viernes, 25 de febrero de 2011

Muchos caminos, infinitos caminos... cada camino es único aunque todos conducen a un mismo destino

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Hay muchos caminos tradicionales que ofrecen fórmulas pensadas para llevar al buscador espiritual a sucesivos niveles de conciencia en la conexión Divina. Y esos métodos han ayudado a muchos en esta búsqueda atemporal. Sin embargo, hay que comprender que no es necesario adoptar uno de los métodos tradicionales o de las aceptadas disciplinas espirituales a fin de alcanzar los niveles disponibles.

Ningún menú te limita a la hora de alcanzar El Uno, pues los posibles caminos que te conducen al destino de tu viaje son ilimitados. Algunos han sido descubiertos y desarrollados con elaborados sistemas que, si se siguen meticulosamente, facilitan el viaje. Sin embargo, para algunos este enfoque es como «pintar siguiendo los números». De cualquier modo, el resultado quedará plasmado en el lienzo. Cada uno puede elegir cómo experimentar el proceso de creación del propio trabajo artístico.

Quizá prefieras hacer el viaje por un camino bien señalado, junto a otros, con mapas, guías y maestros que quieran mostrarte la senda. Pero, inevitablemente, se trata de un camino interior. Las guías y libros de viaje no pueden llevarte más lejos. Una vez marcada tu trayectoria, el viaje pasa a ser una experiencia solitaria que no puede imitarse. No se te exige seleccionar ni practicar una reconocida disciplina espiritual ni adoptar una religión para realizar plenamente tu sagrado viaje al Uno.

(...)

Muchos preferirán no experimentar el viaje sagrado a través de un camino establecido y buscarán en su santuario interior una senda que los lleve al mismo destino. No hay caminos correctos ni caminos falsos hacia El Uno. Y no hay modo de determinar, entre el infinito número de caminos posibles, cuál es el más directo, pues cada camino es único.

(...) Todo cuanto hayas leído o escuchado, o lo que te hayan enseñado respecto a cuál es el camino espiritual correcto, es menos importante que lo que te ha mostrado tu experiencia. (...)

(...) (varias páginas después...)

Lo que buscas está dentro de ti mismo.

(...)

Asimismo, no cedas a la tentación de tratar de convertir a tu familia y amigos a tu nueva dirección espiritual, si no han mostrado cierta predisposición. Tu camino es sólo tuyo. Y tienes tanto derecho a convencer a otro ser de tu verdad personal como ellos de hacerlo contigo. Concede a los demás la libertad que buscas para ti, y habrás demostrado aquello que más deseas compartir con los demás.

Enseña con el ejemplo aquello que ansías compartir.

(...)

Es mucho más poderoso vivir tu vida que predicarla.


"El Uno", fragmentos del capítulo 29 (referencia sobre este libro: aquí).

Y del capítulo 32 extraigo lo siguiente:

Tu propio resplandor ayudará a iluminar la senda de quienes caminan junto a ti, aunque sólo sea un instante, simplemente por compartir la sinceridad de tu propio momento. No es necesario intentar nada para ayudar a otro que pasa por una lección que tú has aprendido duramente. Por el mero hecho de estar presente y sistener esa vibración trascendente, le proporcionas el estímulo necesario para descubrir lo que tenía ante sus ojos todo ese tiempo. Y así has obrado.

(...)

En realidad, hay un solo Ser.

(...)

Resulta evidente que no hay hechos azarosos. Las presuntas coincidencias, a las que antes no dabas importancia, distan mucho de ser irrelevantes.

(...)

Es el ser colectivo el que asciende, aunque, desde tu punto de vista personal, te da la impresión de que sólo tú efectúas los saltos cuánticos.

(...)

Eres ese Uno.


El Uno (***)
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