sábado, 14 de enero de 2012

Fragmentos de YO SOY ESO

*

Nisargadatta Maharaj es un crack. Una estrella que brilla con luz propia. Quien no se tape los ojos, podrá ver la luz con Él. En fin, que estoy releyendo el libro YO SOY ESO y me he decidido a publicar este post con bastantes fragmentos de ese libro. En realidad el libro entero es digno de citarse (700 luminosas páginas), pero bueno, tampoco vendrá mal reunir unas cuantas citas sacadas de ahí. Si a alguien le agrada leer el libro entero, aparece en internet, por ejemplo aquí: http://www.oshogulaab.com/NISARGADATTA/TEXTOS/LISTADOTITULOSNISARGADATTA.htm

Descarga alternativa también aquí:

En formato PDF (1.76 MB, 527 páginas): http://nytz.files.wordpress.com/2012/01/yo-soy-eso.pdf

En formato WORD (1.44 MB, 525 páginas): http://nytz.files.wordpress.com/2012/01/i-am-that.doc (el título del archivo está en inglés pero el libro está en español).

Los fragmentos los voy a copiar numerados y con letra en colores. Los números por así hacer la lectura más fácil a quienes les agrade leerlo pero no todo de una misma sentada sino en días diferentes, ya que el post es largo. Los colores... quizás los uso porque queda más bonito; además así se distinguirá mejor la cita real de mis comentarios si me surge algo que decir. Si digo algo, lo diré en letra negra.

¡Que disfrutéis!


El número de las páginas en las citas corresponde a la publicación de la editorial Sirio. En otras versiones, el número de páginas es diferente. Quien lo quiera comprar, puede hacerlo en su librería preferida o en la web de la propia editorial: http://www.editorialsirio.com/index.php?mod=colecciones&id=805
YO SOY ESO

1-

El buscador es quien está a la búsqueda de sí mismo. Abandone todas las preguntas excepto una: «¿Quién soy yo?». A fin de cuentas, el único hecho del cual puede usted estar seguro es que usted es. El «yo soy» es cierto. El «yo soy esto» no lo es. Esfuércese por descubrir qué es usted en realidad.

Pero para saber lo que usted es, antes debe investigar y saber lo que no es.

Descubra todo lo que usted no es: el cuerpo, los sentidos, los pensamientos, el tiempo, el espacio, esto o aquello. Nada, concreto o abstracto que usted pueda percibir, puede ser usted. El propio hecho de percibirlo muestra que usted no es eso que percibe.

Cuanto más claramente vea que en el nivel de la mente usted tan sólo puede ser descrito en términos negativos, antes llegará al final de su búsqueda y antes comprenderá que usted es el ser ilimitado.

Sri Nisargadatta Maharaj


Inicio de YO SOY ESO: página 15

Es de resaltar la unidad (en esencia) de todas las vías, pues aunque cada propuesta tenga sus propios matices, en esencia son lo mismo, y aunque los llamemos con nombres diferentes lo que Shankara llamaba discernimiento, Ramana Maharshi lo llamaba más a menudo autoindagación, Nisargadatta lo llamaba de ambas formas (más a menudo, me parece en el libro YO SOY ESO, lo llama indagación o autonocimiento, menos frecuentemente lo llama discernimiento) y Un Curso de Milagros lo llama con la palabra "perdón" (no el perdón usual, sino el que el curso explica, que no es sino un modo de indagación, un discernimiento al reconocer lo irreal como irreal, combinado con la entrega —soltar— de lo falso, lo cual es desapego; el tercer paso en el proceso de perdón se produce espontáneamente una vez dados los otros dos, y es lo que en otros textos llaman Gracia).

Shankara y otros señalaba también la necesariedad de "desapego", el cual de todos modos se origina de manera natural tras una indagación seria. Al discernir lo falso como falso, uno deja de desearlo y eso es desapego.

Da igual llamar a la indagación con esa sola palabra, o añadirle "indagación del ser" (autoindagación), pues es lo mismo. Como sólo existe Uno, cualquier indagación profunda acaba descubriéndose como una autoindagación, y cualquier autoindagación incluye indagación general, pues indagar en el ser requiere primeramente indagar en lo que no es el ser, para así descartarlo.

Sigamos con YO SOY ESO:

2-

¿No ve que todos sus problemas son los problemas de su cuerpo? Alimento, vestido, techo, familia, amigos, nombre, fama, seguridad, supervivencia, todo esto deja de tener sentido en el momento en que usted comprende que tal vez no sea simplemente un cuerpo.

(...)

Cuando la mente permanece en el «yo soy» sin moverse, se entra en un estado que no se puede expresar con palabras, pero que se puede experimentar. (...)

Pregunta: Entonces, ¿qué soy yo?

Maharaj: Con que sepa lo que usted no es, es suficiente. No necesita saber lo que es, ya que mientras el conocimiento signifique descripción en términos de lo ya conocido, de lo perceptual o conceptual, no puede haber autoconocimiento, puesto que lo que usted es no puede ser descrito, excepto como negación total. Lo único que puede decir es: «yo no soy esto, yo no soy aquello», no puede decir: «esto es lo que soy». Sencillamente no tiene sentido. Lo que pueda señalar como «esto» o «aquello» no puede ser usted. Ni tampoco puede ser «otra cosa». Usted no es algo perceptible o imaginable. Y sin embargo, sin usted, no puede haber percepción ni imaginación.

(...)

Abandone su apego a lo irreal y lo real surgirá por sí mismo, rápida y suavemente. Deje de imaginarse lo que es o que hace esto o lo otro, y la comprensión de que usted es la fuente y el corazón de todo surgirá en usted. Con ello llegará un gran amor que no es elección o predilección, ni apego, sino un poder que hace todas las cosas dignas de amor y adorables.


Páginas 18 y 19 (Cap. 1)

Lo de «no soy esto, no soy aquello», es el famoso «neti, neti» de la tradición hindú. Es una forma que adopta la indagación.

3-

La única diferencia entre nosotros es que yo soy consciente de mi estado natural mientras que usted está aturdido. Al igual que el oro convertido en joyas no difiere del oro en polvo, salvo cuando la mente crea la diferencia, del mismo modo nosotros somos uno en el ser: sólo nos diferenciamos en apariencia. Esto se descubre siendo avezados, buscando, averiguando, cuestionando cada día, cada hora, y entregando a esa búsqueda la propia vida.

Página 23 (Cap. 2)

4-

Pregunta: ¿Es el dolor un hecho cósmico o puramente mental?

Maharaj: El universo es completo, y donde hay plenitud, donde nada falta, ¿qué puede causar el dolor?

Página 27 (Cap. 3)

Preocúpese por las causas del oscurecimiento, no por el sol.

Página 38 (Cap. 6)

Esta breve alusión de nuevo recomendando la vía negativa de indagación, el «neti, neti».

5-

Pregunta: ¿Está su mundo lleno de cosas y gente como el mío?

Maharaj: No, está lleno de mí mismo.

Pregunta: ¿Pero usted ve y oye como nosotros?

Maharaj: Sí, parece que oigo y hablo y actúo, pero en mí todo ello simplemente sucede, como en usted sucede la digestión o la sudoración. La máquina cuerpo-mente se ocupa de ello, dejándome a mí fuera. Al igual que usted no tiene que preocuparse por el crecimiento de su cabello, yo no tengo que preocuparme de las palabras ni de los actos. Simplemente ocurren, sin afectarme, pues en mi mundo nunca sale nada mal.

Página 42 (Cap. 7)

6-

Pregunta: Lo único que quiero es paz.

Maharaj: Puede lograr toda la paz que quiera, sólo tiene que pedirla.

Pregunta: La estoy pidiendo.

Maharaj: Debe pedirla con un corazón indiviso y vivir una vida íntegra.

Pregunta: ¿Cómo?

Maharaj: Aléjese de todo lo que inquiete su mente. Renuncie a todo lo que altere su paz. Si quiere paz, merézcala.

Pregunta: Sin duda todo el mundo merece la paz.

Maharaj: Sólo la merecen quienes no la perturban.

Pregunta: ¿De qué modo perturbo yo la paz?

Maharaj: Siendo esclavo de sus deseos y de sus temores.

Pregunta: ¿Incluso cuando están justificados?

Maharaj: Las reacciones emocionales de la ignorancia o la inadvertencia nunca están justificadas. Busque una mente clara y un corazón limpio. Lo único que necesita es permanecer tranquilamente alerta, investigando la auténtica naturaleza de sí mismo. Este es el único camino hacia la paz.


Página 48 (Cap. 8)

Eso que dice de que las reacciones de la ignorancia (en UCDM se las llama "ataques") nunca están justificadas es una de las piezas esenciales de Un Curso de Milagros (UCDM), que también dice que el ataque nunca está justificado.

Otra conversación casi intercambiable con las explicaciones de UCDM respecto a la percepción incluye estas dos breves preguntas y respuestas:

7-

Pregunta: ¡La percepción no es imaginación!

Maharaj: ¿Qué es si no? La percepción es reconocimiento, ¿no es así? Algo enteramente desconocido puede ser sentido pero no puede ser percibido. La percepción implica memoria.

Pregunta: Concedido, pero la memoria no lo convierte en ilusión.

Maharaj: La percepción, la imaginación, la esperanza, la anticipación y la ilusión, están todas basadas en la memoria. Apenas existe una línea de separación entre ellas. Se confunden unas con otras y todas son respuestas de la memoria.


Página 50 (Cap. 9)

8-

Pregunta: ¿Es usted consciente del inmenso sufrimiento del mundo?

Maharaj: Por supuesto que lo soy, mucho más que usted.

Pregunta: ¿Y qué hace usted?

Maharaj: Lo miro a través de los ojos de Dios y descubro que todo está bien.


Página 51 (Cap. 9)

9-

Maharaj: Lo que usted es, ya lo es. Conociendo lo que no es se libra de ello y permanece en su propio estado natural. Todo ocurre de forma espontánea y sin esfuerzo.

Pregunta: ¿Y qué descubro?

Maharaj: Descubre que no hay nada que descubrir. Usted es lo que es y eso es todo.

Pregunta: Pero a fin de cuentas, ¿qué soy yo?

Maharaj: La negación final de todo lo que usted no es.

Pregunta: ¡No entiendo!

Maharaj: La idea fija de que tiene que ser una cosa u otra es lo que le ciega.

Pregunta: ¿Cómo puedo deshacerme de esa idea?

Maharaj: Si confía en mí, créame cuando le digo que usted es la percepción pura que ilumina la consciencia y su contenido infinito. Capte esto y viva de acuerdo con ello. Si no me cree, diríjase a su interior y averigüe «¿qué soy yo?» o centre su mente en «yo soy», que es el ser puro y simple.

(...)

Pregunta: Pero usted ya me ha dicho que soy la Realidad Suprema. ¿No es eso autoconocimiento?

Maharaj: ¡Por supuesto que es usted la Realidad Suprema! Pero ¿y qué? Cada grano de arena es Dios; saberlo es importante, pero eso es sólo el comienzo.

Pregunta: Bien, usted me ha dicho que yo soy la Realidad Suprema. Le creo. ¿Qué tengo que hacer ahora?

Maharaj: Ya se lo he dicho. Descubra todo lo que no es. Cuerpo, sentimientos, pensamientos, ideas, tiempo, espacio, ser y no-ser, esto o aquello. Nada concreto o abstracto que pueda señalar es usted. Una simple afirmación verbal no bastará; puede repetir una fórmula eternamente sin lograr ningún resultado. Tiene que observarse a sí mismo constantemente, en especial su mente, momento a momento, sin perderse nada. Ese testimonio es esencial para lograr la separación entre el ser y el no-ser.

(...)

Maharaj: Poner palabras unas detrás de otras no le llevará lejos. Vaya a su interior y descubra lo que usted no es. Ninguna otra cosa importa.


Páginas 55 y 56 (Cap. 10)

10-

Pregunta: Por favor, cuéntenos cómo se realizó usted.

Maharaj: Conocí a mi Gurú cuando tenía 34 años y me realicé a los 37.

Pregunta: ¿Qué sucedió? ¿Cuál fue el cambio?

Maharaj: El placer y el dolor perdieron su poder sobre mí. Quedé libre de deseos y temores. Me encontré pleno, sin necesidad de nada. Vi que en el océano de la conciencia pura, en la superficie de la consciencia universal, las numerosas oleadas de los mundos fenoménicos emergen y desaparecen sin principio ni fin. Como consciencia, todas son mías. Como hechos, todos son míos. Hay un misterioso poder que cuida de ellos. Ese poder es la conciencia en sí, el Ser, la Vida, Dios, no importa el nombre que se le dé. Es el fundamento, el sostén último de todo cuanto existe, al igual que el oro es la base de todas las joyas de oro. ¡Y es tan íntimamente nuestro! Abstraiga el nombre y la forma de las joyas y lo que se hace evidente es el oro. Libérese del nombre y de la forma y de los deseos y temores que ellos crean. ¿Qué queda entonces?

Pregunta: La nada.

Maharaj: Sí, queda el vacío. Pero el vacío está colmado hasta el borde. Es el potencial eterno, al igual que la consciencia es la realidad eterna.

Pregunta: Al decir potencial, ¿quiere decir futuro?

Maharaj: Pasado, presente y futuro: todos están allí. E infinitamente más.


Páginas 61 y 62 (Cap. 12)

11-

Todo es no-causado. El mundo no tiene causa.

(...)

