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El siguiente tema surgió en este foro de Advaita: http://www.advaitainfo.com/foro/viewtopic.php?f=2&t=114 y lo copio ahora al blog pues toca un tema muy oportuno.
En el foro, el tema fue titulado así: Atención y creencias
El post inicial nos dio la chispa para participar, mediante las siguientes preguntas/sugerencias:
Hola amigos,
me gustaría conocer vuestra opinión sobre este tema:
Puesto que no existe el libre albedrío, ni nadie que lo pueda ejercer,
¿existe posibilidad alguna de un control sobre lo que se cree?
¿Podemos elegir entre el sueño de separación y el despertar a lo que somos?
Y sobre todo, de verdad podemos dirigir "nuestra" atención" según nuestro querer?
¿hacia dentro, hacia fuera, a lo que somos, cuando queremos...en fin el control sobre la atención?
¿o hasta esto es inevitable?
Os deseo un buen día!
Fin de ese post introductorio. Y lo que ahora copio, fue lo que se me ocurrió postear en respuesta. No es un texto pulido, ni mucho menos exacto (aunque todo lo que se diga con palabras será siempre inexacto), pero una mente intuitiva y receptiva sabe fluir transcendiendo las inexactitudes del lenguaje y captar la dirección hacia la que apuntan las palabras. La explicación es solamente un conjunto de aclaraciones aproximativas, improvisadas para el foro pero que bien entendidas se puede intuir la dirección hacia la que apunta el mensaje, más allá de las inexactitudes que pueda haber a la hora de expresar las ideas.
Copia del post:
Yo creo que de lo que se trata es de ser prácticos. O sufres, o no
sufres. Quien sufre está alimentando la dualidad (lo sepa o no) y el
antídoto es elegir la verdad: elegir despertar (mediante el
discernimiento y el
desapego, los cuales surgen con miles de variantes o matices según cada tradición).
No
importa que elegir sea ilusorio. Ni que el sufrimiento sea ilusorio. La
cuestión es: ¿sientes que sufres? Si la respuesta es "sí", entonces ya
has estado tomando decisiones (ilusiones), y sólo mediante las
"decisiones-antídoto" despertarás. Sólo después de experimentar el
despertar sabes que el sufrimiento nunca fue real, ni tampoco las
decisiones que tomaste (tanto las decisiones que proyectaban ilusiones,
como las decisiones que apoyaban el despertar), pero una vez que "
alguien"
parece
que se ha dormido, estará enredado con el tema de la decisión hasta que
despierte del todo. Esto es independiente del hecho de que toda
decisión es ilusoria. El elegir solamente se da mientras uno proyecta
separación con su propio Ser Absoluto.
Por eso, en la práctica,
si sufres, elige el "clavo correcto": elige despertar, o elige
discernir, o autoindagar, etc. Pero si te niegas a elegir mientras
todavía sientes que eres humano, el sufrimiento se reproducirá y se
"alargará" el sueño, al rechazar el último sueño (el sueño del
despertar).
Ramesh Balsekar sabía esto cuando decía cosas como:
elegir es ilusorio, ¡pero en la práctica haz como que pudieras elegir!
Y en
Un Curso de Milagros (UCDM) también se toca el tema, dejo unas breves citas aunque descontextuadas pero se puede intuir la onda:
La percepción se basa en elegir, pero el conocimiento no. (T.25.III.3.1) (Pág. 589)
En
este mundo hay que tomar decisiones, y hay que tomarlas tanto si son
ilusorias como si no. (S.1.I.2.4) (Pág. 8 de El Canto de la Oración, en
la edición publicada por Grano de Mostaza)
La idea de que hay
alternativas entre las que elegir es una ilusión. Aun así, dentro de
esta ilusión yace el des-hacimiento de todas las ilusiones, incluida
ella. (T.26.III.6.4) (Pág. 615)
Este es el mundo de los opuestos.
