jueves, 18 de junio de 2015

Intuición y tranquilidad

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Intuición y tranquilidad. Con esto es suficiente. Es todo.

El binomio intuición+tranquilidad sirve tanto para ilustrar refiriéndonos al proceso (del despertar) como también para referirnos a su "conclusión" (entre comillas, pues no depende del tiempo ni es una conclusión lineal, sino el reconocimiento de lo que siempre es), o sea, a lo Absoluto (en ese caso ambas palabras, intuición y tranquilidad, han de entenderse en su sentido más elevado).

Es un recurso extraordinariamente útil si lo usamos con... intuición (para entenderlo, captarlo bien) y con... tranquilidad (jejeje).

Esto está relacionado con las tríadas sagradas (los "3 en uno", por ejemplo poder-sabiduría-amor, sat-chit-ananda, ser-saber-disfrutar, etc).

Los tres componentes de cada "3 en uno" incluyen a los otros dos. Son tres aspectos de lo mismo.

Así pues, resulta fácil relacionarlos. Por ejemplo, podemos relacionar la clave "intuición" con cualquiera de los componentes de una tríada, tomemos por ejemplo sat-chit-ananda (traducidos: sat=ser o existencia pura, chit=conciencia, ananda=plenitud o paz o felicidad/beatitud). Por conveniencia, de momento voy a relacionar la intuición con el chit. Pues no nos referimos a la intuición tal como es entendida coloquialmente ni tampoco a la intuición según la entienden la mayoría de las corrientes de psicología. Nos referimos a algo más allá. Más allá también de las palabras, pero ahora jugamos un poco con las palabras, para que leyéndolas la intuición misma se abra y capte sentidos diversos que están como "comprimidos" en cada idea/flash/destello.

Así pues, arbitrariamente (pero con sentido) asocio la intuición al chit (aunque se podría relacionar con cualquier otro componente).

INTUICIÓN - CHIT - CONCIENCIA - PRESENCIA - RECEPTIVIDAD - FLUIR - SABIDURÍA - ESPONTANEIDAD - LIBERTAD - DISCERNIMIENTO

Hablé de intuición y tranquilidad como punto de partida. Si asocio la intuición con chit, entonces voy a asociar la tranquilidad con sat. (Hubiera sido "lógico" asociar la tranquilidad con ananda, porque frecuentemente se traduce ananda como paz, beatitud, plenitud... y una de ellas, paz, es sinónimo de tranquilidad. Pero intuitivamente prefiero hacerlo con sat en esta oportunidad, para que se pueda captar de manera diferente algún detalle más). Así que:

TRANQUILIDAD - SAT - ESTABILIDAD - INMUTABILIDAD - INMUNIDAD - SER - EXISTENCIA PURA - DESAPEGO

La intuición alimenta a la tranquilidad, y la tranquilidad alimenta a la intuición. Ambas se alimentan una a la otra, de manera parecida al discernimiento-chit y al desapego-sat, que se alimentan mutuamente, y este ejemplo, que me acaba de venir a la mente ahora, es lo que hace que más arriba haya añadido las palabras discernimiento y desapego (en mayúsculas) cada una en su grupo correspondiente de principales "socios".

Así que asocio sat-chit-ananda con tranquilidad-intuición-plenitud (entendidas en cierta manera).

SAT = TRANQUILIDAD
CHIT = INTUICIÓN
ANANDA = PLENITUD 

Las dos primeras (tranquilidad e intuición) podemos referirlas (adaptando su correspondiente significado) tanto a nivel del proceso de despertar como a nivel del Absoluto intemporal (la tranquilidad e intuiciones referidas al proceso son relativas, mientras que las referidas al Absoluto son plenas, en sentido absoluto, indistinguibles de la Plenitud del Ser, indistinguibles del ELLO o ABSOLUTO).

La tercera (plenitud) elijo referirla principalmente a lo Absoluto o a las ocasionales revelaciones (samadhis) que nos permitan vislumbrar temporalmente (durante el proceso de despertar aún inacabado) lo Absoluto. Uso el concepto de plenitud más tirando hacia lo Absoluto para no duplicar significados, ya que de usarlo para el proceso (lo relativo) la palabra plenitud tendría tanto en común con la palabra tranquilidad que, por motivos de simplicidad, he preferido usar solamente dos palabras (tranquilidad e intuición) como recordatorios de lo esencial para el proceso, en lugar de usar tres palabras. Por eso aquí nos quedamos con las palabras intuición y tranquilidad, en cuanto a la práctica del proceso de despertar.