Una vez que ha creado para sí mismo un mundo gobernado por la causalidad, en el tiempo y en el espacio, está obligado a encontrar causas para todo. Usted formula la pregunta e impone la respuesta.


Página 73 (Cap. 14)

12-

Maharaj: Dios es mi devoto e hizo todo esto por mí.

Pregunta: ¿No hay Dios aparte de usted?

Maharaj: ¿Cómo podría haberlo? «Yo soy» es la raíz, Dios es el árbol. ¿A quién debo adorar y para qué?

Pregunta: ¿Es usted el devoto o el objeto de la devoción?

Maharaj: Ninguno de ambos: soy la devoción misma.


Página 79 (Cap. 15)

13-

Pregunta: ¿Cuál es el propósito de la meditación?

Maharaj: Meditar es ver lo falso como falso. Pero debe hacerse todo el tiempo.

Pregunta: Nos han dicho que meditemos con asiduidad.

Maharaj: La meditación es el ejercicio diario y deliberado de discernir entre lo verdadero y lo falso y renunciar a lo falso. Para empezar hay muchos tipos de meditación, pero finalmente todos se funden en uno.

Pregunta: Dígame por favor, ¿cuál es el camino más corto a la autorrealización?

Maharaj: Ningún camino es corto o largo, pero algunas personas tienen más dedicación que otras. (...)

Pregunta: ¿No me da ninguna pista?

Maharaj: Establézcase firmemente en la conciencia de «yo soy». Éste es el principio y también el fin de toda tarea.


Página 91 (Cap. 16)

Ahí ha mencionado Maharaj dos elementos muy considerados por Shankara y la tradición hindú en general: el discernimiento y el desapego. Tener constancia en esto, es la clave. El discernimiento (es una forma de indagación) permite ver lo falso como falso, y entonces se facilita el desapego, que es descartar eso que se ha comprendido como falso. Si es falso, no le atribuimos valor, por lo que se facilita el soltar el "juguete". ¿Para qué querríamos, además, un juguete que comprendemos que es ilusorio y que solamente nos va a reportar pinchazos de dolor?

14-

Pregunta: Si yo creo el mundo, ¿por qué lo he hecho malo?

Maharaj: Cada uno vive en su propio mundo. No todos los mundos son igual de buenos o malos.

Pregunta: ¿A qué se debe la diferencia?

Maharaj: La mente que proyecta el mundo lo colorea a su manera.

(...)

Maharaj: Todas las cosas son subjetivas, pero lo real es objetivo.

Pregunta: ¿En qué sentido?

Maharaj: No depende de recuerdos y expectativas, deseos y miedos, preferencias y desagrados. Todo se ve como es.

Pregunta: ¿Es lo que usted llama el cuarto estado (turiya)?

Maharaj: Llámelo como quiera. Es sólido, estable, sin cambio, sin principio ni fin, siempre nuevo y siempre fresco.

Pregunta: ¿Cómo se alcanza?

Maharaj: La ausencia de deseos y de miedos lo llevará allí.


Páginas 106 y 107 (Cap. 19)

15-

Maharaj: Cualquier cosa que diga será al mismo tiempo verdadera y falsa. Las palabras no van más allá de la mente.

Página 109 (Cap. 20)

16-

Pregunta: ¿Vive usted en lo Supremo Desconocido?

Maharaj: ¿Dónde si no?

Pregunta: ¿Cómo puede decir eso?

Maharaj: Ningún deseo surge nunca en mi mente.

Pregunta: Entonces, ¿está usted inconsciente?

Maharaj: ¡Claro que no! Soy totalmente consciente, pero dado que ningún deseo y ningún temor entran en mi mente, reina en ella un silencio perfecto.

Pregunta: ¿Quién conoce el silencio?

Maharaj: El silencio se conoce a sí mismo. Es el silencio de la mente silenciosa, cuando las pasiones y los deseos han sido silenciados.

Pregunta: ¿Experimenta deseos alguna vez?

Maharaj: Los deseos son simplemente olas en mi mente. Usted reconoce una ola en cuanto la ve. Un deseo es sólo una cosa entre muchas. No siento necesidad de satisfacerlo, no hay necesidad de realizar ninguna acción. La liberación de los deseos significa eso: ausencia de la compulsión por satisfacerlos.


Páginas 113 y 114 (Cap. 20)

17-

Maharaj: La Verdad es simple y está abierta a todos. ¿Por qué complicarla? La Verdad es amorosa y adorable. Lo incluye todo, lo acepta todo, lo purifica todo. Lo difícil y la causa de los problemas es lo falso, que siempre desea, espera y exige. Al ser falso, está vacío, y siempre busca confirmación y seguridad. Teme y evita la investigación. Se identifica a sí mismo con cualquier cosa en la que pueda hallar un apoyo, por muy débil y momentáneo que sea. Cualquier cosa que obtenga, la pierde y pide más. Por lo tanto, no confíe en lo consciente. Nada de lo que pueda ver, sentir, o pensar es así. Incluso el pecado y la virtud, el mérito y el demérito no son lo que parecen. Por lo general lo malo y lo bueno son cuestión de convenciones y costumbres, y son rechazados o aceptados según cómo se empleen las palabras.

Página 115 (Cap. 21)

18-

Pregunta: ¿Qué señal me indicará que estoy más allá del pecado y la virtud?

Maharaj: El estar libre de todo deseo y de todo miedo, y de la propia idea de ser una persona. El pecado es alimentar ideas como «soy pecador o no soy pecador». Identificarse uno mismo con lo particular es el único pecado que existe. Lo impersonal es real, lo personal aparece y desaparece. «Yo soy» es el Ser impersonal. «Yo soy esto» es la persona. La persona es relativa, y el Ser puro es fundamental.

(...)

Maharaj: Recordar su ser es virtud, olvidarse de su ser es pecado. (...)

(...)

Maharaj: Llámelo amor. El puente es amor.


Páginas 118 y 119 (cap. 21)

19-

Pregunta: Todo el mundo dice «yo soy». El hombre realizado también dice «yo soy». ¿Dónde radica la diferencia?

Maharaj: La diferencia está en el significado atribuido a las palabras «yo soy». Para el hombre realizado, la experiencia: «yo soy el mundo, el mundo es mío» es supremamente válida pues él siente, piensa y actúa íntegramente y en unidad con todo lo que vive. Quizás ni siquiera conozca la teoría y la práctica de la autorrealización y tal vez haya sido educado sin ideas religiosas y metafísicas, pero en su entendimiento y su compasión no habrá el mínimo fallo.


Página 124 (Cap. 22)

El siguiente fragmento lo disfrutarán bastante quienes estén familiarizados con Un Curso de Milagros, pues hay semejanzas. Más allá del inexistente mundo ilusorio hay un "mundo real" o de felicidad (reflejo puro de la Verdad, "sueño feliz"), y más allá de ese "mundo real", el Padre o el Cielo, o el Absoluto, como queramos llamarlo. Con las palabras "mundo real", Nisargadatta no se refiere (al menos no siempre) a lo que UCDM llama "mundo real" o "sueño feliz" (producto de haber negado todo lo que se opone a la Verdad, y que es muy fugaz porque da lugar rápidamente al puro conocimiento del Ser), sino a lo que UCDM llama Cielo, Hogar, Padre, etc, o sea: al Absoluto. El uno lleva a Lo otro.

20-

Maharaj: Todos ustedes están empapados porque está lloviendo a cántaros. En mi mundo siempre hace un tiempo espléndido. No hay noche ni día, ni calor ni frío. Allí no me acechan las preocupaciones ni los remordimientos. Mi mente está libre de pensamientos puesto que no hay deseos que me esclavicen.

Pregunta: ¿Existen dos mundos?

Maharaj: Su mundo es transitorio y cambiante. Mi mundo es perfecto, sin cambios. Puede decirme lo que quiera de su mundo; le escucharé con atención, incluso con interés; sin embargo, ni un solo momento olvidaré que el mundo de usted no existe, que usted está soñando.

Pregunta: ¿Qué diferencia su mundo del mío?

Maharaj: Mi mundo no tiene características por las que pueda ser identificado. No se puede decir nada de él. Yo soy mi mundo. Mi mundo soy yo. Es completo y perfecto. Toda impresión es borrada, toda experiencia rechazada. No necesito nada, ni siquiera a mí mismo, pues a mí mismo no puedo perderme.

(...)

Maharaj: En su mundo nada permanece, en el mío nada cambia. Mi mundo es real, mientras que el suyo está hecho de sueños.

Pregunta: Pero estamos hablando.

Maharaj: La charla tiene lugar en su mundo. En el mío, hay un silencio eterno. Mi silencio canta, mi vacío está lleno, no me falta nada. Usted no puede conocer mi mundo hasta que esté en él.

(...)

Pregunta: ¿De qué me sirve a mí su mundo?

Maharaj: Tendría usted que considerar con mayor atención su propio mundo, examinarlo críticamente, y de pronto, un día, se encontrará en el mío.

Pregunta: ¿Qué gano con ello?

Maharaj: No gana nada. Simplemente abandona lo que no es suyo y encuentra lo que nunca perdió: su propio ser.

(...)

Pregunta: Sin embargo, usted tiene un nombre y una forma y despliega consciencia y actividad.

Maharaj: Así es como aparezco en su mundo. En el mío sólo tengo ser. Nada más. Ustedes son ricos con sus propias ideas de posesión, de cantidad y calidad. Yo me encuentro absolutamente sin ideas.

(...)

Maharaj: Hágalo como quiera. Es libre de abandonar su mundo por el mío.

Pregunta: ¿Cómo se cruza de uno a otro?

Maharaj: Vea su mundo como es, no como lo imagina. El discernimiento le llevará al desapego; el desapego asegurará la acción correcta; la acción correcta construirá el puente interno hacia su ser real. La acción es prueba de sinceridad. Haga lo que se le dice con diligencia y fe, y desaparecerán todos los obstáculos.

Pregunta: ¿Es usted feliz?

Maharaj: En su mundo sería desgraciadísimo. Levantarse, comer, hablar, volver a dormir, ¡qué aburrimiento!

Pregunta: ¿De modo que ni siquiera quiere vivir?

Maharaj: Vivir, morir, ¡palabras sin sentido! Cuando me ve vivo, estoy muerto. Cuando cree que estoy muerto, estoy vivo. ¡Qué confundido está!

Pregunta: ¡Qué indiferente es usted! Todos los dolores de nuestro mundo no son nada para usted.

Maharaj: Soy muy consciente de los problemas de ustedes.

Pregunta: ¿Y qué hace por ellos?

Maharaj: No tengo que hacer nada. Van y vienen.

(...)

Pregunta: Parece que hay dos mundos, el mío y el suyo.

Maharaj: El mío es real, el suyo mental.

(...)

Maharaj: No hay necesidad de puente alguno.

Pregunta: Tiene que haber un nexo entre su mundo y el mío.

Maharaj: No hay necesidad de nexo entre un mundo real y un mundo imaginario, puesto que no puede haber ninguno.

Pregunta: ¿Entonces qué podemos hacer?

Maharaj: Investigue su mundo, dedique su mente a ello, obsérvelo críticamente, examine cada una de sus ideas; eso será suficiente.

(...)

Maharaj: Mi experiencia es que todo es felicidad. Pero el deseo de felicidad crea dolor. De ese modo, la felicidad se convierte en la semilla del dolor. Todo el universo del dolor nace del deseo. Abandone el deseo de placer y ni siquiera sabrá lo que es el dolor.

(...)

Maharaj: No puede cambiar el curso de los acontecimientos, pero puede cambiar su actitud, y lo que realmente importa es la actitud y no el simple acontecimiento. El mundo es la morada de deseos y temores. En él no puede encontrar la paz. Para hallar la paz tiene que ir más allá del mundo. La causa raíz del mundo es el amor a sí mismo. Por ese motivo buscamos el placer y evitamos el dolor. Sustituya el amor a sí mismo por el amor al Ser y el panorama cambiará.

Pregunta: Para llegar a ser un superhombre primero tiene uno que ser un hombre. La humanidad es el fruto de innumerables experiencias. El deseo lleva a la experiencia. Por lo tanto, en su propio momento y nivel, el deseo es correcto.

Maharaj: En cierta manera todo eso es verdad. Pero llega un día en que ya ha acumulado lo suficiente y ha de comenzar a construir. Entonces es absolutamente necesario ordenar y descartar (viveka-vairagya). Todo tiene que ser examinado atentamente, y lo innecesario debe ser destruido sin contemplaciones. Créame, nunca hay demasiada destrucción, dado que en realidad nada tiene valor. Sea apasionadamente desapasionado. Eso es todo.


Páginas 127 a 134 (Cap. 23)

21-

Pregunta: ¿Dios y el Mahatma son uno o dos?

Maharaj: Son uno.

Pregunta: Alguna diferencia ha de haber.

Maharaj: Dios es el Hacedor de Todo, el gnani es no-hacedor. Dios no dice: «Estoy haciéndolo todo». Para Él las cosas suceden por su propia naturaleza. Para el gnani todo es hecho por Dios.

(...)

Pregunta: ¿Puede ayudarme a mí, a una persona en particular?

Maharaj: Siempre lo estoy ayudando, desde dentro. Mi ser y su ser son uno. Yo lo sé pero usted no. Esa es toda la diferencia, y no puede durar mucho.


Páginas 137 a 139 (Cap. 24)

22-

Pregunta: A mí no me gusta esta idea del lila (drama). Yo más bien compararía el mundo con una obra en construcción, en la que nosotros somos los albañiles.

