viernes, 9 de marzo de 2012

Iniciación y upadesa (Ramana Maharshi)

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Cita copiada del libro «El Poder de la Presencia», volumen 1, de David Godman.

Otro de los comentarios de Sadhu Natanánanda, siempre aludiendo a sus vivencias e inspiraciones con Bhagaván Sri Ramana Maharshi:

A un buscador que ansiaba que alguien le diera upadesa [enseñanza oral] sobre el estado supremo, Sri Bhagaván le dio la siguiente respuesta:

«El gñana [conocimiento verdadero] no se recibe de fuera ni de nadie, sino que cada cual tiene la capacidad de hacerse consciente de él en su propio Corazón. El gñana guru [maestro del conocimiento] de todos no es más que el Ser Supremo que revela, de forma permanente, su propia verdad en el corazón de cada cual con forma de la existencia-consciencia de "existo, existo". La iniciación en el gñana consiste en que él otorgue el verdadero conocimiento. La gracia del guru no es más que esa autoconciencia del Ser que constituye la auténtica naturaleza de uno mismo. Es la consciencia interna mediante la cual él revela su propia existencia de forma ininterrumpida, y ese divino upadesa se produce constantemente dentro de cada cual, con total naturalidad. Como este upadesa es lo único que revela el establecimiento natural en el Ser mediante la propia experiencia de uno mismo, los individuos con suficiente madurez no necesitan buscar, en ningún momento, la ayuda de otros individuos para recibir gñana upadesa. El upadesa que se recibe de otra persona en forma de sonidos, gestos y pensamientos no es más que una serie de conceptos mentales. Dado que el término upadesa (upa + désam) simplemente significa "estar en el ser" o "ser el Ser", y puesto que esa es la propia naturaleza de uno mismo, uno no podrá tomar conciencia del Ser si se dedica a buscarlo fuera de sí mismo. Ya que tú mismo eres, de por sí, la realidad que resplandece en el Corazón en calidad de existencia-conciencia, sé siempre un sthita pragña [aquel que está establecido en la sabiduría trascendental], puesto que has tomado conciencia de tu propia naturaleza. En las Upanishads, esta experiencia de estar firmemente sumido en el Ser se describe en términos de "la relevancia de los mahavakias", "silencio supremo", "estar en silencio", "quietud mental" o "reconocer la auténtica naturaleza de uno mismo"».

Aunque este era el método que Sri Bhagaván solía adoptar para otorgar su gracia, en una ocasión, con un devoto hariyán al que le impartió un mantra, hizo una excepción. Cuando aquel devoto, que adoraba a Sri Bhagaván con gran fervor y lo consideraba su gñana guru, iba al darshan, se quedaba siempre a cierta distancia en conformidad con las costumbres de la época. Sri Bhagaván, que llevaba muchos días fijándose en él, lo llamó y le pidió que se le acercara.

Deshaciéndose de compasión por la maravillosa devoción de aquel hombre, Sri Bhagaván se quedó mirándolo con gran bondad y le dijo: «Repite siempre "Shiva, Shiva". Que no se te olvide nunca, ni siquiera cuando sueñes. Esto te conducirá a la salvación».

¡Saludos!
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