domingo, 20 de febrero de 2011

La parábola de los diez necios (comentada por Ramana Maharshi)

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Recojo una explicación que dio Bhagavan Sri Ramana Maharshi, donde narró el relato de los diez necios, relato citado como metáfora explicativa.

El Brahma Jnana (Realización, Conocimiento del Ser) no es un conocimiento que tenga que ser adquirido, de modo que al adquirirlo pueda uno obtener la felicidad. Es la propia perspectiva ignorante de uno lo que hay que abandonar. El Sí mismo que tratas de conocer eres verdaderamente tú mismo. Tu supuesta ignorancia te causa una innecesaria aflicción, como la de los diez necios que lamentaban la «pérdida» del décimo hombre, que jamás se había perdido.

Los diez necios de la parábola vadearon un río y, al alcanzar la otra orilla, quisieron asegurarse de que realmente todos ellos habían cruzado sanos y salvos la corriente. Uno de los diez empezó a contar, pero sólo contó a los otros y se excluyó a sí mismo de la cuenta. «No veo más que nueve» —dijo el más sentimental de los diez necios—, «lo hemos perdido». Y diciendo esto rompió a llorar, y los otros nueve lo imitaron.

Viéndolos llorar así a la orilla del río, un viajero compasivo les preguntó la causa. Ellos le contaron lo sucedido y dijeron que incluso después de haberse contado varias veces, no pudieron encontrar más que nueve. Al oír el relato, pero puesto que veía a los diez ante él, el viajero comprendió lo que había ocurrido. Y para que ellos mismos se dieran cuenta de que eran realmente diez y de que todos habían cruzado sanos y salvos el río, el viajero les dijo: «Que cada uno de vosotros cuente por sí mismo, pero uno tras otro, en serie, uno, dos, tres y así sucesivamente a medida que yo os voy dando una bofetada a cada uno, de manera que todos podáis estar seguros de haber sido incluidos en la cuenta, e incluidos sólo una vez. Entonces encontraremos al décimo hombre "perdido"». Al oír esto, todos se alegraron ante la perspectiva de encontrar a su camarada "perdido" y aceptaron el método sugerido por el viajero.

Mientras el buen viajero iba dando una bofetada a cada uno de los diez por turno, el que recibía la bofetada se contaba a sí mismo en voz alta. «Diez», dijo el último al recibir a su vez la última bofetada. Perplejos, se miraron unos a otros. «Somos diez», dijeron al unísono y agradecieron al viajero que los hubiera liberado de su aflicción.


Esa es la parábola. ¿De dónde fue sacado el décimo hombre? ¿Estuvo perdido alguna vez? Al saber que había estado allí todo el tiempo, ¿aprendieron ellos algo nuevo? La causa de su aflicción no era la pérdida real de ninguno de los diez, sino su propia ignorancia, o más bien la mera suposición de que uno de ellos se había perdido —aunque no pudieran encontrar de quién se trataba— porque sólo contaban nueve.

Eso es lo mismo que te ocurre a ti (le habla a la persona que le había preguntado previamente, la destinataria directa de estos comentarios). En realidad no hay ninguna causa para que seas desdichado e infeliz. Tú mismo impones limitaciones a tu verdadera naturaleza de Ser infinito, y después lloras porque te parece que no eres más que una criatura finita. Entonces emprendes una sadhana (práctica espiritual) u otra para trascender esas limitaciones inexistentes. Pero si tu propia sadhana da por supuesta la existencia de las limitaciones, ¿cómo puede ayudarte a trascenderlas?

Por consiguiente, te digo que sepas que eres realmente el Ser puro e infinito, el Sí mismo absoluto. Tú eres siempre ese Sí mismo y nada más que ese Sí mismo. Así pues, no puedes ser nunca realmente ignorante del Sí mismo; tu ignorancia es sólo una ignorancia en apariencia, como la de los diez necios respecto del décimo hombre "perdido". Esa es la ignorancia que les causaba aflicción.

Sabe, pues, que el verdadero Conocimiento no crea para ti un Ser nuevo, sino que sólo elimina tu "ignorancia ignorante". La Felicidad no resulta agregada a tu naturaleza, sino que simplemente se revela como tu estado natural y verdadero, eterno e imperecedero. La única manera de liberarte de tu aflicción es conocer y ser el Sï mismo. ¿Cómo puede ser eso inalcanzable?


Ramana Maharshi

El texto citado aparece en el libro "El Evangelio de Sri Ramana Maharshi", en el libro II, capítulo I.
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4 comentarios:

  1. Hola Tony. Date una vuelta por este blog de nuestra amiga SAT. De obligada visita para el buscador. Recomendado par incluir en blogs amigos :)

    http://pasionsagrada.blogspot.com/

    ¡Gracias!;-)

    _()_

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  2. Muchas Gracias , muy bueno el blog Toni , gracias por el esfuerzo que haces.

    http://eternaunidadinfinita.blogspot.com/
    Te invito y os invito a darse una vuelta por mi blog

    Namaste Hermanos

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  3. Gracias a ti, Germàn, ¡un abrazo! :-)

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