Maharaj: Se lo toma demasiado en serio. ¿Qué hay de malo en una interpretación teatral? Usted tiene un propósito mientras no esté completo (purna); hasta entonces la perfección, la plenitud será el propósito. Pero cuando usted esté completo en sí mismo, totalmente íntegro dentro y fuera, entonces disfrutará del universo, no trabajará en él. Al yo desintegrado puede parecerle que trabaja duro, pero esa es una ilusión suya. Los deportistas parece que hacen esfuerzos tremendos; sin embargo, su único motivo es jugar y exhibirse.

Pregunta: ¿Quiere decir que Dios sólo está divirtiéndose, que está ocupado en una acción sin propósitos?

Maharaj: Dios no es sólo verdadero y bueno, también es maravilloso (sat-yam-shivam-sundaram). Crea la belleza, por el gozo de ella.

(...)

Maharaj: La felicidad es la esencia de la belleza.

(...)

Maharaj: Sea totalmente consciente de su propio ser y será feliz conscientemente. Usted pierde el sentido de bienestar, de estar bien, debido a que aparta su mente de sí mismo y la deposita en lo que no es.

(...)

Maharaj: ¿De qué sirve la felicidad cuando se tiene que luchar y trabajar por ella? La verdadera felicidad es espontánea y sin esfuerzo.

(...)

Maharaj: El placer y el dolor se alternan. La felicidad es inamovible. Lo que puede buscar y encontrar no es lo verdadero. Encuentre lo que nunca perdió, encuentre lo inalienable.


Páginas 147 a 149 (Cap. 25)

Retomo una breve cita de páginas antes:

23-

Pregunta: Sin embargo, usted sigue enfadándose algunas veces.

Maharaj: ¿Con quién o por qué tendría que enfadarme? La ira surgió y se disolvió al recordar mi ser.


Página 139 (Cap. 24)

24-

Maharaj: Lo único que puede ayudar es despertar del sueño.

(...)

Maharaj: No hay sueños eternos.

(...)

Pregunta: ¿No queda ningún interés en uno mismo?

Maharaj: Por supuesto que me intereso por mí mismo, pero yo soy todo. En la práctica eso adquiere la forma de buena voluntad, universal e inagotable. Puede llamarlo amor, un amor todo-abarcante y que lo redime todo. Ese amor es eternamente activo, sin la sensación de hacer nada.


Página 162 (Cap. 27)

-25

Maharaj: (...) Es una batalla que se gana siempre, puesto que es una batalla entre lo verdadero y lo falso. Lo falso no tiene ninguna posibilidad de ganar.

Página 169 (Cap. 29)

-26
Pregunta: ¿Qué he de aprender?

Maharaj: A vivir sin preocuparse por usted. Para ello ha de conocer su propio ser verdadero (swarupa) como indómito, intrépido e invencible. Una vez que sabe con certeza absoluta que nada puede hacerle daño, más que su imaginación, llega a abandonar sus deseos y sus miedos, conceptos y sus ideas, y a vivir sólo con la verdad.

(...)

Maharaj: Nadie fracasa nunca en el yoga. Es sólo cuestión del grado de progreso. Al principio es lento y al final rápido. Cuando uno está completamente maduro, la realización es explosiva.

(...)

Maharaj: La mente, cegada por la idea de «yo soy el cuerpo», teje interminablemente su hilo de ilusión.

Pregunta: Si todo es parte de un proceso natural, ¿qué necesidad hay del esfuerzo?

Maharaj: Incluso el esfuerzo es parte del proceso. Cuando la ignorancia se vuelve obstinada y dura y el carácter se pervierte, el esfuerzo y su dolor son inevitables. En completa obediencia a la naturaleza no hay esfuerzo. La semilla de la vida espiritual crece en silencio y en la oscuridad hasta la hora señalada.

(...)

Pregunta: Me habían dicho que un hombre realizado nunca hace nada impropio, que siempre actuaría de modo ejemplar.

Maharaj: ¿Quién establece el ejemplo? ¿Por qué un hombre liberado tendría necesariamente que seguir los convencionalismos? En el momento en que su conducta se hace previsible, ya no puede ser libre. Su libertad consiste en ser libre para realizar la necesidad del momento, para obedecer la necesidad de la situación. La libertad de hacer lo que a uno le gusta es en realidad esclavitud, mientras que ser libre para hacer lo que uno tiene que hacer, lo correcto, es la libertad real.

Pregunta: Sin embargo, debe haber alguna forma de saber quién está realizado y quién no. Si no se distinguen uno del otro, ¿de qué sirve?

Maharaj: Quien se conoce a sí mismo no tiene dudas al respecto. Ni se preocupa de que los demás reconozcan o no su estado. Raro es el hombre realizado que muestra su realización, y son afortunados quienes le conocen, puesto que es para el bien de ellos.

(...)

Maharaj: No sigo reglas ni tampoco las establezco. Yo fluyo con la vida, fiel e irresistiblemente.

(...)

Maharaj: ¡No hace falta una salida! ¿No ve que la salida es también parte del sueño? Lo único que tiene que hacer es ver el sueño como sueño. 


Pregunta: Si me dedico a la tarea de negar todo como si fuera un sueño, ¿adónde me llevará?

Maharaj: Adonde quiera que le lleve, será un sueño. La misma idea de ir más allá del sueño es ilusoria. ¿Por qué ir a alguna parte? Simplemente dése cuenta de que está soñando un sueño al cual llama el mundo y deje de buscar salidas. Su problema no es el sueño. Su problema es que le gusta una parte del sueño y no la otra. Ame todo o nada y deje de quejarse. Una vez ha visto el sueño como sueño, ya ha hecho todo lo que se debe hacer.

Páginas 170 a 175 (Cap. 29)

Aunque al final de la anterior conversación no lo dice, algunas veces sí indica que aparte de ver el sueño como sueño (discernimiento de qué es irreal y qué no) hay también que desapegarse del sueño, o sea, soltar lo que no tiene valor por ser irreal. Entonces uno deja de desear el "juguete" (lo irreal) y dejamos de obstaculizar la Verdad, la cual reconocemos una vez que hemos descartado lo irreal por carecer de valor, poniéndonos así de parte de la Verdad, la cual alborea en nuestra consciencia en cuanto la aceptamos a Ella y nada más que Ella.

De todos modos, cuando el discernimiento llega a ser muy profundo, el desapego acaba produciéndose por sí solo.

-27

Pregunta: Hay tantas teorías sobre la naturaleza del hombre y del universo. La teoría de la creación, la teoría de la ilusión, la teoría del sueño, hay tantas como una quiera pero, ¿cuál es la verdadera?

Maharaj: Todas son verdaderas, todas son falsas. Usted puede escoger la que más le guste.

Pregunta: Usted parece preferir la teoría del sueño.

Maharaj: Todas son distintas formas de juntar palabras. Algunos prefieren una forma, otros prefieren otra. Las teorías no son ni falsas ni verdaderas. Son intentos por explicar lo inexplicable. No es la teoría lo que importa, sino el modo en que se la pone a prueba. La prueba de la teoría es lo que la hace fructífera. Experimente con cualquier teoría que le guste; si es usted serio y sincero, el logro de la realidad será suyo. Como ser viviente está atrapado en una situación intolerable y dolorosa y está buscando una salida. Se le están ofreciendo distintos planos de su prisión, ninguno de ellos totalmente verdadero. Pero todos ellos tienen cierto valor, aunque sólo si usted es completamente sincero. Es la sinceridad lo que libera y no la teoría.

Pregunta: La teoría puede ser engañosa y la sinceridad, ciega.

Maharaj: Su sinceridad le guiará. La devoción a la meta de la libertad y la perfección, le hará abandonar todas las teorías y sistemas y vivir con sabiduría, inteligencia y amor activo. Las teorías pueden ser buenas como puntos de partida, pero deben ser abandonadas, cuanto antes mejor.


Páginas 177 y 178 (Cap. 30)

-28

Maharaj: No hay absolutamente ninguna diferencia entre los demás y yo, salvo en mi conocimiento de mí mismo tal como soy. Yo soy todo. Lo sé con toda certeza y usted no.

Pregunta: Así pues diferimos de todos modos.

Maharaj: No, no es así. La diferencia está solo en la mente y es temporal. Yo era como usted, usted será como yo.

Pregunta: Dios hizo un mundo muy diversificado.

Maharaj: La diversidad sólo existe en usted. Véase como es y verá el mundo como es: un solo bloque de realidad, indivisible e indescriptible. Su propio poder creativo proyecta sobre él una imagen y todas sus preguntas se refieren a esa imagen.

(...)

Maharaj: El cuarto estado (turiya) es un estado de puro testimonio, de conciencia desapegada, sin pasión y sin palabras. Es como el espacio, que no resulta afectado por lo que contiene. Los problemas corporales y mentales no lo alcanzan, quedan fuera, «allí», mientras que el testigo está siempre «aquí».

(...)

Maharaj: Ambos, lo objetivo y lo subjetivo son cambiantes y transitorios. No hay nada real en ellos. Encuentre lo permanente en lo efímero, halle el factor constante en toda experiencia.


Páginas 184 y 185 (Cap. 31)

-29

Pregunta: ¡Qué horrible! ¿De modo que el universo no tiene valor?

Maharaj: Tiene un valor tremendo. Yendo más allá del universo usted realiza su propio ser.

Pregunta: Pero ante todo, ¿por qué llegó a existir?

Maharaj: Lo sabrá cuando acabe.

Pregunta: ¿Acabará alguna vez?

Maharaj: Para usted, sí.

Pregunta: ¿Cuando comenzó?

Maharaj: Ahora.

Pregunta: ¿Cuándo acabará?

Maharaj: Ahora.

Pregunta: Ahora no acaba.

Maharaj: Usted no deja que acabe.

Pregunta: Quiero dejar que acabe.

Maharaj: No, no quiere. Toda su vida está conectada con el universo. El pasado y el futuro, los deseos y los miedos de usted, todos tienen sus raíces en el mundo. Sin el mundo, ¿dónde está usted, quién es usted?

Pregunta: Precisamente para descubrir eso vine hasta aquí.

Maharaj: Y yo le estoy diciendo exactamente esto: consiga más allá del universo un lugar donde poner el pie, y todo será fácil y claro.


Página 188 (Cap. 31)

-30

Maharaj: No es ni necesario ni posible cambiar a los demás. Pero si usted puede cambiarse a sí mismo descubrirá que no es necesario ningún otro cambio. ¡Para cambiar la imagen simplemente cambie la película, no ataque a la pantalla!

Pregunta: ¿Cómo puede estar tan seguro de sí mismo? ¿Cómo sabe que lo que dice es verdad?

Maharaj: No es de mí de quien estoy seguro, estoy seguro de usted. Lo único que necesita es dejar de buscar fuera lo que sólo puede encontrar dentro. Corrija su visión antes de actuar. Usted está sufriendo una equivocación aguda. Clarifique su mente, purifique su corazón, santifique su vida, ése es el modo más rápido de cambiar su mundo.

Pregunta: Muchos santos y místicos han vivido y han muerto, y no cambiaron mi mundo.

Maharaj: ¿Cómo habrían podido hacerlo? El mundo de usted no es el de ellos, ni el de ellos es el de usted.

Pregunta: Sin duda hay un mundo de hechos que es común a todos.

Maharaj: ¿El mundo de las cosas, de la energía y de la materia? Incluso si hubiera tal mundo común de cosas y fuerzas, no es el mundo en que vivimos. El nuestro es un mundo de sentimientos e ideas, de atracciones y repulsiones, de valores, de motivos e incentivos; es decir, un mundo mental. Biológicamente necesitamos muy poco; nuestros problemas son de un orden diferente. Los problemas creados por los deseos y el miedo y las falsas ideas sólo pueden ser resueltos en el nivel de la mente. Tiene usted que conquistar su propia mente y para eso ha de ir más allá de la mente.

Pregunta: ¿Qué quiere decir ir más allá de la mente?

Maharaj: Usted ha ido más allá del cuerpo, ¿no es así? Usted no sigue de cerca su digestión, su circulación o su eliminación. Se han vuelto automáticos. Del mismo modo, la mente tendría que trabajar de modo automático, sin exigir atención alguna. Pero esto no ocurrirá salvo que la mente funcione sin fallos. La mayor parte del tiempo somos conscientes del cuerpo y de la mente porque constantemente piden ayuda. El dolor y el sufrimiento son sólo gritos del cuerpo y de la mente reclamando atención. Para ir más allá del cuerpo ha de estar sano; para ir más allá de la mente ha de tenerla en perfecto orden. No puede ir más allá dejando atrás el desorden. El desorden lo agobiará. «Recoja su basura» parece ser la ley universal. Y además es una ley justa.


Páginas 191 y 192 (Cap. 32)

-31

Pregunta: Lo único que quiero es ser feliz.

Maharaj: Sea feliz para hacer feliz.

Pregunta: Que los demás se ocupen de sí mismos.

Maharaj: Señor, usted no está separado. La felicidad que no puede compartirse es falsa. Sólo lo que puede compartirse es en verdad deseable.


Página 193 (Cap. 32)

-32

Pregunta: ¿Muere un gnani?

Maharaj: El gnani está más allá de la vida y de la muerte. Lo que consideramos inevitable, nacer y morir, a él le parece sólo un modo de expresar movimiento en lo inmutable, un cambio en lo que nunca cambia, el fin de lo interminable. Para el gnani es evidente que nada nace y nada muere, nada permanece y nada cambia, todo es como es, intemporal.


