martes, 25 de enero de 2011

Un par de comentarios al post anterior

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Se me han ocurrido después de postear el post anterior unos comentarios, los pongo aquí en un post aparte. Para entenderlos ha de leerse el otro post (que es éste: http://jugandoalegremente.blogspot.com/2011/01/el-brahman-es-real-el-mundo-es-una.html), puesto que se parte de esa base para comentarla. En realidad el post interesante es el otro, por lo que éste puede saltarse, es un mero "capricho" para quien sienta ganas de leer un poco más.

Comentarios o apéndice al post anterior:

Me gusta mucho cómo explica todo Ramana Maharshi. Voy a comentar dos cosillas más:

1) Amplío aquí lo que dice Bhagavan cuando dice:

La pantalla está siempre ahí; las imágenes vienen y van, pero no afectan a la pantalla. ¿Se preocupa la pantalla de si aparecen o desaparecen las imágenes?

Añado de otras conversaciones que leí de Ramana, donde además decía cosas parecidas a las siguientes: Cuando en la pantalla de cine aparece un terremoto, un incendio, una inundación, ¿acaso se ve afectada la pantalla por las sacudidas del terremoto o por el fuego del incendio o se moja por el agua de la inundación? No, la pantalla ni se mueve ni es quemada ni es mojada. Lo real no es afectado por las formas. Lo real es entero, permanente, inmutable, sereno. Las proyecciones (ilusiones, apariencias) necesitan del Ser (Sí mismo), pero el Ser no es afectado ni necesita las proyecciones.

2) Otro matiz comentable es otra forma de decirlo, se me ocurre con estas palabras: el mundo es real y es irreal, pero ¿qué queremos exactamente decir con esto? Una forma de verlo es enfocándolo desde el punto de vista de la rigidez. El mundo "sólido", denso, rígido, es irreal porque parece así debido a la adopción de determinadas creencias limitadas, las cuales son temporales y ese mundo "cambia" cuando cambian tales creencias. En cambio el mundo es real si es visto como lo que es: la Unidad flexible. El mundo de las formas, visto como "mente" (o sea: flexible) es una especie de "juguete real". Esto lo entendemos mejor en el contexto de haber leído el libro de ILusiones, de Richard Bach, o similares (como algunas enseñanzas de los Ascendidos). O sea, que la creencia en un mundo sólido, atrapador, donde las cosas no pueden ser de otra manera que "lentas" y pesadas, con estructura material, enfermedades reales, etc, es un mundo de creencia (irreal). En cambio el mundo no es así: son proyecciones que pueden cambiarse de manera vertiginosa, tanto más cuanto más flexible sean nuestras creencias acerca de él. Ejemplo exagerado: se puede hacer crecer un tercer brazo en cualquier cuerpo humano, en cuestión de "segundos" o instantáneamente. Este potencial resulta absurdo desde el punto de vista de la creencia de que el mundo es "sólido", rígido, material.

Las proyecciones son, pues, infinitamente flexibles. Y aparte de esta matización, todo el "mundo de proyecciones" o mundo de las formas no es más que una minúscula parte del Ser, por así decir. El Ser, en su "mayor parte", es pura Felicidad sin necesidad de formas. Felicidad sin fin.

La "flexibilidad" de las proyecciones hace que el mundo proyectado se modifique según las creencias con que se le juegue. Por eso todo lo que aparece en el mundo de las formas son símbolos de nosotros mismos: de nuestro propio juego o "paquete de creencias/actitudes".

En definitiva, podemos decir también que el mundo es real visto como Uno, ilimitado e infinitamente flexible ("suspiros o juegos de la Unidad"). No está separado de la Unidad, del Ser. En cambio, el mundo es irreal visto como algo externo separado, rígido y limitado. Creer además que sólo existe ese mundo "material" y nada más, es un enorme autoengaño. En tal mundo tan rígido se puede jugar a sentirse atrapado, enfermo, limitado, etcétera, pero precisamente hablamos de "jugar", puesto que se trata de una perspectiva imaginada, no real. La Realidad es la Unidad inseparable e infinita. Por fortuna todo es Felicidad jejeje
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