Y tienes que elegir entre ellos a cada instante mientras el mundo siga
siendo real para ti. No obstante, debes aprender cuáles son las
alternativas que verdaderamente tienes (...). (S.2.I.10.1-3) (Pág 25 de
El Canto de la Oración)
En la primera:
«La percepción se basa en elegir, pero el conocimiento no»,
en UCDM se llama "conocimiento" a la pura realidad, lo que ES (no los
objetos o percepciones que "parecen ser" en el mundo), lo Absoluto. Hay
quienes prefieren la palabra "Autoconocimiento", o "Conocimiento del Sí
Mismo". La palabra usada es lo de menos. Lo esencial es entender que
desde la pura verdad absoluta no hay elección posible (ES lo que ES, y
nada más es, por lo que no tiene sentido elegir, no hay alternativa a la
Verdad). Pero quien sufre o se siente un ser humano o un ser limitado
(de cualquier tipo, sea "físico", "astral", etc, eso da igual) ya ha
decidido, y ha decidido en favor de proyectar separación/dualidad. Eso
no es real, es un sueño y del sueño se despierta tomando la decisión
contraria: dejar de apreciar el sueño, discernirlo como un sueño sin
ningún valor, y desapegarse de él, entonces surge un último sueño, el
"despertar", y luego quizás la risa de ver que todo había sido un
chiste, pues el Ser nunca ha dejado de Ser y nunca hubo sueño ni
sufrimiento ni dualidad. Pero eso se sabe
después
de decidir correctamente (aunque elegir sea una ilusión) en favor de
despertar. ((Nota: he subrayado la palabra "después" en la frase
anterior, porque aunque el tiempo sea también ilusorio, lo que estamos
diciendo son consejos que solamente son útiles en la práctica para
quienes aún creemos (o mejor dicho: sentimos, percibimos) vivir en el
tiempo. En ese sentido, la palabra "después" sabrá entenderse, así como
la palabra "elegir" o cualquier otra. Porque no estoy escribiendo esto
para que lo lea lo Absoluto, sino para mí mismo o cualquier otro aspecto
de la mente que aunque sepa intelectualmente que las ilusiones son
ilusorias, aún así a veces experimenta sufrimiento o la sensación de ser
humano; y en tal ilusorio "nivel", estas palabras, este lenguaje y
estas ideas pueden ser bienvenidas, al menos para una mente receptiva;
quien escribe esto es una entidad ilusoria, pero quien lo lea también lo
es, y no tendría sentido que se quejara del lenguaje usado, sino que lo
útil sería tratar de entender si tiene sentido, y de alguna manera
despertar))
Resumiendo. Elegir es ilusorio. Sufrir es ilusorio.
Ni siquiera importa demasiado "quién sufre", porque eso que sufre no es
el Ser, sino lo ilusorio. Lo que sufre no existe. Lo que elige no
existe. Lo que elige autoindagar (o despertar mediante cualquier "clavo
correcto") no existe. El que elige no existe.
Pero
si haces como que puedes elegir y eliges el "clavo correcto",
experimentarás la ilusión del despertar, tras la cual todo estará
aclarado y este tipo de conversaciones serán risibles y ya no servirán para nada.
Por eso en UCDM se dice también:
Elegir implica que la mente está dividida. El Espíritu Santo es una de las alternativas que puedes elegir. (T.5.II.6.6-7) (Págs. 83-84)
((El
"Espíritu Santo" es una de las metáforas o "clavos correctos" que
ofrece UCDM; en otras tradiciones llaman a esta metáfora con palabras
como "Maestro Interior", "Sad Guru", etc))
Aunque elegir sea
ilusorio, y aquel que elige también sea ilusorio, hay algo que no es
ilusorio, y que metafóricamente tenemos que decir que parece haberse
superpuesto sobre Ello otro "algo" que está "confundido" o "ignorante" o
"soñando". Sólo lo Último es lo Real (y Ello es eternamente Pleno,
"siempre despierto" por así decir,
aunque la noción de "despertar" no tiene sentido para Eso que nunca ha dormido).
Pero si una mente sufre, esto implica que ya se "ha salido" (aunque
"salir" sea imposible) de su verdadero Ser, por eso tal mente se dice
que es "ignorante" o "está confundida" o "está soñando". Y si esa mente
percibe que sufre, puede elegir los "clavos correctos", y despertar del
sufrimiento. A este nivel (DENTRO DEL SUEÑO) sí tiene sentido elegir.
Pero hay una única decisión útil: despertar. Todas las demás decisiones
entran en la categoría de "decisiones inútiles", doblemente ilusorias,
que son las que suelen tenerse en cuenta en los comentarios de los
sabios que hablan de la ilusoriedad del libre albedrío y de la
ilusoriedad del elegir.
Si sufres, entonces ¡elige bien! Y si te apegas a seguir eligiendo ilusiones, entonces diremos como dijo
Nisargadatta Maharaj: "
¡Pues entonces sigue sufriendo!" (No recuerdo sus palabras exactas, son una aproximación).
Y me despido con un par de citas, una cita breve de
UCDM sobre el tema, con su estilo tan práctico:
Toda
decisión está basada en lo que se ha aprendido. Y la verdad no es algo
que se pueda aprender sino tan sólo reconocer. En este reconocimiento
reside su aceptación, y al aceptarse, se conoce. Mas el conocimiento se
encuentra más allá de los objetivos que nos proponemos enseñar dentro
del marco de este curso. (L.PI.138.5.1-4) (Págs. 282-283)
Y la cita final es un poco más larga, de una conversación con
Nisargadatta Maharaj en "
Yo Soy Eso":
Pregunta: Lo único que quiero es paz.
Maharaj: Puede lograr toda la paz que quiera, sólo tiene que pedirla.