Página 195 (Cap. 33)

-33

Pregunta: Hace un momento llegó un joven con un problema. Usted le dijo unas palabras y él se fue. ¿Lo ayudó usted?

Maharaj: Por supuesto.

Pregunta: ¿Cómo puede estar tan seguro?

Maharaj: Ayudar es mi naturaleza.

Pregunta: ¿Cómo llegó a saberlo?

Maharaj: No hay necesidad de saberlo. Funciona por sí mismo.


Página 199 (Cap. 33)

-34

Pregunta: ¡De qué modo tan extraño funciona su mente!

Maharaj: Usted es el extraño, no yo. Yo soy normal. No estoy loco, estoy cuerdo. Veo las cosas como son y, por lo tanto, no les tengo miedo. Pero usted tiene miedo de la realidad.

Pregunta: ¿Por qué habría de tenerle miedo?

Maharaj: Es la ignorancia de sí mismo lo que le produce miedo y también lo que le impide darse cuenta de que tiene miedo. No trate de no tener miedo. Primero derribe el muro de la ignorancia.


Página 202 (Cap. 33)

-35

Maharaj: A su debido tiempo todo llega, de forma espontánea.

Pregunta: ¿Entonces no hay necesidad de esfuerzo?

Maharaj: Cuando el esfuerzo sea necesario, el esfuerzo aparecerá. Cuando la ausencia de esfuerzo sea esencial, ella misma se impondrá. No necesita empujar a la vida. Simplemente fluya con ella y entréguese por completo a la tarea del momento presente, que es morir ahora, al ahora. Porque vivir es morir. Sin muerte no puede haber vida. Aférrese a lo principal, que es que el mundo y el ser son uno y son perfectos. Sólo la actitud de usted tiene fallos y necesita ser ajustada. Este proceso o ajuste es lo que usted llama sadhana. Se llega a él acabando con la indolencia y utilizando toda la energía para dar paso a la claridad y a la caridad. Pero en realidad esos son los síntomas de un crecimiento inevitable. No tenga miedo, no resista, no retrase. Sea lo que es. No hay nada que temer. Crea e inténtelo. Experimente honestamente. Conceda a su ser real la oportunidad de dar forma a su vida. No se arrepentirá.


Página 203 (Cap. 33)

-36

El deseo de encontrar el ser, sin ninguna duda, será satisfecho, con tal de que no desee nada más. Pero debe ser sincero consigo mismo y realmente no desear ninguna otra cosa. Si mientras tanto usted quiere otras muchas cosas y se dedica a perseguirlas, su propósito primordial puede retrasarse hasta que usted se vuelva más sensato y deje de dividirse entre deseos contradictorios. Vaya dentro, sin desviarse, sin siquiera mirar nunca hacia afuera.

Página 210 (Cap. 34)

-37

Pregunta: Sin embargo, estoy aquí.

Maharaj: Todavía no está aquí. Yo estoy aquí. ¡Entre! Pero no lo hace. Usted quiere que yo viva su vida, sienta a su modo, y utilice su lenguaje. No puedo y ello no le ayudaría. Es usted quien debe venir a mí. (...)

Pregunta: Lléveme.

Maharaj: Lo estoy haciendo, pero usted se resiste. Usted atribuye realidad a los conceptos, siendo que los conceptos son distorsiones de la realidad. Abandone toda conceptualización y permanezca en silencio y atento. Sea sincero y todo le irá bien.

Página 219 (Cap. 35)

-38

Maharaj: Antes que nada, debe darse cuenta de que usted es la prueba de todas las cosas, incluido usted mismo. Nadie puede probar la existencia de usted mismo. Nadie puede probar la existencia de usted porque la existencia de él tiene que ser confirmada primero por usted. El ser y el conocer de usted no se los debe nadie. Recuerde, está completamente solo, no viene de ninguna parte, no va a ninguna parte. Usted es el ser intemporal y conciencia en sí.

(...)

Pregunta: Desde mi más temprana infancia me enseñaron a pensar que estoy limitado a mi nombre y mi forma. El simple hecho de afirmar lo contrario no borrará ese hábito mental. Se necesitaría un lavado de cerebro, si eso fuera posible.

Maharaj: Usted lo llama lavado de cerebro, yo lo llamo yoga: nivelar los altibajos mentales. No está obligado a pensar los mismos pensamientos una y otra vez. ¡Varíe!

Pregunta: Es más fácil decirlo que hacerlo.

Maharaj: ¡No sea infantil! Es más fácil cambiar que sufrir. Salga de su infantilismo, eso es todo.

Pregunta: Esas cosas no suceden. Ocurren.

Maharaj: Todo ocurre todo el tiempo, pero usted tiene que estar preparado para ello. La preparación es madurez. No ve lo real porque su mente no está preparada para ello.

Pregunta: Si lo real es mi propia naturaleza, ¿cómo puedo no estar preparado?

Maharaj: No estar preparado significa tener miedo. Tiene miedo de lo que es. Su destino es la totalidad. Pero tiene miedo de perder su identidad. Esto es infantilismo: aferrarse a los juguetes, a sus deseos y sus miedos, sus opiniones y sus ideas. Abandone todo eso y esté preparado para que lo real se muestre a sí mismo. Esta autoafirmación se expresa mejor con las palabras «yo soy». Nada más tiene ser. Esté usted absolutamente seguro de esto.


Páginas 229 y 230 (Cap. 37)

-39

Saber que el dolor y el placer son uno, es la paz.

(...)

El placer y el dolor son ananda (bienaventuranza). Aquí estoy, sentado frente a usted y diciéndole —en base a mi propia experiencia inmutable e inmediata— que el dolor y el placer son las crestas y los valles de las olas que se forman en el océano de la bienaventuranza. En lo profundo hay una plenitud total.


Páginas 234 y 235 (Cap. 37)

-40

El gnani pertenece a todos. Se da a sí mismo incansablemente y por completo a quienquiera que venga a él. Si no da no es un gnani. Cualquier cosa que tenga, la comparte.

Página 238 (Cap. 38)

-41

Maharaj: Lo que importa es la necesidad, el motivo oculto, no la forma en que se presente. Cualquier cosa que haga, si la hace para encontrar su propio ser, lo llevará con seguridad a sí mismo.

Pregunta: ¿No se necesita fe en la eficacia de los medios empleados?

Maharaj: No hace falta fe, que no es otra cosa que expectativas acerca de los resultados. Aquí sólo cuenta la acción. Cualquier cosa que haga por la verdad lo llevará a la verdad. Sólo ha de tener interés y ser sincero. La forma que adopte apenas importa.

Pregunta: Entonces, ¿cuál es la necesidad de expresar los propios anhelos?

Maharaj: No hay necesidad. No hacer nada es igual de efectivo. El mero anhelo, no diluido por el pensamiento ni la acción, el anhelo puro y concentrado le llevará rápidamente a su meta. Lo que importa es el verdadero motivo, no el modo.

(...)

Maharaj: La práctica espiritual no es sino la afirmación y la reafirmación de la voluntad. Quien no se atreva, quien carezca de valor, no aceptará lo real aunque se lo ofrezcan. El único obstáculo es la falta de voluntad, nacida del miedo.

(...)

Maharaj: De hecho, toda realización es sólo compartir. Usted entra en una consciencia más amplia y la comparte. La resistencia a entrar y compartir es el único obstáculo. Yo nunca hablo de diferencias porque para mí no hay ninguna.


Páginas 242 a 244 (Cap. 38)

-42

Pregunta: ¿Qué propósito tienen el placer y el dolor?

Maharaj: ¿Existen por sí mismos o sólo en la mente?

Pregunta: El asunto es que existen. Dejemos la mente a un lado.

Maharaj: El placer y el dolor son meros síntomas, son resultados de conocimientos y sentimientos incorrectos. Un resultado no puede tener propósito propio.

(...)

Maharaj: Para mí usted es su propio Dios. Pero si piensa de otro modo, piénselo hasta el final. Si hay Dios, entonces todo es Dios y todo ocurre para el mejor bien. Acepte lo que venga con un corazón alegre y agradecido. Y ame a todas las criaturas. Esto también lo llevará a su propio Ser.


Páginas 249 y 250 (Cap. 39)

-43

Maharaj: (...) Pero cuando la mente discriminativa aparece y crea distinciones, surgen el placer y el dolor. Durante el sueño, la mente está suspendida, y así lo están también el placer y el dolor. El proceso de la creación continúa, pero pasa inadvertido.

(...)

Pregunta: Incluso como sueño, es usted un sueño muy insólito.

Maharaj: Yo soy un sueño que puede despertarle. En su despertar, tendrá la prueba de ello.

(...)

Maharaj: Una vez oído el evangelio de la autorrealización, nunca será olvidado. Como una semilla sembrada en la tierra, esperará la estación adecuada, germinará y crecerá hasta convertirse en un poderoso árbol.


Páginas 253 a 255 (Cap. 40)

-44

Maharaj: Yo no hago nada, todo sucede, yo no tengo expectativas, no hago planes, simplemente observo los hechos que ocurren, sabiendo que son irreales.

Pregunta: ¿Siempre fue usted así desde el primer momento de la iluminación?

Maharaj: Los tres estados rotan como de costumbre, se produce el despertar, el dormir, y el volver a despertar de nuevo, pero no me ocurren a mí. Simplemente ocurren. A mí nunca me ocurre nada. Hay algo que no cambia, que no se mueve, es inconmovible, como una roca, inexpugnable; una masa sólida de ser puro-consciencia-bienaventuranza. Yo nunca salgo de ahí. Nada puede sacarme, ninguna tortura, ninguna calamidad.

Pregunta: ¡Sin embargo usted es consciente!

Maharaj: Sí y no. Hay paz: profunda, inmensa, inamovible. Los acontecimientos se registran en la memoria, pero carecen de importancia. Difícilmente me doy cuenta de ellos.

(...)

Pregunta: ¿Puedo hacerlo yo?

Maharaj: Por supuesto. Usted es muy capaz de cruzar. Sólo tiene que ser sincero.


Páginas 268 y 269 (Cap. 42)

-45

Pregunta: Estoy cansado de promesas. Estoy cansado de sadhanas que me roban todo mi tiempo y mi energía sin ofrecerme nada. Quiero la realidad aquí y ahora. ¿Puedo lograrla?

Maharaj: Claro que puede, siempre que realmente esté cansado de todo, incluyendo sus sadhanas. Cuando no exija nada del mundo, ni de Dios, cuando no quiera nada, no busque nada, ni espere nada, ¡entonces el estado supremo llegará a usted inesperadamente y sin invitación!

(...)

Pregunta: ¿Por qué tiene que haber búsqueda?

Maharaj: La vida es una búsqueda, uno no puede evitar la búsqueda. Cuando la búsqueda cesa, es el Estado Supremo.

Pregunta: ¿Por qué el Estado Supremo viene y va?

Maharaj: Ni viene ni va. Es.

Pregunta: ¿Habla por propia experiencia?

Maharaj: Por supuesto. Es un estado intemporal, siempre presente.

Pregunta: Para mí va y viene, para usted no. ¿Por qué esta diferencia?

Maharaj: Quizás porque yo no tengo deseos. O porque usted no desea lo supremo con suficiente fuerza. Debe sentirse completamente desesperado.

(...)

Maharaj: Vacíese completamente.

(...)

Pregunta: ¿Pero cuál es el factor de la maduración?

Maharaj: El recuerdo de sí mismo, la conciencia del «yo soy» lo madura poderosa y rápidamente. Abandone toda idea sobre sí mismo y simplemente sea.

Pregunta: Estoy cansado de todos los caminos y medios y habilidades y trucos, estoy cansado de todas esas acrobacias mentales. ¿No hay algún modo de percibir la realidad de manera directa e inmediata?

Maharaj: Deje de utilizar la mente y verá lo que pasa. Dedíquese por completo a esa cosa tan sencilla. Eso es todo.

(...)

Pregunta: Podemos decir que mientras el sol sea la causa de la sombra, uno no puede ver el sol en la sombra. Hay que dar la vuelta.

Maharaj: Otra vez introduce la trinidad del sol, el cuerpo y la sombra. En realidad no hay tal división. Lo que estoy diciendo no tiene nada que ver con dualidades y trinidades. No mentalice ni verbalice. Simplemente vea y sea.

Pregunta: ¿Tengo que ver para ser?

Maharaj: Vea lo que usted es. No pregunte a otros, no deje que otros le digan nada sobre usted. Mire dentro de sí y vea. Todo lo que el maestro puede decirle es eso. No hay necesidad de ir de uno a otro. Todos los pozos contienen la misma agua. Sáquela del más próximo. En mi caso, el agua está en mí y yo soy el agua.


Páginas 274 a 277 (Cap. 43)

-46

Maharaj: Examine el movimiento del cambio y verá. Lo que puede cambiar mientras usted no cambia puede decirse que es independiente de usted. Pero lo que es incambiable tiene que ser uno con todo lo que no cambia, ya que la dualidad implica interacción y la interacción significa cambio.

(...)

Maharaj: El punto principal que hay que entender es que usted ha proyectado en sí mismo un mundo de su propia imaginación, basado en recuerdos, en deseos y en miedos, y que usted mismo se ha encarcelado en él. Rompa el encantamiento y libérese.

Pregunta: ¿Cómo se rompe en encantamiento?

