jueves, 1 de marzo de 2012

El proceso de Perdón de UCDM (por Mike Lemieux)

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El siguiente artículo lo he copiado de aquí: http://www.liberatuser.es/elprocesodelperdondeUCDM.html Escrito originalmente en inglés por Mike Lemieux, quien ha escrito un libro sobre Un Curso de Milagros («Dude, Where's My Jesus Fish?: A Compilation Highlighting the Blunt and Uncompromising Teachings of Arten and Pursah on A Course in Miracles»), destacado por Gary Renard en su web incluyéndolo en las lecturas recomendadas: http://www.garyrenard.com/GaryRecommends.htm (son libros en inglés).

El proceso del perdón de UCDM

Escrito por Mike Lemieux, publicado en Facebook



Hace algún tiempo me pidieron que tratase de explicar el proceso del verdadero perdón a una persona que no estaba familiarizada con el sistema de pensamiento de Un Curso de Milagros, ni tampoco con los libros de Gary Renard: «La desaparición del universo» y «Tu realidad Inmortal». Aquí va una versión ligeramente revisada de lo que escribí entonces:

Nuestro punto de partida es que la «vida» aquí en la tierra es en realidad un sueño. Y no sólo es un sueño, sino que en última instancia, es un sueño insignificante. La metáfora que Gary Renard utiliza con frecuencia en sus libros, es que cuando vamos a la cama por la noche, tenemos cientos de sueños, algunos son agradables y otros no tanto. Sin embargo, en ninguno de ambos casos son verdad, puesto que sólo son sueños. Sucede que cuando nos despertamos por la mañana, nos damos cuenta de que nunca salimos de la cama, y que lo que estábamos experimentando durante la noche no era real. Esto es exactamente lo que ocurre con nuestra vida cotidiana. Continuamos estando en Casa con Dios, soñando que estamos separados de Él, pero no es cierto. Sí, nuestra experiencia es que estamos aquí, pero es una falsa experiencia (los profesores de Gary apoyan la idea con una gran historia metafórica acerca de cómo creímos aparecernos en el mundo, que se puede encontrar en el capítulo 4 de la «Desaparición del universo»).

Parte de la introducción de Un Curso de Milagros dice así: "Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural". Por lo tanto, es evidente que todos aquí conservamos en nuestra mente esos obstáculos (también conocidos como culpa inconsciente), de lo contrario, no parecería que estamos en el mundo, soñando con la separación de nuestro Creador.

Estos obstáculos a la presencia del amor, o Dios, son inconscientes, o sea que no somos conscientes de ellos. Sin embargo, los mismos se muestran para nosotros simbólicamente en la forma de cualquier cosa que dispara el miedo o algún tipo de emoción negativa en nuestra mente. No importa la forma que adopten, todas las emociones negativas tienen su origen en el miedo, que es el efecto de esa culpa inconsciente por la creencia en la separación de Dios que permanece enterrada en nuestra mente. La ira, el odio, enojo, depresión, celos, sentimientos de inferioridad o superioridad, arrogancia, culpa, ansiedad, sensación de miedo, necesidad de estar en lo cierto, la falta de confianza en sí mismo, o simplemente sentirse aburrido o insatisfecho, son símbolos de los obstáculos que se interponen entre el Amor y nuestra experiencia de Él. Y la actuación de estos obstáculos, es la responsable de la locura de todo lo que se lleva a cabo aquí en el "planeta psicótico".

Así que, como estudiantes del Curso, nuestra tarea consiste en la auto observación, en identificar las emociones negativas en lugar de paliarlas y/o negarlas, que es lo que la mayoría de nosotros hacemos, lo reconozco, yo solía ser uno de ellos. Como el Curso enseña: "Nadie puede escapar de las ilusiones a menos que las examine, pues no examinarlas es la manera de protegerlas". Y también es preciso tener en cuenta que no importa si la emoción negativa es el resultado de estar en lo correcto acerca de algo en el nivel de forma, o de ser preciso sobre los detalles de nuestras quejas: estar en lo cierto, no conduce a nadie a una paz duradera, a lo sumo a un instante de gratificación, mientras se perpetúa el conflicto sin resolver en la mente. Como Jesús nos pregunta en Su Curso: "¿Preferirías tener razón a ser feliz?".

El Curso también enseña que en el mundo no hay víctimas. Una vez que realmente entendemos que el mundo procede de nuestra mente y no de ahí fuera hacia nosotros; una vez que asumimos que hemos fabricado todo cuanto percibimos - aunque en un nivel inconsciente -, y que Dios no tiene nada que ver con este mundo, nos damos cuenta de que la ira jamás está justificada. No importa lo que parezca estar sucediendo, ya sea que se trate de alguien que nos corta el tráfico o que sintamos que el gobierno nos está perjudicando de alguna manera, o incluso si estamos hablando de la muerte de un ser querido, ¡tú lo fabricaste! Ahora, no estoy sugiriendo que esto sea siempre fácil de aceptar, o que una acción apropiada no sea en ocasiones necesaria, pero definitivamente es la verdad!