Practicar la intuición+tranquilidad funciona. Se acrecentará tanto la intuición como la tranquilidad, y finalmente surgirá una tranquilidad de tal calibre que la llamaremos plenitud, que siempre estuvo ahí desde el principio, y que se reconoce a Sí misma eternamente.

En el fondo, la intuición y la tranquilidad son lo mismo, y también lo mismo que la plenitud. En lo Absoluto no se necesitan tres palabras para lo que es Uno. Ni siquiera se necesita una sola palabra. Simplemente se es. Pero por motivos prácticos, cuando nos referimos al proceso (es ilusorio, pero práctico) del despertar, para compartir pistas o insinuaciones (se supone que hay que ir más allá de las palabras, intuitivamente), es por lo que usamos más palabras y jugamos con ellas de diversas formas para que Algo sea captado más y más. Es por esto que en el mundo fenoménico surgen millones de libros y enseñanzas e ideas y tal y cual.

De entre tantos millones de posibilidades y de palabras, aquí selecciono unas pocas solamente (pocas comparadas con las que podrían ser), elegidas porque entendidas con intuición son enormemente útiles en el proceso del despertar.

Nota (única) para los "impacientes": El auténtico Ser (Absoluto) ni se duerme ni despierta, simplemente ES, siempre digamos que "despierto" pero no despierto de despertarse tras haber estado dormido, sino despierto desde siempre sin nunca haber estado dormido: una vigilia (conciencia plena) eterna. Lo Absoluto es así y punto. Pero cuando aparentemente lo Absoluto no es reconocido y surge un mundo de sufrimiento o de dolor, es cuando hablamos de estas metáforas, como la del proceso del despertar. Por eso hablamos como que existe un proceso más o menos lineal, de despertar. Y en la práctica es así. Solo que, una vez se despierta, al final de ese proceso, se ve que en realidad siempre se estuvo despierto (no como persona, sino como Absoluto) y que en realidad nunca hubo proceso. Pero para experimentar esto (que es la Verdad) por experiencia propia y no como mera teoría, hay que ser prácticos y jugar-atravesar el ilusorio proceso del despertar. Por este motivo, brotan palabras como las de tantos libros (o como las de este post). Las palabras nunca son 100% exactas ni pueden describir la Realidad. Pero tomadas con humildad, receptividad e intuición, pueden convertirse en una ayuda para culminar el ilusorio proceso del despertar. Entonces las palabras o conceptos ya no tendrán utilidad. Fin de la nota. Volvemos al lenguaje más práctico. 

Así pues, en la práctica se dan muchos consejos, claves, indicaciones más o menos útiles. Por ejemplo, la de la intuición+tranquilidad. Veamos alguna de las maneras de usar eso:

La voz de la conciencia (voz interna, intuición) se escucha mejor cuando la mente está en calma (tranquilidad). A su vez, cuando desde la mayor tranquilidad que seamos capaz de reconocer, nos relajamos para escuchar receptivamente lo que la intuición nos quiere decir (nos habla constantemente), entonces al escuchar a la intuición, la tranquilidad aumenta. Y si además de escuchar a la intuición, integramos lo escuchado en nuestra vida práctica, entonces la tranquilidad aumenta muchíiiiisimo más.

La voz de la intuición puede comunicar con nosotros de miles de formas diferentes. A veces mediante sensaciones, vislumbres, emociones de alegría o de tranquilidad o felicidad, o puede venir alguna idea concreta que puede ponerse en práctica... a veces viene una posible solución a algo que nos preocupaba, y al estar tranquilos la voz de la intuición es escuchada. A veces esa idea puede parecer poco lógica, pero para ir captando qué es realmente la intuición y qué son meras suposiciones del ego, una manera es elegir una que nos resuene y atrevernos a ponerla en práctica. Conforme reconozcamos mejor la intuición auténtica y la pongamos frecuentemente en práctica, el proceso se intensificará. La intuición mejorará, así como la tranquilidad (o sea: seremos más conscientes de ellas). Puede que también surjan de manera inesperada (por sorpresa) momentos de plenitud. En cualquier caso, la total plenitud es la meta de este proceso, y también es —paradójicamente para el ego— su principio, pues la Plenitud ES desde siempre y se reconoce a Sí misma.