Maharaj: Afirme su independencia en pensamiento y acción. A fin de cuentas, todo depende de su fe en sí mismo, en la convicción de que lo que ve y oye, piensa y siente, es real. ¿Por qué no se cuestiona su fe? No tenga duda de que este mundo está pintado por usted en la pantalla de la consciencia y es su propio mundo privado. Tan sólo el sentido de «yo soy», aunque en el mundo, no es del mundo. Ningún esfuerzo de lógica ni de imaginación le permitirá cambiar el «yo soy» por el «yo no soy». En la misma negación de su ser lo está afirmando. Cuando entienda que el mundo es su propia proyección, se liberará de él. ¡No necesita liberarse de un mundo que no existe, salvo en su imaginación! Cualquiera que sea la imagen, bella o fea, es usted quien la está pintando y no está limitado por ella. Dése cuenta de que no hay nadie que se la imponga, y que es sólo debida al hábito de confundir lo imaginario con lo real. Vea lo imaginario como imaginario y libérese del miedo. (...) El mundo está causado por usted pero usted no es el mundo.

(...)

Maharaj: Incluso el experimentador es secundario. Lo primero es la infinita expansión de la consciencia, la posibilidad eterna, el potencial inmensurable de todo lo que fue, es y será. Cuando mira cualquier cosa, lo que ve es lo definitivo, pero usted imagina que ve una nube o un árbol. Aprenda a mirar sin imaginación, a escuchar sin distorsión, eso es todo. Deje de atribuir nombres y formas a lo que esencialmente es innombrable y carece de forma, entienda que cada modo de percepción es subjetivo, que lo visto u oído, lo tocado y olido, sentido o pensado, esperado o imaginado, está en la mente y no en la realidad, y así experimentará la paz y se liberará de todo miedo. Incluso el sentido de «yo soy» está compuesto por la luz pura y el sentido de ser. El «yo» existe incluso sin el «soy». Del mismo modo, la luz pura existe siempre, ya sea que diga «yo» o no. Sea consciente de esa luz pura y ya nunca la perderá. La eseidad en el ser, la conciencia pura en la consciencia y el interés por cada experiencia, es algo no descriptible, aunque perfectamente accesible, puesto que nada más existe.

(...)

Maharaj: Antes o después descubrirá que si de verdad quiere encontrar, tiene que excavar en un solo sitio: dentro de sí mismo.

(...)

Pregunta: Sin duda cada enfoque debe tener algo válido.

Maharaj: En todos los casos su valor consiste en llevarlo a la necesidad de buscar dentro de sí mismo. Jugar con distintos enfoques puede deberse a una resistencia a ir hacia el interior, al miedo de tener que abandonar la ilusión de ser algo o alguien en particular. (...) Cuando se dé cuenta de que usted es la luz del mundo, también se dará cuenta de qué es el amor; que conocer es amar y amar es conocer. De todos los afectos, el amor a uno mismo llega primero. Su amor por el mundo es el reflejo del amor por sí mismo, puesto que su mundo es su propia creación. La luz y el amor son impersonales, pero se reflejan en su mente como conocimiento y buena voluntad. Siempre somos amables con nosotros mismos, pero no siempre somos sabios. Un yogui es un hombre cuya buena voluntad está ligada a la sabiduría.


Páginas 281 a 283 (Cap. 44)

-47

Pregunta: He venido a estar con usted, más que a escucharle. Poco es lo que puede decirse con palabras, el silencio puede transmitir mucho más.

Maharaj: Primero las palabras, luego el silencio. Para el silencio hay que estar maduro.


Página 285 (Cap. 45)

-48

Pregunta: No es una cuestión de logro sino de entendimiento.

Maharaj: ¡No trate de entender! Es suficiente con que no malentienda. Para alcanzar la liberación no confíe en su mente. La mente es la que le llevó a la esclavitud. Trasciéndala de una vez.


Página 289 (Cap. 45)

-49

La verdad es permanente. Lo real no cambia. Lo que cambia no es real, lo que es real no cambia. Ahora bien, ¿qué hay en usted que no cambia?

Página 292 (Cap. 46)

-50

Maharaj: Aumente y amplíe sus deseos hasta que nada pueda satisfacerlos salvo la realidad. Lo malo no es el deseo, sino su estrechez y su pequeñez. El deseo es devoción. Sea devoto de lo real, de lo infinito, del corazón eterno del ser. Transforme el deseo en amor. Todo lo que usted quiere es ser feliz. Todos sus deseos, cualesquiera que sean, son una expresión de su anhelo de felicidad. Básicamente, usted quiere lo mejor para sí mismo.

Pregunta: Sé que no debería...

Maharaj: ¡Espere! ¿Quién le ha dicho que no debería? ¿Qué hay de malo en querer ser feliz?

(...)

Pregunta: ¿Me aconseja que venga a la India con asiduidad?

Maharaj: Si usted es serio, no necesita viajar. Usted es usted, dondequiera que esté y usted crea su propio entorno. La locomoción y el transporte no le proporcionarán la salvación. Usted no es el cuerpo, y arrastrar el cuerpo de un lugar a otro no le llevará a ninguna parte. La mente es libre para vagar por los tres mundos; empléela íntegramente.

Pregunta: Si yo soy libre, ¿por qué estoy en un cuerpo?

Maharaj: No está en el cuerpo, ¡el cuerpo está en usted! La mente está en usted. Le ocurren a usted. Están ahí porque a usted le parecen interesantes. Su naturaleza tiene la capacidad infinita de gozar. Está llena de deleite y afecto. Ella irradia todo lo que entra en su foco de conciencia sin excluir nada. No conoce el mal ni la fealdad, espera, confía y ama. Ustedes no saben cuánto se pierden no conociendo su propio ser real. No son ni el cuerpo ni la mente, ni el combustible ni el fuego. Estos aparecen y desaparecen según sus propias leyes. Usted ama a su propio ser, lo que usted es, y todo lo que hace lo hace por su propia felicidad. Su necesidad básica es descubrirlo, conocerlo y apreciarlo. Desde tiempo inmemorial, usted se ama a sí mismo, pero nunca lo ha hecho sabiamente. Use el cuerpo y la mente sabiamente al servicio del ser, eso es todo. Sea sincero con su propio ser, ámelo de un modo absoluto. No pretenda amar a los demás como a sí mismo. A menos que haya realizado que son uno consigo mismo, no puede amarlos. No pretenda ser lo que no es, no rechace ser lo que usted es. El amor a los demás es el resultado del autoconocimiento, no su causa. Sin la autorrealización, ninguna virtud es auténtica. Cuando sepa, más allá de cualquier duda, que la vida fluye a través de todo lo que existe y que usted es esa vida, lo amará todo, de una forma natural y espontánea. Cuando se dé cuenta de la profundidad y la totalidad del amor a sí mismo, sabrá que todo ser viviente y la totalidad del universo están incluidos en su afecto. Sin embargo, cuando contempla algo como separado de usted, no puede amarlo porque le tiene miedo. La alienación genera miedo y el miedo hace más profunda la alienación. Es un círculo vicioso. Sólo la autorrealización puede romperlo. Vaya resueltamente por ella.


Páginas 294 a 296 (Cap. 46)

-51

Pregunta: ¿Qué es la meditación y para qué sirve?

Maharaj: Mientras sea principiante, ciertos tipos de meditación formalizada o ciertas oraciones pueden ser buenas para usted. Pero para un buscador de la realidad sólo hay una meditación: el rechazo riguroso a albergar pensamientos. La meditación es estar libre de pensamientos.

(...)

Pregunta: ¿Por qué se sienta ahí y habla a la gente? ¿Cuál es su verdadero motivo?

Maharaj: No hay motivo. Usted dice que debo tener un motivo. Yo no estoy aquí sentado ni estoy hablando: no es necesario buscar motivos. No me confunda con el cuerpo. No tengo ningún trabajo que hacer, ni deberes que realizar. Esa parte mía que usted puede llamar Dios, cuidará del mundo. Ese mundo suyo que tantos cuidados necesita, vive y funciona en la mente de usted. Inquiera en ella, sólo ahí encontrará usted respuestas. ¿De dónde espera que vengan, si no? ¿Existe algo fuera de su consciencia?

Pregunta: Puede existir sin que yo lo sepa.

Maharaj: ¿Qué clase de existencia sería? ¿Puede el ser estar divorciado del conocer? Toda existencia, al igual que todo conocer, se refieren a usted. Una cosa es porque usted sabe que es, bien en su experiencia o en su ser. Su cuerpo y su mente existen mientras usted así lo crea. Deje de pensar que la mente y el cuerpo son suyos y simplemente se disolverán. Por favor, deje que su mente y su cuerpo funcionen, pero no deje que lo limiten. Si detecta imperfecciones, siga observándolas: la propia atención que usted les presta arreglará su corazón, su mente y su cuerpo.

Pregunta: ¿Puedo curarme a mí mismo de una enfermedad grave por el mero hecho de conocerla?

Maharaj: Tenga en cuenta la totalidad de la enfermedad, no sólo sus síntomas externos. Toda enfermedad empieza en la mente. Primero ocúpese de la mente, descubriendo y eliminando todas las emociones e ideas incorrectas. Luego viva y trabaje sin prestar atención a la enfermedad y sin pensar más en ella. Al eliminar las causas el efecto está obligado a desaparecer. El hombre se convierte en lo que él mismo cree ser. Abandone cualquier idea sobre sí mismo y descubrirá que es el testigo puro, más allá de todo lo que pueda ocurrirles al cuerpo o a la mente.

Pregunta: Si me convierto en cualquier cosa que pienso ser, y pienso que soy la Realidad Suprema, ¿no será mi Realidad Suprema una mera idea?

Maharaj: Primero logre ese estado y luego haga la pregunta.


Páginas 310 a 312 (Cap. 48)

-52

Pregunta: Cuando la gente viene a usted a pedirle consejo, ¿cómo sabe lo que debe responder?

Maharaj: Del mismo modo que oigo la pregunta, oigo la respuesta.


Página 313 (Cap. 49)

-53

Pregunta: Actualmente hay sufrimiento y derramamiento de sangre en Pakistán Oriental. ¿Cómo lo contempla usted? ¿Cómo aparece ante usted, cómo reacciona usted ante ello?

Maharaj: En la consciencia pura nunca pasa nada.

Pregunta: ¡Por favor, baje de esas alturas metafísicas! ¿De qué le sirve a un hombre que sufre que le digan que nadie salvo él mismo es consciente de su sufrimiento? Relegar todo a la ilusión es añadir una ofensa a la herida. Los bengalíes del Pakistán Oriental son un hecho y también su sufrimiento. ¡Por favor, no los analice como si no existieran! Usted lee los periódicos, oye a la gente hablar sobre ello. No puede alegar ignorancia. ¿Cuál es su actitud hacia lo que está ocurriendo?

Maharaj: No hay actitud. Nada está ocurriendo.

Pregunta: Cualquier día puede producirse un disturbio frente a usted, quizá haya gente matándose unos a otros. Sin duda entonces no podrá decir: nada está ocurriendo, y mantenerse apartado.

Maharaj: Nunca he hablado de mantenerme apartado. Quizá podría usted verme lanzándome al ataque para salvar a alguien y que me matasen. Aún así, para mí nada ocurrió. Imagínese un gran edificio derrumbándose. Algunas habitaciones quedan en ruinas, otras permanecen intactas. ¿Pero puede usted decir que el espacio está en ruinas o intacto? Sólo la estructura sufrió y también la gente que vivía en ella. Al propio espacio nada le ha ocurrido. Del mismo modo, nada le ocurre a la vida cuando las formas se quebrantan y los nombres se borran. El orfebre funde las joyas viejas para hacer nuevas. Algunas veces una pieza buena se va con las malas, pero al orfebre no le importa mucho, pues sabe que nada del oro se pierde.

Pregunta: No me rebelo contra la muerte, sino contra la manera de morir.

Maharaj: La muerte es natural, la manera de morir se debe al hombre. La separatividad causa miedo y agresión, los cuales, a su vez causan violencia. Acabe con las separaciones hechas por el hombre y sin duda, todo este horror de gente matándose entre sí acabará. Pero en realidad no hay asesinato ni muerte. Lo real no muere, y lo irreal nunca vivió. Ponga su mente bien y todo estará bien. Cuando sabe que el mundo es uno, que la humanidad es una, usted actúa en consecuencia. Pero antes que nada tiene que fijarse en el modo en que usted siente, piensa y vive. A menos que haya orden en usted mismo, no podrá haberlo en el mundo.

En realidad no ocurre nada. En la pantalla de la mente el destino proyecta sus imágenes, recuerdos de proyecciones anteriores; y así la ilusión se renueva a sí misma constantemente. Las imágenes van y vienen: son la luz interceptada por la ignorancia. Vea la luz y deseche la imagen.

(...) Cuando todo sentido de limitación desaparece, el miedo, el dolor y la búsqueda de placer cesan también. Sólo queda la conciencia en-sí.


Páginas 321 a 323 (Cap. 50)

-54

La mente existe en dos estados: como agua y como miel. El agua vibra a la mínima perturbación, mientras que la miel, por fuerte que sea la sacudida, vuelve rápidamente a la inmovilidad.

(...)

