bidi-1-autresdimensions-3-de-junio-de.html

La segunda parte ha sido posteada aquí: http://ondamistica.blogspot.com.es/2012/06/bidi-2-3-de-junio-de-2012-autres.html y aquí: http://jugandoalegremente.blogspot.com.es/2012/06/bidi-2-3-de-junio-de-2012-autres.html

¡Saludos!
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miércoles, 6 de junio de 2012

Bill Hicks: «La vida es solo un paseo» — Humor no-dual

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Gracias a Mariela he sabido de este vídeo del humorista Bill Hicks. Es un vídeo breve que dura solamente 3 minutos y  medio (subtitulado en español), pero resulta interesante para los amantes de la no-dualidad, ya que contiene trozos de su actuación en los que hace constantes guiños relacionados con enseñanzas no-duales, como que la vida es un paseo y determinadas frases que hacen pensar en Advaita y UCDM (Un curso de milagros).

Ejemplo de algunas de las frases con aroma "UCDM"/Advaita: «Que todos somos una misma conciencia experimentándose subjetivamente a sí misma...». También: «No existe tal cosa como la muerte, la vida es solo un sueño y somos la imaginación de nosotros mismos». O también: «El mundo es como un paseo en un parque de diversiones. Y cuando decides subirte crees que es real porque así de poderosas son nuestras mentes»; una más: «sólo una decisión ahora, entre el miedo y el amor», etc (no incluyo los chistes para no estropearlos jejeje).



Link para verlo directamente en youtube: http://youtu.be/3X5GBY9mdgA

¡Saludos!
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martes, 5 de junio de 2012

¿Qué opina «Un curso de milagros» sobre la homosexualidad?

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Como en toda enseñanza no-dual, lo único real es la Unidad del Amor, y no las irreales formas que puedan aparecer durante el presunto sueño dual. El Amor ama, sin importar si en el sueño de la apariencia surgen juicios-etiquetas llamados "homosexual", "heterosexual, "bisexual", "blanco", "negro", "rico", "pobre", "guapo", "feo", etc. Por si alguien tuviese la más mínima duda, tenemos el siguiente breve vídeo (dura 2 minutos) donde le preguntan a Nick Arandes cuál es la postura de Un Curso de Milagros (UCDM) respecto a la homosexualidad (aunque en UCDM no se menciona explícitamente, siendo un asunto como cualquier otro a nivel de las ilusorias formas). La respuesta de Nick es clara:

¿Qué opina el Curso de la homosexualidad?

Nick Arandes entrevistado por Mara Treviño en Atmósferas, Los Sonidos que elevan el Espíritu desde Monterrey, Nuevo León, México



Link para verlo directamente en youtube: http://youtu.be/WkxQ__nHRr8

En la web http://facimoutreach.org/qa/questions/ este tema fue tocado en una de las preguntas:

Pregunta#247: El Cristianismo tradicional (y muchas de sus denominaciones) prohíben relaciones homosexuales a la vez que promueven relaciones heterosexuales. Ya que el Curso de Milagros (UCDM) se enmarca dentro del contexto del Cristianismo, también prohíbe las relaciones entre personas del mismo sexo?

Respuesta: Comencemos observando que, aunque el Curso viene en un contexto Cristiano, no es ni otra forma ni otra denominación del Cristianismo. El Curso no dice nada acerca de este asunto. No prohíbe las relaciones homosexuales y tampoco promueve las heterosexuales. De hecho, el Curso no dice nada sobre ninguna forma de comportamiento, porque no es su enfoque. El foco del Curso es siempre acerca de nuestros pensamientos y nuestras creencias, las cuáles son la fuente de nuestro comportamiento. Una de las mayores enseñanzas del Curso es que el mundo y el cuerpo (junto con la multitud de asuntos asociados a ellos) son cortinas de humo cuyo propósito es atrapar nuestra atención y, así, evitar que miremos en nuestra mente donde se encuentra en realidad la fuente de todos nuestros dilemas y problemas. Este es el propósito del mundo y del cuerpo. En última instancia ambos son ilusorios, por supuesto. Por eso es que la meta del Curso es corregir el pensamiento en nuestra mente que continuamente nos deja enfrascados y preocupados con lo que es en esencia ilusorio. Es allí donde necesitamos la ayuda y, por consiguiente, es en ese punto donde toda la orientación del Curso nos es dada. Para puntualizar, cuando elegimos en contra del sistema de pensamiento del ego de odio y de separación y a favor del sistema de pensamiento del Espíritu Santo de amor y de intereses compartidos, nuestro comportamiento siempre será una expresión de ese amor y de la unicidad con la cual nos hemos identificado. Finalmente y al igual que todo en nuestras vidas, lo único relevante es el propósito: “en cualquier situación en la que no sepas qué hacer, lo primero que tienes que considerar, muy simplemente, es: ¿Qué es lo que quiero que resulte de esto? ¿Para qué es?” La clarificación de la meta corresponde al principio, porque eso es lo que determinará el resultado. (T.17.VI.2:1,2,3). Por lo que tanto la homosexualidad como la heterosexualidad pueden ser usados o bien para reforzar la culpa (el propósito del ego) o bien para deshacerla (el propósito del Espíritu Santo). Esta es la razón por la que dirigir la atención acerca de cuál maestro se elige (ego o E.S.) es el tema central de nuestro trabajo con el Curso. Concentrarnos en eso es lo que mantendrá las cosas simples. 