Este proceso es cada vez más fluido y feliz. Uno se siente más y más libre, ligero, espontáneo, optimista, alegre, relajado, predispuesto a compartir, encantado de disfrutar de los momentos de silencio y soledad, y también encantado de disfrutar de comunicar con todos, sea con una sola persona, con tres o con 300, con cuantos sean, uno se siente siempre en paz, pues el silencio y la soledad (paz) no dependen de lo exterior, sino que son algo interior (o sea: una actitud que llevamos con nosotros a todas partes, independientemente de lo que nuestro cuerpo —que es ilusorio— parezca estar haciendo).

Así que, todos estamos invitados a usar esto, que es muy simple. Porque todos disponemos de intuición y de tranquilidad. No hay excepciones. En la apariencia puede parecer que es cuestión de grados, pero ok, vale, es suficiente con el grado de intuición y de tranquilidad de que seamos conscientes en cada momento. No se nos pide más. Simplemente se nos invita a usar el nivel de intuición y de tranquilidad que captamos ahora. No se necesita más. Partimos de aquí, ahora, como punto de partida de este viaje sin distancia que es el proceso de despertar. Por ejemplo, si alguien se siente intranquilo, eso no significa que carezca de tranquilidad. Que se imagine que estuviese aún más intranquilo de lo que en realidad está. Pues que vea que si no está tan intranquilo como podría imaginar, entonces su actual intranquilidad, que es menor que esa imaginada, indica que hay algo más de tranquilidad de la que habría de la otra manera. A más tranquilidad, menos intranquilidad. Pero siempre hay algo de tranquilidad, porque la intranquilidad absoluta no es posible: ¡ni siquiera ilusoriamente! Siempre hay un mínimo, aunque sea una gota, de tranquilidad, esperando a ser reconocida. Y podemos comenzar con esa gota de tranquilidad. Entonces en actitud silenciosa abrirnos a escuchar la voz de la intuición. Invitar al silencio, de la manera que sepamos hacerlo. Abrirnos. Entregarnos. Y llegará la intuición que nos pondrá en mejor camino (actitud, ánimo) hacia una mayor tranquilidad. A veces la intuición no llega en el momento en que estamos sentados en silencio con ojos cerrados (cerrados literalmente o como metáfora de nuestra actitud interiorizada de presencia consciente), pero ese rato de silencio abre nuestra actitud para que en ese momento o en otro más tarde, inesperadamente, nos llegue la inspiración (que es intuición reconocida). Entonces hay que ponerla en práctica, así aumentará la paz y será más fácil escuchar aún mejor a la intuición. Así, poco a poco, el proceso se intensifica y acabamos reconociendo la plenitud que somos desde siempre (desde "antes" incluso del ilusorio proceso de despertar).

Así pues, usa lo que tienes. La tranquilidad que tienes es suficiente para comenzar. Y la intuición que tienes, si la escuchas, verás que es mucho más grande de lo que te parecía al principio. De hecho es infinita.

Hablando de infinito... en palabras no se puede abarcar de manera completa el Mensaje que la intuición (nuestro Ser) nos comunica constantemente. Ni siquiera un libro podría describir completamente lo infinito del Mensaje, ni tampoco una enciclopedia, ni millones de enciclopedias. Las palabras son simplemente pistas, mensajes codificados, símbolos casi diríamos que "taquigráficos" (o digamos que el índice del libro) que posteriormente hay que desplegar mediante la intuición divina. El mensaje completo está mas allá de las palabras, la verdad completa solamente está dentro de cada uno. Ningún ser carece en sí mismo de la verdad, porque todo ser es el Ser, la Verdad.