Yo tengo ahora 74 años, y a pesar de ello siento que soy un niño. Siento claramente que a pesar de todos los cambios, sigo siendo un niño. Mi gurú me dijo: Ese niño que incluso ahora tú eres, es tu ser real (swarupa). Vuelve a ese estado de ser puro, donde el «yo soy» está tranquilo en su pureza, antes de contaminarse con el «yo soy esto» o «yo soy aquello». Tu agobio se debe a falsas autoidentificaciones, abandónalas todas. Mi gurú me dijo: «Confía en mí. Yo te digo: tú eres divino. Considéralo como la verdad absoluta. Tu gozo es divino, tu sufrimiento también es divino. Todo viene de Dios. Recuérdalo siempre. Tú eres Dios, sólo se hace tu voluntad». Yo creí en él, y pronto comprendí lo maravillosamente verdaderas y exactas que eran sus palabras. No condicioné mi mente pensando: «soy Dios, soy maravilloso, estoy más allá». Simplemente seguí la instrucción de mi gurú, que era centrar la mente en el ser puro —yo soy—, y permanecer en él. Solía sentarme durante horas seguidas, sin otra cosa en la mente que el «yo soy», y pronto la paz, el gozo y el amor todo-abarcante se convirtieron en mi estado normal. En él todo desapareció: yo mismo, mi gurú, la vida que había vivido y el mundo que me rodeaba. Sólo quedó la paz y un silencio insondable.


Páginas 327 a 329 (Cap. 51)

-55

Maharaj: Observe sus pensamientos como observa el tráfico de la calle. La gente va y viene; usted lo registra sin responder. Puede no ser fácil al principio, pero con algo de práctica descubrirá que su mente puede funcionar en muchos niveles a la vez y usted puede ser consciente de todos ellos. Sólo cuando pone interés en un nivel particular, su atención queda atrapada y usted apaga los otros niveles. Incluso entonces, en los niveles apagados el trabajo continúa, fuera del campo de la consciencia. No luche contra sus recuerdos y sus pensamientos; intente sólo incluir en el campo de su atención las otras cuestiones más importantes, como «¿Quién soy yo?», «¿Cómo es que nací?», «¿De dónde viene este universo que me rodea?», «¿Qué es real y qué es momentáneo?». Si deja de interesarse por él, ningún recuerdo persistirá; la conexión emocional es lo que perpetúa el cautiverio. Usted está siempre buscando placer y evitando el dolor, siempre tras la felicidad y la paz. ¿No ve que es precisamente la búsqueda de la felicidad lo que le hace sentirse desgraciado? Inténtelo de otro modo: indiferente al dolor y al placer, sin exigir ni rechazar, preste toda su atención al nivel en el que «yo soy» está intemporalmente presente. Pronto comprenderá que la paz y la felicidad están en la propia naturaleza de usted, y que sólo el buscarlas a través de algunos canales en particular crea la perturbación. Evite la perturbación, eso es todo. No hay necesidad de buscar; usted no buscaría lo que ya tiene. Usted mismo es Dios, la Realidad Suprema. En un principio, confíe en mí, confíe en el Maestro. Esto le permitirá dar el primer paso; luego la confianza quedará justificada por su propia experiencia. En todos los caminos de la vida, al principio la confianza es esencial: sin confianza poco puede hacerse. ¡Incluso el pan de cada día lo come usted en un acto de confianza!; recordando lo que le he dicho, usted todo lo conseguirá. Se lo digo de nuevo: Usted es la realidad todo-penetrante, todo-trascendente. Actúe en consecuencia: piense, sienta y actúe en armonía con el todo, y la experiencia real de lo que digo nacerá en usted inmediatamente. No es necesario ningún esfuerzo. Tenga fe y actúe de acuerdo con ella. Por favor, dése cuenta de que no quiero nada de usted. Hablo por su propio interés, pues por encima de todo, usted se ama a sí mismo, quiere ser feliz y sentirse seguro. No se avergüence de ello, no lo niegue. Amarse a sí mismo es natural y bueno. Sólo tiene que saber exactamente lo que ama. Lo que ama no es el cuerpo, es la vida: percibir, sentir, pensar, actuar, amar, esforzarse, crear. Esa Vida que usted ama, es usted, es todo. Vívala en su totalidad: más allá de todas las divisiones y limitaciones; y todos sus deseos se unirán en ella pues lo más grande contiene a lo más pequeño. Así pues, encuéntrese a sí mismo, ya que al encontrarse usted, lo encuentra todo. A todo el mundo le gusta ser. Pero muy pocos conocen la plenitud de ser. Usted puede llegar a conocerlo fijando la atención de su mente en el «yo soy», «yo conozco», «yo amo», con la voluntad de llegar al más profundo significado de esas palabras.

Pregunta: ¿Puedo pensar «yo soy Dios»?

Maharaj: No se identifique con ninguna idea. Si por Dios entiende lo Desconocido, entonces diga simplemente: «no sé lo que soy». Si conoce a Dios como conoce a su propio ser, no necesita decirlo. Es mejor el simple sentimiento «yo soy». More en él pacientemente. Aquí la paciencia es sabiduría; no tenga en cuenta el fracaso. En esta empresa no puede haber fracaso.


Páginas 330 y 331 (Cap. 51)

-56

Usted quiere algo como un éxtasis permanente. Por necesidad, los éxtasis van y vienen, pues el cerebro humano no puede soportar la tensión durante mucho tiempo. Un éxtasis prolongado quemaría su cerebro, a menos que fuera extremadamente puro y sutil. En la naturaleza nada dura, todo vibra, aparece y desaparece. (...) Si usted busca lo Inmutable, vaya más allá de la experiencia. Cuando digo: «recuerde el 'yo soy' todo el tiempo», quiero decir: «vuelva a él repetidamente». El estado natural de la mente no puede ser ningún pensamiento en particular, sólo el silencio. No la idea de silencio, sino el silencio mismo. Cuando la mente está en su estado natural, espontáneamente vuelve al silencio después de cada experiencia o, más bien, toda experiencia ocurre sobre el fondo del silencio. (...) Todo ocurrirá por sí mismo. Usted no tiene que hacer nada, simplemente no lo impida.

Página 332 (Cap. 51)

-57

Pregunta: Entonces, ¿por qué he sido desgraciado toda mi vida?

Maharaj: Porque usted nunca ha llegado a las raíces mismas de su propio ser. La completa ignorancia de sí mismo encubrió el amor y la felicidad de usted y le hizo buscar lo que nunca había perdido. El amor es voluntad, la voluntad de compartir la felicidad propia con todo. Ser feliz y hacer feliz, es el ritmo del amor.


Página 336 (Cap. 52)

-58

Maharaj: Lo que usted necesita le llegará si no pide lo que no necesita. Sin embargo, muy pocos alcanzan ese estado de completo desapasionamiento y desapego. Es un estado muy elevado, es el umbral de la liberación.

Pregunta: Durante los dos últimos años me he sentido estéril, desolado y vacío y con frecuencia he pedido que me llegara la muerte.

Maharaj: Bueno, al venir aquí, los acontecimientos han comenzado a rodar. Deje que las cosas ocurran como ocurren; al final ellas mismas se ajustarán de una manera bella. No necesita estirarse hacia el futuro: él solo llegará. Durante algún tiempo más, seguirá usted como sonámbulo, como está ahora, carente de sentido y certidumbre; pero este período acabará y descubrirá que su trabajo es al mismo tiempo fructífero y fácil. Siempre hay momentos en que uno se siente vacío y extraño. Son momentos muy deseables, pues indican que el alma ha soltado sus amarras y navega hacia lugares distantes. Esto es el desapego: cuando se ha acabado lo viejo y lo nuevo todavía no ha llegado. Si usted tiene miedo, ese estado puede ser doloroso; pero no hay nada que temer. Recuerde: cualquier cosa que llegue, vaya usted más allá de ella.

Pregunta: La regla de Buddha: recordar lo que debe ser recordado. Pero me parece tan difícil recordar lo adecuado en el momento adecuado. ¡En mí, el olvido parece ser la regla!

Maharaj: No es fácil recordar cuando cada situación acarrea una tormenta de deseos y de miedos. El ansia nacida de la memoria también es la destructora de la memoria.

Pregunta: ¿Cómo tengo que combatir el deseo? No hay nada más fuerte que el deseo.

Maharaj: Las aguas de la vida golpean contra las rocas de los objetos, ya sean éstos deseables u odiosos. Elimine las rocas con el desapego y el discernimiento y las mismas aguas fluirán profundas y silenciosas, en mayor volumen y con mayor fuerza. No teorice al respecto, pero dedique tiempo a pensarlo y considerarlo. Si desea ser libre, no descuide el paso más próximo hacia la libertad. Es como escalar una montaña: es necesario dar todos los pasos. Un paso de menos, y no se alcanza la cima.


Páginas 340 y 341 (Cap. 53)

-59

Pregunta: ¿Fuma usted?

Maharaj: Mi cuerpo conservó unos pocos hábitos que quizá continúen hasta que el cuerpo muera. No hay daño en ellos.

Pregunta: ¿Come usted carne?

Maharaj: Nací entre gente que comía carne y mis hijos comen carne. Yo como muy poca, y no hago un revuelo de ello.

Pregunta: Comer carne implica matar.

Maharaj: Obviamente. No presumo de ser coherente. Si usted piensa que es posible tener coherencia absoluta, demuéstrelo con el ejemplo. No predique lo que no practica.


Páginas 346-347 (Cap. 54)

-60

A un príncipe que se cree mendigo, sólo puede convencérsele de un modo: tiene que comportarse como un príncipe y ver lo que le sucede. Compórtese como si fuera verdad lo que yo digo; y juzgue por lo que realmente suceda. Lo único que le pido es la poca fe que se necesita para dar el primer paso. La confianza llegará con la experiencia y ya no me necesitará a mí. Sé lo que usted es, y sé lo que estoy diciendo. Confíe en mí durante un tiempo. (...) Lo absoluto (avyakta) es.

Páginas 348 y 349 (Cap. 54)

-61

Pregunta: La Realidad Suprema (Parabrahmam) tal vez esté presente en todos nosotros. Pero ¿de qué nos sirve?

Maharaj: Usted es como el hombre que dice: «Necesito un lugar para guardar mis cosas, ¿pero de qué me sirve el espacio?», o «necesito leche, té, café o soda, pero para qué quiero el agua». ¿No ve usted que la Realidad Suprema es lo que hace posible todas las cosas? Pero si pregunta para qué le sirve a usted, tengo que responder: para nada. El conocedor de lo real no tiene ventajas en los asuntos de la vida cotidiana; más bien está en desventaja pues al estar libre de codicia y miedo, no se protege a sí mismo. La idea misma del beneficio le resulta extraña; él aborrece la acumulación; su vida es un continuo compartir y darse a sí mismo.

Pregunta: Si no hay ventajas en lograr lo Supremo, ¿por qué molestarse?

Maharaj: Sólo hay molestias cuando usted se aferra a algo. Cuando no se aferra a nada, las molestias no aparecen. Abandonar lo inferior es ganar lo superior. Abandónelo todo y lo ganará todo. Entonces la vida se convierte en lo que debería ser: la pura radiación de una fuente inagotable. En esa luz, el mundo aparece como un sueño borroso.


Página 352 (Cap. 55)

-62

Pregunta: En el sueño hay afectos que parecen reales y duraderos. ¿Desaparecen al despertar?

Maharaj: En sueños usted ama a unos y a otros no. Al despertar descubre que usted es el amor mismo, que los abraza a todos. El amor personal, por intenso que sea, invariablemente ata; el amor en libertad es amor a todos.

Pregunta: La gente va y viene. Uno ama a quienes conoce, no se puede amar a todos.

Maharaj: Cuando usted es el amor mismo, está más allá del tiempo y de los números. Amando a uno ama a todos, amando a todos ama a cada uno. Uno y todos no son excluyentes.


Página 354 (Cap. 55)

-63

Pregunta: Usted también morirá.

Maharaj: Yo ya estoy muerto. En mi caso la muerte física no supone ninguna diferencia. Soy el ser intemporal. Estoy libre del deseo y del miedo porque no recuerdo el pasado ni imagino el futuro. Donde no hay nombres ni formas, ¿cómo puede haber deseo o miedo? Con la liberación de todos los deseos llega la intemporalidad. Estoy a salvo porque lo que no es, no puede afectar a lo que es. Usted se siente inseguro porque imagina peligro. Por supuesto, su cuerpo como tal, es complejo y vulnerable y necesita protección. Pero no usted. Una vez que perciba su propio ser inexpugnable, estará en paz.


Página 355 (Cap. 55)

-64

La conciencia en-sí no conoce ni principio ni fin. Si lo piensa usted cuidadosamente y en profundidad durante un largo tiempo, llegará a ver la luz de la conciencia en toda su claridad y el mundo desaparecerá de su visión.

Página 358 (Cap. 56)

-65

Por supuesto que vivimos en un mismo mundo. Sólo que yo lo veo tal como es, mientras que usted no. Usted se ve a sí mismo en el mundo, mientras que yo veo al mundo en mí mismo. Para usted, usted nace y muere, mientras que para mí el mundo aparece y desaparece. Nuestro mundo es real, pero la visión que usted tiene de él no lo es. No hay muro entre nosotros, salvo el creado por usted. No hay nada malo en los sentidos, su imaginación es la que lo confunde a usted, pues recubre al mundo tal cual es con lo que usted imagina que es: algo que existe independientemente de usted y que al mismo tiempo sigue los patrones heredados o adquiridos por usted. En su actitud hay una profunda contradicción que usted no ve y que es causa de desgracia. Usted se aferra a la idea de que nació en un mundo de dolor y aflicción. Yo sé que el mundo es hijo del amor y que su inicio, su desarrollo y su plenitud están en el amor. Sin embargo, yo incluso estoy más allá del amor.