La traducción de esta pregunta y respuesta al español la he copiado de aquí: http://www.oops-online.com/la-homosexualidad-y-un-curso-de-milagros-ucdm-foundation-for-a-course-in-miracles-facim/

¡Saludos!
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viernes, 1 de junio de 2012

Jugando con cinco palabras

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Dichas palabras son: «La vida es un juego»

Es una idea que puede resultar inspiradora, aunque puede interpretarse de diversas maneras. Voy a juguetear con 4 posibles interpretaciones que se me ocurren. Estas interpretaciones también pueden a su vez reinterpretarse jajaja, pero este post ha de ser finito, no infinitamente especulador. Juguemos un poco.

Jugaré con 4 interpretaciones porque son las que me salen de primeras, si les doy a las palabras "vida" y "juego" los dos significados que más me gusta darles. La palabra "vida" puede ser entendida como la vida en el mundo (en el teatro de la proyección ilusoria) o como la vida pura (no-dualidad), que llamaría "Vida", con letra mayúscula para así distinguir una interpretación de la otra. Asimismo la palabra "juego" podemos entenderla de varias maneras, de las cuales elijo mis dos preferidas: A) "juego" entendido como algo ilusorio pero inofensivo. Lo principal aquí es que el juego se trataría de algo ficticio, ilusorio, no real y por lo tanto no puede ser peligroso de ninguna manera. Uno puede usar los juegos (así entendidos) para pasarlo bien o para enfadarse, pero en todos los casos se trata de algo ilusorio e inofensivo. Por ejemplo los niños pueden jugar a fútbol y sentirse muy contentos, o pueden sentirse enfadados discutiendo si fue gol o no o si eso era penalty o si me diste una patada, pero en cualquier caso no es más que un juego: finalmente acaban de jugar y se van indemnes a sus casas. B) "juego" entendido como una metáfora de la alegría, de la despreocupación, de la espontaneidad libre al saberse que no hay manera de resultar dañado. En este caso lo principal es la alegría y la inofensividad, la felicidad, la paz. No nos referimos a la forma del juego, sino a la alegría, la espontaneidad, la paz, el amor, la seguridad, la creatividad bien entendida: plenitud espontánea e intemporal. Este significado es aplicable a la no-dualidad, a la Consciencia Pura (no-dual), en el sentido de que la no-dualidad o Absoluto es pura inofensividad, dado que no hay nada aparte de Ello que pueda dañar. A partir de ahora, en el resto del post escribiré con mayúscula esta segunda manera de enfocar la idea de "juego", llamándolo "Juego". La mayúscula no trata de divinizar la idea, simplemente es para indicar que nos referimos al significado B, en lugar de al significado A. Notemos que en ambos casos usamos el concepto de inofensividad, pero en la interpretación A le damos prioridad al enfoque de que el juego es algo ilusorio (de ahí su inofensividad, pues algo irreal no puede dañar), mientras que en la interpretación B esa inofensividad no va reñida con la Verdad, dado que el Absoluto es también inatacable e inofensivo, pero no debido a su ilusoriedad (porque el Absoluto es lo único Real) sino debido a su inmutabilidad, a que no hay nada más, etc.

Ahora podemos comentar brevemente las 4 interpretaciones con las que se me ha ocurrido jugar: 1) La vida es un juego. 2) La vida es un Juego. 3) La Vida es un juego. 4) La Vida es un Juego.

Hay más posibles interpretaciones, pero estas cuatro son las que tratamos aquí. Por ejemplo otra podría ser en la onda de que la vida física es real pero la tomamos relajadamente como un juego, la cual sería una actitud mejor que muchas otras actitudes, pero no corresponde a ninguna de las 4 interpretaciones con las que voy a jugar aquí. Sí jugaré con las que mencioné. Empecemos:

1) La vida es un juego. Entendido como que la vida mundana, la vida física cotidiana que tantos quebraderos de cabeza parece dar, no es más que un ilusorio e inofensivo juego. Un juego no puede dañarnos porque no es algo real, sino un mero juego. Como cuando de niños jugábamos a tantas cosas... a ser soldados, y los unos nos matábamos a los otros con nuestras pistolas de juguete, incluso moríamos para después volver a jugar jejeje. Pero era todo como un inofensivo juego. En este sentido, la vida y el universo entero son simplemente nuestro juguete. Y cuanta más certeza tenemos de esto, menos miedo habrá, menos preocuparán las cosas, pues habremos reconocido su ilusoriedad, nos relajaremos y podremos simplemente juguetear alegremente. Esta actitud nos va abriendo al siguiente punto, el punto 2:

2) La vida es un Juego. Entendida así, la vida deja de parecer dramática y se capta el principal significado que hay tras su inofensividad: pura alegría, paz, un Festival de Felicidad; una Fiesta de Alegría y Amor. Este enfoque, dentro todavía del escenario de lo ilusorio pero empezando a captar la Verdad que hay tras las formas, corresponde con lo que Un Curso de Milagros llama el "sueño feliz" (o la actitud mental que nos acerca a tal sueño feliz). Aquí no se le da importancia a los símbolos (a las apariencias), sino a lo que estos símbolos reflejan: la inmensa paz y felicidad del Ser. Todo símbolo se vive como un mensajero del Amor, y toda vida se entiende como un Juego del Amor.