Pero se empieza poquito a poco. Usando la tranquilidad de que ya disponemos, y escuchando la intuición que ya tenemos. En silencio, en tranquilidad, escucha. Y luego conviértete en lo que has escuchado, y que vibre en tu vida. Y cuando lo que escuches no sean "vibraciones" sino posibles acciones prácticas, sopesa si te resuenan y atrévete a probarlas. No a lo tonto (no hagas algo que te asuste demasiado o que te haga incomodar más de lo debido innecesariamente, pues al principio no estarás seguro de si la idea que te ha venido viene de la intuición, o del ego, o de una mezcla de ambos: intuición con interferencias del ego). Pero sí que habrá muchas ideas que no te dé miedo probar, en asuntos inofensivos. Comienza a poner en práctica lo que crees intuir en esas cosas pequeñas e inofensivas, y tu habilidad para reconocer la intuición auténtica crecerá para aplicarla en los asuntos más "grandes".

Hay una manera muy fácil de reconocer la diferencia entre las ideas que vienen de la intuición y las que vienen del ego. Las que vienen de la intuición te aportarán alegría o tranquilidad. Te sentarán bien. En cambio, lo que viene del ego te brindará intranquilidad tarde o temprano. De hecho, esto forma también parte del proceso al cual estás invitado: estar atento, presente, en tranquilidad, y muy atento para que cada vez que tu tranquilidad desaparezca o sufra interferencias (disminuya), darte cuenta de que eso es porque estás cayendo en alguna de las trampas mentales del ego. Entonces párate, ábrete a la mucha o poca tranquilidad de que seas consciente en ese instante (aunque sea una sola gotita de tranquilidad, que siempre la hay), y entonces relájate, descansa en confianza en la Vida, y escucha a la intuición. La intuición te indicará lo que estés preparado para escuchar. Tal vez incluso te explique en qué consiste la trampa mental en que has caído esta vez. Pero ni siquiera es necesario saber eso. Tal vez simplemente se te brinde la inspiración práctica de cómo desvanecer esa ilusoria sensación de intranquilidad, o incluso qué hacer, aunque las acciones sean ilusorias, pero la intuición es muy sabia, práctica y comprensiva contigo. Ábrete a Ella, a la intuición, al Ser, a la voz interior, en tranquilidad y silencio. Puedes compartir con Ello todo lo que te inquiete. Nadie te comprende mejor que Dios, tu Ser. Si te abres, te sentirás completamente comprendido, sabrás lo infinitamente que se te atiende y lo importante que eres para el todopoderoso Amor.

Así que, cuando sientas falta de paz, simplemente escucha a la intuición y ábrete de nuevo a la paz. Ábrete a ambas: intuición + tranquilidad. Y tarde o temprano, sabrás por experiencia propia que siempre has vivido en la total e ilimitada plenitud, y que así seguirás eternamente disfrutando de tu bella e inagotable inmutabilidad.

Pero para llegar a eso (reconocer conscientemente y de manera constante y eterna lo Absoluto), primero hay que traspasar el proceso del despertar. Si sientes cualquier disminución de la paz, es que aún tiene sentido para ti la metáfora y los consejos del proceso de despertar. Porque mientras sientas (aunque sea de vez en cuando) disminución de la paz en cualquiera de sus formas, sigues sin estar iluminado (ya puse más arriba la nota... la iluminación es una metáfora, pero útil y práctica mientras aún no se ha experimentado totalmente el proceso de despertar). Cuando digo que aún no hay iluminación (completa) mientras haya la más mínima disminución de paz "en cualquiera de sus formas", eso incluye todas las formas de falta de paz: la inquietud, el sufrimiento psicológico, el dolor físico (el cual es aparente, como todo en esta lista, y de hecho no es físico sino mental, es otra variante del sufrimiento mental), cualquier preocupación por pequeña que sea, cualquier apego o incomodidad por pequeña que sea, etc.

Eso son las señales de que aún estamos cayendo en alguna trampa del ego. Pero podemos estar tranquilos, porque esas señales son ilusiones y podemos desvanecerlas empezando por lo básico: intuición y tranquilidad. Esto nos llevará a la iluminación y a la plenitud. Tras la iluminación, ya nunca más habrá disminución de la paz, ni ningún sufrimiento, ni dolor físico, ni incomodidades, ni preocupaciones, ni nada diferente a la plenitud. Ni siquiera habrá iluminación (en el sentido de que se haya iluminado algo que antes no lo estuviera), porque se reconoce que la Verdad ha sido así de plena desde siempre y para siempre: ES.

