martes, 28 de febrero de 2012

Inmortalidad

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El cuerpo, como cualquier otra ilusión, es temporal (es una mera creencia o fantasía) y por lo tanto no existe ni siquiera ahora: se desvanecerá como cualquier sombra cuando sea entregado a la luz de la verdad. Pero nuestro Ser esencial no es perecedero sino eterno, ya que la verdad es inmutable y no temporal. Aquí van unas referencias sobre el tema:

Nisargadatta Maharaj:

Interlocutor: Yo estoy muy inquieto por mi vida, no estoy satisfecho.

Nisargadatta Maharaj: Usted es inmortal, usted no va a morir; pero abandone el significado presente que usted da a la vida. Usted solo tiene que hacer una cosa: cuide de los demás tanto como cuida de usted mismo. Compórtese como si ellos fueran todos suyos; eso es todo lo que usted puede hacer. No hay ninguna necesidad de seguir ninguna vía particular, todo es lo mismo. Piense en eso que es el centro del cosmos; no aparte su atención de ninguna manera de este conocimiento de la eseidad, de «yo soy». Cita tomada del libro «Semillas de consciencia», en la página 59 en la versión en PDF descargable aquí: http://nytz.files.wordpress.com/2012/02/36526648-maharaj-nisargadatta-sri-semillas-de-con-ciencia.pdf

Nisargadatta Maharaj: Yo no enseñaré a quienquiera que viene a mí como si fuera un mortal. Yo le veo como inmortal. Hay montones de maestros de primaria en el mundo que pueden enseñar el alfabeto. Incluso si le doy una ligera introducción o un pequeño bocado en cuanto a encontrar quién es él, a saber, el principio detrás del conocimiento «yo soy», eso será suficiente para él. Del mismo libro: «Semillas de consciencia», en la página 62 en la versión en PDF arriba citada.

Ramana Maharshi:

Lo que es natural es, por necesidad, permanente. «La Sabiduría de Ramana Maharshi», editorial Longseller, 2002, página 82.

Lo que importa es solamente lo que es natural. Esto deberá ser eterno. Lo que nace debe morir; lo que se adquiere debe perderse. Tú eres eternamente existente. El Yo nunca puede perderse. «La Sabiduría de Ramana Maharshi», editorial Longseller, 2002, página 83.

«(...) imité la actitud de un cadáver para dar mayor realidad a mi indagación, retuve el aliento y apreté los labios para que no pudiera escaparse por ellos el menor sonido, ni siquiera la palabra yo, pero me dije [sin pronunciar palabras]: "Este cuerpo está muerto, será transportado al campo crematorio para ser quemado y reducido a cenizas, pero con la muerte de este cuerpo ¿muero yo realmente?, ¿este cuerpo soy yo?, mientras está silencioso e inerte, siento la fuerza de mi personalidad como algo distinto a este cuerpo, por lo tanto yo soy un espíritu que trasciende el cuerpo, el cuerpo material muere pero el espíritu no puede ser tocado por la muerte, soy un espíritu inmortal". Todo esto no era un simple proceso intelectual, resplandecía vivamente en mi interior como una verdad brillante que percibía directamente sin necesidad de reflexión alguna, Yo era algo completamente real, lo único real de todo aquel proceso, y toda mi actividad consciente en relación con mi cuerpo se centraba en aquel Yo. (...) el miedo a la muerte había desaparecido para siempre». Fragmento de la explicación que dio años después Ramana Maharshi sobre lo acontecido el 17 de julio de 1896, el día de su iluminación; la cita es tomada del libro «Las enseñanzas de Ramana Maharshi», de Ernesto Ballesteros, editorial Kairós, primera edición (1998), páginas 22 y 23.

Un Curso de Milagros:

Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. Un Curso de Milagros (UCDM), introducción 2, 2-3 (página 1).

¿Qué pasaría si reconocieses que este mundo es tan sólo una alucinación? UCDM; T.20.VIII.7.3 (Página 495 del Texto).

El espíritu es inmortal, y la inmortalidad es un estado permanente. El espíritu es tan verdadero ahora como siempre lo fue y lo será siempre, ya que no entraña cambios de ninguna clase. UCDM; T.4.II.11.9-10 (página 66).

Eres inmortal porque eres eterno, y "siempre" no puede sino ser ahora. UCDM; T.13.I.8.5 (Página 264).

El Hijo de Dios puede estar equivocado, engañarse a sí mismo e incluso usar el poder de su mente contra sí mismo. Pero no puede pecar. No puede hacer nada que en modo alguno altere su realidad, o que haga que realmente sea culpable. Eso es lo que el pecado quisiera hacer, pues ése es su propósito. Mas a pesar de toda la salvaje demencia inherente a la idea del pecado, éste sigue siendo imposible. Pues el costo del pecado es la muerte, y ¿podría acaso perecer lo que es inmortal? UCDM; T.19.II.3.1-6 (Página 448).

Lo que es inmortal no puede ser atacado y lo que es sólo temporal no tiene efectos. UCDM; T.24.VII.5.4 (Página 579).

En la inmortalidad no hay cambios, y en el Cielo se desconocen. UCDM; T.29.II.7.4 (Página 687).

Vives en la inmortalidad para siempre. UCDM; L.PI.199.8.2 (Página 415, lección 199 del Libro de ejercicios).

Bhagavad Gita:

Nunca hubo un tiempo en que no existiéramos (...). Y tampoco dejaremos de ser en el futuro. Bhagavad Gita II, 12.

(...) aquel que no se altera por las circunstancias, aquel que considera iguales el placer y el dolor, se hace apto para la inmortalidad. Bhagavad Gita II, 15.

De lo irreal no surge el Ser. Lo real no puede dejar de ser. Bhagavad Gita II, 16.

Sabe, sin embargo, que Aquello que interpenetra todo es indestructible. Nadie puede destruir lo que es inmutable. Bhagavad Gita II, 17.

(...) el Ser Uno ni mata ni muere. Bhagavad Gita II, 19.

Nunca ha nacido y nunca muere el Ser Uno. Al no haber existido, nunca cesará de existir. No tiene origen, es eterno, imperecedero, ancestral, y no muere cuando el cuerpo muere. Bhagavad Gita II, 20.

Las armas no le hieren, el fuego no le quema, el agua no le moja, el viento no le seca. Bhagavad Gita II, 23.

Por ser invulnerable, porque no se quema, ni se moja, ni se seca, el Ser es eterno, omnipresente, permanente, inmutable y único. Bhagavad Gita II, 24.

El Ser que habita en todos los cuerpos (...) es eterno y no puede ser destruido. Bhagavad Gita II, 30.

Gaudapada:

Los pensadores superficiales admiten el cambio de una cosa eterna. Pero ¿cómo algo que no tiene origen y es inmortal podría llegar a ser mortal? (Karika III, 20).

Lo inmortal no puede ser mortal, ni lo mortal puede ser inmortal. Porque ninguna cosa puede cambiar su naturaleza esencial. (Karika III, 21).

¿Cómo lo inmortal, siendo inmutable, puede llegar a ser un efecto originado y cambiante? (Karika III, 22).

Arten/Gary Renard:

Soy espíritu inmortal. Este cuerpo sólo es una imagen. No tiene nada que ver con lo que yo soy. Cita tomada del libro «Tu Realidad Inmortal» (Gary Renard), página 115 (capítulo 3).

Post relacionado: http://jugandoalegremente.blogspot.com/2011/12/la-verdad-absoluta-segun-gaudapada-y.html

¡Saludos!
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