3) La Vida es un juego. De las 4 interpretaciones que he seleccionado, ésta es la única que no resuena con las otras 3. Es una interpretación falsa y muy descabellada, pues en este enfoque se está interpretando que el Absoluto, la Vida Pura, es un mero juego, o sea, algo ilusorio. Si uno autoindaga y se reconoce a Sí mismo, comprobará que esto no es así, porque el Absoluto es Real, ES LO QUE ES Y LO ÚNICO QUE ES.

4) La Vida es un Juego. Esta cuarta interpretación en cambio sí me parece compatible con las dos primeras, pues el Absoluto es inofensivo como un juego. Lo Absoluto no ataca a nadie. Ni siquiera ataca a lo que no existe. Lo Absoluto no ataca al ego ni a las ilusiones. Las ilusiones desaparecen ante la Verdad Absoluta, pero no es porque el Absoluto reconozca las ilusiones y las combata. Más bien es como cuando la oscuridad se disipa ante la presencia de la Luz. Y el Absoluto es todo Luz, todo Presencia, nunca duerme, nunca está ausente, nunca está carente, siempre es Pleno, lo trasciende todo, mucho más allá de lo que pueda llegar a indicar la tonta palabra "trascender", porque no hay nada que trascender: sólo Ello ES. Sólo hay Ello, ese Único, indescriptible, no importa las etiquetas que se le hayan adjudicado (Ello, Eso, Esto, Amor, Absoluto, Dios, Paz, Vacío, Plenitud, Silencio, eternidad, intemporalidad, ser, no-ser, Brahman, Para-Brahman, Felicidad, Consciencia Pura, Momento, sat-chit-ananda, turiyatita, Cielo, lo Inmutable, etc). Lo Absoluto es un Juego en el sentido de que es felicidad y nada puede dañar ni afectar en lo más mínimo su dichosa inmutabilidad. Es fiable, es seguro, es constante, es eterno, es lo que es. Es solamente el inmenso Amor compartido eternamente consigo Mismo, de una manera tan "amplia" y "profunda" que las palabras no sirven para comunicarlo. Pero se puede vivirlo porque es lo que Uno mismo es.

El breve par de frases que resume Un Curso de Milagros («Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe») pueden ser usadas como una brújula que siempre tenemos a mano para detectar lo que resulta valioso (o falso) de cualquier aparente circunstancia o idea, y así poder relajarnos y sonreír ante cualquier apariencia, tomándola como una caricia, un susurro de amor, un abrazo, una sonrisa, un alegre e inofensivo juego.

Juguemos alegremente, pues nada puede dañar la inmensidad de nuestro Ser. Nuestra Vida real es un Juego, pura inofensividad, una sonrisa con la que eternamente nos estamos auto-sonriendo. No hay sombras, no hay fantasmas. Nuestros juguetes no pueden dañarnos. Y nuestro verdadero Ser, lo Absoluto, todavía menos, pues Es puro Amor e inofensividad. ¡Delicioso, delicioso, delicioso! Y si queremos le podemos añadir una ramita de perejil, como diría el genial Karlos Arguiñano.

Ahora, para finalizar, prescindo del uso que propuse para las mayúsculas o minúsculas en las palabras "vida" y "juego", y finalicemos con un simple:

La vida es un juego. Bien entendida, ¡lo que vamos a disfrutar! ¡Nuestro bello y esplendidísimo Ser!

¡Gracias por jugar!

Nota: Este post, en principio iba a terminar así, con ese «¡Gracias por jugar!» como broche final. Sin embargo, al día siguiente me ha venido la idea de que he puesto demasiado énfasis en la etapa final, sin hacer hincapié en la fase inicial que suele incluir algo que para muchas personas resulta desagradable: la disciplina. Sin embargo, más de uno podría desanimarse si le pintan las cosas tan fáciles y cuando lo intenta se "choca" con la aparentemente "dura realidad", con los miedos y las viejas programaciones del ego, de las cuales quizás no ha aprendido a liberarse soltándolas y reemplazándolas por las benignas ilusiones que conducen al amor. Para compensar esto, añado estas notas finales al post:

La actitud mental de estar siempre dispuesto a reír (en el buen sentido), dispuesto a jugar alegremente, dispuesto a dejarse llevar en las alas de la dulce espontaneidad desapegada sin jamás ceder ni el más mínimo espacio al más mínimo miedo/duda/ilusión, tal actitud, tal disposición mental extendida a cualquier momento sin excepción, es el Cielo o Ser Absoluto. Pero para disfrutar el Cielo hay que haber limpiado antes diligentemente el espejo de la mente. Esto no puede hacerse sin una mente atenta y concentrada. Pero una vez purificado el espejo, se reflejará el último sueño o "sueño feliz", tras el cual brotará amorosamente el Cielo que siempre es, ante cuya magnificencia el espejo desaparecerá y no habrá nunca más necesidad de reflejos, sino que el Amor/Cielo reinará en la feliz intemporalidad para siempre.

