lunes, 16 de junio de 2014

La paz conduce a la Paz

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Nada, nadie, ninguna circunstancia puede impedirte sentir paz. La paz es una simple decisión. Puedes elegir abrirte a la paz en este mismo momento.

La paz conduce a la Paz. El sentimiento de paz es una llave. Esta llave abre la puerta del reconocimiento de la Paz, el reconocimiento del Ser. No luches, no te resistas, no te aferres a nada. Simplemente relájate sabiendo que los problemas son ilusorios y permítete sentirte en paz. En realidad la paz ya está aquí. No hay nada que tengas que hacer. La falta de paz es una distorsión de la realidad. Puedes elegir abandonar tu apego a la distorsión. ¿Para qué te sirve seguir negando la paz? Permítete elegirla, sentirla, reconocerla.

Ayudas para ahondar el sentimiento de paz: sigue espontáneamente a tu corazón. Por ejemplo, haz aquellas cosas que te relajen y te ayuden a sentirte más fácilmente en paz: por ejemplo escuchar música agradable, dar un paseo, estar en silencio, conversar con personas agradables, u otras aficiones que te hagan sentir bien (En 2009 escribí sobre esto usando otro lenguaje, puede leerse aquí: http://jugandoalegremente.blogspot.com/2009/09/como-elevar-las-vibraciones.html). Incluso en medio de las tormentas (en el trabajo, discusiones, etc) puedes elegir sentirte en paz, como el tranquilo ojo en el centro del huracán.

Cuando el exceso de confusión parece dificultarnos sentir paz, puede ser útil trabajar desde el nivel que en esa situación aceptamos: el nivel del pensamiento. Y así, mediante pensamientos que reflejen paz y amor, abrirnos al sentimiento de la paz, el cual es un reflejo de nuestro propio Ser. El sentimiento es sin palabras.

Todo esto es práctico. No tiene valor excepto como truco práctico para facilitar el reconocimiento del Ser. El Ser, la Paz, ya ES. No necesita de decisiones y, de hecho, las decisiones son ilusorias. Pero mientras uno se siente un ser separado, un fragmento en la ilusión, la decisión de abrirse al sentimiento de paz será lo que conduzca al despertar y al reconocimiento de la Paz que siempre ES. La Paz eres Tú Mismo, ahora, siempre. Nada puede cambiarte ni separarte de la Plenitud que Eres. Pero, si sientes carencia y no plenitud, date cuenta de que estás aceptando lo ilusorio y sabe que la paz te llevará a la Paz. "Volverás" a Casa, donde ya estás.

No prestes atención a las ilusiones (exceptuando la "atención práctica" para desenvolverse cotidianamente, que puede dejarse fluir paralelamente a la paz), sino presta atención únicamente a la paz. Es muy dulce y tranquilo el proceso —ilusorio pero eficaz— de abrirse a la paz para dulcemente dejar ir las ilusiones y despertar.
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