Página 360 (Cap. 56)

-66

Pregunta: Lo veo a usted sentado en casa de su yerno esperando a que sirvan la comida. Y me pregunto si el contenido de su consciencia es similar al mío, si es parcialmente diferente, o totalmente diferente. ¿Está usted hambriento y sediento como lo estoy yo, esperando más bien con impaciencia a que sirvan la comida o está usted en un estado mental totalmente diferente?

Maharaj: En la superficie no hay mucha diferencia, pero es muy distinto en el fondo. Usted se conoce a sí mismo solamente a través de los sentidos y la mente. Usted cree ser lo que éstos le sugieren. Al no poseer un conocimiento directo de sí mismo tiene meras ideas, todas ellas mediocres, de segunda mano, cosas oídas. Lo que usted cree ser, lo toma por verdadero; el hábito de imaginarse a sí mismo como algo susceptible de ser percibido y descrito es muy fuerte en usted.

Yo veo como usted ve, oigo como usted oye, saboreo como usted saborea, como igual que usted. También siento sed y hambre y espero que me sirvan la comida a su hora. Cuando estoy hambriento o enfermo, mi cuerpo y mi mente se debilitan. Todo esto lo percibo muy claramente, pero de algún modo no estoy en ello, me siento como si flotara sobre ello, distante y desapegado. Ni siquiera distante y desapegado. Hay distancia y desapego al igual que hay hambre y sed; también existe la consciencia de todo ello y un sentido de inmensa distancia, como si el cuerpo y la mente y todo lo que les ocurre estuvieran en algún lugar lejano del horizonte.

(...)

Maharaj: (...) Usted se identifica con todo con gran facilidad, para mí es imposible. El sentimiento: «Yo no soy esto ni aquello, ni nada es mío» es tan fuerte en mí, que tan pronto como aparece una cosa o un pensamiento, inmediatamente llega el sentido «esto no soy yo».

Pregunta: ¿Quiere usted decir que se pasa el tiempo repitiendo «esto no soy yo, aquello no soy yo»?

Maharaj: Por supuesto que no. Simplemente lo estoy verbalizando para que usted lo entienda. Por la gracia de mi Gurú comprendí de una vez por todas que yo no soy ni objeto ni sujeto y no necesito recordármelo a cada instante.

Pregunta: Me resulta muy difícil comprender qué quiere decir exactamente que usted no es ni el objeto ni el sujeto. En este mismo instante, mientras hablamos, ¿no soy yo el objeto de su experiencia, y usted el sujeto?

Maharaj: Mire, mi pulgar toca a mi índice. Ambos tocan y son tocados. Cuando mi atención está en el pulgar, el pulgar es el que se siente y el índice, el ser. Cambie el foco de la atención y la relación se invierte. De algún modo me doy cuenta de que variando el foco de la atención, me convierto en la propia cosa que miro y experimento la clase de consciencia que tiene; me convierto en el testigo interior de la cosa. Yo llamo a esta capacidad de entrar en otros puntos focales de la consciencia, amor; usted puede llamarlo como quiera. El amor dice: «Yo soy todo». La sabiduría dice: «Yo soy nada». Mi vida fluye entre ambos. Y puesto que en cualquier punto del tiempo y el espacio puedo ser ambos, tanto el sujeto como el objeto de la experiencia, lo expreso diciendo que soy ambos, que soy ninguno y que estoy más allá de ellos.


Páginas 365 a 367 (Cap. 57)

-67

Pregunta: Se nos dice que varios poderes yóguicos surgen espontáneamente en el hombre que ha realizado su verdadero ser. ¿Cuál es su experiencia en estos asuntos?

Maharaj: El quíntuple cuerpo del hombre (físico, mental, etc) tiene poderes potenciales que van más allá de nuestros sueños más extraordinarios. No sólo el universo entero está reflejado en el hombre, sino que también el poder de controlar el universo está esperando ser usado por él. El hombre sabio no ansía utilizar dichos poderes salvo cuando la situación lo exige. El sabio encuentra las habilidades de la personalidad humana muy adecuadas para el vivir cotidiano. Algunos de los poderes pueden desarrollarse mediante un entrenamiento especializado, pero el hombre que despliega sus poderes sigue siendo cautivo. El sabio no considera nada como propio. Cuando en algún momento y lugar se atribuye algún milagro a alguien, él no establecerá ninguna relación causal entre los hechos y la gente, ni permitirá que se saque conclusión alguna. Todo sucedió como sucedió porque debía suceder; todo sucede como sucede porque el universo es como es.

Pregunta: El universo no parece ser un lugar feliz en el que vivir. ¿Por qué hay tanto sufrimiento?

Maharaj: El dolor es físico, el sufrimiento es mental. Más allá de la mente no hay sufrimiento. El dolor es simplemente una señal de que el cuerpo está en peligro y requiere atención. Del mismo modo, el sufrimiento nos avisa de que la estructura de recuerdos y hábitos que llamamos la persona (vyakti) está amenazada por una pérdida o un cambio. El dolor es esencial para la supervivencia del cuerpo, pero nadie nos obliga a sufrir. El sufrimiento se debe enteramente al apego o a la resistencia; es una indicación de nuestra renuncia a seguir adelante, a fluir con la vida. Del mismo modo que una vida sana está libre de dolor, una vida santa está libre de sufrimiento.

Pregunta: Nadie ha sufrido más que los santos.

Maharaj: ¿Se lo han dicho ellos o lo dice usted de su propia cosecha? La esencia de la santidad es la total aceptación del momento presente, la armonía con las cosas en el modo que suceden. Un santo no quiere que las cosas sean distintas de como son; él sabe que, considerando todos los factores, las cosas son inevitables. Es amigable con lo inevitable y por lo tanto no sufre. Puede que conozca el dolor, pero éste no lo alterará. Si puede, hará lo necesario para restablecer el equilibrio perdido, o bien dejará que las cosas sigan su curso.

Pregunta: Puede que muera.

Maharaj: ¿Y qué? ¿Qué gana él viviendo y qué pierde muriendo? Lo que nació debe morir; lo que nunca nació no puede morir. Todo depende de lo que él crea ser.

Pregunta: Imagine que usted cae mortalmente enfermo. ¿No le pesaría y lo sentiría?

Maharaj: Pero si yo ya estoy muerto, o, más bien, ni vivo ni muerto. Usted ve mi cuerpo comportándose del modo habitual y saca usted sus propias conclusiones. No admite que sus conclusiones no limitan a nadie salvo a usted mismo. La imagen que tiene de mí puede ser totalmente falsa. La imagen que tiene de sí mismo también es falsa, pero eso es problema suyo. Pero no necesita crearme problemas a mí para luego pedirme que los resuelva. Yo no estoy ni creando problemas ni resolviéndolos.


Páginas 368 y 369 (Cap. 57)

Hasta aquí las citas hasta el capítulo 57. Las citas continuarán en un próximo post, que publicaré dentro de unos días, si Dios quiere ;-)

¡Felices saludos y feliz comunión con Sri Nisargadatta Maharaj!

Actualización:

Los links de los posts que completan estas citas son:

1) Fragmentos de YO SOY ESO (II): http://jugandoalegremente.blogspot.com/2012/01/fragmentos-de-yo-soy-eso-ii.html

2) Fragmentos de YO SOY ESO (III): http://jugandoalegremente.blogspot.com/2012/01/fragmentos-de-yo-soy-eso-iii.html
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viernes, 13 de enero de 2012

Tres refranes

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Jugando con unos refranes:

1) No hay mal que por bien no venga. Desde luego, es un refrán inspirador. Puedo reescribirlo también así, aunque quede más "feo": Todo es para bien en última instancia, independientemente de que parezca agradable o desagradable.

2) Más vale pájaro en mano, que cien volando. Es otro refrán espléndido, excepto si lo tratáramos de interpretar literalmente, porque en ese caso ¡pobre pajarillo jajaja! En ese caso más valdría darle la vuelta al refrán y decir: Más alegra un pájaro volando en libertad, que cien enjaulados en la vecindad. Pero volviendo al mensaje del refrán original, también podríamos retraducirlo así, conservando la variante más profunda de su mensaje: Más vale conocerse a Uno mismo que alucinar con cien mundos imaginarios.

3) Más vale tarde que nunca. Es un buen mensaje, pura sensatez. Se podría complementar con esta otra idea: Sólo la paciencia infinita conduce a logros inmediatos. (Leí eso en UCDM, no recuerdo las palabras exactas ni tengo a mano en qué capítulo se puede encontrar, pero el significado es básicamente el mismo y quizás incluso haya acertado con las mismas palabras de la cita original).

¡Saludos refraneros! :-)
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lunes, 9 de enero de 2012

¡No siento las piernas!

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¿Es que no tengo cuerpo? ¿Nunca me he movido? ¿Estoy loco… o lo he estado hasta ahora? ¿Habrá libros de reclamaciones para esto? jejeje… ¡Imposible moverme!

Cuando —según las convenciones— este cuerpo era adolescente, varias veces me vino a la mente la idea de que —mientras mi cuerpo caminaba— yo en realidad no me movía. En el corto trayecto a pie desde el Instituto a mi casa, esas pocas veces que me vino esta idea, mientras caminaba cuesta arriba, imaginaba cómo podría ser esta interpretación alternativa de no estar moviéndome: podía suceder que mis pies sólo hiciesen el gesto de caminar (o mi mente el “gesto” de verme caminar) y que fuese el deslizante suelo junto con todos los edificios el que se movía en la dirección correcta (que me acercaba a casa). La idea ahí quedó, sin profundizar en exceso, de hecho creo que quizás sólo una vez de esas veces la sondeé con un poco más de intensidad, pero ni siquiera esa vez pasó de un simple rato entretenido en sopesar una idea que no pude llegar a tomar seriamente (de todos modos no tomaba seriamente nada).

Pocos años después, a los 20 años o así, supongo, sopesé otras ideas relacionadas que también me venían a la mente, por ejemplo durante un viaje en autobús (de casi dos horas de duración) recuerdo estar comentando con un amigo mi “teoría” (un simple pensamiento que había surgido en la mente) de que en realidad todo era mental y que las dos horas de viaje era el tiempo que tardábamos en convencernos de que efectivamente habíamos llegado. No recuerdo bien la reacción de mi amigo pero me parece que sólo logré arrancarle alguna sonrisa jejeje

Hoy, ahora, escribiendo en mi tranquilo cuarto (¿tranquilo de por sí… o qué le confiere esta tranquilidad…?), frente al teclado y el monitor, recordando aquellos vislumbres en la adolescencia, sigo teniendo ante mí la libertad de creer en diversas interpretaciones acerca de cualquier cosa, acerca de este simple momento. Por ejemplo, la interpretación dual que me obligaría a considerarme un cuerpo que teclea estas palabras, un cuerpo incluido en un cuarto más allá del cual hay un pasillo, un salón, cocina, etc; todo un mundo. ¿Es todo eso real? Es una posible interpretación, es lo que parece (a la mente ingenuamente dual). Otra interpretación es que todo lo que aparece sea de naturaleza mental. "Existe" este cuarto y este tecleo mientras les preste atención. No existe la cocina, ni "existirá" hasta que le preste atención y la haga aparecer en mi fascinante imaginación. Según esta última interpretación, resulta obvio que no tengo cuerpo, ni puedo moverme: el cuerpo sólo parece aparecer cuando le presto atención, al igual que sus sensaciones, emociones, pensamientos, etc, y el movimiento no es más que el "escenario" adaptándose a mis convicciones (un escenario proyectado, o sea: una fantasía mental). Como lo mismo sucede respecto al tiempo, entonces todas las épocas posibles o imposibles son ahora; de repente hay la certeza obvia de que soy este Momento, tranquilo, intocable, eterno, gozoso, inmutable, pleno, satisfecho.

¿Cuál de ambos tipos de interpretaciones es real, si es que alguno lo es? Uno parece ser correcto a primera vista. Otro lo es, se piense lo que se piense, e incluso si se deja de pensar. Una de esas interpretaciones parece real a primera vista. La otra, es como es, sin posible discusión (las palabras no consiguen cambiar su verdad). Pero ambas son meras teorías mientras uno no se toma la molestia de investigarlas, sopesarlas profundamente, verificarlas por sí mismo, por experiencia propia.

Toni, cuando eras adolescente, aparentemente no tenías internet, por lo que este post-idea aparentemente no te podría llegar. No a través de internet, la red, pero hay tantas redes… Así que esto va dedicado a ti, y a todos los “adolescentes” del universo. En otras palabras: dedicado a todo ser que se atreva a dudar de que lo que aparece tenga que ser forzadamente tal como parece.

¡Invéstigalo todo sin miedo! ¡Trágate todo, trágate el mundo, respíralo, acéptalo, examínalo, ilúminalo con la luz de tu atención y deja que se disuelva! Examinar sin miedo las sombras equivale a dar la bienvenida a la luz.
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sábado, 7 de enero de 2012

¿Esfuerzo o espontaneidad?