Para limpiar el espejo (en realidad no hay espejo real que limpiar, pero del asunto del "clavo correcto" ya se comentó algo en otro post) y así re-aceptar el Cielo puedes usar cualquiera de los caminos que la Gracia de Dios dispuso para ti. Por ejemplo puedes seguir los consejos de Ramana Maharshi (pero con la sensatez de no seguir solamente algunos de sus consejos elegidos selectivamente, ¡sino siguiéndolos todos si uno realmente quiere llegar a experimentar el Cielo lo más rápidamente posible!) o puedes realizar Un Curso de Milagros.

Hay más caminos, obviamente. Aquí menciono dos que conozco. De los que conozco, he mencionado estos dos (Ramana Maharshi y UCDM) porque desatascan las ilusiones a un ritmo muy "rápido".

Sé que generalmente se considera más poético hablar sólo de espontaneidad, sin aludir a la etapa de la disciplinada purificación mental. Pero la feliz espontaneidad queda así liberada en la fase final, cuando el trabajo de limpieza/purificación ya está bastante avanzado. Entonces sí, el resto del camino es intensamente espontáneo y feliz (tanto más cuanto mayor sea la limpieza mental). Pero antes de esta fácil y ligera felicidad hay que disponer de una mente relativamente limpia y concentrada, una mente espontáneamente atenta (o sea, con el hábito automático de mantenerse alerta en dirección al despertar) que sea como una Luz que impide a las sombras del ego ponerse al mando. Éste es el motivo por el que tanto UCDM como Ramana Maharshi y tantos sabios enfatizan tanto la importancia de disponer de una mente "fuerte". Ramana decía que una mente concentrada se fortalece y así resulta para ella más fácil la autoindagación.

Veamos algunas citas:

     Todo el mundo tiene derecho a los milagros, pero antes es necesario una purificación. (UCDM: T.1.I.7.1) (Página 3 del Texto)

[...] cuando la mente está ocupada con un nombre o una forma, sólo comprenderá eso. Cuando la mente se expande en forma de innumerables pensamientos, cada pensamiento se debilita, pero al desvanecerse los pensamientos, la mente se concentra y se fortalece; para una mente así, la indagación del Ser se volverá fácil. (Ramana Maharshi; en Las enseñanzas de Ramana Maharshi) (("indagación del Ser": es otra manera de llamar a la "autoindagación"))

     El hábito de colaborar con Dios y Sus creaciones se adquiere fácilmente si te niegas diligentemente a dejar que tu mente divague. (UCDM: T.4.IV.7.1) (Página 70 del Texto)

     Al principio, necesitarás esfuerzo para recordarlo, pero después se vuelve algo natural y continuo. El trabajo proseguirá por sí solo, y tu paz se mantendrá imperturbable. (Ramana Maharshi; en El Evangelio de Sri Ramana Maharshi, libro 1, sección III)

      Tienes que cambiar de mentalidad, no de comportamiento, y eso es cuestión de que estés dispuesto a hacerlo. No necesitas orientación alguna excepto a nivel mental. La corrección debe llevarse a cabo únicamente en el nivel en que es posible el cambio. (UCDM: T.2.VI.3.4-6) (Página 31 del Texto)

       A menos que se conozca intelectualmente, ¿cómo practicarlo? Primero, apréndalo intelectualmente, y después no se detenga ahí. Practíquelo. (Ramana Maharshi, en Conversaciones con Sri Ramana Maharshi, 22 de septiembre de 1936)

      Vigila tu mente con sumo cuidado contra cualquier creencia que se interponga en el logro de tu objetivo, y recházala. (UCDM: T.4.IV.8.5) (Página 70 del Texto)

Al principio se requiere de un poquito de tenacidad, perseverancia para entrenar la mente y convertirla en una mente atenta que no se deja embaucar por las inercias del ego, ya que dichas inercias son lo único que produce ilusiones de infelicidad. En realidad la tarea de "limpiar la mente" no es tanto esfuerzo, es solamente tener un poco de constancia hasta favorecer el hábito correcto que ayuda a despertar. No hay que hacer nada, excepto tener un poquito de "buena voluntad" en cuanto a lo mental. Hemos hecho un gran trabajo para fabricar el inexistente ego, el cual requirió por nuestra parte de una gran tenacidad imaginativa/mental. Ahora podemos elegir deshacerlo, y es una cuestión meramente de cambiar de mentalidad, dejar de alimentar lo falso, dejar de creer en lo limitado y liberar la mente de toda barrera. Aunque al principio parezca necesaria la apariencia de esfuerzo, la Recompensa es tan enorme que bien merecemos ir a por ella. Una vez debilitados los malos hábitos de creer en el ego (la creencia en la separación, que se simboliza en la creencia de que somos cuerpos y en los "juegos del miedo y de la culpa") el resto del camino es un paseo que resulta más y más cómodo y feliz con cada paso que damos, hasta que uno se encuentra caminando la blandita y acojedora alfombra del "sueño feliz", que es la antesala de la iluminación.