Finalmente, ni siquiera se jugará a las formas: todo cuerpo es un límite, una metáfora de lo ilusorio. Aunque el iluminado puede juguetear con mantener un cuerpo en el aparente sueño, como jugando a invitar a quienes aún duermen a que despierten y conozcan, como ellos, que no existe el dolor (ni físico ni mental) ni la muerte ni la enfermedad ni el sufrimiento ni el deterioro de ningún tipo, pues el Ser es inmutable, eterno, invulnerable, inmortal. El iluminado es consciente de que todo es uno: todos los iluminados son un mismo Ser, el mismo Ser que son los "no-iluminados", aunque estos últimos, en apariencia, no parecen ser conscientes ni disfrutan de manera constante de su propio Ser. El iluminado no necesita decir nada, pues con su simple presencia en silencio ya lo está diciendo todo. Su mirada amablemente bondadosa y su corazón ya lo están diciendo todo, invitándonos a abrirnos a la intuición y a la tranquilidad.

Nadie nos va a empujar. Nadie nos va a meter prisas. La dualidad es tan solo un juego inofensivo. Y además todo ser puede despertar de las ilusiones cuando así lo desee (en la Realidad o Absoluto, no existe el dormir, ni el dolor, ninguna incomodidad, sino solo paz y así no se necesita despertar, al no haber sueño; pero mientras hay —parece haber— proceso ilusorio, se juega con estas metáforas). Y uno desea despertar cuando fluye para ello. Por ejemplo, abriéndose a lo que le resuena; abriéndose a la intuición y a la tranquilidad, confiando de antemano en que en todo momento estamos siendo guiados por la Plenitud, la cual nos cuida y garantiza que este juego del sueño-dual finalizará en cuanto estemos dispuestos a ello. El proceso que facilita este reconocimiento, si quieres, lo tienes ya ante ti: aquí tienes ya tu porción de intuición y de tranquilidad. ¡Usa lo que ya tienes y descubre lo que ya eres! 

Siempre has sido y serás lo que siempre eres, lo que todos somos/son, lo que eternamente (intemporalmente) ES. 

Anécdota final: Este post comenzó con una sola "palabra". La traduje (para mí mismo; estaba paseando) como "intuición", pero en seguida preferí traducirla como "tranquilidad", etc. El mensaje se fue desplegando. Vino la intuición de compartir un poco, como ejemplo, en alguno de mis blogs. En palabras no se puede plasmar lo que la Intuición —que tanto nos ama— quiere comunicarnos, pero cada uno de nosotros podemos usar la intuición (y las palabras que encontremos en nosotros mismos o en libros o en este post) para desplegar el Mensaje, en formas (traducciones) que tengan sentido para cada uno de nosotros. 

Así que me vino la intuición de compartir algo sobre esta intuición en el blog, y primero surgió la versión breve (en una sola línea), que posteé esta mañana en uno de mis blogs aquí:  http://destelloinfinitodepaz.blogspot.com/2015/06/intuicion-y-tranquilidad.html Y después, me vino la intuición de escribir sobre el mismo tema en este otro blog, pero de manera más extendida (a quien le haya parecido largo, que recuerde lo que dije más arriba: se podrían rellenar millones de enciclopedias extendiendo este mensaje infinito... así que bastante lo he resumido jejeje...). Del mismo modo (escuchando la intuición) que me vino extender eso en una sola línea, y luego desplegar ese mismo mensaje en este otro post más largo, cada uno si quiere puede también en actitud silenciosa escuchar la intuición en sí mismo y desplegar los aspectos que le resuenen del mensaje, explicados con su propio lenguaje y adaptado a cada uno (la "voz" de la intuición es sin palabras, pero si necesitamos como apoyo una traducción a palabras, esa traducción brotará espontáneamente... pero no conviene que haya un apego a esas palabras porque son meros apoyos: el verdadero mensaje es lo que brilla más allá de esas o de cualesquiera otras palabras). Estamos todos invitados a escuchar la intuición, que es la voz de nuestro propio Ser, al cual estamos invitados a reconocer como Uno con nosotros mismos y con "todos" y "todo". Esto ya ES. Solamente tenemos que reconocerlo (por "experiencia" directa, no teóricamente). Ya se ES lo que se ES

Bendiciones (intuición) y tranquilidad compartida con todos.
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