Pregunta: La estoy pidiendo.
Maharaj: Debe pedirla con un corazón indiviso y vivir una vida íntegra.
Pregunta: ¿Cómo?
Maharaj: Aléjese de todo lo que inquiete su mente. Renuncie a todo lo que altere su paz. Si quiere paz, merézcala.
Pregunta: Sin duda todo el mundo merece la paz.
Maharaj: Sólo la merecen quienes no la perturban.
Pregunta: ¿De qué modo perturbo yo la paz?
Maharaj: Siendo esclavo de sus deseos y de sus temores.
Pregunta: ¿Incluso cuando están justificados?
Maharaj:
Las reacciones emocionales de la ignorancia o la inadvertencia nunca
están justificadas. Busque una mente clara y un corazón limpio. Lo único
que necesita es permanecer tranquilamente alerta, investigando la
auténtica naturaleza de sí mismo. Este es el único camino hacia la paz.
Página 48, capítulo 8 (según la numeración de páginas de la publicación de Editorial SIRIO, 4ª edición)
Quien
finja que ha trascendido el elegir pero todavía sienta ser humano y a
veces sufra, ¡es que en realidad no ha despertado! Pero cuando se canse
de sufrir, siempre podrá elegir el clavo correcto y despertar. No
importa que incluso ese elegir (elegir el despertar) sea también
ilusorio. Lo que importa es que funciona: despierta. Conduce a la ultima
de las ilusiones: el despertar. Luego de eso ya no queda nada ilusorio,
ni siquiera la noción de despertar. Por eso no sería exagerado decir
que elegir despertar (o a Dios, o la Verdad, o la autoindagación, o el
discernimiento) es la única decisión verdadera (aunque elegir es siempre
ilusorio, podemos llamar a ese tipo de decisión una decisión verdadera,
para diferenciarla de elegir entre deseos que alimentan el sueño, como
por ejemplo: "¿me compro un coche de color rojo o de color verde? ¿Me
caso con mi novia o no?", etc). Por eso, la única
verdadera elección es la decisión de despertar. Y seguirá siendo una decisión
verdadera en la práctica
hasta que ese último sueño llamado "despertar" sea experimentado (no
importa quién lo experimenta, pues tal entidad es también ilusoria). Y
sólo después del despertar, y una vez desvanecido incluso el despertar,
sólo entonces sólo queda lo que ES, metafóricamente podríamos decir que
podría fluir una risa por la absurda fantasía "previa" del
dormir/despertar. Se reconoce lo Absoluto y ahí ya no hay elección (ni
real ni ilusoria: ¡no hay alternativas cuando sólo hay Unidad!). Pero
hasta que se
reconoce Eso (lo que ya ES, pues siempre ES),
Y SE VIVE,
¡elegir sabiamente es lo único que en la práctica facilita reconocer lo
que somos y siempre seguiremos siendo: lo Absoluto, único, ilimitado e
inmutable!
Y lo Absoluto no dice nada. No dice que la elección sea ilusoria o no. Simplemente la elección no existe. Y
Ello no habla. ¡Y menos sobre inexistentes ilusiones!
Todo
este vocabulario que usamos en conversaciones como ésta de este foro,
no es en el nivel Absoluto. Es en el nivel de quienes aún percibimos
límites, y de quienes por consiguiente nos parece que podemos elegir.
Sabemos que en la práctica elegimos (elijo ponerme una camiseta u otra, o
ir al cine o leer un libro), aunque intelectualmente sepamos que la
elección sea una ilusión, como también lo es la aparente entidad que
"parece elegir", con la cual me identifico mientras siento ser un ser
limitado (mientras parezca haber a veces sufrimiento, pues la verdad es
paz constante y profundamente infinita,
sin altibajos).
Si sabemos eso, también sabremos que dentro de este nivel ilusorio o
sueño, sólo el "clavo correcto" (que es otra ilusión) nos permitirá
experimentar la última ilusión: el despertar. Por lo tanto, elijamos.
Pero elijamos bien, eligiendo la única verdadera opción disponible
(eligiendo despertar), que es la única elección que no contribuye a
alimentar el autoengaño de la dualidad. Aunque elegir sea ilusorio.