La vida es un juego. Ya hemos jugado bastante a los juegos de los horrores, a los cuales concedimos toda nuestra atención. Es hora de levantar la mirada y empezar a jugar de verdad. Al principio los juegos del horror se negarán a irse, pero con la constancia suficiente en desenmascararlos y rechazarlos entregándoselos al Ser que nos guía interiormente, comenzaremos la fase maravillosa del jugar feliz, que nos llevará primero al sueño feliz e inmediatamente después a la iluminación. ¡El Cielo nos espera! ¡Es nuestra Realidad ya, desde siempre! ¡A qué esperamos para reconocer nuestro Ser! ¡Ya somos el Gozo de Ser! Nuestra eternidad es un gozoso y perfecto juego de infinito amor, gozando en una inmutable unidad en la cual no hay daño posible: ¡Sólo gozo y amor son nuestra realidad y nuestra "herencia"! Tan pronto como aceptemos completamente la Verdad, Ella se desvelará, porque es lo que ya somos, y lo somos eternamente. Es un Hecho. Soy la Verdad, Uno Inmutable. Quien se acepta completamente a Sí mismo tal como realmente es, no desea ni necesita nada: ni disciplina, ni procedimientos, ni tiempo, ni mundo, ni nada. Es Lo Que Es.
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jueves, 31 de mayo de 2012

¿Cómo surgió el ego?

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Me han llegado unas citas de advaita por mail. Copio dos de ellas, de Ramana Maharshi y de Shankara, por su brevedad:

La de Ramana Maharshi:

Devoto: ¿Cómo surgió el ego?

Ramana Maharshi: No es necesario saberlo. Conozca el presente. Si no conoce eso, ¿por qué se preocupa por otros tiempos?

Cita sacada de «Conversaciones con Sri Ramana Maharshi», la del 22 de septiembre de 1936, numerada en el libro como la número 247.

Comparto esta cita para que se vea la similitud entre las aclaraciones de Ramana Maharshi con las de UCDM. En Un Curso de Milagros se explica el mismo tema en varios momentos, aclarándolo de manera muy similar, por ejemplo en la siguiente cita:

     Es razonable preguntarse cómo pudo la mente haber inventado al ego. De hecho, ésa es la mejor pregunta que puedes hacerte. Sin embargo, no tiene objeto dar una respuesta en función del pasado porque el pasado no importa, y la historia no existiría si los mismos errores no siguiesen repitiéndose en el presente. (T.4.II.1.1-3) (Página 62 del Texto)

En definitiva... que el ego no ha surgido. La separación no ha surgido, nunca sucedió. Tratar de explicar cómo sucedió la separación/ego, es insistir en considerar como real lo que no ha sucedido. Pero si la ilusión persiste (parece persistir), tiene sentido alumbrarla para desvanecerla. En tal caso, tal alumbramiento sucede en el presente, que es cuando mantenemos la insistencia ("error") de malinterpretar que el ego/separación parezca existir ahora. Ninguna ilusión sobrevive cuando deja de ser deseada. Pero nos quedaba una cita más...

Así que como postre, añadamos una cita aún más breve de Shankara:

¡Oh, mente mía!, tú te solazas en ideas vanas como «yo» y «mío».

¡Fin!
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Puzzle de «Maestros Ascendidos»

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Encontré este puzzle en internet. Aquí queda como simpático homenaje, por los viejos tiempos jejeje (fui muy aficionado al tema de los «Maestros Ascendidos» sobre todo durante la década de los '90). Me ha resultado agradable ver que Ramana Maharshi (y algún otro conocido en este blog) forma parte de la lista. Para agrandar la imagen, supongo que bastará haciendo click sobre ella (o si no, descargándola).

¡Saludos!

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miércoles, 30 de mayo de 2012

¿Es necesaria la dualidad para que el Absoluto pueda experimentarse a Sí mismo?

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Es una pregunta típica en las conversaciones sobre dualidad y no-dualidad. A Ramana Maharshi le preguntaron algo parecido y comentó que el Sí mismo es Autoconsciente, Autobrillante (obvio por Sí mismo), se "saborea" a Sí mismo en Unidad, sin necesidad de dualidad. La dualidad es irreal y no existe. Pero un día le plantearon a Ramana Maharshi una clásica metáfora muy usada por los dualistas desde antiguo. Tal metáfora dice aproximadamente lo siguiente: si el azúcar fuese la no-dualidad, preferimos mantener algo de dualidad (por ejemplo como en la metáfora de un animal con lengua que paladee golosamente el azúcar) para así poder saborearla, pues de lo contrario la no-dualidad no puede saborear su propia felicidad, al no haber algo aparte que la saboree. Ramana Maharshi respondió aproximadamente algo así: que la metáfora es incorrecta porque el Sí mismo es Autoconsciente y puede conscienciar Su propia felicidad (puede conscienciar completamente Su propio Ser). Añadió que el fallo de la metáfora es que en ese ejemplo el azúcar no es consciente, y consecuentemente se requiere de consciencia para que pueda ser saboreada (por ejemplo la consciencia de una persona o animal que saboree tal azúcar). Pero dijo que si el azúcar fuese consciente, entonces no necesitaría a nadie aparte de ella para poder disfrutarse a sí misma. Y esto es lo que sucede con el Sí mismo: es pura Consciencia y es Autoconsciente (consciente de lo único que existe: Sí mismo). Por lo tanto no se necesita de lo irreal para que lo Real pueda ser pleno y conocerse a Sí mismo.