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En la pura «yosoydad» (la inmutable AutoConsciencia pura) no hay caprichos, ni esfuerzo. Donde Yo Soy reina la espontaneidad, no hay esfuerzo. Mientras parezca haber cuerpos y tiempo, el esfuerzo (el cual es también ilusorio) sucederá para negar la negación de la Verdad, y así ser —por así decirlo— consciente del Ser, o sea, pura Mismidad inmutable (el Único, lo Eterno).
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miércoles, 4 de enero de 2012

Soltar lo absurdo, re-aceptar la Verdad

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Piensa en la liberación que te brinda el reconocimiento de que no estás atado a las extrañas y enrevesadas leyes que has promulgado para que te salven. Crees realmente que te morirías de hambre a menos que tengas fajos de tiras de papel moneda y montones de discos de metal. Crees realmente que una pequeña píldora que te tomes o que cierto fluido inyectado en tus venas con una fina aguja te resguardará de las enfermedades y de la muerte. Crees realmente que estás solo a no ser que otro cuerpo esté contigo.

La demencia es la que piensa estas cosas. Tú las llamas leyes y las anotas bajo diferentes nombres en un extenso catálogo de rituales que no sirven para nada ni tienen ningún propósito. Crees que debes obedecer las "leyes" de la medicina, de la economía y de la salud. Protege el cuerpo y te salvarás.

Eso no son leyes, sino locura.


(UCDM; L-pI. 76.3:1-5:1 "No me gobiernan otras leyes que las de Dios")

Invertimos nuestra atención en tales escenas absurdas, y mediante nuestra creencia en ellas hacemos que parezcan reales las ilusorias leyes de lo irreal. Pero podemos re-aceptar la Verdad al recordar que no hay más que un solo Ser y una sola Ley, la cual no es como las leyes ilusorias de los absurdos límites, sino que es la Ley del ilimitado Amor (Leyes del Amor, o de lo ilimitado, referidas en plural cuando aludimos a los diversos aspectos de la Única Ley). En esa misma lección 76 del Libro de Ejercicios, más adelante se dice:

No hay más leyes que las de Dios. Esto necesita repetirse una y otra vez (...). Tu magia (acciones ilusorias) no tiene sentido. Lo que pretende salvar no existe. Únicamente lo que pretende ocultar te salvará.

Las leyes de Dios jamás pueden ser reemplazadas. (...) La magia aprisiona, pero las leyes de Dios liberan. La luz ha llegado porque no hay más leyes que las de Él.


(UCDM; L-pI. 76.6-7)

El mundo nos enseña a tratar de confiar en las leyes de lo absurdo (del mundo), dejando de lado así la Verdad (las leyes de Dios o del Amor). Comentando sobre las leyes del mundo, más abajo de esa misma lección se dice:

Éstas incluyen, por ejemplo, las "leyes" de la nutrición, de la inmunización, de los medicamentos y de la protección del cuerpo en las innumerables maneras en que ésta se lleva a cabo. Crees también en las "leyes" de la amistad, de las "buenas" relaciones y de la reciprocidad. Puede que hasta incluso creas que hay leyes que regulan lo que es de Dios y lo que es tuyo. Muchas "religiones" se han basado en eso. Dichas religiones no salvan, sino que condenan en nombre del Cielo. En cualquier caso, sus leyes no son más extrañas que otras "leyes" que tú crees que debes obedecer para estar a salvo.

No hay más leyes que las de Dios. Desecha hoy todas tus creencias mágicas y mantén la mente en un estado de silenciosa preparación para escuchar la Voz que te dice la Verdad. Estarás escuchando a Uno que te dice que de acuerdo con las leyes de Dios las pérdidas no existen. No se hace ni se reciben pagos; no se pueden hacer intercambios; no hay substitutos y ninguna cosa es reemplazada por otra. Las leyes de Dios dan eternamente sin jamás quitar nada.

Escucha a Aquél que te dice esto y date cuenta de cuán insensatas son las "leyes" que tú pensabas regían el mundo que creías ver. Sigue prestando atención. Él te dirá más. Te hablará del Amor que tu Padre te profesa, de la infinita dicha que te ofrece, de la ardiente añoranza que siente por Su único Hijo (cuando se habla de Hijos, en plural, se refiere a una forma de nombrar los diversos aspectos del Único Hijo; y el Hijo es, por otro lado, un aspecto del Padre, pues no hay separación en el Ser pero se usan diversas palabras para tratar de indicar lo que se pretende decir), creado como Su canal de creación (El Cielo o Ser o Consciencia Pura es inexpresable en palabras, por eso se usan innumerables metáforas; por ejemplo en UCDM se habla de "invención" y de "creación": la invención es referido al ilusorio mundo fenoménico, mientras que la creación lo refiere al Ser o Cielo, que no es una creación tal como la entiende la mente limitada porque, por ejemplo, lo que crea el Ser se dice en UCDM que siendo eterno existe desde siempre), pero que éste le niega debido a su creencia en el infierno.

Abramos hoy los canales de Dios y permitamos que Su Voluntad se extienda a través de nosotros hasta Él. De esa manera es como la creación se expande infinitamente. Su Voz nos hablará de esto, así como de los gozos del Cielo, que Sus leyes mantienen por siempre ilimitados.


(UCDM; L-pI. 76.8-11)

Otro gran pasaje, esta vez del libro de Texto, titulado El "héroe" del sueño (referido al cuerpo), insiste en lo que se mencionaba más arriba:

El cuerpo es el personaje central en el sueño del mundo. Sin él no hay sueño, ni él existe sin el sueño en el que actúa como si fuese una persona digna de ser vista y creída. Ocupa el lugar central de cada sueño (...). Su seguridad es su mayor preocupación; su comodidad, la ley por la que se rige. Trata de buscar placer y de evitar todo lo que le pueda ocasionar dolor. Pero por encima de todo, trata de enseñarse a sí mismo que sus dolores y placeres son dos cosas diferentes, y que es posible distinguir entre ellos.

El sueño del mundo adopta innumerables formas porque el cuerpo intenta probar de muchas maneras que es autónomo y real. Se engalana a sí mismo con objetos que ha comprado con discos de metal o con tiras de papel moneda que el mundo considera reales y de gran valor. Trabaja para adquirirlos, haciendo cosas que no tienen sentido, y luego los despilfarra intercambiándolos por cosas que ni necesita ni quiere. Contrata a otros cuerpos para que lo protejan y para que coleccionen más cosas sin sentido que él pueda llamar suyas. Busca otros cuerpos especiales que puedan compartir su sueño. A veces sueña que es un conquistador de cuerpos más débiles que él. Pero en algunas fases del sueño, él es el esclavo de otros cuerpos que quieren hacerle sufrir y torturarlo.

Las aventuras del cuerpo, desde que nace hasta que muere, son el tema de todo sueño que el mundo jamás haya tenido.


(UCDM; T-27.VIII.1-3)

Esto enlaza con la lección 199 del Libro de Ejercicios, titulada: "No soy un cuerpo. Soy libre", de la cual cito lo siguiente:

No podrás ser libre mientras te percibas a ti mismo como un cuerpo. El cuerpo es un límite. El que busca su libertad en un cuerpo la busca donde ésta no se puede hallar. La mente puede ser liberada cuando deja de verse a sí misma como que está dentro de un cuerpo, firmemente atada a él y amparada por su presencia.

(...) el miedo no puede infiltrarse en una mente que se ha unido al amor. Dicha mente descansa en Dios. ¿Y quién que viva en la Inocencia sin hacer otra cosa que amar podría tener miedo?

Es esencial para tu progreso en este curso que aceptes la idea de hoy ("No soy un cuerpo. Soy libre") y que la tengas en gran estima.

Declara tu inocencia y te liberas. El cuerpo desaparece al no tener tú ninguna necesidad de él, excepto la que el Espíritu Santo (Espíritu Santo: la Verdad inalterable en uno mismo; la inspiración que brinda la Verdad) ve en él. A tal fin, el cuerpo se percibirá como una forma útil para lo que la mente tiene que hacer.


(UCDM; L-199.1-4)

Que los cuerpos sean ilusorios no implica que debamos luchar contra el cuerpo mientras sintamos que estamos experimentando uno. No se trata de convertirnos en un fanático que por ejemplo rechace el mundo y el cuerpo mediante acciones como autoflagelarse, dejar de comer u odiar respirar, irse a los desiertos para olvidar al mundo, huir de los cuerpos y fingir que no percibimos el "propio cuerpo" que sí estamos percibiendo. No se trata de eso. No se trata de acciones, sino de un cambio de mentalidad: un cambio de actitud. Se trata de dejar de tomar tan en serio lo que son meramente espejismos imaginados (percibidos en el ilusorio mundo fenoménico). Se trata de ser capaces de reírnos de esas alocadas ideas a las que por un tiempo concedimos tanta importancia. Y al ir dejando de creer en ellas, sus efectos desaparecerán. Es una actitud de "soltar": dejar de creer en lo irreal (comportándonos sensatamente mientras este proceso es llevado a cabo) y así abrirnos a reaceptar la Verdad, recordándoLa.

El cuerpo es sencillamente parte de tu experiencia en el mundo físico. Se puede exagerar el valor de sus capacidades y con frecuencia se hace. Sin embargo, es casi imposible negar su existencia en este mundo. Los que lo hacen se dedican a una forma de negación particularmente inútil. En este caso el término "inútil" significa únicamente que no es necesario proteger a la mente negando lo no-mental. Si uno niega este desafortunado aspecto del poder de la mente, está negando también el poder mismo.

(UCDM; T-2.IV.3:8-13)

Una diminuta y alocada idea de la que el Hijo de Dios olvidó reírse, se adentró en la eternidad, donde todo es uno. A causa de su olvido ese pensamiento se convirtió en una idea seria, capaz de lograr algo, así como de tener efectos reales. Juntos podemos hacer desaparecer ambas cosas riéndonos de ellas, y darnos cuenta de que el tiempo no puede afectar a la eternidad. Es motivo de risa pensar que el tiempo pudiese llegar a cincunscribir a la eternidad, cuando lo que ésta significa es que el tiempo no existe.

(UCDM; T-27.VIII.6:2-5)

Podemos reírnos de la "loca idea" (la creencia en la separación del Ser) porque esa idea no es nada excepto un disparatado sueño. Y no somos el personaje-víctima que aparece en el sueño, sino el soñador que lo sueña y que está a salvo, pues el soñador es libre de despertar. Al despertar, lo absurdo desaparece porque dejamos de creer en lo irreal.

En el "Manual para el maestro" se dice:

El mundo acabará cuando todas las cosas que hay en él hayan sido juzgadas mediante Su juicio (el juicio del discernimiento consciente de qué es real y qué no lo es). El mundo acabará con la bendición de la santidad sobre él. El mundo desaparecerá cuando ya no quede ni un solo pensamiento de pecado (o sea, cuando no haya la más mínima creencia en la separación/limitación). No será destruido, ni atacado y ni siquiera sufrirá el más mínimo rasguño. Simplemente dejará de parecer que existe.

(UCDM; M-14.2:8-12)

Y en el Texto se dice también:

El secreto de la salvación no es sino éste: que eres tú el que se está haciendo todo esto a sí mismo. No importa cual sea la forma del ataque, eso sigue siendo verdad. (...) Pues no reaccionarías en absoluto ante las figuras de un sueño si supieses que eres tú el que lo está soñando. No importa cuán odiosas y cuán depravadas sean, no podrían tener efectos sobre ti a no ser que no te dieses cuenta de que se trata tan sólo de tu propio sueño.

Basta que aprendas esta lección para que te libres de todo sufrimiento, no importa la forma en que éste se manifieste. El Espíritu Santo repetirá esta lección inclusiva de liberación hasta que la aprendas, independientemente de la forma de sufrimiento que te esté ocasionando dolor. Esta simple verdad será Su respuesta, sea cual sea el dolor que lleves ante Él. (...) Y comprenderás que los milagros reflejan esta simple afirmación: "Yo mismo fabriqué esto, y es esto lo que quiero deshacer".


(UCDM; T-27.VIII.10-11)

Sabiéndonos a salvo, tranquilos, ya no hay miedo y lo que surge es amor y agradecimiento hacia todo, pues todos somos uno, y lo que no sea nuestro amor compartido no son más que sueños sin sentido que estamos dispuestos a desenmascarar. Al sabernos todos uno, sentimos amor, bondad y agradecimiento hacia todo ser, pues es también nuestro propio ser, el cual compartimos.

Te doy las gracias, Padre, sabiendo que Tú vendrás a salvar cada diminuta brecha que hay entre los fragmentos separados de Tu santo Hijo. Tu santidad, absoluta y perfecta, mora en cada uno de ellos. Y están unidos porque lo que mora en uno solo de ellos, mora en todos ellos. ¡Cuán sagrado es el más diminuto grano de arena, cuando se reconoce que forma parte de la imagen total del Hijo de Dios! Las formas que los diferentes fragmentos parecen adoptar no significan nada, pues el todo reside en cada uno de ellos. Y cada aspecto del Hijo de Dios es exactamente igual a todos los demás.

(UCDM; T-28.IV.9)

¡Saludos!
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martes, 3 de enero de 2012

Mensaje de despedida del 2011 — Nick Arandes — Un Curso de Milagros

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Acabo de ver este vídeo en el blog de Masira: http://masira78.wordpress.com/2012/01/03/la-verdad-no-la-tienes-en-tu-realizacion-personal-en-el-mundo/ y como contiene algunas ideas y citas inspiradoras lo traigo también aquí. Es atractivo sobre todo para quienes estén estudiando Un Curso de Milagros.



Link para verlo directamente en youtube: http://youtu.be/cEUYQ3DTOas

¡Saludos!
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