Por lo tanto, cuando se experimenta una emoción negativa, el primer paso es recordar que estamos soñando, y que realmente estamos protegidos y a salvo en nuestro Hogar, seguros en Dios. Lo que estamos viendo no es verdad! Así, por ejemplo, digamos que alguien te está diciendo algo desagradable y provoca un sentimiento negativo dentro de ti, en vez de reaccionar, tu función consiste en recordar que la persona que está siendo cruel contigo, representa sólo un aspecto simbólico de tu propia culpa inconsciente que necesita ser sanada, y que a través de esta experiencia concreta, se te está permitiendo sacar a la superficie para que tomes conciencia de ello. En ese momento, el siguiente paso es cambiar de opinión al respecto. En lugar de ver al otro como a un imbécil insensible, lo vemos como lo que realmente es: inocente. Todos son inocentes porque no han hecho nada, es sólo un sueño, y lo que acontece en sueños no es real. Como el Curso enseña: "El perdón reconoce que lo que pensaste que tu hermano te había hecho en realidad nunca ocurrió. El perdón no perdona pecados, otorgándoles así realidad. Simplemente ve que no hubo pecado. Y desde este punto de vista todos tus pecados quedan perdonados". De modo que esta es la actitud para la práctica del verdadero perdón. Siempre que experimentemos a otro como inocente, estamos enviando a la mente el mensaje de nuestra propia inocencia. Cómo el Curso enseña: "Como lo ves, te verás a ti mismo."

Una vez que asumimos la responsabilidad por nuestros sueños, abandonamos nuestro papel de víctimas, El siguiente paso en el proceso del perdón exige confianza en que Jesús o el Espíritu Santo (o como decidamos llamarLo) está llevando a cabo Su trabajo de deshacer, capa tras capa, toda la culpabilidad inconsciente (obstáculos) de nuestra mente. Yo digo que se debe confiar, porque la paz interior, que es el resultado de practicar esta forma de perdón, no siempre se presenta de inmediato. En mi experiencia, a veces surge inmediatamente, pero en otras ocasiones no lo hace, en particular con las lecciones de perdón a "fuego lento" (personas o situaciones que necesitamos perdonar una y otra vez). A veces, esta paz interior simplemente surge como salida de la nada, donde me siento totalmente tranquilo, sin razón aparente. Otra señal de que uno está haciendo progresos con este proceso de perdón, es que nos encontramos siendo capaces de hacer caso omiso, o incluso reírnos, de las cosas que en el pasado nos habrían hecho enojar o molestar de alguna manera.

Como un beneficio añadido de practicar esta forma de perdón, a veces podemos recibir la guía inspirada en cuanto a qué hacer o qué decir acerca de una situación en particular. Para mí personalmente, la mayoría de las veces no hay nada que decir o hacer en el nivel del mundo en relación a mis oportunidades de perdón, pero ha habido otros momentos en los que me sentí guiado a hablar acerca de algo o incluso hacer un cambio importante en mi vida. La cuestión fundamental con el Curso es que no es acerca de cómo comportarse o qué hacer en el mundo (eso es para las religiones), sino sobre cómo miramos al mundo y a las personas y acontecimientos en él. Y ello no implica que no podamos vivir una existencia relativamente normal aquí en la tierra. Como señala Gary, algunas personas están tan metidas en todo esto que se olvidan de cómo mantener una conversación normal. Como el propio Gary dice, "no seas un extraño!" (sé normal).

Lo irónico de este camino espiritual, es que a pesar de que está orientado a volver nuestra mente hacia la Unicidad y el fin de la separación, en el nivel del mundo, sin embargo, podemos ser guiados a separarnos de determinadas personas o circunstancias, porque las lecciones particulares de perdón asociadas a ellos se han aprendido, y llega entonces el momento de pasar a nuestra próxima oportunidad y aventura. Por lo tanto, a veces la orientación que recibimos puede aparecer en forma de acontecimientos que cambian nuestras vidas, tales como el sentirse inspirado a dejar un trabajo, mudarse a otra ciudad, separarse del esposo(a), etc. El perdón no significa que tengamos que quedarnos junto a aquellos a quienes estamos perdonando.

Otra cosa que considero importante añadir es que, incluso sabiendo que no es más que un sueño, podemos disfrutar de las cosas de este mundo. Es sólo una cuestión de no hacer un ídolo falso de estas cosas, no buscar nuestra paz y felicidad fuera de nosotros mismos, en las cosas materiales o en otras personas. De lo contrario, nos apegaremos psicológicamente a ellos, y perderemos la paz. Por lo tanto, este trabajo de perdón apunta hacia la paz y la felicidad permanentes, no condicionadas por lo que parece suceder en el mundo y en nuestras circunstancias personales. Es un camino simple, sí, pero ciertamente no es fácil. La mayoría del tiempo Jesús dice en el Curso que toma un poco de buena voluntad, pero en la sección del Curso «Manual para el maestro», dice que se necesita de abundante voluntad. Por lo tanto, tiene que ser algo que realmente deseamos, razón por la que este camino no es para todos, o al menos no para todos al mismo tiempo. La práctica del perdón no es algo que podamos realizar aleatoriamente y esperar alcanzar el objetivo del Curso.

Por lo tanto, en este momento quiero remitir a las personas a la "Desaparición del universo" y "Tu realidad inmortal", de Gary Renard, y desde allí pueden decidir si quieren hacer el libro del Curso para reforzar aún más el camino de cómo debemos mirar este mundo con el fin de lograr el noble objetivo que el Curso nos propone.

La meta a corto plazo es paz interior, pero el objetivo último es alcanzar la experiencia permanente de lo que realmente Somos y de Dónde nos encontramos verdaderamente; el equivalente de ser libres e ir a Casa, que ha sido descrito como un éxtasis perfecto, indescriptible y que nunca cesa. Mientras tanto, continuaremos atrapados en la rueda de nacimiento y muerte.

¡Asciende vertiginosamente!
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1 comentario:

  1. Personalmente encuentro en esta vía de Perdón algo maravilloso, por lo que doy Gracias.

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