A continuación traigo unas citas sobre el mismo tema. Son comentarios de los "gurus" de Gary Renard (llamados Arten y Pursah), citas extraídas de los libros «La Desaparición del Universo» y «Tu Realidad Inmortal», ambos de Gary Renard.

En este contexto (en este post) se usan como sinónimas las siguientes palabras, todas para referirse al Absoluto: Dios, Amor, Cielo, no-dualidad, Sí mismo, Ser (referido al puro Ser, no a la "Consciencia Cósmica" la cual es ilusoria), no-ser, Espíritu (referido al Uno inmutable, no confundir con "alma"), Eso, etc.

En primer lugar, del libro «La Desaparición del Universo»:

Gary: Mis amigos y yo pensamos que Dios creó el mundo para poder conocerse experimentalmente, y supongo que ésta es una creencia Nueva Era muy extendida. ¿No creó Dios la polaridad, la dualidad y todas las oposiciones sujeto-objeto del mundo?

Pursah: En una palabra, no. Dios no creó la dualidad, y Él no creó el mundo. Si lo hubiera hecho, sería el autor de «un cuento contado por un idiota», tomando prestada la descripción que Shakespeare hace de la vida. Pero Dios no es un idiota. Te lo demostraremos. Él sólo puede ser una de dos cosas. O bien Él es Amor perfecto, como dice la Biblia cuando tropieza momentáneamente con la verdad, o es un idiota. No puede ser las dos cosas a la vez. 

Más adelante (en la misma conversación) surge este otro comentario:

Arten: (...) Y en cuanto a la presunta belleza y complejidad del universo, es como si hubieras pintado un cuadro con un lienzo defectuoso y con pintura de mala calidad, y seguidamente, en cuanto acabas de pintar, el cuadro empieza a cuartearse y las imágenes que están en él empiezan a deteriorarse y caerse a trozos. El cuerpo humano parece un logro sorprendente, hasta que algo empieza a ir mal en él.

Estas citas están descontextuadas, en el libro las explicaciones van muy bien complementadas unas con otras. Como ligero contexto, diré que ahí se refiere a que la dualidad, al ser un símbolo de la ilusoria separación de la plenitud (la falsa creencia de la separación de Dios), no es más que un conjunto lastimoso de símbolos de ruinas que simbolizan tal separación/debilidad: enfermedades, accidentes, problemas, muertes, deterioro, envejecimiento, etc. Incluso tras la superficial belleza de un bosque, mirado de cerca resulta que todo está envejeciendo (los árboles "morirán" un día) y hay una "guerra de supervivencia" en el subsuelo y por encima de él: las raíces peleando entre sí por el agua, los animales compitiendo por el sustento, las ramas de los árboles empujándose unas a otras en busca de mayor luz solar, etc. O sea, que la separación es un no parar de luchar, son símbolos de conflicto, de guerra, de muerte, de envejecimiento, de cambio. Pero Dios/Absoluto es inmutable. Todo lo que está unido a Ello, es inmutable, y no cambiante como la ilusoria dualidad.

Arten: No hay nada en el universo que no siga el patrón de decadencia y muerte, y no hay nada aquí que pueda aparentemente vivir sin que muera alguna otra cosa. Tu mundo es muy impresionante hasta que aprendes a mirar verdaderamente. Pero la gente no quiere mirar verdaderamente, y no sólo porque el panorama no es hermoso, sino porque el mundo está pensado para encubrir un sistema de pensamiento inconsciente que gobierna sus vidas y del que no se dan cuenta conscientemente.

Bien, dejemos ese libro por esta vez. Por supuesto que la separación es solamente una creencia, por lo tanto el mundo descrito en el comentario anterior no existe. La separación pareció ocurrir (una imaginación), pero no sucedió. La dualidad no existe. Pero esto lo comentan más largamente en otros momentos del libro. Volvamos a nuestro tema de hoy, lo de si la dualidad es necesaria para que la no-dualidad pueda experimentarse a Sí misma. Ha quedado claro lo dicho por Ramana. Y también lo dicho por Pursah. De todos modos, son palabras: sólo la experiencia directa puede aclarar la obviedad de si la dualidad tiene sentido o es completamente irreal, sin concesión alguna. En el resto del libro explican también cómo reconocer nuestro verdadero Ser (la espléndida y plena no-dualidad) y así saber todo esto de "primera mano", sin el más mínimo atisbo de duda.

De todos modos complementaré lo ya dicho sobre el tema del título del post, con unas citas más de Arten y Pursah, extraídas esta vez del segundo libro de Gary Renard, «Tu Realidad Inmortal»:

Gary: Bien, hay gente que piensa que Dios no se podía experimentar a Sí Mismo en la Unidad, y que el único modo de hacerlo fue crear este mundo y vivir en él. Mucha gente parece escuchar a autores y profesores que dicen esto, como los libros de Conversaciones con Dios. 

