viernes, 13 de enero de 2012

Tres refranes

*
Jugando con unos refranes:

1) No hay mal que por bien no venga. Desde luego, es un refrán inspirador. Puedo reescribirlo también así, aunque quede más "feo": Todo es para bien en última instancia, independientemente de que parezca agradable o desagradable.

2) Más vale pájaro en mano, que cien volando. Es otro refrán espléndido, excepto si lo tratáramos de interpretar literalmente, porque en ese caso ¡pobre pajarillo jajaja! En ese caso más valdría darle la vuelta al refrán y decir: Más alegra un pájaro volando en libertad, que cien enjaulados en la vecindad. Pero volviendo al mensaje del refrán original, también podríamos retraducirlo así, conservando la variante más profunda de su mensaje: Más vale conocerse a Uno mismo que alucinar con cien mundos imaginarios.

3) Más vale tarde que nunca. Es un buen mensaje, pura sensatez. Se podría complementar con esta otra idea: Sólo la paciencia infinita conduce a logros inmediatos. (Leí eso en UCDM, no recuerdo las palabras exactas ni tengo a mano en qué capítulo se puede encontrar, pero el significado es básicamente el mismo y quizás incluso haya acertado con las mismas palabras de la cita original).

¡Saludos refraneros! :-)
*

2 comentarios:

  1. :) qué bueno: Más vale conocerse a Uno mismo que alucinar con cien mundos imaginarios.!! jeje
    Disfruto mucho con tu blog, muchas veces me dejo llevar por sus etiquetas y es una maravilla.
    Gracias por todo lo que compartes, hace tiempo que quería decírtelo. Más vale tarde que nunca! :)
    Un abrazo Toni.

    ResponderEliminar
  2. Hola Victoria, gracias a ti también, por disfrutar y hacernos disfrutar también con tu inspirador blog. Tecleamos unidos, toda una red mundial de blogueros amigos, somos todos hermanados (incluso quienes no nos conozcamos entre sí, pues habemos taaantoss... jejeje), como remando en una misma barca, incluso sin remar pues la barca dispone de velas y sopla el viento de la Gracia. Y todo lo que compartimos resulta siempre inspirador, porque independientemente de que cada fragmento concreto resuene o no resuene, lo que siempre resuena es la intención que ponemos en lo que hacemos: compartir, lo cual es amor.

    Un abrazo :-)

    ResponderEliminar