Aunque el "ese" que elige sea ilusorio (aparentemente elegimos mediante
el "personaje", por lo cual se requiere de la humildad de reconocer que
todavía estamos parcialmente identificados con el ilusorio personaje...
pero en realidad no es el personaje quien "elige", sino la Mente que lo
sueña... y aún sobre esto hay un matiz que comento más abajo). Aunque el
despertar sea ilusorio. Pero si a veces te parece sufrir, ¡entonces
elige bien! Como decía
Nisargadatta:
¡Al menos no perturbes la paz! Entonces volveremos a ser conscientes de
la paz. Y la paz y el despertar son hermanos, y nos "conectan"
("reconcilian", "ayudan a reconocer") con lo Absoluto, lo que siempre
ES, pero que no nos parece que sea en la práctica hasta que nos
desapeguemos de las ilusiones (mediante el discernimiento) y así
reconozcamos de nuevo lo que SIEMPRE ES, SIEMPRE SOY. NO HAY NADA MÁS
QUE LO ILIMITADO, PLENA FELICIDAD CONSTANTEMENTE INFINITA, sin el más
mínimo altibajo, sin la más mínima interrupción. Algunos egos creen que
eso no puede ser posible. Otros egos creen que sí es posible. Pero los
egos son ilusorios. No se trata de creerlo o no. No se trata de creer
que sea posible, sino de vivirlo, DISFRUTAR LO QUE SOY... SER LO
ILIMITADO, RECONOCIÉNDOLO PLENAMENTE (lo cual es imposible para quien
insiste en negarlo, apegándose a ilusiones, lo cual proyecta la
apariencia de ego+mundo y uno luego tiende a identificarse con dicha
proyección). El antídoto: discernir, desapegarse de todas las ilusiones.
Este proceso de discernimiento+desapego sucede espontáneamente en
cuanto una mente elige despertar.
Un par de guiños finales: EL individuo soñado es imposible que disponga
de "libre albedrío". Sólo lo parece debido a nuestra identificación con
él. Sin embargo no somos ese individuo soñado, sino "el soñador", o sea,
la Mente Global que sueña todo el sueño (ojito porque tal mente es
también ilusoria pero es la Puerta al Despertar). Tal Mente Global sí
parece decidir: es la Mente que determina el guión: si alguien enferma o
nace o muere o va al cine o no... y luego el personaje cree que es él
quien ha decidido ir al cine, pero fue la Mente Global quien
diseñó/eligió ese guión). Y no somos personajes separados, sino que
todos somos esa misma Mente Global (la última ilusión: la Mente que
puede "despertar"). Pero incluso esa Mente o Gran Proyector, es también
una entidad ilusoria. Identificarnos con esa Mente es una ayuda para
facilitar el despertar, pues está más cerca de la verdad que
identificarnos con el pequeño personaje que percibimos ser. Pero una vez
que nos desidentificamos del personaje, mediante el
discernimiento+desapego de las ilusiones sucederá por sí misma la
desidentificación también de la Mente Global o Gran Proyector. Porque
ese Gran Proyector todavía se autoengaña. Pero lo Absoluto lo
trasciende. Y en el Absoluto no hay autoengaño, ni mundo limitado, ni
separaciones, ni altibajos, ni sufrimiento de ningún tipo, ¡solamente el
puro Ser, el Momento intemporal, la única verdadera Felicidad
ilimitada, la Paz inmutable, lo que no hay palabras para describir! Y
puesto que no hay palabras, mejor es dedicar las palabras para explicar
cómo elegir el "clavo correcto". Si se procede así, el resto sucede
espontáneamente.
El guiño final:
el despertar es inevitable.
Esto no se puede evitar, ni se puede elegir impedirlo. La última
ilusión, llamada "despertar", es inevitable; y bien entendido es
correcto decir incluso que
ya ha sucedido
(pues el tiempo no es lo que parece, sino que es otra simple ilusión).
Pero mientras uno no lo siente así (mientras uno cree ser algo que a
veces sufre;
incluso si cree ser "pura conciencia, pero una conciencia que a veces sufre"),
mientras esa ilusión persista, habrá sensación de tiempo, sensación de
tener que tomar decisiones, y aún así el despertar es inevitable: no se
puede impedir. Lo más que puede "elegir" cualquier mente es cuándo
despertar (y ni siquiera eso, pues eso ya "se eligió", incluso ya
"sucedió"). O sea: aceptar la verdad
ahora, o retrasar (demorar, rechazar, negar) la
aceptación de ese
Momento intemporal...
¡Gracias
Leo por sacar tema, gracias Troman y Antfran y a todos quienes
participéis, sea escribiendo o leyendo o resonando jejeje! ¡Y gracias a
todos, a cada aspecto del Ser, en cualquier "época" ilusoria! ¡Saludos a
todos!
Fin de la copia. En el foro hay algún comentario más, aparte de si surgen nuevos comentarios, pues se trata de un hilo muy reciente, aún no han transcurrido ni 24 horas desde que se abrió el tema y no es descartable que alguien más sienta la bondad de compartir nuevos matices o las ideas oportunas que deban fluir.
El tema ha sido el del "elegir", pero podría haberse escrito algo muy parecido para tocar el tema del "deseo" u otros similares, pues la noción de "deseo" y la de "elegir" van conectadas. En cualquier caso, este post ha fluido así, y así ha de venir bien.
¡Saludos!
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