Pursah: Si miraran más a fondo, se darían cuenta de que están considerando que Dios es un demente. Tú tuviste la experiencia mística de ser uno con Dios en el Cielo, ¿cierto?  ((nota: Dios y Cielo son sinónimos de Absoluto; con la palabra "Cielo" no se refieren a un lugar; más bien a una especie de "estado", pero que tampoco es un estado tal como se suele usar la palabra, porque no es algo que va y viene, sino que siempre es y nunca cambia; no hay palabra para Ello, pero alguna hay que emplear, y se pueden usar por ejemplo las palabras "vislumbre" o "experiencia mística" para aludir a un vistazo temporal a Eso que es intemporal, permanente e inmutable, la pura Unidad))

Gary: Sí.

Pursah: ¿Y cómo compararías el Cielo con este mundo?

Gary: No hay comparación. En el Cielo, tú eres Dios.

Pursah: Pero es una experiencia, como una conciencia, ¿no es así?

Gary: ¡Claro que sí! Es una experiencia mucho más grandiosa que cualquier cosa que este mundo pueda ofrecer.

Pursah: De acuerdo. Entonces, la idea de que Dios tuvo que hacer este mundo para experimentar la dualidad y poder apreciarse y disfrutarse equivale a la idea de que para experimentar y disfrutar del sexo también tienes que experimentar que te metan un tiro en las tripas. No. El dolor es el resultado de la culpa que vino de pensar que estabas separado de Dios, y no tienes que experimentar dolor para experimentar el placer de la realidad. Pero tienes que perdonar el dolor y el sufrimiento, y renunciar a ellos, para retornar a la realidad.

El mundo dual no existe. No es necesario, ni tampoco existe. Es un mundo que funciona mediante la percepción (perceptor/percibido, sujeto/objeto, concebidor/concebido, pensador/pensado), y la percepción es simbólica, irreal. En Un Curso de Milagros (UCDM) se dice:

     El valor de la percepción correcta reside en la conclusión inevitable de que toda percepción es innecesaria. (T.4.II.11.3) (Página 65 del Texto)

O sea, que ninguna percepción es necesaria. La percepción es irreal, y mientras parecemos soñar con un mundo irreal, el único uso útil de la percepción será ayudarnos a despertar, lo cual conlleva la disolución de toda percepción, pues solamente lo inmutable es verdadero mientras que las percepciones son cambiantes. En ese mismo párrafo también se dice:

¿Quién es el "tú" que vive en este mundo? El espíritu es inmortal, y la inmortalidad es un estado permanente. El espíritu es tan verdadero ahora como siempre lo fue y lo será siempre, ya que no entraña cambios de ninguna clase. No es un continuo, ni se puede entender tampoco comparándolo con un opuesto. El conocimiento nunca admite comparaciones. En eso estriba su diferencia principal con respecto a cualquier otra cosa que la mente pueda comprender.

El mundo dual no es real. Ese imaginario mundo es cosa de locos, dice en cierto modo el Curso. O bien Dios es Amor, o bien está loco. Sobre esto voy a copiar unos comentarios finales (de Arten y Pursah, en una conversación de más adelante del libro, donde ellos citan diversos fragmentos de UCDM):

Pursah: (...) Perdona, querido hermano, y el sueño mortal del ego no tendrá relevancia para ti. Exponerlo, verlo tal como es y perdonarlo te liberará.
       Escucha lo que J ((es como ellos llaman a Jesús)) dice aquí:

     «La muerte es el sueño central de donde emanan todas las ilusiones. ¿No es acaso una locura pensar que la vida no es otra cosa que nacer, envejecer, perder vitalidad y finalmente morir? Ya hemos planteado esta pregunta anteriormente, pero ahora debemos examinarla con mayor detenimiento. La creencia fija e inalterable del mundo es que todas las cosas nacen para morir. Se considera que así es como "opera la naturaleza", y ello no se debe poner en tela de juicio, sino que debe aceptarse como la ley "natural" de la vida. Lo cíclico, lo cambiante y lo incierto; lo inestable y lo inconstante; lo que de alguna manera crece y mengua siguiendo una trayectoria determinada, es lo que se considera la Voluntad de Dios. Y nadie se pregunta si un Creador benigno hubiese podido disponer algo así». (M.27.1) ((Página 72 del Manual para el maestro))

Arten: «La "realidad" de la muerte está firmemente arraigada en la creencia de que el Hijo de Dios es un cuerpo. Y si Dios hubiese creado cuerpos, la muerte sería ciertamente real. Pero en ese caso Dios no sería amoroso». (M.27.5.1-3) ((Página 73 del Manual para el maestro))


Pursah: «Si el universo que percibimos fuese tal como Dios lo creó, sería imposible pensar que Dios es amoroso. Pues aquel que ha decretado que todas las cosas mueran y acaben en polvo, desilusión y desesperanza, no puede sino inspirar temor. Tu insignificante vida está en sus manos, suspendida de un hilo que él está listo para cortar sin ningún remordimiento y sin que le importe, tal vez hoy mismo. Y aun si esperase, el final es seguro de todas formas. El que ama a un dios así no conoce el amor, ya que ha negado que la vida sea real. La muerte se ha convertido en el símbolo de la vida. Su mundo es ahora un campo de batalla, en donde reina la contradicción y los opuestos luchan en una guerra interminable. Allí donde hay muerte es imposible la paz». (M.27.2) ((Página 72 del Manual para el maestro))

Arten: «La muerte es el símbolo del temor a Dios. La idea de la muerte oculta Su Amor y lo mantiene al margen de la conciencia cual un escudo puesto en alto para bloquear el Sol. Lo siniestro de este símbolo basta para demostrar que la muerte no puede coexistir con Dios. La muerte presenta una imagen del Hijo de Dios en la que éste acaba "descansando en paz" en los brazos de la devastación, donde los gusanos lo esperan para darle la bienvenida y así prolongar un poco más su propia existencia gracias a su muerte. Mas los gusanos están igualmente condenados a morir. Y de esta forma, todas las cosas viven gracias a la muerte. En la naturaleza, el devorarse unos a otros es la "ley de la vida". Dios está loco y sólo el miedo es real. (M.27.3) ((Página 72 del Manual para el maestro))

No vendría mal leer ese capítulo 27 del Manual para el maestro completamente, sólo son un par de páginas pero el tema de la muerte está brillantemente planteado ahí. En cualquier caso, con las citas copiadas queda clara la postura de Arten y Pursah, coincidente con la de UCDM al cual citan. Concluyendo: o bien el Amor es verdad, o bien lo sería el caos (separación, culpa, miedo, desamor, etc). Si Dios/Absoluto es Amor, entonces el mundo dual no existe en modo alguno. Sería absurdo que hubiese un mundo de separación, debilidad, vejez, discusiones, problemas, enfermedades, muerte, y que eso procediese del Amor/Unidad. Un mundo así de cambiante y cruel niega que el Amor/Inmutabilidad pueda ser real. O uno, o lo otro. Y elegir la dualidad es en último término imposible, porque es imposible elegir lo que no existe jejeje. Por eso, al final, todos "despiertan". Porque somos Amor perfecto y solamente el Amor perfecto existe.

No existe, pues, la dualidad o mundo de la muerte. Aquí van unas últimas breves citas al respecto, dado que en Un Curso de Milagros se establece claramente la irrealidad de la muerte:

     La muerte no existe. Lo que existe es la creencia en la muerte. (T.3.VII.5.11) (Página 55 del Texto)

      Vida y muerte, luz y obscuridad, conocimiento y percepción, son conceptos irreconciliables. (T.3.VII.6.6) (Página 55 del Texto)

     Al mundo no se le abandona mediante la muerte sino mediante la verdad, y la verdad sólo la pueden conocer aquellos para quienes el Reino fue creado, y por quienes espera. (T.3.VII.6.11) (Página 56 del Texto)

     La muerte no existe porque lo que Dios creó comparte Su Vida. (L.PI.167.1.5) (Página 340 del Libro de ejercicios)

     La muerte no existe porque Dios no tiene opuesto. (L.PI.167.1.6) (Página 340 del Libro de ejercicios)

     La muerte no existe porque el Padre y el Hijo son uno. (L.PI.167.1.7) (Página 340 del L. de ej.)

¿Cómo entonces recordar nuestra inmortalidad y vencer a la ilusoria muerte para siempre, despertando del inexistente sueño de la dualidad?

      La salvación, perfecta e íntegra, sólo pide que desees, aunque sea mínimamente, que la verdad sea verdad; que estés dispuesto, aunque no sea del todo, a pasar por alto lo que no existe; y que abrigues un leve anhelo por el Cielo como lo que prefieres a este mundo, donde la muerte y la desolación parecen reinar. (T.26.VII.10.1) (Página 624 del Texto)

Podemos seguir creyendo nuestras propias mentiras al insistir en jugar a imaginarlas... o podemos perdonar/desenmascarar las falsas creencias y recordar la verdad:

      El espíritu es inmortal, y la inmortalidad es un estado permanente. (T.4.II.11.9) (Página 66 del Texto)

Como solo la verdad ES, todos los aspectos del Ser se hartaron de contarse mentiras a sí mismos, tras lo cual su atención retornó a la inmutable Verdad de su Ser: todos despertaron y resultó obvio que el ilusorio sueño nunca había acontecido. Los sueños fugaces, si alguna vez parecieron existir, fueron instantáneamente olvidados para siempre porque la felicidad de lo permanente lo llena todo con Su plenitud Unificada.

Resumiendo: la dualidad no es necesaria y además no existe. Sólo existe el Amor, que es Unidad inmutable. El Absoluto no necesita nada aparte de Sí mismo, porque es pleno y además no existe nada aparte de Sí mismo. Quien descubre esto, se descubre a Sí mismo y no probará la muerte.

¡Saludos!

PD: Hay un brevísimo post de Nisargadatta Maharaj relacionado con este asunto, que posteé aquí:  http://jugandoalegremente.blogspot.com.es/2012/02/nisargadatta-maharaj-el-tiempo-no.html
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